
LOS ASUNTOS PENDIENTES DE LA CONVIVENCIA
Para el equipo artístico del Pabellón Suizo en la Bienal de Venecia de 2026, los desafíos de la convivencia siguen sin resolverse y pueden abordarse de maneras muy diversas. Los intentos de cambio social continúan compitiendo con las normas establecidas y los sistemas institucionalizados de exclusión y silencio. Dentro de este marco, la homosexualidad sirve como un punto de partida históricamente específico para examinar cómo las normas sociales determinan quién puede hablar y ser escuchado. Estos debates revelan patrones más amplios: desde la seguridad del Estado que requiere vigilancia hasta el pánico moral en torno a la familia nuclear, mostrando cómo diversas formas de diferencia se perciben como amenazas al orden social.

El proyecto «Los asuntos pendientes de la convivencia” comienza con testimonios emitidos en abril de 1978 por el programa de televisión pública suiza Telearena, en el que se debatió públicamente y de forma controvertida el llamado «problema de la homosexualidad» en directo. Esta emisión marcó una de las primeras ocasiones en que las personas que se identificaban como homosexuales obtuvieron una voz pública generalizada, más allá de los grupos subculturales, lo que impulsó y fortaleció la unión de las comunidades lésbicas y gays en toda Suiza. Este tema fue retomado seis años después por el programa de entrevistas francófono Agora (1984), que reunió a audiencias suizas, francesas y canadienses vía satélite. Ambos programas utilizaron sketches en directo, escritos por el departamento de drama televisivo, para estimular el debate en el estudio y animar a la audiencia a responder basándose en su propia experiencia.

La exposición pone de relieve tanto las posibilidades como las fricciones de la convivencia. En su centro, una producción de vídeo espacializada combina imágenes de archivo con nuevas imágenes y sonido. Extendida al jardín del pabellón, la exposición explora los riesgos de la intimidad en el espacio público, cómo la memoria se arraiga en un lugar y cómo el archivo puede reactivarse como un recurso vivo para diferentes narrativas.

Al retomar y recrear los mecanismos formales de estos programas de entrevistas televisivos, la exposición funciona mediante el montaje y la instalación, y plantea interrogantes más amplios sobre las infraestructuras mediáticas.



Por primera vez, la contribución a la Bienal Suiza fue seleccionada mediante una convocatoria abierta, en la que se presentaron 140 proyectos.

El grupo nominado trabaja en la intersección del arte y la investigación en Suiza y Europa. El concepto del Pabellón Suizo fue ideado por los curadores Gianmaria Andreetta (Lugano/Berlín), Luca Beeler (Zúrich) y la artista Nina Wakeford (Londres), y desarrollado artísticamente por todo el grupo, integrado además por Miriam Laura Leonardi (Zúrich), Lithic Alliance (Zúrich/Bruselas) y Yul Tomatala (Ginebra).













