EXPOSICIONES EN CARTELERA FEBRERO 2026
Redacción
Todas las exposiciones en instituciones que te interesan, ordenadas por comunidades autónomas.
ANDALUCÍA
CÁDIZ
CÓRDOBA

Sofía Salazar Rosales, Travesías de una lágrima, C3A, Córdoba. Desde 20 de febrero 2026.
Primera exposición individual en una institución pública de la artista Sofía Salazar Rosales. Comisariada por el equipo del museo, reunirá un conjunto de obras producidas específicamente para el C3A, en colaboración con la Escuela de Arte y Superior de Diseño Mateo Inurria, en las que Salazar Rosales explora la memoria migrante y las huellas coloniales.

Cecilia Bengolea, El ruido que habita, C3A, Córdoba. Del 27 de noviembre 2025 al 24 de mayo 2026.
La artista multidisciplinar combinará obras producidas específicamente para la muestra, en formato de vídeo, ‘performance’ y esculturas de barro, con piezas existentes pertenecientes a los fondos del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Este proyecto conectará su interés por la danza, la materialidad y las tradiciones artesanales en una propuesta profundamente inmersiva.
MÁLAGA

Elena Asins. Antígona, Museo Picasso, Málaga. Del 30 de enero al 3 de mayo de 2026.
Una muestra dedicada a una figura clave del arte conceptual español, reconocida por su rigor formal y su exploración de los lenguajes matemáticos, poéticos y visuales. En el décimo aniversario de su fallecimiento, el museo rinde homenaje a la artista invitando a conocer su obra final, la instalación Antígona, perteneciente a la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que se presenta acompañada de Hemon, una de las piezas audiovisuales que la artista creó en torno al mito de Antígona. La muestra estará acompañada de un programa cultural y didáctico complementario. Este nuevo capítulo de la serie de exposiciones Obra invitada. Esta colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía refuerza el compromiso de ambas instituciones con la excelencia y la cooperación entre museos para la difusión del patrimonio artístico.

Annette Messager y Christian Boltanski, Centre Pompidou Málaga. Del 21 de noviembre 2025 al 6 de abril 20026.
Annette Messager y Christian Boltanski son dos destacados artistas franceses reconocidos internacionalmente desde los años 1970. Estos compañeros de vida decidieron muy pronto separar sus carreras para triunfar de forma independiente. La exposición pretende restablecer el diálogo entre sus obras, revelando las afinidades poco analizadas debido a las escasas confrontaciones organizadas a lo largo del tiempo. Alrededor de treinta obras de la colección del Centre Pompidou, realizadas a lo largo de tres décadas (entre 1968 y 2020), reflejan sus intereses, métodos y lenguajes compartidos, al tiempo que suscitan percepciones diferentes. Desde el libro de artista, lugar de los inventarios más extraños, a las vitrinas destinadas a recoger historias ficticias, pasando por el uso experimental de la fotografía, la utilización de objetos y materiales comunes, hasta las grandes instalaciones mixtas con temas pseudoautobiográficos, Messager y Boltanski se han estimulado mutuamente con el objetivo de superarse. Más allá de ciertos temas en los que han trabajado individualmente, como el destino y la condición humana en el caso de uno y el lugar que ocupa la mujer en la sociedad en el de la otra, lo que se hace patente con el paso del tiempo es la ausencia del cuerpo para uno y la presencia del mismo para la otra. LA EXPOSICIÓN Christian Boltanski y Annette Messager se conocieron en el Salon de Mai en 1970 y se apasionaron el uno por el otro. El diario de Christian Boltanski de 1970 está exclusivamente repleto de « Annette ». […] A pesar de su proximidad, intereses comunes y amistades compartidas, sólo participaron juntos en las escasas exposiciones colectivas mencionadas.[…] y empezaron a desa desarrollar sus actividades artísticas independientemente el uno del otro. Esta decisión fue impulsada principalmente por Annette, que temía verse eclipsada por un hombre, como muchas otras artistas femeninas. De hecho, en sólo tres años, entre 1969 y 1972, Boltanski cosechó un éxito considerable, que le llevó rápidamente a incorporarse a una de las galerías más importantes de la época, la galería Ileana Sonnabend, y a participar en exposiciones emblemáticas […] Mientras que Annette, como todas las mujeres artistas, ha tenido un recorrido más difícil. Al principio estaban relacionados por la fotografía, por los aspectos cotidianos de la vida de los que da testimonio este popular medio. Publicaron por separado varios libros de artista, desarrollando la práctica de coleccionar e inventariar, como en la serie de álbumes de Annette y las reconstituciones de gestos y objetos de Christian.[…] Su investigación fotográfica les ha llevado a explorar la fijeza de la imagen y prácticas afines como la taxidermia y dispositivos museográficos como la vitrina. Ambos se apresuraron en utilizar este formato para mostrar una serie de objetos rudimentarios: los relojes, gafas y zapatos de cartón pintado de Annette, las bolitas de tierra, cuchillos y navajas de Christian. […] La fotografía es también una forma de cuestionar las categorías de estilo y belleza desarrolladas por este extendido medio, uno de cuyos principales papeles es actuar como memoria. […] Prosiguen su búsqueda de imágenes cliché reuniendo dos series de aspecto muy diverso. Christian Boltanski representa diferentes momentos de la vida en forma narrativa, como una obra bufa concisa, en sus Saynètes comiques, mientras que Annette lo hace a través de sus fragmentos, ensamblados como relámpagos, en Les Variétés [Las Variedades] [figs. 12-13]. El primero se inspiró en el ambiente teatral y burlescodel norte de Europa, en Karl Valentin y en la comedia judía; Annette encontró en el cine los primeros planos que la llevaron a fotografiar los detalles del cuerpo. […] Aunque sus prácticas son muy similares, sus comentarios iniciales miden inmediatamente la distancia entre sus conceptos. […] Desde el principio, la obra de Annette tuvo una dimensión corpórea que Christian nunca buscó. Christian persigue una relación ideal con la vida y la muerte, y la obra de Annette refleja un apego sensorial. A principios de los 80, se instalaron juntos en Malakoff, en una casa que contaba con un gran estudio para cada uno; les apasionaban las noticias descritas en las páginas de Détective, cuyo maniqueísmo subrayaba Christian, y Annette su naturaleza sangrienta y aterradora. La imaginación de Annette se nutre de los simbolistas, los románticos y los dadaístas, mientras que la de Christian se alimenta de pesadillas relacionadas con el trauma de la Shoah, de la apreciación de las obras de Edward Kienholz y Roman Polanski, y de la investigación sobre lo grotesco.[…] Influidos por los muros de las reliquias eclesiásticas, que simbolizan y resumen el sufrimiento y la esperanza, los artistas realizaron ejercicios formales similares, cubriendo muros. Para Christian, la caja es a la vez un ataúd para los secretos, un contenedor para los elementos que documentan la vida de cada persona, una urna para nuestros tesoros y un receptáculo para nuestras esperanzas colectivas. Para Annette, los deseos, fragmentos de cuerpos diversos y mezclados, representan nuestros deseos: vemos grandes bocas abiertas, orificios, lenguas enganchadas y sexos. En ambos casos existe un profundo anhelo de llenar una incompletud. […] Una ligera desviación de su norma les permite exponer juntos en la Chapelle du Méjan de Arles en 1989 y, en el verano de 1990, a petición de Guy Tosatto, ocupar el desván del castillo de Rochechouart en el marco de la exposición « Contes d’été » [Cuentos de verano]. […] Fue [] hacia finales de los 80 y principios de los 90 cuando el vocabulario de cada uno se hizo definitivamente autónomo. Annette empezó a exponer en salas de renombre internacional, incluido el MoMA de Nueva York, lo que contribuyó al despegue de su carrera. Enriquece su paleta con pelo, cuerda, guantes, lápices, peluches y bolsas de plástico. El color está muy presente en sus obras, que invaden el suelo y el techo. Christian se sumió en una década oscura en la que creó instalaciones inmersivas. Los […] Desde los 2000, ambos crean instalaciones móviles a gran escala. […] Más allá de ciertos temas que han connotado su trabajo y que les han ocupado personalmente, como la condición humana para él y el lugar de la mujer en la sociedad para ella, lo que se hace patente con el paso del tiempo es la ausencia para uno y la presencia para el otro de la dimensión física del cuerpo. Christian, como él mismo dice, explora la humanidad desencarnada, centrándose en su aspecto cíclico y desarrolla una especie de trascendencia que le permite superponer el yo a todos los seres indistintamente y fuera del tiempo Annette se demora en la carnalidad que expresa los apetitos, los sinsabores del alma, del corazón. Sus investigaciones la llevan a elaborar un pensamiento ético del cuerpo fuertemente vinculado a las cuestiones identitarias. En la última década, mientras Christian produce obras que debían ser reinterpretadas y transitorias, aspirando cada vez más a una forma ligera, Annette crea dibujos que le dan facilidad y libertad de gesto y producción. Ensemble AM-CB [Juntos AM-CB] es el título que Annette ha elegido para una obra creada en 2022, como homenaje a su vida en común. Un zapato de uno y de otro se anidan juntos, creando un círculo cerrado. Desparejados, se acompañan y desencadenan el movimiento, porque no se puede caminar con un solo pie. Con los pasos del otro, avanzan en un círculo íntimo donde se rencuentran eternamente.

Marisa Flórez, Un tiempo para mirar (1970-2020), MEET (Málaga Espacio Expositivo Tabacalera), Tabacalera, Málaga. Desde 18 de noviembre 2025 al 30 de mayo 2026.
Mónica Carabias, comisaria de la exposición.
Reúne parte de su extensa obra y recorre cinco décadas de historia reciente de España a través de la fotografía. Sus instantáneas documentan una época de profundas transformaciones en la sociedad española y reflejan la dignidad de las personas que protagonizaron la transición hacia la democracia. La exposición tiene como principal objetivo descubrir al público una obra fotográfica repleta de momentos sorprendentes y acontecimientos decisivos en nuestra historia reciente a los que dedicar un tiempo para mirar: protagonistas populares reconocibles de la sociedad, del espectáculo, del arte y de la cultura; la inauguración de la primera legislatura democrática; el devenir de los acontecimientos sociales, como la vida en las cárceles, los atentados o las primeras manifestaciones.
La selección muestra una representación de la nueva identidad cultural de la España democrática, que incluye personajes del mundo de la política, el arte y la cultura como Margaret Thatcher, Adolfo Suárez, Lola Flores o Julio Iglesias. Asimismo, reúne instantáneas que dan fe del inicio de la vida parlamentaria nacional, así como retratos de los presidentes del Gobierno en su vida alejada de lo oficial. El tiempo del cambio de la dictadura a la democracia, con las primeras manifestaciones, los atentados terroristas o sucesos como la intoxicación masiva por colza, junto a una galería de rostros de intelectuales de todos los campos, como Pedro Almodóvar, Luis Buñuel, Pilar Miró o Annie Leibovitz, también forman parte del recorrido. La llegada del Guernica La exposición cuenta con un hito en la historia de España: el momento en el que el arte se hace política con la llegada del Guernica, el último exiliado. Fue el 10 de septiembre de 1981, siete meses después del intento de golpe de Estado del 23-F protagonizado por el teniente coronel Antonio Tejero, cuando la obra más icónica de Picasso –realizada en 1937– llegó al aeropuerto de Barajas. El presidente Adolfo Suárez y Landelino Lavilla encargaron a Álvaro Martínez-Novillo, subdirector general de Bellas Artes, supervisar esta operación en el más absoluto secreto, con la ayuda del diplomático Rafael Fernández Quintanilla. El regreso del Guernica fue posible gracias a la ratificación de la nueva Constitución, la convocatoria de las primeras elecciones democráticas y al hecho de que la obra pertenecía al Estado español. El retorno de esta pieza, en la que el artista malagueño representó los horrores de la guerra civil y los bombardeos de la aviación fascista alemana sobre la población civil de Guernica el 26 de abril de 1937, marcó el final del proceso político de la Transición. Guernica simbolizaba la defensa de la democracia y la derrota del fascismo. El cuadro se envió desde el MoMA de Nueva York, donde se desmontó, se enrolló y se guardó en un contenedor especialmente fabricado para su transporte. Llegó acompañado de unas 70 obras –dibujos, grabados y otros óleos temáticamente relacionados– que habían viajado junto a él a Estados Unidos, formando un conjunto indivisible. Guernica se exhibió en el Casón del Buen Retiro de Madrid hasta el 26 de julio de 1992, cuando fue trasladado al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Testigo directo de aquel acontecimiento, Marisa Flórez lo relata así: “Dadas las estrictas medidas de seguridad, llegué al aeropuerto con bastante antelación. Había presencia de seguridad por todas partes. Una vez en la pista, nos condujeron a la terminal de carga. Había un revuelo mediático impresionante. El ambiente oscilaba entre la ansiedad y la expectación por lo que estábamos a punto de presenciar. Se abrieron las puertas de la bodega y apareció una caja de madera. La multitud estalló en aplausos; supongo que era una mezcla de nervios y emoción, y acto seguido el convoy se dirigió al Casón. Lo seguimos en moto –yo iba de paquete–, lo cual no fue fácil con toda la escolta. Intenté hacer varias fotos del cortejo desde los puentes de la autopista. Fue un espectáculo realmente notable, porque era el tipo de comitiva que normalmente escolta a un jefe de Estado. Era la primera vez que la Guardia Civil custodiaba una pintura dentro de un museo en España”.
Marisa Flórez. Cinco décadas de oficio respaldan el trabajo de la fotoperiodista Marisa Flórez (León, 1948). Inició su carrera en 1971 en el diario Informaciones y la desarrolló en El País entre 1976 y 2012 como fotorreportera, redactora jefa y editora gráfica, donde supo combinar con elegancia y sencillez, en perfecto equilibrio, la creación artística y el sentido documental de la fotografía. Su trayectoria profesional ha sido reconocida con varios galardones: el Premio Nacional de Periodismo Gráfico (1981), el Premio Piedad Isla (2015), la Insignia de Oro de la Asociación de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión de La Rioja (AiG) (2018) o el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid (2024).

Carla Hayes, Este mar llamado mi espalda, La Térmica, Málaga. Del 23 de octubre hasta el 22 de febrero 2026.
La artista analiza procesos coloniales, como los de España, con sus episodios de esclavitud poco divulgados, buscando el diálogo entre África y Occidente, una puesta en común de historias y memorias, en sus palabras, a partir de la combinación de, por ejemplo, la rafia, un material tan característico de la cultura africana, con iconos y elementos propios del imaginario occidental.
El título de la exposición se refiere, interioriza, la histórica antología Este puente, mi espalda (1981), una colección de textos feministas a cargo de mujeres asiáticas, indígenas, afroamericanas y latinas que residían en EEUU; historias y miradas que testimoniaron experiencias personales para demostrar la existencia del feminismo tercermundista. Casi 45 años después, Hayes asume como propia aquella aventura, demostrándonos que aquella actividad de resistencia y visibilización sigue siendo pertinente, necesaria, y aplicable en los contextos de la tradición artística europea. Aquí, el mar aparece como «un espacio político y cultural de circulación, conflicto y cruce», el escenario fundamental en que desarrollar una crítica, desde la afrodiáspora y la descolonización, a la representación de los cuerpos racializados en unos cánones culturales, los europeos, que históricamente han optado por obviarlos.

Diana Fonseca, Entelequia, La Térmica, Málaga. Del 16 de octubre al 15 de febrero 2026.
Una muestra individual en la que presenta su obra más reciente. La palabra entelequia significa «tener el fin en si mismo». Alude a la fuerza vital que impulsa la vida, la autorrealización y el esfuerzo consciente por alcanzar un fin intrínseco que, al mismo tiempo, es su propia meta. Es en este proceso donde la entidad alcanza su perfección.
Desde esta premisa filosófica, Fonseca concibe su práctica artística como su propia entelequia: el ser humano, en su naturaleza, tiende a buscar lo bello, lo que evoluciona y se perfecciona, y el arte se convierte en el medio más genuino para emprender ese viaje.
El proceso artístico de Diana Fonseca nace de emociones y experiencias personales, aunque muchas veces refleja también un sentir colectivo o generacional. A lo largo del tiempo, con sus ritmos cambiantes, surgen nuevas preguntas, deseos, nostalgias, sueños y necesidades. Todo ello configura la práctica creativa de la artista cubana.
Esta exposición se presenta como un collage emocional: una recopilación de objetos que sirven como canales de conexión con el mundo interior de la artista. Un proceso que busca acercarse a la verdad, porque, para Fonseca, estar en la verdad es estar en paz, y estar en paz es quizá la forma más pura de autorrealización.
Diana Fonseca es una artista avocada al desmontaje, casi obsesivo, de las cosas simples y los sucesos cotidianos que le rodean. Quizá por ello, o debido a la propensión lírica de su obra, atrapa imágenes variadas de la realidad y las interconecta a partir de discursos que hablan de la vida contemporánea y su saturación visual; del vacío y la banalidad. Graduada del ISA, ha expuesto en importantes galerías y museos en Cuba, Europa y Estados Unidos. En 2015 recibió el Premio de adquisición EFG Bank & ArtNexus en Bogotá.

Anna Pávlova, Museo Ruso de Málaga. Del 20 de mayo 2025 al 22 de mayo 2026.
Anna Pávlova (1881–1931) sigue siendo una de las figuras más célebres e influyentes de la historia del ballet. Su nombre es sinónimo de gracia, arte y una dedicación inquebrantable a su oficio. Esta exposición rinde homenaje a la extraordinaria vida de Pávlova, centrándose en sus pioneras giras internacionales que acercaron el ballet a públicos de todo el mundo, mucho más allá de los teatros tradicionales de Europa y Norteamérica.
Nacida en San Petersburgo (Rusia), el camino de Pávlova hacia la fama comenzó en la Escuela Imperial de Ballet, donde se formó bajo la tutela del legendario Marius Petipa y de otros bailarines y profesores famosos de su época. A pesar de que le decían que no tenía el cuerpo «ideal» para ser una bailarina, Pávlova desafiaba todas las expectativas gracias a su precisión técnica y a una expresividad inigualable. Su papel decisivo en The Dying Swan (La muerte del cisne), coreografiado por Michel Fokine, se convirtió en una pieza emblemática que cautivó al público por su conmovedora belleza y su profundidad emocional.
En 1920, después de una ausencia de más de cinco años, Anna Pávlova volvió a actuar en Inglaterra. A pesar de haber realizado giras extraordinarias por casi todos los países de Norteamérica y Sudamérica y de su participación en Hollywood en la película La muda de Portici, Anna estaba nerviosa ante la reacción del público, cuyos gustos habían cambiado tras la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, después de su actuación, el periódico The Times escribió:
«Madame Pávlova sigue siendo Pávlova, la incomparable. Hay otros grandes bailarines. Pero Pávlova solo hay una»
Durante la década siguiente, hasta su repentina y trágica muerte, fue la estrella mundial de su época, eclipsando a todos los demás actores, bailarines y políticos famosos. Esa fama fue fruto de un arduo trabajo y de una gran dedicación a su oficio. Desde sus primeras giras hasta las últimas, la entrega ilimitada y abnegada a la belleza y la armonía llevó a esta gran bailarina a cruzar mares y continentes.
En esta exposición el visitante encontrará programas poco comunes publicados en los rincones más diversos del planeta. Recortes de periódicos y revistas de la época los sumergirán en aquel tiempo en que el ballet apenas empezaba a conquistar el mundo y la incomparable Anna logró convencer a cientos de miles de personas de que el arte puede unir culturas y generaciones.

Guda Koster, It’s Playtime!, Centro Pompidou Málaga. Del 21 de febrero de 2025 a febrero de 2026.
It’s Playtime! es una instalación inmersiva de la artista neerlandesa Guda Koster, compuesta por siete coloridas esculturas-juego. Las piernas de los maniquíes se combinan con formas geométricas y gráficas, ocultando determinadas partes del cuerpo. El público se ve envuelto en un universo alegre, a veces inquietante, pero siempre enigmático.
El dispositivo está concebido como un terreno de experimentación destinado al público joven.
Las esculturas ofrecen un sinfín de posibilidades, desde reptar y trepar hasta interactuar con lo visible y lo invisible. Los textiles permiten jugar con la luz y las sombras, al escondite y a transformarse con los disfraces.
SEVILLA

Salomé del Campo, El sueño inacabado, Salas del COAS, Sevilla. Del 23 de enero al 20 de febrero 2026.
Una muestra que nos sumerge en una reflexión pictórica sobre Europa, sus contradicciones y sus mitos fundacionales.
Inspirada en El sueño de Ossian de Ingres, la muestra parte en una habitación de hotel de lujo centroeuropeo donde una figura femenina, esculpida en aparente mármol, reposa a los pies de una cama. En un extremo de la estancia, personajes del siglo XVIII, extraídos de una pintura clásica, emergen como espectros de otra época. Este primer cuadro, titulado El sueño inacabado, da nombre a la exposición y marca su hilo conductor.
El viaje pictórico se desplaza luego hacia una realidad radicalmente distinta: los asentamientos de migrantes en los bosques de Huelva, en el suroeste de Andalucía. A través de dos grandes lienzos, se describen las condiciones precarias de estos campamentos, donde viviendas improvisadas con palés de madera y plásticos conviven con la naturaleza. En estas escenas aparecen figuras trabajando, subsistiendo en un territorio que representa para muchos la promesa de una vida mejor. Entre ellas, destaca la imagen de un migrante cuya cabeza, cubierta con una bolsa, se vuelve invisible, fundiéndose con el bosque. Este recurso pictórico refuerza la idea de la invisibilidad de estas personas dentro del imaginario colectivo, como si llevaran una capa que los hace desaparecer a los ojos del mundo.
La exposición invita a reflexionar sobre la Europa de hoy: por un lado, el continente como destino de quienes huyen de la pobreza y la guerra; por otro, la Europa del turismo, el lujo y la herencia ilustrada. Esta dualidad también se manifiesta en una serie de pinturas sobre cartón, concebidas como bocetos o estudios, que complementan los dos ejes de la muestra. Algunos de estos trabajos amplían la temática de los asentamientos, con escenas y retratos de sus habitantes; otros, vinculados al cuadro del hotel, presentan uniformes del siglo XVIII sin cabeza, evocando la clase influyente como una presencia fantasmagórica en el bosque.
En definitiva, una exploración sobre los sueños y las contradicciones de Europa, sobre sus promesas incumplidas y los vestigios de sus ideales.
Salomé del Campo. Artista visual con una sólida trayectoria en el ámbito de las artes plásticas. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla (1987), ha desarrollado su formación académica con estudios de doctorado en el programa Artes Visuales y Educación, con un enfoque construccionista (2011).
Desde mediados de los años ochenta, su obra ha sido expuesta en numerosas exposiciones individuales y colectivas, tanto en España como en el extranjero. Entre sus muestras individuales destacan Noches y días (CAAC, 2021), Múltiplo de 100. Salomé del Campo, Victoria Gil, Pepa Rubio (Universidad de Sevilla, 2015), Coincidencias (Galería Weber-Lutgen, 2008) y sus primeras exposiciones en la Galería Juana de Aizpuru de Sevilla y Madrid. Su participación en colectivas incluye citas como A la manera de… II (Galería Rafael Ortíz, Sevilla, 2019), Aplicación Murillo: Materialismo, Charitas, Populismo (varias sedes, 2018),[Ex]posiciones críticas (CGAC, Santiago de Compostela, 2017), entre otras.
Su obra forma parte de importantes colecciones públicas, entre ellas las del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, La Caixa de Pensiones en Barcelona, el Instituto Andaluz de la Mujer, la Universidad Internacional de Andalucía y la Junta de Extremadura. A lo largo de su carrera ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos, el Premio de Pintura UNIA (2011), el Programa de Incentivos para la Creación, Consolidación y Modernización de las Iniciativas Emprendedoras del Trabajo Autónomo de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía IDEA (2010), la Ayuda Iniciarte de la Empresa pública de Gestión de Programas Culturales de la Junta de Andalucía (2008), el Primer Accésit en el concurso de proyectos de Escultura Pública a Clara Campoamor (2007) y el Premio del Instituto Andaluz de la Mujer (2000), además de diversos galardones desde sus inicios en los años ochenta.

Donna Huanca, Mina de aura, CAAC, Capilla de Afuera, Sevilla. Desde 13 de noviembre 2025 al 5 de abril 2026.
La obra de la artista boliviano-estadounidense Donna Huanca desestabiliza la mirada masculina al tiempo que explora las narrativas y las marcas femme e indígenas, específicamente andinas. Las instalaciones de Huanca abarcan pintura, escultura y performance en vivo, y se caracterizan por estar creadas para los espacios arquitectónicos en los que se presentan e integradas en ellos. Su arte está profundamente ligado a la práctica ritual, tanto en lo que respecta a la cultura andina como a la exploración del ritual en general como medio de trascendencia, meditación y transformación.

Carmen Laffón Línea de horizonte, Fundación Biodiversidad (MITECO), Patio de Banderas, Sevilla. del 5 de noviembre hasta el 19 de marzo de 2026.
La muestra rinde homenaje a la artista sevillana Carmen Laffón (1934–2021), una de las figuras más influyentes del arte español del siglo XX.
En Línea de horizonte, Carmen Laffón convierte lo cotidiano en experiencia estética. Inspirada por la quietud del paisaje marismeño, su pintura traduce la sutileza de la atmósfera, las mareas y la luz en un lenguaje silencioso y depurado. Lejos de la anécdota o la representación literal, sus obras revelan un diálogo entre permanencia y cambio, entre la geografía física y la percepción subjetiva del tiempo.
Como señala el comisario Daniel Bilbao, “Laffón concibe Doñana no como un escenario, sino como un ente activo que exige observación científica y sensibilidad estética. En sus cuadros se funden el rigor de la mirada y la poesía del gesto, creando una pintura que roza la abstracción y transmite memoria y emoción”. El resultado es una visión profundamente contemporánea del paisaje, donde la artista —al igual que los científicos con los que compartió fascinación por Doñana— observa, registra y celebra la vida que se renueva en cada cambio de luz.
Las obras reunidas en esta exposición reflejan esa actitud contemplativa y exigente. Pintadas a lo largo de varias décadas, muestran cómo la línea del horizonte se convierte en estructura simbólica y en frontera sensorial, en espacio de síntesis entre naturaleza y pensamiento. Desde las amplias panorámicas del Coto hasta los estudios del cielo, el agua y la arena, Laffón construyó un universo pictórico que oscila entre la austeridad y la plenitud.

Concha Ybarra, Una habitación propia, Espacio Santa Clara de Sevilla. Del 24 de octubre de 2025 al 22 de febrero de 2026.
Comisaria: Cristina García
Creaciones de la artista sevillana Concha Ybarra, nacida en el año 1957. Una muestra que reúne cerca de un centenar de obras entre óleos, collages, cerámica, textiles y cuadernos de dibujo, desde el año 2000 a la actualidad. Inspirada en el ensayo de Virginia Woolf, la muestra articula su propuesta en salas que funcionan como habitaciones emocionales, donde pintura, cerámica, textil y papel dialogan con el paisaje, la memoria, el cuerpo y lo cotidiano, revelando un lenguaje artístico que transita de la figuración a la abstracción, de lo leve a lo denso, de lo íntimo a lo colectivo.

Buhlebezwe Siwani, CAAC, Sevilla. Del 25 de septiembre 2025 al 5 de abril de 2026.
Comisaria: Jimena Blázquez.
La artista sudafricana presentará una instalación inmersiva realizada en jabón, que dialoga con la historia de las antiguas fábricas almohades de Sevilla, explorando temas como la espiritualidad, la memoria y las tradiciones africanas.
ARAGÓN
HUESCA
ZARAGOZA
ASTURIAS
AVILÉS


Lea Luka Sikau y Denisa Půbalová, Huele a parentesco, Laboral, Gijón. Del 7 de noviembre 2025 al 2 de mayo 2026.
Esta exposición explora cómo las formas de vida compartidas, las prácticas transmitidas y los saberes colectivos pueden generar vínculos de cuidado e interdependencia, más allá de la familia de sangre. ¿Es posible percibir el parentesco a través de la fermentación?
Huele a parentesco es el resultado de una investigación artística sobre prácticas de fermentación tradicionales y de precisión, dentro y fuera de Asturias. Desde la transmisión de generación en generación de una madre scoby, un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras, hasta la recreación en un laboratorio del sabor de la sangre sin involucrar animales.
La exposición presenta una experiencia sensorial en torno a la cultura de la fermentación.
Una serie de esculturas muestra los paisajes sonoros recogidos por las artistas: la vibración al prensar manzanas para la sidra, la descomposición de la materia registrada con hidrófonos, recetas transmitidas oralmente, sonidos de procesos experimentales en el laboratorio…
En el espacio, los aromas se desplazan y sedimentan, activando memorias y saberes corporales. En el centro de la instalación, una membrana de silicona suspendida —moldeada sobre el suelo de hormigón de LABoral— evoca el scoby, un organismo vivo que fermenta, une y transforma.
Huele a parentesco propone la fermentación como una forma de pensar y sentir la conexión con lo vivo, un ensayo de relaciones expandidas: vínculos que se basan en prácticas compartidas, transformaciones mutuas y relaciones interespecie, cuestionando las ideas heredadas de pertenencia.
BALEARES
MALLORCA

Eva Lootz, Lo tengo en la punta de la lengua, Casal Solleric, Palma de Mallorca. Del 6 de febrero al 12 de abril 2026.“Lo tengo en la punta de la lengua” combina el lenguaje y la escritura – lenguas de cal y de tierra, textos y citas, juegos de cuerdas y figuras de palabras, actos fallidos, intervenciones sonoras con idiomas extraños y casi extintos, el canto de los pájaros – con materias como la arena, el cisco, el metal, la cal, el fieltro, el dibond y el plástico, convocando asociaciones, metamorfosis y agrupaciones entre el cuerpo, los órganos y los lenguajes, los elementos de la naturaleza y los objetos de la vida cotidiana, que actúan como una constelación de signos con enunciados semánticos en los que se cruza, anuda y trasvasa una red de saberes desde lo sensible.

Ester Partegàs. Arquitectura menor, Es Baluard, Palma de Mallorca. Del 29 de enero al 5 de julio 2026.
Comisaria: Bea Espejo.
La exposición de Ester Partegàs, pensada conjuntamente para Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma y el Museo Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid, supone una amplia revisión de su trabajo desarrollado durante las tres últimas décadas. Lejos de una mirada retrospectiva, lo que propone es un recorrido circular donde entrelazar unas obras con otras, abriendo un diálogo poroso y permeable entre ellas. La máxima de la artista, que dice no saber estarse quieta a nivel creativo, sirve de metáfora del tono que persigue esta muestra: un itinerario lleno de gestos y balanceos, de equilibrios y resistencias, de giros y brincos, de idas y vueltas.
Asimismo, la exposición mira de cerca la idea de historia menor, los pequeños gestos, las acciones mínimas, las tradiciones bastardas, las audiencias limitadas o los encuentros fortuitos con ciertos materiales culturales. Con una disposición que puede llegar a recordar un gran parque arqueológico, la muestra busca generar ese espacio de tensión que hay en sus obras, ya sea por el juego de escalas o por las contradicciones intrínsecas en su trabajo. Una tensión que es, a su vez, el espacio de inquietud vital y filosófico de la artista. Un espacio libre, placentero y especulativo, que le permite cuestionar lo que asumimos como real.
«Arquitectura menor» pone el foco, pues, en esa arquitectura vernácula y sin pedigrí, producida por la actividad espontánea, ese arte de construir como fenómeno universal que supone un statement para la artista y que conecta con lo marginal, lo imaginal y lo femenino. Si en sus primeros trabajos Ester Partegàs miraba tableros, contenedores, eslóganes, papeleras, etiquetas, códigos de barras o titulares de revistas, hoy mira cestos, tumbas, puentes, termas, hitos, criptas, bolsillos o acueductos. Como la arquitectura animal, sus construcciones hoy son hacia dentro, entre el escondite y el refugio, y recogen todos esos gestos del cuerpo que no han podido ser valorados o que no tienen una tradición arquitectónica digna.
Desde ese lugar puede leerse Acueducto (2025), la gran instalación que la artista hace ex professo para la exposición, utilizando algunos de los objetos de la artesanía mallorquina, como sillas, ollas y platos. En ella, como en sus trabajos más recientes, piensa el interior de la escultura que aparece escondido pero susceptible de ser ocupado. Asimismo, dos grandes dibujos siguen la estela de sus knead, penetrate, let go (2022-2023) y siguen creciendo en tamaño, esta vez para hacerles un guiño a los talayots, construcciones prehistóricas tan características y abundantes en Menorca y Mallorca. Sus pilas de trozos de pan devienen aquí grandes paredes llenas de agujeros. Una mirada al tiempo arqueológico y, a la vez, un reconocimiento a todo lo que empieza.
«Arquitectura menor» se completa con un catálogo que invita a adentrarse en la trayectoria de la artista y la singularidad de su producción a lo largo de las tres últimas décadas. Los textos de Martin Herbert, Pilar Bonet y Michael Taussig se suman al de la comisaria para ese análisis.

Fiona Rae, Vista, Es Baluard, Palma de Mallorca. Del 29 de enero al 23 de agosto 2026.
Comisariados: Carolina Grau.
«Vista» es la primera exposición individual de Fiona Rae que se celebra en España. La muestra ofrece una selección de obras creadas por esta artista británica a lo largo de las tres últimas décadas, algunas de ellas pertenecientes a colecciones tan destacadas como las del Tate Museum y la Fundació ”la Caixa”, junto con un reciente depósito a Es Baluard Museu por parte de la Fundación Barrié.
El título no solo invita a imaginar un futuro posible, sino que sugiere, no sin cierta ironía, que nos acerquemos a las piezas como si fueran hermosas vistas, enmarcadas por unas salas expositivas abiertas, que permiten observarlas desde múltiples y privilegiadas perspectivas. Asimismo, la exposición establece un diálogo entre obras de diferentes períodos, y ofrece un escenario en el que contemplar la evolución del singular lenguaje pictórico de Rae y de sus exploraciones del reino de la abstracción.
A lo largo de las últimas cuatro décadas, Fiona Rae ha desarrollado un cuerpo de obra característico, rebosante de inquieta energía, humor y complejidad, que desafía y expande las convenciones de la pintura moderna. Los grandes lienzos abstractos de Rae juegan con conceptos como la legibilidad, lo imaginario y lo figurativo, con unas controladas pero improvisadas composiciones que transmiten una sensación de inestabilidad e incluso de elegante desorden. Las obras se inspiran claramente en la experiencia contemporánea y en la evolución del arte y la cultura, con influencias que van desde los grabados de Durero, la caligrafía china, el expresionismo abstracto y el pop art hasta el diseño gráfico, la moda, el cómic y los videojuegos.
Rae trabaja en series, que siempre parten de una idea o de un conjunto de pautas conceptuales que, a continuación, la artista explora para crear unas piezas que responden al contexto cultural de su entorno con poderosas resonancias emocionales e intelectuales. Cada serie podría ser alguna forma de desarrollo de las anteriores ideas o bien una propuesta totalmente distinta. En esta exposición encontramos ejemplos de varias de esas series, desde finales de la década de 1990 hasta hoy.
A finales de los noventa, Rae comenzó sus cuadros «Black & White», en los que unos discos de colores vivos salpican un fondo en blanco y negro, a la vez que la superficie se ve dinamizada y alterada por pinceladas también en blanco y negro y en constante movimiento. Luego llegó la serie «Black», que sugiere un escenario de ciencia ficción y combina el hermetismo reglamentado del fondo con pinceladas repletas de sensualidad y movimiento.
En la década de 2000, Rae inauguró una nueva forma de trabajar al empezar a proyectar los elementos geométricos de sus cuadros mediante Photoshop. En las piezas de «Fufanu» observamos un universo pictórico conectado con la pantalla del ordenador, la cual refleja en sus análogos plásticos muchas de las nuevas convenciones visuales propias de la generación digital. Rae siguió estas mismas ideas en la serie «Font», y en 2004 expandió su léxico para incluir imágenes de cómic entremezcladas en un universo de pintura abstracta cuya condición se mantenía enigmáticamente ambigua. Las dos series resultantes, «Font, Image, Pour» y «Panda», destacan por sus paletas llamativas, que se desbocan por la superficie en composiciones iconoclastas, tan líricas como alegres.
Tal como sugieren los títulos de las series «Greyscale» y «Pastel», sus obras se basan en unas paletas de colores específicas y en imaginarios desenfrenados de cómics para centrarse solamente en las posibilidades expresivas de la pincelada. Cada cuadro sugiere una figura etérea evocada mediante arabescos, vapores y movimientos quiméricos. También encontramos tres dibujos de carboncillo, realizados junto con las piezas de «Greyscale» e inspirados en una visita al Victoria and Albert Museum de Londres para ver el manuscrito chino del siglo xiii «Nueve dragones», de Chen Rong. Con la serie posterior, «Abstracts», Rae llevó aún más allá su exploración de las consecuencias evocadoras de las pinceladas minimalistas y de las armonías cromáticas.
La última serie de Fiona Rae, «Word», experimenta con frases capturadas en lienzos como una investigación en curso de la naturaleza de la abstracción y el lenguaje. La artista empezó a interesarse por la literatura muy pronto, y estudió Inglés en la universidad antes de dejarlo por la escuela de arte. Su intención no es ilustrar el significado o la emoción de las frases, sino que crea unas composiciones alborozadas y risueñas, cuyos caracteres tipográficos se han liberado de su función inicial. Las letras se entrecruzan, se funden, se evaporan e incluso colisionan hasta generar estallidos de energía pictórica; en palabras de la propia Rae, «Espero sacar a la luz imágenes y significados nuevos e inesperados.»

Ela Fidalgo, Habitar el conflicto, Casal Solleric, Palma de Malllorca. Del 20 de enero 2025 al 13 de abril 2026.
«Habitar el conflicto» es una invitación a la reflexión colectiva, un acto de sanación, un testimonio del poder transformador del arte. Ela Fidalgo convierte el Casal Solleric en un espacio de creación comunitaria, en un laboratorio de formas vivas, de emociones, de sentimientos y complicidades, donde la participación de casi 500 personas es la expresión evidente de que nos encontramos ante un proyecto único, ante una manera de crear en comunidad que nos explica que el arte no es solo un ejercicio estético sino que también cumple una función, un agente que nos hace mirar hacia lugares en los que no habíamos reparado, que nos ayuda a tomar conciencia, a posicionarnos, a buscar soluciones a nuestros problemas: el arte sirve.
La propuesta tiene su punto de partida en un taller comunitario en el que los participantes, muchos de ellos vinculados a asociaciones de carácter social e integrador, han sido invitados a coser sus emociones, sus afectos y sus pensamientos, dejando su huella en la obra y encontrando en ella un lugar para compartir, para conectarse con los demás, para curar en comunidad.

Stella Rahola Matute, La biblioteca, Fundación Miró Mallorca. Del 19 de septiembre al 22 de marzo 2026.
A través de piezas instalativas y escultóricas, Stella Rahola Matutes aborda la creación de lugares y encuentros situacionales que rescatan materiales residuales concretos. La imposibilidad de reutilizar estos materiales, debido a ciertos contextos políticos, hace que se sitúen en un umbral. «La Biblioteca» es una exposición que despliega más de 2.000 piezas de descarte de vidrio borosilicato que la artista ha ido recogiendo en distintos talleres de Cataluña.

Mabi Revuelta, La máscara habitada, Fundación Miró Mallorca. Del 19 de septiembre al 22 de marzo 2026.
«La máscara habitada» narra el diálogo cómplice entre dos personajes que se encuentran en Son Boter. Joan y Ninna recorren el estudio más mágico de Joan Miró iniciando su propio viaje mítico por las habitaciones de la casa. Son presencias en un estado de conciencia suspendida que, con una sabiduría misteriosa, ofrecen su visión generosa al mundo.
CANARIAS
LANZAROTE
LAS PALMAS

Almudena Lobera, La bellaventura, Fundación Mapfre, Las Palmas. Del 26 de enero al 27 de marzo 2026.
La Fundación MAPFRE Canarias acoge la exposición «La Bellaventura / The Beautifate», de la artista Almudena Lobera, dentro del programa Artistas en Selección de la XVIII Bienal Internacional de Fotografía FOTONOVIEMBRE 2025, organizada por el Cabildo de Tenerife a través del Centro de Fotografía Isla de Tenerife, adscrito a TEA Tenerife Espacio de las Artes.
Compuesta por dos videos en 4K, La Bellaventura / The Beautifate contrapone a una manicurista y una quiromante en una acción íntima y simbólica que explora la tensión entre apariencia y destino, imagen y significado. A través de este diálogo entre lo visible y lo invisible, Lobera invita a reflexionar sobre cómo se construye la identidad desde la superficie y la interpretación.

Esther Aldaz, Morar, CAAM-San Antonio Abad, Las Palmas de Gran Canaria. Del 25 de septiembre de 2025 al 22 de febrero de 2026.
Comisaria: Marta Mantecón.
Este proyecto incluye una selección de obras realizadas por la artista grancanaria Esther Aldaz a lo largo de los últimos diez años, entre 2016 y 2025, si bien su trayectoria artística arranca en la primera década del siglo XXI. Todas ellas poseen un mismo hilo conductor: la acción de habitar, a través de fotografías que documentan acciones realizadas en diferentes lugares (Las Palmas de Gran Canaria, El Cairo, Santa Cruz de Tenerife, La Habana, Barcelona, El Hierro o Santa Lucía de Tirajana) o por medio de piezas materializadas en múltiples disciplinas y lenguajes con las que la artista apela a todos los sentidos, convirtiendo el propio espacio expositivo en un lugar para morar, tanto individual como colectivamente.
Esther Aldaz explora formas alternativas de habitar que van desde el propio cuerpo a las palabras, penetrando en los límites entre lo íntimo y lo público, lo propio y lo compartido, lo personal y lo político, haciendo visible la inmensa fragilidad y la naturaleza vulnerable de nuestra existencia. El concepto de morada se muestra como un intervalo o refugio de tránsito, profundamente inestable y en perpetua construcción —lo mismo que la identidad—, que al final deviene utopía dada la imposibilidad de cualquier clase de permanencia. La casa en el trabajo de Esther Aldaz no encarna el arraigo, sino su reverso. Encontrar cobijo o una guarida donde estar es parte de nuestra esencia animal que subraya igualmente la irreductible alteridad y la condición errante de nuestro ser. La búsqueda de lugar en el mundo nunca se acaba. Morar suena como amar.

Esther Vega Castro, La memoria transitada, Casa Museo Leon y Castillo, Telde. Desde 27 de noviembre a 22 de febrero 2026.
La muestra pictórica pretende reflexionar sobre la importancia de la memoria en el imaginario colectivo, saber de nuestro pasado nos ayuda a comprender nuestro presentemediante el inesperado diálogo compartido de retratos de mujeres que pertenecen a diferentes épocas de la historia desde el Renacimiento hasta la actualidad, y desde un lenguaje artístico de la práctica contemporánea, jugar con el espectador a descifrar mi mundo inventado mediante las metáforas visuales de las miradas, y hacer partícipes de historias vividas, descubrir cómo los rostros muestran señales del deterioro y la piel habitada, que se ha ido tejiendo en los silencios del devenir del tiempo.
TENERIFE

Esther Boix, Fundación Cristino de Vera- Espacio Cultural CajaCanarias, La Laguna. Desde 17 de octubre al 28 de febrero 2026.
Esther Boix i Pons (Llers, 1927 – Anglès, 2014) es una pintora vitalista, comprometida, combativa, que hizo uso de sus pinceles para encontrar su lugar en el mundo y para construir una sociedad mejor, más justa y libre. Su carrera artística se inició con una pintura de carácter costumbrista y de cierto tono social que desconcertó a la crítica del momento por sus escenas llenas de dramatismo y su pintura dura y oscura que contrastaba con lo que se esperaba de una mujer pintora en la década de los años cuarenta y cincuenta. Haciendo honor a su espíritu renovador, fundó junto con otros compañeros de generación el fugaz grupo Postectura, formado por los pintores Esther Boix, Ricard Creus y Joaquim Datsira, además de los escultores Francesc Torres Monsó, Josep Martí Sabé y Josep Maria Subirachs.
Con la llegada de los años sesenta, su obra da un vuelco hacia una pintura más vitalista, que pone al hombre y la vida en el centro. Sus escenas transmiten sensación de modernidad y la llegada de una nueva etapa a nivel social, mucho más abierta. Un vitalismo y una euforia que durará poco para convertirse en una pintura combativa, profundamente comprometida con los derechos individuales y colectivos, especialmente por lo que se refiere a los derechos de la mujer. Las obras que pinta durante estos años, influidas por la corriente pop, son contundentes, casi manifiestos pintados.
Sin embargo, con la llegada de la democracia, su obra deriva hacia una mirada más lírica, centrada especialmente en el paisaje urbano. Durante los últimos años setenta, su pintura se vuelve más amable, de tonos más claros y de contornos más difusos, pero el sentido de compromiso sigue intacto, aunque enfocado en otra dirección. En este momento, su principal preocupación, resultado de un análisis artístico de la ciudad, se centra en la contaminación, en el aire, en el contacto que mantenemos con la naturaleza y con nuestro entorno.
Una reflexión a la que responde de manera contundente al abandonar la ciudad e instalarse en un entorno rural, que marcará su pintura hasta el final de su trayectoria artística. Desde los años ochenta, sus telas se convierten en grandes campos vaporosos de color, dominados por pinceladas repetidas que transmiten el palpitar y el fluir constante del mundo, siempre igual, siempre cambiante.
Esther Boix fue, además, junto con su marido, el escritor Ricard Creus, una promotora incansable de la pedagogía artística infantil, entendida como un camino para concebir el mundo y despertar el espíritu crítico. Como fundadora del Taller de artes plásticas L’Arc, quiso defender el arte como un camino pedagógico que va más allá de la práctica formal de las artes. Como demuestra con su pintura, entiende que la creación plástica se relaciona con todos los aspectos de la vida y permite así una formación mucho más atractiva y efectiva.
Así pues, podríamos decir que la pintura de Esther Boix es el reflejo de una vida entregada, de su compromiso y su confianza en la humanidad. Es una reflexión constante sobre la existencia, una mirada maravillada del mundo que no se conforma con expresar el sinfín de sensaciones que la artista experimenta al observar el mundo, sino que siempre se acompaña de una reflexión profundamente humana.
Esta exposición pretende reflejar las principales etapas de su obra y dar a conocer la evolución de su trabajo y contribuir al proceso de recuperación de su obra que se viene gestando durante los últimos años.
CANTABRIA

Luna Bengoechea, Proyecto Salinas, Nave Sotoliva, Santander. Del 28 de noviembre de 2025 al 8 de marzo de 2026.
Comisariado: Dalia De la Rosa.
Proyecto Salinas es una propuesta artística centrada en la producción artesanal de sal en las Islas Canarias y en las pequeñas reservas que aún se conservan de esta práctica en la actualidad.
Se trata de una serie de acciones site-specific en diferentes salinas de las Islas Canarias, empleando únicamente sal marina para intervenir en el paisaje de forma efímera, realizando un dibujo a gran escala que representa en cada salina diferentes variedades de aves limícolas (aves que dependen del ecosistema de las salinas para alimentarse y anidar durante sus periodos migratorios). Estas acciones abogan por la defensa del patrimonio natural de las Islas Canarias y pretenden reivindicar el valor de la producción artesanal de sal, una industria que tuvo gran importancia en Canarias históricamente y de la que hoy apenas subsisten unas pocas salinas. Hasta ahora se han llevado a cabo intervenciones en las islas de El Hierro, La Palma y Lanzarote. La exposición se ligará también al contexto de la producción de sal en Cantabria, generando conexiones con el entorno y una intervención site-specific.
CASTILLA-LA MANCHA
CASTILLA Y LEÓN
ÁVILA

Maribel Cid Miranda, “Manos de vida”, Biblioteca Pública de Ávila. Del 2 al 28 de febrero 2026.
Un recorrido fotográfico donde la mirada se detiene en las manos de diversas personas, acompañando cada captura con pequeños textos. Las imágenes que componen esta muestra relatan las historias de sus protagonistas a través de los objetos que sujetan o de sus gestos habituales.La textura, las uñas y las venas que se traslucen bajo la piel nos invitan a imaginar múltiples relatos.
BURGOS

Ana Núñez. Escultura y pintura, Sala del Teatro Principal, Burgos. Del 5 al 22 de febrero 2026.
Ana Núñez es una de las grandes creadoras burgalesas. De la formación de la artista podemos decir que es en gran medida la recibida en el hogar, y en otra gran parte la adquirida en la Academia Provincial de Dibujo del Consulado del Mar y la Escuela de Artes y Oficios, donde conoce y practica las técnicas que, perfeccionadas en Madrid, luego la permitirán ser excelente. Siendo mujer en la segunda mitad del siglo XX no escoge Ana el camino más fácil, precisamente: se arriesga y se empeña en ser escultora, desde la cerámica en su inicio, sí, para luego, sin abandonarla nunca, adentrarse en otras técnicas y materiales.
La artista hace de su arte un medio de comunicación excepcional y con su arte un mundo mejor. Su condición de mujer no la ha llevado jamás a la queja ni a la búsqueda de atajos o excusas: su energía, su honda formación y conocimiento del oficio y su determinación la han hecho estar siempre ahí, como una más del mundo artístico. Con paso firme ha estado en donde una artista debe estar: en su estudio, creando, y en las galerías, expuesta a la intemperie de la crítica y la voz ajena. Y observando, aprendiendo de los demás y de la tradición. Lejos de las directrices de los inquisidores del arte, que pretenden convertir en norma su manera de ver y entender, Ana Núñez ha sido fiel a sí misma, a lo que ha querido hacer en cada momento. Es inclasificable, y en ello reside su valor.

Marta Ubierna, De lo innegable a lo utópico, Sala del Arco de Santa María, Burgos. Del 22 de enero al 23 de febrero 2026.
De lo real a la retención, nace un sueño de formas expansivas, un sarpullido profundo y fantástico, cromas que gritan en silencio y que claman por contrastes vibrantes. Abrazada por ideas volátiles, deriva hacia la ensoñación donde nada obedece, revoloteando formas caprichosas que contrapesan sus tonalidades, intentando hacer despertar muchedumbres letargosas y durmientes.
LEÓN

Rosana Largo, Cuéntame un cuento, Auditorio Ciudad de León. Desde 14 de enero al 14 de marzo 2026.
Una exposición inmersiva de Rosana Largo que une a grandes maestros y literatura infantil con la moda, la pintura y la escultura y que plantea un nuevo soporte para el arte al cambiar el lienzo por la tela y convertir el vestido-cuadro en un puente entre emoción y patrimonio artístico.
‘Cuéntame un cuadro’ es una propuesta artística y didáctica de Rosana Largo que acerca a los más jóvenes y al público familiar a la pintura de los grandes maestros a través del cuento y la imaginación.
La exposición parte de la premisa de cambiar el lienzo por las telas empleadas en los vestidos para plasmar cuentos vinculados a cuadros emblemáticos, cuyo resultado es, según Largo, «un recorrido donde arte, literatura y moda se convierten en un puente entre niños y adultos, reivindicando que la imaginación no tiene edad».

Yoko Ono, Insound and Instructure, MUSAC, León. Desde 8 de noviembre 2025 hasta el 17 de mayo de 2026.
Una ambiciosa exposición que recorre, a través de 70 obras, la trayectoria de la artista desde los años 60 hasta la actualidad.
Más de 1.700 metros cuadrados de exposición celebrarán la relevancia y trascendencia de la obra de esta artista pionera del arte conceptual y participativo, el cine y la performance, música y activista por la paz mundial. El título de la muestra tiene su origen en un concierto y exposición de Yoko Ono que tuvo lugar el 20 de julio de 1964, a las 6 de la tarde, en Yamaichi Hall de Kyoto. Ambos términos se refieren a la forma en que Yoko Ono integra sonido e instrucción en su práctica artística.
El punto de partida de muchas de las obras de Ono se encuentra en las ‘Instrucciones’, obras en formato de texto que invitan al lector a imaginar, experimentar, realizar o completar la pieza. Las ideas, y no los materiales, son el principal componente de la práctica de la artista.
La muestra incluye la amplia variedad de técnicas con las que ha trabajado Yoko Ono, desde la performance, el cine, la música, la instalación, la pintura o la fotografía. Entre la selección de obras realizada están algunos de sus trabajos más reconocidos, entre ellos piezas icónicas de los años 60 como ‘Cut Piece’ (1964), ‘Voice Piece for Soprano’ (1961) o ‘Draw Circle Painting’ (1964), que requiere la participación del público para realizarse. Esta participación de la audiencia supone una de las cuestiones singulares que definen su creación. Entre las obras participativas que se podrán experimentar están ‘A Maze’ (1971), un laberinto por el que se puede transitar, o ‘En Trance’ (1990), una construcción arquitectónica que sirve de preámbulo y entrada a la muestra, y que reúne las nociones de transformación y juego.
La exposición en MUSAC no es solamente una ocasión única para tener acceso a las obras históricas de la artista, sino que también recoge algunos de sus proyectos más recientes, como la instalación ‘Doors’ (2011) o ‘Invisible Flags’ (2015), que reitera el pacifismo como una de sus preocupaciones vitales. En el recorrido hay también una amplia selección de sus películas, realizadas en parte junto a John Lennon, y de las que podremos ver ‘Rape’ (1968), ‘Fly’ (1970/1971) o ‘Freedom’ (1970).
SALAMANCA

Virginia Rivas “El color del ruido”, Sala Patio de Escuelas, Salamanca. Del 27 de febrero al 17 de mayo 2026.
La propuesta expositiva de Virginia Rivas para el festival [CON]TEMPO fusiona la pintura con el arte sonoro; y parte de la clasificación de ruidos en el espectro sonoro y su identificación cromática, desde los que se establece una analogía entre la onda visible y la audible.
Según la clasificación comúnmente aceptada, cuando la densidad espectral de un ruido es uniforme, se identifica con el blanco, mientras que el color se define en función de los usos de tonos graves y frecuencias bajas.
Blanco, rosa, gris, verde y marrón son los ruidos y los colores que determinarán varias instalaciones complementarias distribuidas por el espacio de la Sala de Exposiciones de Patio de Escuelas. Unas columnas traslúcidas convocan al espectador a sumergirse en la textura sonora elegida por la autora. La visión desde el interior transforma el espacio y altera la coloración del resto de obras, mientras reafirma la coincidente en espectro y tonalidad.
Para la selección de las instalaciones pictórico / sonoras en función de estos determinados colores Viriginia Rivas ha atendido al uso de los ruidos en terapias de sonido aplicadas a problemas de sueño, concentración, ansiedad y tinnitus (escucha de ruidos internos en los oídos).

Gabriela Bettini, Cierta tarde, la más bella de las tardes de mi vida, DA2 Salamanca. Del 7 de febrero al 24 de mayo 2026.
Comisariada por María Iñigo Clavo.
Se trata de la primera exposición retrospectiva de Gabriela Bettini en España y recorre su trayectoria entre Madrid y Buenos Aires. El punto de partida lo encontramos en su pieza más reciente, Memoria del agua, que contiene el inicio de un poema incompleto de su abuelo desaparecido durante la dictadura militar argentina, escrito al final de las páginas de un libro de Edgar Allan Poe. Los versos incompletos de su abuelo terminan con una “,” un silencio, un vacío, una presencia interrumpida que la obra de Bettini ha intentado llenar desde sus primeros trabajos. El libro de Poe contiene el poema El cuervodonde resuenan una y otra vez las palabras “nunca más”.
Esta exposición habla de la resistencia a la ausencia y la extinción. El trabajo de la artista está marcado por una historia de violencia, trauma y exilio que atraviesa los cuerpos de generación en generación. Su obra traslada esta genealogía de violencia encarnada hasta el paisaje, nuestra histórica relación extractivista con la naturaleza y las políticas del olvido hacia las formas de vida que, aun así, perseveran en su existencia.
La exposición, por ello, muestra diversas temporalidades que se superponen, desde las pinturas coloniales de los pintores exploradores del s. XVII, hasta los escenarios en grave conflicto medioambiental de los últimos años. En todas las obras la representación artística se evidencia como un trampa-antojo, cómplice y herramienta del despojo y el borrado. Sin embargo, Bettini se alía con la pintura críticamente para proponer revertir esta función mostrando su mecanismo.
Esta insistencia en pensar la imagen contrasta con el intenso diálogo de la obra de la artista con la literatura, la poesía, la teoría crítica y el lenguaje oral, como en una suerte de duelo taxonómico de organización de la experiencia. En El cuervo, Poe increpa al animal por la malicia de sus proféticas palabras que permanecen como presencia fantasmal de una pérdida irreversible. Esta agencia también se presenta en la exposición de Bettini a través los animales y la sabiduría de la naturaleza, que esperan su momento de rebelión.

Paloma Polo, DA2, Salamanca. Del 13 de noviembre de 2025 al 22 de febrero de 2026.
El trigésimo noveno ciclo expositivo de Visiones Contemporáneas –últimas tendencias del cine y el vídeo en España- un proyecto comisariado por Playtime Audiovisuales (Enrique Piñuel Martín y Natalia Piñuel Martín) presentará, a partir del otoño de 2025, en el DA2 –Domus Artium 2002– de Salamanca, el trabajo de la artista visual Paloma Polo.
Su práctica artística se articula en torno a una búsqueda por representar cómo surgen los idearios políticos en contextos socioculturales específicos, especialmente aquellos vinculados a formas de disidencia y utopías. Su obra propone una lectura crítica de las narrativas institucionalizadas, cuestionando los modos hegemónicos de producción y legitimación del conocimiento. Para desarrollar sus proyectos recurre a prácticas analíticas y documentales, con un minucioso trabajo de campo, en constante diálogo con agentes locales, para articular investigaciones que aborden las dinámicas de poder, los grupos de resistencia y los procesos históricos de colonialismo y violencia estructural.
El trabajo de Paloma Polo se ha presentado tanto en exposiciones individuales como colectivas a nivel internacional, en museos, centros de arte y galerías como: La Virreina Centre de la Imatge de Barcelona, el Museo CA2M y Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), Galleria Umberto di Marino (Nápoles – Italia). Casa Barragán y Museo de Arte Carrillo Gil (CDMX – México) o en la 55 edición de la Bienal de Venecia (Italia). Ésta será la primera vez que su obra se muestre en Salamanca.

Ana Riaño, RRSS. Pintura en la era de las redes sociales, Sala de exposiciones Patio de Escuelas, Salamanca. Del 24 de octubre 2025 al 15 de febrero 2026.
Con el desarrollo de la Web 2.0 y lo que autores como Gilles Lipovetsky (2009) han denominado «sociedad pantallocrática», la práctica pictórica se está viendo afectada en sus procesos creativos y sus imaginarios iconográficos por las «poéticas de la conectividad» y las dinámicas socio-afectivas de las redes sociales.
Una estrategia común dentro de la singular producción de Ana Riaño, -agrupada en las últimas dos décadas del siglo XXI bajo el genérico título: RRSS-, es lo que podríamos denominar la «pintura como interfaz», que consiste en representar sobre el lienzo -o sobre el papel-, una captura de pantalla que, unas veces documenta y otras evoca, con extraordinaria verosimilitud, un momento concreto de la navegación online.
En los primeros cuadros de esta serie nos enfrentábamos a «pantallazos» con «estados», «perfiles» y publicaciones (reales) obtenidos en redes sociales como Twitter o Instagram de artistas vivos (algunos muy conocidos como: Barbara Kruger, Maurizio Cattelan o Banksy) y de agentes culturales del sistema del arte (galeristas, críticos, directores de museos, coleccionistas…) que funcionan como «documentos» en los que se congela el tiempo de las imágenes fugaces de las redes sociales y se subraya la doble condición del artista como «prosumidor» (consumidor y productor de imágenes) y retratista del «espíritu de su época».
Esta «pintura post-Internet» sería la respuesta «física» a un tiempo históricamente «líquido» cada vez más difícil de aprehender. Al transformar la imagen digital en materia pictórica, aquella pierde sus dos señas de identidad más significativas: su carácter mutante y su capacidad de interacción con los usuarios; pero, a cambio, se inviste de un cierto «aura» y de un paradójico «anhelo de permanencia» que invita a la pintura a salir de su zona de confort y a participar de las dinámicas de las «narrativas transmedia».
Pero a partir de 2016 la serie RRSS ha dado un sorprendente giro hacia la «pintura de historia». Se trata de un experimento retroactivo –y de alguna manera ucrónico– mediante el cual Ana Riaño reproduce sobre lienzo versiones inéditas (también podríamos considerarlas «póstumas») de páginas de Facebook de grandes maestros de la historia del arte a los que admira (sobre todo, de mujeres a quienes la historia olvidó, o que quedaron eclipsadas por los hombres) fantaseando con preguntas como:
¿Qué papel habrían tenido las mujeres artistas, hoy apartadas de la historia del arte, si hubiesen podido expresarse a través de las redes sociales?
Bajo esta premisa, Ana Riaño ha pintado monumentales lienzos con «capturas de pantalla» sorprendentemente convincentes, de los supuestos estados de Facebook, Twitter e Instagram de artistas como Sofonisba Anguisola, Artemisia Gentilleschi, Élisabeth Vigée Le Brun, Marie Guillemine Benoist, Camille Claudel, Berthe Morisot, Dora Maar, Tamara Lempicka o Ana Mendieta.
Antes de pintar cada uno de estos cuadros, la pintora realiza una concienzuda investigación sobre la biografía de las artistas a fin de volcar en sus singulares «estados de Facebook» información sobre sus amistades, sus supuestos gustos, el proceso creativo de sus obras «en tiempo real» o publicidad y «noticias de época», logrando de esta manera que la realidad y la ficción verosímil se fusionen en un mismo plano de significado que desafía el tiempo histórico.

Abigail Lazkoz, Tengo un animal singular…, DA2 Salamanca. Del 10 de octubre al 8 de marzo 2026.
Comisariada por Yara Sonseca.
Tengo un animal singular… es una exposición dedicada a la obra de Abigail Lazkoz. Se trata de una muestra de carácter retrospectivo y a la vez una nueva obra expandida, creada a partir de revisitar y reorganizar trabajos preexistentes combinándolos con otros nuevos o inéditos. Esta dialéctica que caracteriza la práctica de Lazkoz desde sus comienzos y que ya inspiró exposiciones como Shuffle, presentada en 2009 en La Fundación Joan Miró de Barcelona, vertebra el recorrido expositivo que se abrirá al público el próximo 10 de octubre en el DA2 de Salamanca.
El concepto de hibridación o mezcla es el hilo conductor de las síntesis estéticas que ocupan las múltiples salas de la exposición. Síntesis que rechazan la definición estática de las obras aquí presentadas, subrayando su carácter expandido para dinamizarlas. Esta revisión actual permite además su activación a través del establecimiento de nuevas conexiones. Los restos, las huellas en forma de obras de producción anterior, fruto de identidades anteriores “otras” de la artista, se despliegan como signos que posibilitan esta nueva lectura. Así, la exposición se presenta como un ejercicio de extrañamiento que Lazkoz aplica en relación con su trayectoria, e invita al público a experimentar el proceso artístico como práctica situada pero también reconfigurable.
El título de la muestra recoge las primeras palabras de Una cruza, relato corto que Franz Kafka escribió en 1917. El animal singular al que se refieren, un animal fantástico híbrido entre cordero y gato es interpretado por la artista como metáfora de la vocación y el impulso artísticos. La mezcla de opuestos que lo caracteriza funciona también como referencia interpretativa de su propia práctica: los opuestos, la ambivalencia y la tensión operativa entre lo pequeño y lo grande, lo bidimensional y lo tridimensional, lo abigarrado y lo vacío son rasgos reconocibles en la obra de Abigail Lazkoz.
En palabras de la propia artista: «La cruza es un híbrido. Mitad dulce mitad feroz. Es un límite transgredido, pero es doméstico y familiar. Es un monstruo. Es una herencia del padre. Después de haberlo heredado se transforma. Es espectacular. La cruza inspira literatura, ternura, sorpresa, pero, al mismo tiempo, encarna una dimensión extrañada, aberrante, del existir y, antes que nada, es una responsabilidad. La cruza es trágica».
SEGOVIA

Ángela Nordenstedt, Mujer, montaña, calavera, rosa, Palacio Quintanar, Segovia. Del 6 de febrero al 12 de abril 2026.
La exposición Mujer, montaña, calavera, rosa de la artista Ángela Nordenstedt (Madrid, 1963) reúne dibujo, pintura, obra tridimensional y vídeo. Los ejes sobre los cuales gira su producción son, de manera fundamental, el paisaje y el cuerpo. En las series de dibujos que ha denominado como Arqueología personal aborda el cuerpo como escenario de tensiones donde conviven emociones, deseos, roles culturales, ideas de plenitud y pérdida, a través de imágenes antropomorfas y figuras esquematizadas que también aluden a la infancia y al juego. Por otro lado, sus paisajes se desarrollan desde el realismo de unas vegetaciones representadas con extraordinaria meticulosidad, como sucede en la gran pieza titulada Rio negro que se inspira en la Ofelia de Hamlet y que se extiende como un enorme telón teatral a lo largo de 35 metros, o se formalizan en papeles y telas de influencia oriental. También encontramos en esta exposición las piezas que denomina como “paquetitos”, realizadas con fragmentos de telas que oscilan entre la ternura y el dolor. Por último, muestra dos vídeos donde aparece de forma velada la propia artista y que aluden a la situación represiva de las mujeres en Afganistán. Nordenstedt, bajo formas sutiles, aborda las tensiones de la existencia y del mundo que nos rodea.

Olimpia Velasco, (des)HABITAR, Palacio Quintanar, Segovia. Del 20 de febrero al 26 de abril 2026.
Olimpia Velasco (Madrid, 1970) vive y trabaja en Mallorca. Es licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, donde también realizó los cursos de Doctorado, así como en el T.E.I. Athinon, Atenas (Beca Sócrates). Es diplomada en Diseño Gráfico por el Centro Español de Nuevas Profesiones de Madrid.
Como artista ha venido trabajando específicamente sobre el problema del hábitat, del habitar, de la vivienda y de la especulación urbanística. En la exposición titulada “(des)HABITAR», vuelve a reflexionar sobre el cuerpo como morada, sobre la vestimenta (el hábito), sobre la cabaña, sobre la emigración y el despoblamiento y el éxodo rural.
Ha participado en numerosas exposiciones nacionales e internacionales, siendo las más recientes: Especies Vagabundas, en Kaplan Gallery, Palma (2025); Geodesia, en las salas anexas al Aljibe de la Misericordia, Palma de Mallorca (2024), y en el Instituto Geográfico Nacional, Madrid (2022); Muntanya Roja, en la Iglesia del Convento de Santo Domingo. Museo de Pollença, Mallorca (2023).

Laura Torrado, Ouroboros, Museo Esteban Vicente, Segovia. Desde 15 de enero hasta 17 de may0 2026.
Intervención en la Catedral de Segovia, Capillas de la Piedad y de San Frutos. Desde 8 de enero 2026.
La exposición está concebida como un gran retablo barroco, cuyas escenas aparecen concatenadas en distintos registros, a partir de un cuerpo de obra en el que se entrecruzan pasado y presente que no hace sino afirmar la coherencia de un relato continuo. La artista crea una dramaturgia minuciosamente articulada en la que los diferentes medios hablan y dialogan, las obras se confrontan y completan en una relación dinámica, en un juego de espejos; además de proyectarse en el espacio y desbordar sus límites físicos más allá del Museo, en la Catedral de Segovia, en la Real Fábrica de Cristales de la Granja de San Ildefonso y en la Real Fábrica de Tapices de Madrid. Un hilo conceptual y narrativo que mantiene la trama en tensión uniendo los diferentes enclaves y generando un magnetismo entre ellos.
Laura Torrado, doctora en Bellas Artes por la UCM, se forma en la danza antes de ingresar en la facultad de Bellas Artes de Madrid y en los talleres del artista Mitsuo Miura. Reside en Nueva York a principios de los años noventa y participa de la intensa vida artística de la ciudad. Allí se inicia como artista en el vértigo de sus predecesoras, voces como Louise Bourgeois, Eva Hesse, Rebecca Horn o Ana Mendieta. Durante esos años, este lenguaje híbrido en el que ella se inscribe es denominado “escultura”.
El título de la exposición alude al vocablo griego οὐροβόρος (que se muerde la cola). Ouroboros es la serpiente, símbolo de la regeneración constante que hace referencia a la naturaleza del tiempo cíclico de la vida, a la eternidad. Una iconografía que atraviesa la obra de Laura Torrado (LT) en la circularidad de Autorretrato (Ouroboros), 2015, o en Sin título (Sacerdotisa I, II), 1994-2025, donde los cuernos remiten a la luna o a las diosas del destino, sus moradoras. Y a la serpiente, cuya piel muda como la sombra de la luna creciente, renace como ella y comparte sus poderes de renovación. Son epifanías de los poderes autodestructivos y regeneradores de la vida. Su autora afirma que “son imágenes arquetípicas impregnadas de una carga simbólica”.
VALLADOLID

Elo Vega, LADYLIKE. Disciplinamiento, belleza y violencia, Museo Nacional de Escultura, Valladolid. Desde 4 de noviembre 2025 al 8 de marzo 2026.
La muestra se articula en torno a una serie de obras creadas por la artista Elo Vega y nacidas de la investigación que ha desarrollado sobre la relación entre la estatuaria clásica y otras imágenes de la historia del arte y de nuestra cotidianidad.
Las creaciones de Vega se configuran a modo de ensayo visual acerca de la representación del cuerpo femenino en diversos modelos escultóricos de la antigüedad y en obras procedentes de ámbitos como el publicitario, el artístico, el periodístico o el literario.
El nexo de unión entre obras tan aparentemente lejanas son las obsesiones, los sueños, las fantasías y los miedos que recaen sobre las mujeres. Este magma de emociones, sentimientos, filias y fobias, comportamientos, costumbres, aspiraciones y rechazos ha sido denominado por la crítica feminista como the male gaze, término que busca dar nombre a la representación de las mujeres como objeto sexualizado para su consumo por el hombre heterosexual.
Así, LADYLIKE se suma a una dinámica expositiva que el Museo inició en el año 2011 con Figuras de la exclusión y se vio continuada en 2017 con Nada temas, dice ella. Una apuesta decidida en pro de la igualdad de género en el mundo del arte y en la sociedad en su conjunto.

Chiara Camoni, Erguidas, yacentes, Museo Patio Herreriano, Valladolid. Del 27 de septiembre al 8 de marzo 2026.
La obra de Chiara Camoni es una de las más singulares de cuántas pueblan el panorama artístico italiano y europeo. Nacida en 1974, su obra tiene una fuerte impronta historicista, pues tanto en las imágenes que desliza como en la materia que las hace posible observamos una cadencia de tonos atávicos, reminiscentes de culturas lejanas. En las últimas dos décadas, Camoni ha perseverado en el cultivo del barro y la cerámica como medio. A ellos se ha sumado el mármol y con este elenco de materiales se ha dirigido a motivos que bien podríamos asimismo inscribir, de alguna forma, en la tradición. Capilla y Sala 9 acogerán el trabajo escultórico y gráfico de la artista piacentina de quien es conocido un gusto por las figuras antropomórficas, hieráticas, de marcado sentido vertical -tanto que ella misma las llama columnas- y por las formas de corte arquitectónico que se ciñen a espacio, impulsando ritmos nuevos. Entre la contemplación estática y el desplazamiento al que abocan las formas, Erguidas, yacentes propone una nueva forma de relacionarse con el lugar.
CATALUNYA
BARCELONA

Ana Moreno, La tercera torsión, MACBA, Barcelona. Del 4 de febrero al 5 de julio de 2026.
En La tercera torsión la artista documenta, en formato de road movie, el estado actual de un asentamiento nómada construido en 1979 por Bofill en el Sáhara argelino, bajo la comisión del entonces presidente Houari Boumédienne. La construcción se enmarca en el período utópico del arquitecto, cuando su estudio (RBTA), era una amalgama de arquitectos, poetas y pintores, entre otros. Lo que debía ser un complejo construido según criterios de modernidad, finalmente se convierte en un proyecto inconcluso que revela la tensión del sueño de aquella época con la realidad de los legados coloniales modernos.
The Terminal Beach es un trabajo en colaboración con Bernardo Zanotta y ha recibido el apoyo de Amarte Fonds, Mondriaan Fonds, VEGAP, Hangar y Ricardo Bofill Taller de Arquitectura.
Anna Moreno (1984) es artista visual y trabaja entre Barcelona y La Haya. Su práctica artística se basa en la investigación y se centra en la naturaleza inconclusa de eventos (históricos y futuros), al tiempo que cuestiona los procesos de documentación durante la postproducción. Su investigación mezcla conceptos de las finanzas, la arquitectura utópica y la literatura especulativa y toma forma de instalaciones, películas o eventos.
Moreno ha sido residente en instituciones de todo el mundo, como la Jan Van Eyck Academie de Maastricht (Países Bajos), SASG (Seúl), HIAP (Helsinki), Salzamt (Linz) y Cittadellarte – Fondazione Pistoletto (Biella). Ha expuesto en el MOCAB (Belgrado), en el SAS Geumcheon (Seúl), en la Fundación Joan Miró y en 1646 (La Haya), entre otros. Es conferenciante y publica ensayos sobre arte, política y arquitectura en revistas especializadas como CARTHA

Nora Ancarola, La fuerza del Display. Archivo Gae, MNAC, Barcelona. Desde 1 de octubre 2025 al 22 de febrero 2026.
A través de una instalación audiovisual desplegada, la artista Nora Ancarola hará visible el engranaje que permite que se mantenga vivo el Museo. Podremos imaginar que las galerías subterráneas del edificio albergan a los agentes del equilibrio, del juego y del enigma. La artista se pasea por el edificio sin la barrera de “abierto al público” y para ella todo el Museo es un inmenso archivo. Imagina que entra por un subterráneo y “un dispositivo de seguridad y una oscuridad extrema nos indica que nos hemos equivocado de puerta. A pesar de ello, continuamos el camino y descubrimos que las colecciones del MNAC tienen un recorrido largo, tanto como el propio edificio, transformado y consolidado en varias ocasiones”, explica Nora Ancarola que en esta instalación se remite a la idea de la arquitectura tal y como la entendía Gae Aulenti: como la fundación de un lugar. Así, el Museo y sus archivos dan forma y sentido a aquello que ha perdido su propio lugar.

Germaine Dulac, Fundación Tàpies, Barcelona. Del 2 de octubre de 2025 al 22 de febrero de 2026.
El proyecto sobre Germaine Dulac quiere ser una reflexión sobre cómo las vanguar- dias invisibilizaron a ciertas artistas que ponían en tensión los discursos hegemónicos y heteropatriarcales que imponía la sociedad de entreguerras Se trata de un ejercicio de recuperación de la memoria de un pasado en el que muchas de ellas quedaron relegadas dentro de la historia del arte, a pesar de que sus prácticas resultaron fundamentales para el desarrollo de los movimientos artísticos del siglo xx
Con la voluntad de abrir archivos y acentuando la idea de la importancia de un tiempo cíclico —tan característico de la trayectoria tapiana—, echamos la vista atrás para volver adelante mediante la investigación histórica y encontrar voces silenciadas, pero, a la vez, buscando las posibles conexiones con la configuración de las imágenes desde esta perspectiva surrealista que también se trabajará en la exposición dedicada a Antoni Tàpies
En 1927, Germain Dulac dirigió el mediometraje La Coquille et le clergyman(La concha y el clérigo), que no se proyectó hasta un año más tarde, en 1928; se considera el primer film surrealista, un año anterior al célebre Un chien andalou de Luis Buñuel, de 1929 La película, cuyos decorados y ambientación fueron obra del poeta Antonin Artaud, expresa la obsesión de un clérigo por una mujer casada con un general Germaine Dulac (Amiens, 1882 – París, 1942) fue una productora, directora, realizadora y guionista de cine considerada la pionera del cine surrealista de principios del siglo xx Dulac realizó más de treinta films entre 1917 y 1935, escribió importantes textos teóricos y colaboró en las grandes revistas cinematográficas de la época —Le Film, Mon ciné o Cinémagazine—, donde expuso sus ideas sobre la importancia de la autoría o sobre el cine como un espacio artístico desde el que explorar, a través de las imágenes, el interior de los seres humanos Su colaboración más significativa fue con la revista radical feminista La Fronde.

Paloma Polo, El retorno de la mirada. La tarea política de narrar, La Virreina Centre de la Imatge, Barcelona. Del 18 de octubre de 2025 al 15 de marzo de 2026.
Comisaria: Mabel Tapia.
Aborda el poder transformador de los relatos en la construcción de la historia. Basada en el trabajo de la artista Paloma Polo (Madrid, 1983), la muestra explora cómo las narraciones, lejos de ser un constructo inmutable, son herramientas políticas y afectivas que abren espacio para la reflexión sobre qué historias han sido contadas y cuáles han quedado invisibilizadas.
El trabajo de Polo se sumerge en acontecimientos históricos específicos, abordando relatos hegemónicos colono-patriarcales y otros silenciados o suprimidos, mediante investigaciones a largo plazo que incluyen diversas fuentes. La exposición se articula a través de cuatro proyectos clave de la artista: The Path of Totality (2010), Dulcinea (2022), El barro de la revolución (2019) y C’est vouloir se jeter au fond du lac pour conserver sa vie (2024), un proyecto inédito que cuenta con la colaboración de La Virreina Centre de la Imatge.
Los materiales presentados, muchos de ellos inéditos, proporcionan una visión única de los contextos y metodologías utilizadas por Polo en cada propuesta, invitando al espectador a participar en un diálogo profundo sobre la historia y sus narrativas.

Trinh T. Minh-Ha, La Virreina Centre de la Imatge, Barcelona. Del 18 de octubre de 2025 al 15 de marzo de 2026.
Ofrece una reflexión profunda sobre la obra multifacética de esta cineasta, compositora, escritora y académica nacida en Hanoi en 1952. Considerada una de las voces más influyentes del cine independiente mundial, Minh-Ha ha sido fundamental en el desarrollo de teorías poscoloniales y feministas, llevando el cine experimental y etnográfico a nuevas dimensiones. Su trabajo ha desafiado las convenciones tradicionales entre el documental y la ficción, convirtiéndose en un referente esencial dentro del cine contemporáneo.
Desde su llegada a Estados Unidos en 1970, Minh-Ha ha sido una pionera en la exploración de nuevas formas de narrativa visual. Su filmografía incluye películas clave como Reassemblage (1982), Naked Spaces – Living Is Round (1985), y Surname Viet Given Name Nam (1989), que han sido fundamentales para repensar las narrativas de identidad, cultura y feminismo. Además, ha realizado una destacada labor académica en la Universidad de Berkeley, donde ha impartido clases sobre género, retórica y estudios de la mujer.
Esta es la primera exposición de Trinh T. Minh-Ha en España, y por tanto una oportunidad única para adentrarse en su enfoque disruptivo y transformador del cine y la teoría visual.

Elena del Rivero, Transitar la quema, Fundación Tàpies, Barcelona. del 18 de julio 2025 al 22 de marzo 2026.
Transitar “La Quema” parte de una acción inicial, La Quema,desarrollada en un pueblo gallego de la comarca de A Baixa Límia, en el marco de las acciones impulsadas por A Casa do Gozo. Este proceso fue documentado a través de imágenes y grabaciones sonoras que han sido clave en la configuración del proyecto actual. Las obras fueron quemadas en octubre de 2024, tras exponerse en viviendas y espacios del pueblo. Esta acción explora temas como la destrucción simbólica, la purificación y la renovación, elementos que se articulan en diálogo con los espacios urbanos y arquitectónicos que serán intervenidos en Barcelona.
Las instalaciones concebidas por Del Rivero como parte del proyecto Extramuros, en colaboración con estudiantes de EINA Centre Universitari de Disseny i Art de Barcelona, se mostrarán en la fachada y en el interior del Museu Tàpies, en el Centre d’Art La Capella, en la Basílica de Santa Maria del Pi, en los jardines del Teatre Grec, en la Galería Senda y en Loop Barcelona. La exposición incluirá fotografías, collages, objetos y un rótulo luminoso. La cartografía de estos espacios intervenidos invitará a reflexionar sobre la resiliencia de las estructuras humanas y sociales, así como sobre el diálogo entre pasado y presente, poniendo en evidencia las tensiones y continuidades que definen la historia de la construcción de la ciudad contemporánea

Silvia Gubern Garriga-Nogués, Esplendor. Volver al origen, Espais Volart, Fundació Vila Casas, Barcelona. Del 17 de febrero 2025 al 22 de febrero 2026.
La exposición vuelve a traer a Barcelona, después de treinta años de ausencia, las obras de esta artista. La muestra presenta una recopilación de su trabajo a lo largo de su amplia trayectoria. Artista, poeta y sanadora energética, en esta muestra podremos contemplar un centenar de obras que reflejan el proceso creativo de Gubern, marcado por una profunda vocación hacia el desarrollo de la consciencia personal, planetaria y espiritual.
La exposición invita al espectador a embarcarse en un viaje hacia el origen, donde Gubern redibuja y recrea la comunión entre los seres y las cosas. Su obra explora el poder orientador y sanador de la imagen, los signos, la palabra y la visión, a través de dibujos, escritura canalizada, esculturas, poemas, pinturas en vidrio e instalaciones. Estas piezas no solo representan su arte, sino también un testimonio de su creencia en el arte como un lenguaje sagrado y transformador.
En Esplendor. Volver al origen, Gubern nos lleva a conectar con las potencias metafóricas de la luz, la transparencia y la antimateria, elementos fundamentales en su trabajo de transformación espiritual.
Antonia del Río, Una poética del uso: hacer servir la biblioteca, Fundació Suñol, Barcelona.
Este proyecto consta de una parte presencial, que tendrá lugar en la biblioteca de la Fundació Suñol, y otra online, que podrá encontrarse en nuestra web en el marco del proyecto Shortcut. La propuesta presencial de este proyecto parte de la activación de la biblioteca como espacio creativo de la Fundació Suñol. La artista ha seleccionado un conjunto de monografías de algunos artistas consagrados que forman parte o han formado parte de la Colección Suñol Soler, y que se encuentran ampliamente representados en la biblioteca. Antònia del Rio selecciona fragmentos que hacen referencia a la construcción del discurso historiográfico sobre el artista genio y las obras de arte consideradas obras maestras, y destaca la información personal, con especial interés sobre la paternidad de estos autores y las implicaciones de esta condición en sus trayectorias profesionales, así como la profesión de artista en la saga familiar o aquellas citaciones que transcriben voz de los mismos autores. Los libros intervenidos en la biblioteca de la fundación forman una constelación de señales amarillas en los lomos que nos permiten identificarlos. En el interior encontramos encartados unos acetatos transparentes que han servido para subrayar el texto. De esta manera, se hace visible un contenido que ya formaba parte de la Fundació Suñol pero que, a través de la mirada del artista, emerge en clave crítica para proponernos un contrarrelato posible, a la vez que invita a encontrar otros. En el apartado online, titulado S/T Mapa de relaciones, Antònia del Rio presenta un mapa de relaciones que parte de la información extraída del proyecto de la biblioteca. En este mapa de relaciones o sociograma, conecta una serie de artistas que se conocieron personalmente, según aparece de manera explícita en los catálogos que ha leído. Otras informaciones que podemos encontrar en el mapa son: si los artistas son padres, si podemos conocer los nombres de los respectivos hijos e hijas, si sus progenitores eran artistas o si los artistas en cuestión siguen vivos en la actualidad.
LLEIDA

Palmira Puig, Perspectivas reveladas, MORERA Museo d’Art Modern i Contemporari, Lleida. Del 16 de octubre al 15 de febrero 2026.
Retrospectiva dedicada a Palmira Puig Ximénez (Tàrrega, Lleida, 1912 – Barcelona, 1979), una de les principals fotògrafes catalanes a l’exili, que reuneix una acurada selecció de fotografies i material documental, que abasten la seva trajectòria des de principis dels anys trenta, acompanyades de fotografies del seu espòs i també fotògraf Marcel Giró, així com de treballs d’altres companys i companyes del moviment brasiler modern.

Mónica Rikic, Psychoflage, MORERA, Museu d’Art Modern i Contemporary de Lleida. Del 17 de mayo 2025 al 16 de mayo 2026.
Psychoflage es una instalación interactiva multisensorial de gran formato que transforma el espacio en un mundo de sueños y fantasía psicodélica. Está formada por veinte esculturas hinchables dotadas de sistemas interactivos electrónicos artesanales que controlan sus ventiladores y luces.
La obra propone una forma alternativa de conectarnos con las tecnologías cognitivas (o inteligentes). En lugar de presentar un imaginario dominado por metáforas de productividad, velocidad y competencia, que suelen estar asociadas a estas tecnologías, la pieza nos invita a acercarnos a ella de una manera tranquila y relajada. esculturas flotantes hace referencia a las prácticas de meditación y relajación.
En relación con la práctica artística del artista, Mónica Rikić, la propuesta nace con la intención de plantear, desde el arte y el pensamiento crítico, enfoques alternativos a los futuros de las tecnologías. A diferencia de otras propuestas que trabajan en la intersección entre la IA y el arte -generalmente centradas en las posibilidades creativas de las máquinas-, este proyecto se centra en cuestionar, investigar y experimentar sobre las características que deben tener los sistemas cognitivos artificiales para ser considerados organismos existentes y sensibles.
A partir de su fisonomía básica, su código y desarrollo autónomo emergente, los dispositivos simulan, mediante comportamientos físico-digitales, procesos que invitan a identificarlos como organismos sensibles. La propia estructura algorítmica y mecánica del objeto artístico se presenta al público como un dispositivo dramatúrgico que expresa su propia forma de existir.
Los dispositivos, interconectados entre sí mediante una red interna que les permite coordinarse, generan distintos movimientos a medida que se hinchan y se desinflan, dando la sensación de respirar de manera orgánica. Su luz interna acompaña a estos movimientos, creando diversos efectos lumínicos interactivos.
La pieza permite que el público camine por debajo de ella o incluso se pueda estirar tranquilamente para observarla desde abajo, favoreciendo la inmersión y la sensación de respiración que quiere transmitir la experiencia.
La instalación cuenta con un sistema de IA que influye en el comportamiento del ritmo y los efectos de luz de los hinchables. Este sistema interactivo permite que los dispositivos sean sensibles a la presencia humana gracias a la visión computacional de una cámara y su procesamiento mediante código informático. Esta capacidad sensorial con el entorno genera alteraciones en el comportamiento de la prenda, creando una comunicación lúdica entre humanos y máquinas.
TARRAGONA
EXTREMADURA
BADAJOZ

Gina Arizpe, Lo que no se ve, MEIAC, Badajoz. Del 17 de octubre al 29 de marzo 2026.
En su trayectoria artística, desde los años noventa del siglo ya pasado hasta la actualidad, Gina Arizpe (Mexico, 1972) ha ido desarrollando procedimientos expresivos con una gran diversidad de soportes, con un carácter multimedia. Sus obras han ido teniendo un amplio eco, y su recepción en España en los últimos años ha hecho posible un mejor reconocimiento de su valor artístico en nuestro país. El núcleo central de su trabajo tiene que ver con una cuestión de gran alcance en el mundo de hoy: el papel y la situación de las mujeres en este mundo agitado y convulso, y en el que sobre ellas se ejerce el sometimiento, el ocultamiento, e incluso la violencia extrema que se manifiesta en las cifras crecientes de feminicidios. «Lo que no se ve» es una síntesis de su obra, a través de 13 piezas, datadas entre 2013 y años posteriores, con su actualización en la muestra, que nos permiten apreciar la profundidad y originalidad de su trabajo, así como la diversidad expresiva de soportes que utiliza para ello.
GALICIA
A CORUÑA/ SANTIAGO DE COMPOSTELA

Annie Leibovitz, Wonderland, The MOP Foundation, A Coruña. Desde 22 de noviembre 2025 al 1 de mayo 2026.
Primera gran retrospectiva en España de la obra de esta aclamada fotógrafa y retratista. La exposición presentará el deslumbrante universo fotográfico de Leibovitz en toda su amplitud, sumergiéndonos en la obra de la artista a través de cuatro secciones diferenciadas que nunca antes se han presentado de forma conjunta en una única muestra.
Arrancando con una instalación inmersiva del trabajo de Leibovitz con los Rolling Stones, la exposición progresa a través de otras dos secciones —Early Years y Stream of Consciousness— que dan cuenta de la evolución de los códigos de la fotógrafa en sus diferentes estilos, plasmando su proceso de creación y su voz narrativa.
La última parte de la exposición, que da título a la exposición, Wonderland, reúne 100 impresiones (muchas de las cuales nunca antes expuestas) e instalaciones de vídeo de su formidable trabajo en el mundo del estilo y la moda.
LUGO
Elas. O Vello Cárcere, Lugo. Exposición permanente.
Se trata de un proyecto en colaboración entre Aurora Marco, que es investigadora, historiadora y profesora de la USC, y varias artistas locales: Chelo Rodríguez, Ehlaba Carballo, Irene Silva Xiráldez, María Manuela, María Xesús Díaz, Novais, Sabela Arias Castro y Vanessa Lodeiro. Tras la investigación de Aurora sobre mujeres gallegas que destacaron como artistas en diferentes etapas de la historia gallega y en distintos campos de creación, las artistas crearon una serie de piezas en homenaje a ELLAS.
PONTEVEDRA
VIGO
LA RIOJA

Silvia Félix, Destino democracia, Casa de la Imagen, Logroño. Del 6 de febrero al 20 de marzo 2026.
Silvia Félix presenta la exposición ‘Destino democracia’, compuesta por 53 imágenes y un audiovisual que recorren las diferentes fases de un proceso electoral en 18 países de África y Latinoamérica.
La muestra tiene como objetivo embarcar al espectador en un viaje por dos continentes para reflexionar sobre los desafíos de la democracia y los distintos momentos de un proceso electorales, desde la preparación y formación de los miembros de las mesas electorales hasta el recuento de resultados.

Claudia Rebeca Lorenzo, «Tú, que nunca sentiste el ardor de la sangre», La Lonja, Logroño. Del 7 de enero al 28 de febrero 2026.
Claudia Rebeca Lorenzo es artista residente en Bilbao. Realizó el Master de Investigación y Creación en la UPV/EHU (Bilbao) y ha participado en la escuela de arte experimental Kalostra (San Sebastián) y en el Programa de Estudios Independientes del MACBA (Barcelona) dirigido por Paul B. Preciado.
La propuesta conjunta de La Lonja y la artista para su exposición en el festival Actual es una selección de obras que recopila creaciones recientes y de años anteriores (pintura, escultura y vídeo), que busca visualizar su proceso creativo de forma amplia e inédita.
C. MADRID

Sarah Kuźmicz, El rostro significa lo infinito, Centro Sefarad-Israel. Madrid. Del 12 de febrero al 10 de abril 2026.
La muestra, que propone una aproximación íntima y reflexiva a la pintura figurativa contemporánea a partir de una pregunta esencial: ¿qué revela un rostro cuando deja de ser mera representación y se convierte en espacio de sentido?, dialoga con proyectos anteriores en los que el rostro y el silencio han sido ejes centrales de su investigación artística, consolidando una trayectoria coherente y personal.
Polaca de nacimiento y mexicana por adopción, Sarah Kuźmicz creció en una familia de artistas, contexto en el que inició su formación en dibujo y pintura. Posteriormente amplió sus estudios en Cracovia, en el taller del pintor y grabador Jan Bujnowski. Su obra abarca la pintura al óleo y diversas técnicas del dibujo, con un lenguaje sobrio y contenido que se sitúa entre la figuración y la contemplación interior.
Kuźmicz desarrolla también una intensa labor como crítica de arte, con textos publicados en medios como Letras Libres y Zenda. En paralelo, prepara un libro de ensayos sobre pintura, en el que reflexiona sobre la imagen, el tiempo y la mirada. Actualmente vive y trabaja entre Madrid y Cracovia, y se encuentra preparando una próxima exposición en la Ciudad de México.
El rostro significa lo infinito invita al espectador a una experiencia de contemplación pausada, donde cada obra actúa como umbral: un rostro que, lejos de cerrarse en sí mismo, se abre a lo infinito.

Ester Partegàs, Arquitectura menor, CA2M. Móstoles, Madrid. Del 14 de febrero al 14 de junio de 2026.
Comisaría: Bea Espejo.
Esta exposición revisa tres décadas de trabajo de Ester Partegàs en un proyecto concebido conjuntamente para el Museo CA2M de la Comunidad de Madrid y Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, y propone una lectura transversal de su producción, alejada del formato retrospectivo.
La muestra propone un recorrido circular en el que las obras se entrelazan y dialogan entre sí de manera abierta y permeable. Este planteamiento responde a una de las máximas de la artista, que afirma no poder estarse quieta a nivel creativo, y se traduce en un itinerario marcado por gestos y desplazamientos, equilibrios y resistencias, giros, idas y vueltas.
El proyecto expositivo se completa con una publicación que profundiza en la trayectoria y la singularidad de la obra de la artista a lo largo de las últimas tres décadas. El volumen incluye textos de Martin Herbert, Pilar Bonet y Michael Taussig, que se suman al de la comisaria para articular un análisis coral del proyecto.

Dorothy Iannone, Una y otra vez, CA2M. Móstoles, Madrid. Del 14 de febrero al 30 de agosto de 2026.
Comisariado: Tania Pardo.
Primera exposición monográfica dedicada a Dorothy Iannone (Boston, 1933 – Berlín, 2022) en una institución española. La muestra, comisariada por Tania Pardo, propone un recorrido exhaustivo por la obra de la artista y se presenta como una aproximación integral a su universo creativo y vital.
El proyecto toma su título del espíritu de perseverancia y continuidad con el que Iannone entendió el arte y la vida, así como de su forma apasionada y generosa de concebir la creación. El recorrido expositivo se articula en seis apartados —La leona y su musa; Gentifilia; De ti para mí; Mitologías; Múltiples y Liberties— que atraviesan algunas de las principales temáticas de su trabajo: el deseo y el erotismo, el amor y la amistad, la censura, etc.
De una originalidad desbordante, Iannone fue pionera en situar el deseo femenino en el centro de su práctica artística, abordando cuestiones que en numerosas ocasiones la enfrentaron a la censura. A lo largo de su trayectoria, la artista trabajó con una amplia variedad de medios, entre ellos pintura, dibujo, collage, vídeo, escultura y libros de artista, además de incorporar la voz como elemento fundamental en grabaciones y piezas sonoras.

Helen Levitt, Fundación MAPFRE, Madrid. Del 19 de febrero al 17 de mayo de 2026.
Fue una de las primeras mujeres que se pudo ganar la vida como fotógrafa, gracias una exposición individual que organizó el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1943. Sin embargo, la trayectoria de Helen Levitt arrancó en 1931, cuando comenzó a trabajar en un pequeño estudio de fotografía del Bronx. Los barrios más humildes de Nueva York son, a menudo, escenario de sus fotografías más conocidas. En esta muestra podemos ver estas imágenes y otras inéditas, así como los trabajos que realizó en México en 1941 y una excelente muestra de su obra en color, técnica que abordó a partir de la década de 1950. También se presenta el documental In the Street (1948), que codirigió.
Como curiosidad, Levitt siempre evitó explicar o comentar sus imágenes. Esto ha dado lugar a muchas interpretaciones y versiones, todas válidas, porque el verdadero valor de las fotografías de Levitt es la forma en que conecta con las personas.

Irma Álvarez-Laviada, Dentro y fuera del marco, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid. Del 24 de febrero al 3 de mayo de 2026.
El museo presenta Dentro y fuera del marco, novena entrega del programa Kora comisariado por Rocío de la Villa, que presenta cada año una muestra concebida desde la perspectiva de género. En esta ocasión se centra en la obra de Irma Álvarez-Laviada (Gijón, 1978) con una selección de más de treinta piezas realizadas en la última década, junto a pinturas de la colección del museo.
Las creaciones de Álvarez-Laviada se sitúan en un espacio intermedio, dentro y fuera del marco, y están realizadas a partir de materiales industriales destinados a usos prácticos. De esta forma, la artista reflexiona sobre las inclusiones y exclusiones en la tradición moderna del arte occidental: entre lo puro y lo decorativo, entre la experiencia estética y el interés económico e ideológico en el arte.
Su trabajo se aproxima a la abstracción geométrica desde una perspectiva de género. Los atributos de los estereotipos de lo masculino y lo femenino -lo vertical y lo horizontal, lo duro y lo blando, lo esencial y lo subsidiario, lo elevado y lo compartido, lo lleno y lo vacío- son cuestionados en obras que dialogan con la tradición, para deconstruirla en procesos de creación regidos por la repetición y sus diferencias.

Elena del Rivero, La Quema, Museo Nacional de Antropología, Madrid. Del 27 de febrero al 24 de mayo 2026.
En 2024 la artista Elena del Rivero viajó a San Pedro Fiz de Vilar, en la provincia de Orense, con sus obras creadas durante su periodo de formación. Allí se expusieron durante ocho meses en casas, establos, pocilgas, en la iglesia y la escuela y estuvieron sometidas a la inclemencias del tiempo. Transcurrido ese tiempo, los cuadros se quemaron en una gran celebración a la que acudieron todos los vecinos de Vilar, quienes también habían participado en la elección de los lugares de exposición, en la elaboración de instalaciones in situ con objetos encontrados y en la recuperación del recuerdo de los antiguos usos de esos materiales abandonados.
El precedente de este proyecto es El archivo del polvo, que surge de la destrucción que la artista encontró al entrar en su estudio de Nueva York tras el 11 de septiembre de 2001, y que la llevó a reflexionar sobre cómo remendar y reciclar tiene connotaciones políticas y sobre el mercado del arte y el exceso de objetos decorativos en un mundo con recursos cada vez más limitados y con mayor cantidad de residuos. Junto con el curador Mateo Feijóo, buscó conectar La quema con el paisaje rural y activar una memoria acumulada por estos campesinos que basaban su subsistencia en el reciclaje y en la transformación de residuos en nuevas formas de vida.
Elena del Rivero fue recogiendo objetos en desuso a los que dotó de un nuevo significado al elaborar ensamblajes, en los que combina estos objetos con elementos personales, y una serie de collages-diarios que se transforman en un archivo afectivo que condensa la ética del cuidado, la atención a lo residual y el cruce entre memoria, territorio y creación contemporánea.
La exposición se completa con la obra Canto para un monumento funerario que se podrá ver en el Panteón de España.

Agnes Essonti, Hotel del artefacto expoliado, Museo Nacional de Antropología, Madrid. Del 6 de febrero al 24 de mayo 2026.
Desde el primer momento en el que empezó a investigar sobre la restitución de artefactos expoliados, en concreto en el contexto de los museos etnológicos en España, la mayor parte del interés de Agnes Essonti se fijó en aquellas piezas que anteriormente habían tenido atributos mágicos, espirituales y energéticos, además de un cierto rol comunitario. Se fija precisamente en estas cuestiones por esa búsqueda de otras maneras de comunicar que no parten de la palabra, y porque en la construcción de las identidades afrodescendientes la comunidad y la colectividad desempeñan unos papeles muy importantes.
El MNA como hotel (alojamiento temporal) para aquellas piezas que vienen a conocer Madrid y España. ¿Cuánto tiempo hace que salieron de sus casas? ¿Es ahora el museo su nuevo hogar? ¿Tienen ganas de volver? ¿Cómo viven los procesos de conservación? ¿Qué significa ser inmortal?
En esta exposición la autora se sirve del poder de la imagen, en diálogo con objetos del museo y otros creados por ella que, desde la perspectiva de la afrodescendencia, se vinculan con África central, su territorio ancestral.

Ana Juan, Wunderkammer, CentroCentro, Madrid. Del 29 de enero al 3 de mayo 2026.
Comisaria: Inmaculada Corcho Gómez.
“Wunderkammer” (cámara de maravillas en alemán) no es un gabinete de curiosidades tradicional, wunderkammer es el concepto expositivo sobre el que Ana Juan ha estado trabajando durante el último año. “Wunderkammer” tampoco es una exposición retrospectiva de la artista. En este nuevo proyecto, creado y producido para CentroCentro, Ana Juan traspasa su dilatada carrera como ilustradora y amplía su trayectoria como referente del dibujo actual.
“Wunderkammer” es una exposición que conforma un espacio de pensamiento y de proceso creativo donde Ana Juan se enfrenta y configura su propio universo, su propia manera de entender el mundo. Un proyecto en el que teje su propio universo, conocido y desconocido, tratando de poner orden en la abrumadora y caótica realidad en la que estamos sumidos. Ana Juan le ofrece al visitante todo un muestrario iconográfico de seres y figuras imaginarias que se relacionan, luchan, conviven, se transforman, con la idea de que cada uno pueda generar sus conexiones e historias individuales. Como en Las Metamorfosis de Ovidio, cada obra narra una historia que a su vez extiende su narración a otras, de manera que cada elemento y cada individuo es todo y parte de un universo global.
En esta exposición, el trabajo de Ana Juan continúa centrado en su medio de expresión habitual, el dibujo, el lenguaje plástico con el que la artista se relaciona y dialoga con el mundo. Ana Juan nos lo muestra de manera clásica sobre papel para ir luego investigando y desarrollando nuevas líneas que desembocan en la escultura o la animación. La exposición, además, es un escenario perfecto para observar la profundidad y la fuerza del dibujo de Ana Juan, el virtuosismo plástico y la viveza expresiva de unas obras realizadas a la manera clásica que derivan en contemporaneidad y lenguajes plásticos de actualidad.
“Wunderkammer” es una propuesta repleta de sugerencias e interrogantes, que invita a mirar y descubrir, que puede ser tan seductora y atractiva como inquietante y perturbadora.
Ana Juan nació en Valencia en 1961. Se formó en la Escuela Superior de Bellas Artes de esa ciudad. En 1983 se trasladó a Madrid donde reside desde entonces.
Se dio a conocer a través de publicaciones como Madriz y La Luna, y colaboraciones en prensa en los diarios El País y El Mundo. Desde entonces ha trabajado internacionalmente ilustrando portadas de libros y carteles. Destacados son sus trabajos para The New Yorker, revista para la que ha contribuido numerosas portadas, entre ellas Solidaritée, realizada con la ocasión del atentado a la revista Charlie Hebdo en enero 2015.
Como ilustradora de libros tiene una dilatada carrera con títulos como Snowhite, Demeter, Frida, The Night Eater o Amantes. Su trabajo ha sido reconocido con múltiples galardones entre ellos el Premio Nacional de Ilustración del Ministerio de Cultura en 2011, la Medalla de San Carlos otorgada por la Facultad de Bellas Artes de Valencia, en 2012, o las varias medallas recibidas desde la Society of Newspaper Design de Estados Unidos.
Ha realizado exposiciones individuales y colectivas en España, Italia, Alemania, Japón, México o Estados Unidos. Sus trabajos más recientes son el resultado de una constante evolución e investigación en torno al dibujo, al que considera “mi lenguaje y mi nexo de unión con el mundo” y sobre el que desarrolla tanto su trabajo editorial como sus proyectos más personales, siempre buscando nuevas líneas de trabajo y desarrollo creativo como pudo verse en la exposición Ana Juan. Dibujando al otro en la que se introducía en el mundo del dibujo digital y la realidad virtual.

The Fold. Hoda Afshar, La casa encendida, Madrid. Del 23 de enero al 26 de abril 2026.
Exposición individual de la artista visual Hoda Afshar (Irán, 1984) que investiga la fotografía colonial y los regímenes de percepción a partir del archivo del psiquiatra francés Gaëtan Gatian de Clérambault. El proyecto cuestiona los modos de representación y control visual a través de imágenes, animación y técnicas tradicionales.
The Fold, la primera obra de Afshar basada en un archivo,explora el legado perdurable de las prácticas fotográficas orientalistas y colonialistas. Es una investigación sobre los regímenes de percepción y control que determinan lo que vemos y cómo lo vemos.
Cada uno de los componentes del proyecto utiliza estrategias visuales y técnicas artísticas distintas, que van desde el tradicional espejado de plata y la impresión manual en cuarto oscuro hasta la animación digital. Para Afshar, esta obra reúne las principales preocupaciones de su práctica basada en la investigación durante más de una década, a saber, las cuestiones sobre la representación política y estética de los sujetos marginales y sobre el papel de la fotografía en la reproducción y el desmantelamiento de dichas representaciones.
La parte cinematográfica de The Fold comienza con una animación digital que muestra la muerte de Clérambault. A punto de quedarse ciego, Clérambault se suicidó el 17 de noviembre de 1934 pegándose un tiro frente a un espejo. Los artículos periodísticos de la época especificaban que estaba rodeado de «una extraña colección de maniquíes de cera a los que le gustaba vestir con telas raras».
La película de Hoda Afshar continúa con una serie de entrevistas en las que investigadores de diversas disciplinas plantean hipótesis sobre la figura de Clérambault, a veces contradictorias entre sí. Las entrevistas se graban en un decorado inspirado en la casa de los espejos de La dama de Shanghái (1947), de Orson Wells, que simboliza la complejidad de los personajes polifacéticos.

Lola Lasurt, Centro Cultural Conde Duque, Madrid. Del 23 de enero al 12 de abril de 2026.
La artista Lola Lasurt repite un gesto que nunca vio, pero le contaron; se aprende los pasos de una danza que se creó para rememorar los gestos de otros, que, en la distancia, unían a todos –pueblo, coreógrafa y, ahora, artista– en un movimiento continuo de resistencia. Unos contra la violencia, otros contra la barbarie y finalmente, contra el olvido. Un ejercicio de reconstrucción imaginativa desde la performance y la pintura.
Ensayo para Deep Song, serie compuesta por tres piezas y que por primera vez se expone completa en la Sala de Bóvedas, reproduce la fisicidad del movimiento de la danza traducida al ejercicio de la pintura como acto performativo. La artista también ha necesitado bailar Deep Song antes de pintar. Como gran parte de su trabajo, Lasurt se basa en un evento y un hecho histórico, danza y guerra civil española, para traerlo al presente mediante una recreación que busca reflexionar sobre su sentido en la actualidad.
Ensayo para Deep Song. Friso I consiste en 8 tiras de 10 metros de largo y 25 cm de alto y simplemente, a la vez que analiza pictóricamente toda la danza, intenta explicar de manera sintetizada las frases coreográficas que la componen.
Ensayo para Deep Song. Friso II; Las Caidas consiste en 4 tiras de 10 metros de largo y 50cm de alto y sintetiza el movimiento de 4 caídas de la danza. Graham explicó que Deep Song se basa en explicar la fuerte tensión constante a la que está sometido el cuerpo en guerra, el peso que aguanta/soporta la mujer, y también en sus caídas y contacto casi permanente con el suelo. En este segundo friso se analizan estas caídas y de aquí surgió la idea de presentar los frisos también caídos en vertical.
Ensayo para Deep Song. Friso IIIse presenta en 1 tira de 10 metros de largo y 2m de alto, que aluden a la escala humana y en el que la artista analiza, como hizo con la coreografía las imágenes de guerra actual.
Junto a las piezas pictóricas, un video reproducido en una pantalla a ras de suelo, muestra a la propia Lola intentando comprender el baile de Deep Song antes de pintar, así como también se propone una performance desde la danza contemporánea, para actualizar desde el cuerpo esa misma experiencia en directo.
Lola Lasurt no está interesada en la reconstrucción de los hechos, sino más bien en la construcción de sentido crítico. La confrontación de imagen de la realidad y la imagen recordada es uno de los principios que una comunidad, colectivo o sociedad tiene siempre que articular para poder establecer sus bases en un imaginario común. Por ello, cómo se lee la construcción de una situación contemporánea a través de la imagen y cómo se interpreta otra de la que sólo tenemos el recuerdo, se convierten en acciones en las que la esa resistencia al olvido y la construcción de un lenguaje visual se establecen como un espacio para afrontar los posibles futuros.
La artista barcelonesa Lola Lasurt es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, con un posgrado en Estética por a la Universidad Autónoma de Barcelona, actualmente finaliza un curso de Master en el Royal College of Art de Londres (MPhil by practice, School of Art and Humanities, Fine Art Research Department). Ha realizado residencias artísticas en HISK (Gante, BE), Greatmore Art Studios (Cape Town, SA), el Frans Masereel Centrum (Kasterlee, BE), La Ene (Buenos Aires, AR), Kunsthuis SYB (Friesland, NL) y HANGAR (Barcelona, ES); y ha realizado exposiciones individuales y colectivas nacionales e internacionales.

Quisqueya Henríquez, El centro puede estar en todas partes, Centro Arte Complutense – C arte C, Madrid. Del 20 de enero al 26 de abril 2026.
Comisarios: René Morales (curador invitado), junto a Isabella Lenzi y Alfonsina Martínez, directora artística y curadora de la Fundación Alberto Cruz.
Exposición monográfica dedicada a la trayectoria de Quisqueya Henríquez (La Habana, 1966 – Santo Domingo, 2024), artista cubano-dominicana cuya obra ha sido clave en el desarrollo del arte contemporáneo en el Caribe, América Latina y más allá. A través de un conjunto significativo de obras que abarca desde los inicios de su producción hasta sus últimos proyectos —incluyendo instalaciones, videos, collages, fotografías, pinturas, esculturas y performances—, la muestra propone un recorrido crítico por los núcleos conceptuales que estructuraron su práctica: la ciudad como espacio de fricción y representación, la revisión crítica de la historia del arte occidental, los modos de producción y circulación de imágenes y mercancías, las particularidades del contexto insular, la hibridez cultural, y los estereotipos asociados a lo caribeño, así como la necesidad de construir una conciencia ecológica y social desde el arte.
Se trata de la revisión más completa de su obra realizada hasta la fecha en Europa y constituye una oportunidad fundamental para situar su producción dentro de las narrativas del arte contemporáneo global. El proyecto busca ampliar la proyección internacional de la artista, promoviendo un diálogo transnacional en torno a su legado y consolidando un puente cultural entre América Latina, el Caribe y Europa, con Madrid como puerta de entrada y plataforma de acceso clave al circuito artístico del continente.

Andrea Canepa, Palacio de Cristal, MNCARS, Madrid. Desde 13 de enero 2026 a 31 de enero 2027.
Andrea Canepa (Lima, 1980) intervendrá en 2026 las lonas que cubren el Palacio de Cristal del Parque del Retiro durante las obras de restauración en curso. El trabajo de Andrea Canepa parte de su profundo interés por la manera en que los objetos, los espacios y las estructuras culturales construyen narrativas sobre la memoria y la identidad colectiva. Su práctica se sitúa en un territorio de diálogo entre el arte, la sociología, la historia y la antropología, desde donde explora cómo los sistemas de organización –visuales, espaciales o simbólicos– no solo condicionan nuestras formas de percibir y habitar el mundo, sino que son constructos arraigados que a menudo operan de manera dirigida. Canepa aborda esas lógicas como objetos de estudio, apoyándose en investigaciones sostenidas en el tiempo que con frecuencia entroncan con el pasado de su país y con la historia de América Latina. Concibe sus instalaciones, esculturas y textiles como experiencias transitables y habitables no exentas de una dimensión temporal que las complejiza. El tiempo implica tránsito, exploración, trayecto, para recomponer la obra en términos conceptuales y de experiencia. Canepa incorpora asimismo el color, el cambio de escala y la alteración de lenguajes heredados como estrategias de extrañamiento que activan en el público un cuestionamiento crítico de las gramáticas culturales dominantes. De este modo, sus obras aterrizan en el presente cuestiones aparentemente lejanas en el espacio y el tiempo que interpelan poética y críticamente nuestra forma de estar en el mundo. La propuesta de Andrea Canepa para la segunda intervención en la lona que cubre temporalmente el Palacio de Cristal es parte de la investigación iniciada en la exposición As We Dwell in the Fold (MSU Broad Museum, Michigan, 2023), centrada en los fardos textiles de la cultura Paracas y en el ritual ancestral de envolver a sus difuntos. En este nuevo proyecto, Canepa traslada esas ideas al contexto del Palacio de Cristal, un edificio decimonónico marcado por la transparencia y por la lógica de la exhibición. Esta arquitectura de hierro y vidrio, emblema de una modernidad vinculada también a los avances técnicos, conecta con los artefactos ópticos precursores del cine. La artista convierte así el Palacio en un praxinoscopio contemporáneo que transforma sus paños acristalados en secuencias de cubrir y descubrir textiles, un relato cíclico que cobra sentido conforme el visitante rodea el Palacio.

Esther Ferrer, Pliegue y proceso, Real Casa de La Moneda, Madrid. Del 16 de diciembre al 12 de abril 2026.
Comisaria: Beatriz Martínez Hijazo.
«Las iteraciones y variaciones que vertebran su trabajo —y que pueden verse de forma más evidente en piezas como Autorretrato en el tiempo, Poema de los números primos, Proyectos espaciales, Pi o El libro del sexo— desprenden un anhelo constante de apertura, pero también cierta tendencia a operar desde lo relacional y lo seriado. Esther Ferrer. Pliegue y proceso se articula entre fragmentos de estas series. En las salas se muestran algunas de las piezas más emblemáticas de su carrera, así como modelos, maquetas, partituras, pruebas, bocetos, documentos e incluso proyectos que nunca llegaron a realizarse. De esta forma, al poner en contacto estos materiales con las diferentes aproximaciones que se han hecho de ellos, más que una semblanza inalterable de momentos concretos, la exposición se abre hacia un ensayo de lo múltiple. Uno en el que, en palabras de Ferrer, «el proceso es tan importante como la obra».»
Con ocasión del premio concedido en 2024.

Erika Ewel, De los retazos me construyo, Sala Guayasamín de la Casa de América, Madrid. Del 13 de diciembre al 14 de febrero 2026.
Una exposición de la artista boliviana en la que, a través de obras elaboradas con materiales textiles, se retratan las complejidades sociales y sirve como espacio de resistencia, memoria y reflexión.
Las piezas que conforman este proyecto expositivo forman parte de la serie Trama silenciosa: la delicadeza del textil. Con cada puntada, Erika Ewel cuestiona la idea de que el arte textil pertenece solo al ámbito de la artesanía o del trabajo doméstico. Consciente de las connotaciones de género que han marcado este medio, tradicionalmente asociado a lo femenino y lo privado, sus obras transforman materiales cotidianos en herramientas para contar historias personales y sociales, uniendo lo íntimo con lo colectivo.
A medio camino entre la abstracción y la figuración, la exposición explora temas tan diversos como la identidad de género, las condiciones laborales, la conciencia ecológica o la memoria colectiva. En esta mezcla de formas y sentidos, Ewel invita a mirar más allá de la superficie, a descubrir las huellas invisibles del dolor, la opresión y la historia colonial que se esconden en la vida cotidiana.
Su obra recuerda que las grandes luchas no siempre ocurren en espacios públicos. A través del textil, la artista revela esas tramas invisibles e invita a mirar con otros ojos los hilos que unen lo personal con lo político, convirtiéndose en un testimonio poderoso de cómo un medio tradicionalmente asociado a la pasividad puede convertirse en un vehículo subversivo para la expresión, la memoria y la resistencia.

Moldear el mundo: el barro y las mujeres, La Nave Sánchez–Ubiría, Madrid. Del 27 de noviembre al 20 de febrero 2025.
La exposición reúne el trabajo de Mamisi Walas (Mouleo Amebédé), Seyni Awa Camara y Reinata Sadimba. Tres mujeres africanas que desafiaron las normas de sus comunidades transformando la arcilla en un medio de afirmación y subsistencia.
Organizada por el Círculo África, la muestra reúne por primera vez en España la obra de Mamisi Walas (Mouleo Amebédé), Seyni Awa Camara y Reinata Sadimba. Desde sus propias experiencias, cada una de ellas desarrolló un lenguaje simbólico propio. Walas, sacerdotisa vudú, modelaba deidades; Sadimba convirtió su experiencia de guerra, exilio y maternidad en figuras que exaltan la fuerza y la unidad femenina; Camara construyó un universo mitológico de criaturas híbridas, humanas y animales, donde la mujer encarna la energía creadora de la naturaleza.
Estas artistas tienen en común haber recibido como herencia la rica tradición escultórica de la terracota en el África subsahariana. También haber trascendido los límites de lo ancestral y situarse como figuras destacadas del arte contemporáneo. Sus obras han podido verse en grandes instituciones mundiales del arte, desde los museos Guggenheim (de Nueva York y Bilbao) al Pompidou de París, pasando por el Museo Barbier-Mueller de Ginebra o ferias como Art Basel.
En sus esculturas, las artistas plasman la memoria de sus pueblos y la combinan con una fuerte expresión personal creando un lenguaje único y mostrar una faceta liberadora y de autoafirmación. Esta exposición reivindica el trabajo de tantas mujeres que, a lo largo del tiempo, modelaron el barro más allá de su uso doméstico, convirtiéndolo en un medio de comunicación espiritual y social.

Lucía C. Pino, Tú, que tienes ademanes de ensueño, CA2M, Móstoles, Madrid. Del 6 de noviembre de 2025 al 8 de marzo de 2026.
Tú, que tienes ademanes de ensueño [You Who Have Beautiful Manners] es la primera exposición individual de Lucía C. Pino en un museo de la región de Madrid. Esta muestra será la tercera parte de una trilogía formada por But if you love us en el Centro Botín (Santander, 2023) y U Said ‘Stay’, So I Stayed en la galería Elba Benítez (Madrid, 2024-2025). Lucía C. Pino (Valencia, 1977) trabaja principalmente con imagen y escultura. Desde hace una década práctica se ocupa en gran medida de cuestionar las inercias materiales y ontológicas arraigadas en el diseño, la arquitectura y la escultura, tales como la fijación, la solidez o la durabilidad.

Itinerario El Prado en Femenino III. Promotoras artísticas de las colecciones del Museo (1701-1819), Museo Nacional del Prado, Madrid. Del 4 de noviembre de 2025 al 8 de marzo de 2026.
En esta tercera edición del itinerario El Prado en femenino, nos adentramos en el siglo XVIII para explorar el legado de destacadas promotoras artísticas que jugaron un papel crucial en la formación de las colecciones del Museo del Prado. Este nuevo recorrido se enmarca entre las figuras de María Luisa Gabriela de Saboya y María Luisa de Parma, y tiene como protagonista de excepción a la reina Isabel de Farnesio, una figura clave tanto en la política como en el coleccionismo artístico del setecientos europeo.
Isabel de Farnesio reunió una de las colecciones más destacadas de su tiempo, cercana al millar de pinturas, más de una tercera parte de las cuales forman parte fundamental de las colecciones del Museo. Estas 350 piezas reúnen obras maestras de grandes artistas como Velázquez, Ribera, Murillo, Correggio, Lucas Jordan, Guido Reni, Guercino, Van Dyck, Brueghel el Joven, Clara Peeters, Poussin y Watteau, entre otros; además de una notable colección de escultura clásica adquirida tras la muerte de la reina Cristina de Suecia, compartida con el rey Felipe V.

Miluca Sanz, Estratos. La inmortaidad dee lo efímero, CentroCentro, Madrid. Del 22 de octubre al 26 de abril 2025.
Comisaria: Estrella de Diego.
“Un calendario es como un camino, es una manera de dar sentido al mundo; de atravesar la vida igual que el camino es una manera de atravesar el paisaje”. Escribe Miluca Sanz. Pero el calendario es, además, una representación simbólica de ese tiempo que se escapa mientras pasa la vida y que solo cuando se ha esfumado veloz nos deja la huella de lo que fue, tal vez en un objeto, un gesto; lo que creemos recordar y que, al cabo de los años, tiene en nuestra memoria una significación por completo distinta.
Miluca Sanz lleva años persiguiendo curiosa a ese tiempo escurridizo que el calendario sueña con detener. Ese tiempo líquido del cual habla la artista; el que la ha obsesionado y que exorciza en sus particulares diarios para que el tiempo no se escabulla y nos permita fijarlo un poco al menos –que no desaparezca acontecimiento. De modo que va sacando fotografías de lugares en Madrid. Sobre todo, de lugares que, bien visto, podrían no ser Madrid; que podrían tener la apariencia de cualquier ciudad –cosas del tiempo y de las fotos. Solo la hoja arrancada del calendario, sujeta por la mano de la protagonista del diario, funciona como recordatorio de ese allí entonces que solo pudo ocurrir en ese día en ese lugar.
Y de pronto el tiempo y el espacio se entrelazan –quizás solo para cancelarse. Y, en este juego de paradojas, se descubren los estratos que han ido dejando esos vestigios en el transcurso del tiempo: lo que fue quedando sin que reparáramos en ello. Entre esos estratos inesperados se conforma la arqueología del Madrid de Miluca Sanz –intensa y contradictoria, como la ciudad misma–, que tiene algo de la cápsula del tiempo de Warhol, objetos seleccionados y atrapados sin jerarquías. Un Madrid a estratos, en el cual tantos nos reencontramos, incluso por no reconocernos.
Miluca Sanz (Segovia, 1956), pintora, vive y trabaja en Madrid. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid, ha cursado el doctorado y el DEA en la Facultad de Bellas Artes de la UCM, así como el Master en Investigación en Arte y Creación, y prepara su tesis doctoral sobre Diarios, fechas y calendarios.
Expone desde los años 80 en muestras individuales, entre las que destacan: Piedras, diarios y demás naturalezas, Diario de otros, Diario de una foto, La sonrisa de los caracoles, El silencio en la pintura; y en exposiciones colectivas como Historia y misterio de una colección: MAC, Panorama 2023, La Movida, Viajes con el Marqués, Gabinete Verne, SeAlquila Estado, Los colores de la música…
Ha expuesto en galerías como EspacioValverde, Sen, Moriarty, El Caballo de Troya; y en instituciones como Museo ABC, Matadero Madrid, Círculo de Bellas Artes, Museo del Romanticismo. Ha realizado diferentes acciones, vídeos y otros proyectos artísticos: Diarios enterrados, Diario cotidiano, Diario quemado (S. Juan), Diario de desconocidos. Su obra forma parte de colecciones públicas como Archivo de creadores del MUSAC, Museo Municipal de Madrid, y numerosas colecciones privadas como Colección Testimonio de laCaixa.
En su trabajo aparecen otros intereses y disciplinas: música (fue teclista del grupo pop Las Chinas), libros, charlas, talleres, mesas redondas, pecha-kuchas. Su obra y su vida son un collage de naturalezas, fechas y diarios siempre desde su mirada como pintora.

Maruja Mallo, Museo Reina Sofía, Madrid. Desde el 8 de octubre de 2025 al 16 de marzo 2026.
Maruja Mallo (Vivero 1902 – Madrid 1995) es una de las principales figuras de la Generación del 27. La muestra incluye unas 80 pinturas, dibujos, escritos, y documentos y vídeos que recogen su vida e ideas.
La personal y heterogénea producción artística de Mallo difumina los límites entre lo popular y lo vanguardista, entre estética y política. Lo popular no es para ella nostalgia rural ni mirada local, sino un territorio de conciliación e hibridación, contemporáneo y urbano. Durante su exilio en Argentina como consecuencia de la Guerra Civil española, Mallo traslada a sus obras la fascinación por la belleza y la diversidad que encuentra en ese nuevo continente. En ellas, la figura humana, con el rostro monumentalizado, y la máscara o la sombra como alter ego se convierten en protagonistas. Estas se caracterizan por una ambigua tensión entre lo animado y lo inanimado; tensión que cobrará una dimensión sombría a medida que la condición de exiliada pese más sobre ella.
Esta exposición retrospectiva está organizada de manera cronológica tomando como referencia sus series de pinturas, las cuales, junto con sus dibujos y su archivo, trazan toda su carrera: desde el realismo mágico y las composiciones de carácter surrealista de sus primeros años hasta las configuraciones geométricas y fantásticas de sus últimas obras. Así, sus escenarios se desplazan desde los barrios populares de Madrid a las tierras del extrarradio, ahondando en la relación del hombre con la naturaleza y situando esa relación en una dimensión superior, en la que ciencia, arte y mitología se dan la mano. Pasando, como ella decía, de la geografía a la cosmografía.
La voz de la artista aparece a través de sus escritos y de los estudios conservados en el archivo. A través de ellos, Mallo controló la difusión de su obra, que consideraba indisolublemente unida a su vida. De ahí que muchos de sus retratos puedan considerarse autorretratos performativos; un aspecto que destaca esta muestra y que puede relacionarse con su interés por el teatro. Una faceta que no pudo desarrollar a pesar de su empeño y que queda aquí de manifiesto con la reproducción de la maqueta para una ópera.

La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, Fundación Casa de México en España, Madrid, del 4 de octubre de 2025 al 15 de febrero de 2026/ Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, desde 31 de octubre al 22 de marzo 2026/ Instituto Cervantes, del 31 de octubre al 8 de marzo 2026/ Museo Nacional de Arqueología, Madrid, desde 1 de noviembre.
Comisaria: Karina Romero Blanco.
Se trata de la muestra de arte precolombino más importante organizada en España hasta la fecha y forma parte de un circuito de cuatro exposiciones en Madrid dedicadas al principio femenino en el México indígena. La propuesta se enmarca en la declaración del 2025 como Año de la Mujer Indígena, reconociendo su papel fundamental como guardianas de memoria, tradiciones y saberes ancestrales. se desarrolla a lo largo de cuatro instituciones culturales de la capital española: Casa de México, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Instituto Cervantes y el Museo Arqueológico Nacional. El proyecto es posible gracias al INAH, institución referente en la investigación y resguardo del patrimonio cultural de México, cuya experiencia ha permitido llevar a cabo exposiciones internacionales de gran impacto. El proyecto es posible gracias al INAH, institución referente en la investigación y resguardo del patrimonio cultural de México, cuya experiencia ha permitido llevar a cabo exposiciones internacionales de gran impacto.
En el MAN se muestran piezas procedentes de distintos museos y sitios arqueológicos de México, resultado de recientes investigaciones arqueológicas. La exposición profundiza en el contexto social de las mujeres indígenas desde época prehispánica, en el hogar, la comunidad, la esfera económica, ritual y funeraria, pero también en las posiciones de poder, resaltando su relevancia como madres, cuidadoras, proveedoras, sanadoras, tejedoras, chamanas, guardianas de saberes, guerreras y gobernantes.
Las otras tres sedes madrileñas son el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, que exhibirá la “Señora Tz’aka’ab Ahaw, la ‘Reina Roja’ de Palenque”, el ajuar funerario de esta histórica figura maya del siglo VII; la Casa de México en España, que en “El ámbito divino” aborda la espiritualidad y las prácticas rituales femeninas en distintas culturas originarias, y el Instituto Cervantes, con “Historias tejidas” dedicada a la producción textil como forma de expresión y transmisión cultural propia de las mujeres indígenas.
En Casa de México, La exposición reúne 98 piezas provenientes de culturas como la mexica, maya, zapoteca, mixteca, olmeca, huasteca, teotihuacana, entre otras. Predominan esculturas en piedra y cerámica de distintas dimensiones, desde pequeñas figuras hasta piezas monumentales de 2.5 metros, junto con textiles, cestería y óleos que permiten recorrer periodos que van desde el preclásico hasta el siglo XXI. Estas obras ofrecen una mirada plural y diversa a las representaciones femeninas en la cosmovisión indígena.
El concepto curatorial explora el principio femenino en el México prehispánico a partir de la dualidad como eje central, entendida no como oposición sino como integración de fuerzas complementarias. Bajo tres líneas temáticas —Las dos partes del mundo, La ostentación del cuerpo y La sacralidad femenina—, la muestra evidencia cómo lo femenino se relacionaba con la tierra, la fertilidad, la vida, la muerte y el poder, trascendiendo los límites de un pensamiento binario.
En el Instituto Cervantes, la muestra ofrece una lectura de las historias contenidas en los textiles elaborados por diferentes pueblos originarios de México, con fondos procedentes del Museo Nacional de Antropología de México, a través de cuatro ámbitos: Atuendo femenino, que aborda la continuidad y transformación de la vestimenta tradicional —huipil, quechquémitl y cueitl— como reflejo de identidad comunitaria y diálogo entre herencia indígena y modernidad. Instrumentos de escritura textil resalta el uso del huso, el telar de cintura y otras herramientas que combinan destreza manual y conocimientos técnicos, biológicos y matemáticos. Enseñanza y aprendizaje explica la transmisión del arte de tejer desde la infancia, guiada por madres y abuelas, como saber material y espiritual. Finalmente, Narrativa textil presenta los tejidos como lienzos simbólicos donde las mujeres narran mitos, creencias y memorias colectivas, convirtiendo cada prenda en una forma de lenguaje visual.

Julia Margaret Cameron, El sueño de una noche de verano, Teatro Real, Madrid. Del 11 de junio 2025 al 11 de junio 2026.
En el marco de la temporada dedicada a Shakespeare, esta exposición rinde homenaje a la fotógrafa británica Julia Margaret Cameron, una de las grandes pioneras del retrato fotográfico, que supo transformar la imagen en una forma de interpretación poética y teatral. Su obra, creada en pleno siglo XIX, cobra nueva vida en esta muestra que invita a redescubrir los personajes y los símbolos del universo shakesperiano a través de la luz y la emoción.
Las imágenes seleccionadas —fotografías originales y reproducciones de sus obras más icónicas— recrean las figuras de Hamlet, Ofelia, Desdémona o Próspero desde una sensibilidad que desafía el tiempo. Aunque muchas de estas piezas no ilustran directamente escenas de las obras de Shakespeare, sí establecen un diálogo profundo con su imaginario, capturando su esencia simbólica y emocional.
Las composiciones de Cameron, cargadas de atmósferas etéreas, exploran los grandes temas del teatro de Shakespeare: la belleza, la tragedia, el amor, la verdad y la ilusión. Su capacidad para trabajar con la luz y el gesto dota a sus retratos de una intensidad casi escénica, donde cada mirada y cada sombra remiten al drama, al deseo o al dolor.
MURCIA
CARTAGENA
NAVARRA

Elisa Miralles, Habitar un cuerpo, Femkultur26, Civivox Condestable, Pamplona. Del 21 de febrero al 15 de marzo 2026.
En la exposición Habitar un Cuerpo, Elisa Miralles trabaja con fotografía, vídeo e instalación para proponer un acercamiento al cuerpo como experiencia activa y mutable. Las imágenes convocan cuerpos en relación con el espacio, la materia y el límite, a través de fragmentos, gestos suspendidos y superficies que funcionan a la vez como piel, paisaje y estructura. Cada imagen opera como un umbral: una zona de tránsito donde el cuerpo se sostiene, resiste y se expone. El cuerpo ocurre, es territorio en disputa, un lugar donde se ensaya quiénes somos cuando lo conocido deja de sostenernos.

Maider Garayo, Dear Deer, Polvorín de la Ciudadela, Pamplona. Del 6 de febrero al 12 de abril 2026.
Exposición fotográfica en la que a artista combina imágenes, materiales y palabras para evocar recuerdos de su ciudad natal, en torno a las ocho ciervas del parque de la Taconera. La creadora propone imágenes de los animales como parte de sistemas culturales que reflejan una concepción del mundo y de la naturaleza.
La artista expresa cómo cada época define lo humano separándolo artificialmente de lo animal: por la razón, por el lenguaje, por el alma o por la ética, pero ninguna definición perdura en el tiempo. Por ello, reflexiona sobre la forma de romper las líneas y superar definiciones que disfrazan la realidad y la limitan.
La creadora Maider Garayo Urabayen ha desarrollado durante más de una década su práctica artística en diversos contextos, tanto de manera individual como colectiva, impulsando proyectos vinculados a la creación contemporánea. Su trabajo se centra en la investigación de la imagen y la materia, así como en su relación con el espacio. A través de instalaciones, explora cómo estas presencias se articulan espacialmente para generar atmósferas y ambientes, con especial atención en su apariencia, disposición y capacidad para transformar la experiencia del lugar.
Su formación y trayectoria en técnicas de impresión son fundamentales en el desarrollo de su trabajo. Su práctica se ha centrado paralelamente en la investigación y producción gráfica, utilizando los procesos de impresión como un medio desde el que dar forma a sus ideas e inquietudes. Ha realizado residencias artísticas en Tabakalera (Donostia) y en WIELS Contemporary Art Centre (Bruselas); ha recibido Ayudas de Producción del Centro Huarte y Ayudas a las Artes Plásticas y Visuales de Navarra; y ha expuesto su trabajo en el Centro Cultural Montehermoso, el Centro Cultural Iortia, Kampai Espazioa, La Zurda y la Escuela de Arte y Diseño de Pamplona, entre otros.

Maite Leyún, Sintaxis de forma, Museo de Navarra. Del 14 de mayo de 2025 al 22 de marzo de 2026.
Las obras que se muestran han sido realizadas expresamente para este proyecto Sintaxis, que se compone de once obras, y Totem. A estas se une Kitty&Co, de 2019, que forma parte de la colección del Museo de Navarra desde su adquisición en 2021.
La artista expresa que “El punto de partida se ubica en mi relación con el material. Un material antiguo y eterno. Mi investigación propone una mirada a lo cerámico desde un prisma contemporáneo utilizando las claves de un imaginario global y colectivo.
Quería celebrar su volumen y su forma. Su repetición, su peso, su tensión y su brillo… Me propuse observar y analizar sus capacidades y decidí escribir un texto para ello, pero el texto tiene un límite.
Todo aquello que no tiene un nombre o una palabra se queda fuera; y por eso me vi obligada a escribir con la escultura. Una serie de formas, un conjunto de caracteres y elementos que flotan sobre un fondo crema para hablar de la posibilidad, el límite, la realidad y la ilusión. Escribir un texto que hablase de volumen, pliegue, peso, composición y estructura. Debatí con las formas y me vi obligada a dejar que ellas terminasen el texto”.
C. VALENCIANA
ALICANTE

Ana Roussel, Espai artístic Sala 30, Alicante. Del 27 de junio 2025 al 27 febrero 2026.
El aeropuerto de Castellón acoge desde 2017 el proyecto ‘Sala 30’, que se desarrolla de forma conjunta con el Museu d’Art Contemporani Vicente Aguilera Cerni (Macvac) de Vilafamés y que consiste en la habilitación de espacios artísticos en la terminal de pasajeros. El Macvac asume la dirección artística, de ahí el nombre ´Sala 30´, ya que el museo de Vilafamés dispone de 29 salas y los espacios expositivos del aeropuerto se conciben como una extensión. Ana Roussel. Autorretratos es la novena exposición organizada por el MACVAC en la Sala 30 y ha sido comisariada por la Directora Artística del Museo, Sofía Barrón.
Desde 2020, la producción de la fotógrafa Ana Roussel reflexiona sobre la experiencia de atravesar una enfermedad como proceso de transformación personal. Su obra aborda la interrupción vital provocada por la enfermedad y, al mismo tiempo, la transformación de esta en un proceso catalizador de cambio, revelando cómo el cuerpo enfermo se convierte en territorio de tránsito y resignificación. La imagen monocromática y con una marcada presencia de grano grueso contribuye a conformar una superficie texturizada que funciona como testimonio de lo que ya no es. El reconocimiento de esta ausencia provoca una confrontación dolorosa con la pérdida, la incertidumbre y la diferencia. Autorretratos reúne imágenes pertenecientes a las series Azul (2020-2023), Hilos (2024) y Piedras (2024). La selección propuesta indaga en la tensión entre identidad y cambio, además de en la dificultad de integrar aquello que, aunque inherente al humano, se suele evitar: nuestra condición efímera.
CASTELLÓN

María Dolores Casanova (1914-207), MACVAC, Villafamés. Castellón. Del 29 de noviembre al 29 de marzo 2026.
Es la primera exposición individual póstuma de la artista y, a su vez, la inaugural consagrada en exclusiva a su plástica en el MACVAC. Adquiere, por ello, un significado harto relevante, al celebrarse, precisamente, en la institución fundada por Vicente Aguilera Cerni, principal impulsor de su trayectoria. Además, la muestra se articula en torno a la mujer, temática que atraviesa y dota de significado a prácticamente toda la producción de la pintora. Revela a una creadora que convirtió la pintura en el eje de su existencia cotidiana, hasta impregnar con ella su vivienda, su vestuario y sus objetos personales. Su producción, marcada por la denuncia respecto a las injusticias que afectan a las mujeres y su admiración hacia ellas, además de implicar un homenaje a la propia práctica pictórica, constituye un testimonio singular dentro del arte contemporáneo valenciano, que se erige, por ello, como un imaginario artístico todavía por construir. Esta primera muestra póstuma no solo honra su legado, sino que inaugura el camino para consolidar una memoria cultural todavía en proceso de reconocimiento.

Candice Breitz, Off voices, EACC, Espai d’Art Contemporani de Castelló. Del 31 de octubre 2025 al 8 de febrero 2026.
El Espai d’Art Contemporani de Castelló presenta la primera exposición individual de Candice Breitz.
La artista nacida en Johannesburgo ocupa la sala del EACC con una serie de obras que exploran cómo el culto a las celebridades, la omnipresencia de las redes sociales y los sistemas de privilegio blanco se utilizan como herramientas que compiten por captar nuestra atención.
Conocida por sus instalaciones de vídeo multicanal y su fotografía, Candice Breitz trabaja con los lenguajes de la cultura de masas para poner de relieve el control que ejercen sobre nuestra percepción de la realidad y nuestra empatía hacia nuestros semejantes.
A través del collage, la edición, la fragmentación y la apropiación, recurriendo en gran medida al repertorio visual y auditivo de la llamada cultura «popular», analiza cómo los medios de comunicación controlan y compiten con estrategias para captar nuestra atención en un mercado de la información que fetichiza la fama y se alimenta del entretenimiento.
Su arte evoca así los peligros de la desinformación en un momento en que nuestras narrativas están moldeadas por algoritmos, marcadas por nuestros clics y comentarios en las redes sociales y desvinculadas de las realidades urgentes del mundo.
La exposición consta de las siguientes obras:
TLDR : Videoinstalación en la que se cuenta la batalla ideológica que enfrentó a feministas contra feministas, y a la organización de derechos humanos Amnistía Internacional contra una incómoda coalición de destacadas actrices de Hollywood y abolicionistas del trabajo sexual.
Ghost Series: conjunto de 10 fotografías intervenidas con líquido corrector Tipp-Ex que sirven como denuncia del regimen del Aparheid.
Profile: 3 cortometrajes a modo de autoretrato de la artista realizados en respuesta a su nominación para representar a Sudáfrica en el pabellón del país en la Bienal de Venecia.
Digest: Videoinstalación multicanal, consta de 1.001 cintas de vídeo sepultadas y selladas en fundas de plástico inspiradas en en la leyenda de Scheherazade reflexionando sobre el orden patriarcal y el potencial perturbador y subversivo de la narrativa.
Labour: 6 video instalaciones que consisten en imágenes de partos reales gravadas al estilo documental pero a la inversa, acompañados de un supuesto Decreto Matricial, cuyos títulos hacen referencia a los 6 líderes populistas más insensibles de principios del siglo XXI. Todo realizado con un sentido feminista y un marcado humor.
VALENCIA

A media lumbre, IVAM, Valencia. Desde el 18 de febrero 14 de junio de 2026.Casal Solleric/Es Baluard, Palma de Mallorca: julio – septiembre, 2026. Centro de Arte y Naturaleza, CDAN, Huesca: octubre – diciembre, 2026. Museu Terra, L’Espluga de Francolí, Tarragona: octubre – diciembre, 2026.
Comisariado: Blanca De la Torre.
La exposición reúne propuestas que, desde las prácticas artísticas contemporáneas, se aproximan a los saberes no hegemónicos asociados a los territorios y a las ruralidades, como la artesanía, el folclore y las tradiciones vinculadas a la tierra, así como, en general, a los conocimientos vernáculos y a las epistemologías que han sido invisibilizadas o consideradas subalternas. El conjunto de artistas participantes coincide en la importancia de pensar en culturas comunitarias y en la relevancia de preservar los saberes asociados a los territorios, junto con sus procesos culturales y patrimonios materiales e inmateriales.
Este proyecto dirige la mirada hacia materiales que, hasta tiempos recientes, han permanecido en márgenes subalternos, en imaginarios donde la artesanía y lo vernáculo han sido jerarquizados. Esparto, tejidos, bordados, remiendos, palma, barro, cestería y mimbre son algunos de los elementos empleados. Pero también aparece la voz, reivindicando la tradición oral, y los alimentos, que preservan la memoria y muestran cómo integrar el lenguaje de estas materialidades implica recuperar saberes ancestrales, rescatar voces de narrativas otras y traer a la luz horizontes epistemológicos relegados a zonas de sombra. Un espacio liminal donde confluyen patrimonio material e inmaterial.
De este modo, las obras reunidas en esta muestra se relacionan con la resig- nificación de esos saberes y haceres, buscando revalorizarlos a través del arte y de las prácticas culturales, en las cuales lo manual y lo afectivo resultan inseparables.
A media lumbre se concibe como un filandón —reuniones nocturnas en torno al llar, en las que las mujeres rurales realizaban labores manuales mientras compartían cuentos e historias—, que remite al conocimiento compartido y a la construcción de nuevos imaginarios capaces de repensar y remendar los lazos rotos de la red de la vida.
Asimismo, la exposición buscará cuestionar, interrogar y abrir nuevas formas de reescribir las narrativas en torno al modo en que habitamos el mundo, al tiempo que propone establecer nuevas soberanías vinculadas con la construc- ción de futuros deseables.
En este contexto, se reivindica el papel del arte en la construcción de relatos sobre la complejidad de los territorios y sus memorias, desde los espacios comu- nales y domésticos, subrayando así el rol de las prácticas artísticas en la tarea de compartir saberes, construir lo común y generar redes de cuidado.

Territorios en tránsito/ solo duo. I. Anna Talens & Mar Guerrero, IVAM, Valencia. Desde el 26 de febrero al 28 de junio 2026.
Esta propuesta expositiva pretende erigirse como una plataforma de difusión en cuanto a conocer la realidad y el paisaje contemporáneo de los y las artistas jóvenes emergentes o de media carrera que van a constituir el tejido contemporá- neo y los discursos del mañana.
Los lenguajes artísticos transforman en muchos casos la casuística cir- cundante con situaciones creativas y en tránsito a las que se ve abocada nuestra sociedad. Multiplicidad de voces en nuestro entorno que a través de herramientas artísticas ponen de manifiesto nuestra realidad más próxima tanto pasada, pre- sente, como de futuro, con soluciones exponencialmente creativas que enriquecen nuestra cultura y tradiciones. Así pues, esta propuesta artística no se limitará únicamente a nuestro territorio dado que ésta debe ser un altavoz, una base sobre la que nuestros artistas pivoten y salten hacia otros espacios, otras geografías que componen el sistema mundial.
Para ello proponemos un ciclo expositivo que se generará gracias a la for- malización de acuerdos con instituciones nacionales e internacionales a través de una invitación para que un artista designado por cada institución y avalado por la comisaria, participe junto a otro artista de la Comunidad Valenciana, de manera que un solo dúo transite distintos territorios en paralelo, con diferente discurso y lenguajes encontrados.
Por ello, esta exposición tendrá dos sedes y dos momentos expositivos. Uno en las salas del IVAM y otro posterior en las salas de la institución recep- tora. Una propuesta en la que transitará por cuestiones de territorio, de inclusión, de tradiciones, de sostenibilidad y medioambiente y de propuestas de futuro desde el arte que enriquecerá nuestro tejido artístico.

Ana Esteve Reig, «El ritual del respawn», Centre del Carmen CCCC, Valencia. Del 21 de enero al 5 de abril 2026.
una exposición individual compuesta por dos videoinstalaciones que reflexionan sobre la virtualidad y el tiempo que pasamos frente a las pantallas. El título alude al término «respawn», propio de los videojuegos, que designa el acto de morir y volver a aparecer, una idea que atraviesa ambas obras como metáfora de la experiencia en los entornos digitales. La exposición reúne «Gamer Dreams», un vídeo que recorre a través de continuos travellings los espacios físicos donde se desarrollan múltiples historias virtuales, y «El ritual del respawn», una pieza que sitúa al espectador dentro del gameplay mientras un grupo de amigos reflexiona sobre la vida, la muerte y el miedo entre otros temas a partir de sus experiencias jugando a videojuegos. A través del lenguaje audiovisual, la artista aborda relatos personales que se convierten en experiencias compartidas y universales.
Ana Esteve Reig (Agres, 1986) es artista visual y videoartista. Su trabajo investiga la relación entre tecnología, imagen y experiencia contemporánea, con especial interés en la virtualidad, las comunidades digitales y los rituales que emergen en torno a las pantallas.

Circuito cerrado, Centre del Carmen CCCC, Valencia. Del 21 de enero al 12 de abril 2026.
La presente exposición propone una reflexión en torno a los conceptos de empatía, amor y soledad, a partir de la concepción del sujeto como circuito cerrado. Es decir, como un ser perceptivamente cerrado en sí mismo, productor y, a su vez, receptor de las capas de realidad que su conciencia genera para protegerse frente a la única verdad de la que dispone, la de su propia muerte. Desde esta perspectiva, la imagen del otro es también un constructo, la proyección de la personalidad del propio sujeto modulada por apariencias exteriores y signos de vida: un yo modificado. Así lo formuló en 1903 Theodor Lipps, primer teórico de la Einfühlung (empatía), al entender en su tratado de estética la percepción del otro como una forma de autopercepción.
En este contexto, el entramado de relaciones humanas, articulado mediante pactos y negociaciones lingüísticas, se revela como un dispositivo de supervivencia más, una ilusión de comunicación que enmascara la imposibilidad última de compartir plenamente la experiencia interior, pues, como señaló Georges Bataille, “no se puede, discursivamente, expresar la intimidad”. La sociedad no sería entonces sino una ficción operativa sostenida por el lenguaje, una forma consensuada de organizar la experiencia y de mantener a distancia aquello que desborda toda representación. En este sentido, la soledad no aparece como una excepción, sino como una condición constitutiva de la experiencia individual.
Desde esta premisa, Circuito Cerrado plantea una pregunta esencial: ¿cómo puede el ser humano reconocerse en el otro, tal como entendemos la empatía, y compartir ese sentimiento bajo la promesa del lenguaje?¿Puede el amor traspasar esa barrera de la individualidad y dar lugar a formas de realidad funcional compartida? A través de la práctica del dibujo, el videoarte y el cine, trece artistas de distintas generaciones y contextos transitan en torno a estas cuestiones cuya base filosófica atraviesa la historia del pensamiento, de Oriente a Occidente, hasta nuestros días.
Artistas: Marta Azparren, Ana Esteve Reig, EXONEMO, Takahiko Iimura, Inma Femenía, Jean Genet, Almudena Lobera, Aya Momose, Arata Mori, Laura Ramírez Palacio, Manuel Saiz, Kentaro Taki, Kei Uruno.

Andrea Canepa, Entre lo profundo y lo distante, IVAM, Valencia. Del 11 de diciembre 2025 al 12 de abril 2026.
Este proyecto concebido específicamente para el IVAM, parte del libro The Spell of the Sensuous de David Abram, que, desde la filosofía fenomenológica y concepciones del tiempo presentes en diversas cosmologías indígenas, plantea que el tiempo está inscrito en el paisaje. En su visión, pasado y futuro coexisten en el presente y se sitúan espacialmente: el pasado yace bajo capas de materia —estratos de tierra, anillos de corales, zonas antiguas del cerebro— y sostiene el presente. El futuro, en cambio, está en el horizonte: umbral que une el terreno que habitamos con lo que se extiende más allá, retrocediendo a medida que avanzamos hacia él.
Desde esta idea, la instalación inferior explora las formas del pasado inscrito en el espacio, invisibles a la experiencia, e invita a adentrarse en un territorio desconocido. La obra evoca una sensación de interioridad —caverna, tierra, cuerpo, inframundo o útero— y dispone las piezas de modo que envuelven al espectador, permitiéndole desplazarse entre capas que remiten a anillos de árboles o pliegues de cuevas. En el centro del espacio se insinúa la presencia de una serpiente mítica, habitante ancestral del imaginario subterráneo de múltiples culturas.
En la planta superior, una línea metálica recorre el perímetro de la sala como un horizonte, casi al alcance de la mano, y se interrumpe con esculturas que alteran su curso. La instalación dialoga con el sistema de ceques del mundo andino precolombino, red de líneas sagradas que partían del centro de la ciudad hacia el horizonte, conectando huacas —lugares sagrados— y trazando una correspondencia entre espacio y tiempo. Cada huaca marcaba momentos del calendario inca. En este sentido, las intervenciones que quiebran la línea evocan esas huacas como marcas de tiempo.
Las dos instalaciones se vinculan mediante una intervención en la escalera, de modo que el ascenso evoque el cruce de un umbral, el paso de un estado a otro. Este eje vertical funciona como una interrupción en la continuidad, un “ahora” que atraviesa planos de tiempo. Entre lo profundo y lo distante explora cómo el tiempo se ancla en el paisaje, reconociendo que toda geografía es, en esencia, temporal.

Cristina García Rodero, España oculta, IVAM, Valencia. Del 4 de diciembre de 2025 al 22 de febrero de 2026.
La muestra que reúne 159 imágenes que ya forman parte de nuestra memoria colectiva. Todo comenzó en 1973, cuando una beca le permitió comprar su primera cámara y lanzarse a documentar la vida en la España rural. Ese viaje, que empezó casi como un salto al vacío, acabó convirtiéndose en el gran proyecto de su vida y en uno de los libros más codiciados del fotodocumentalismo español.
Hoy, García Rodero —Premio Nacional de Fotografía y referente absoluto a nivel internacional— lleva más de cincuenta años recorriendo pueblos, celebraciones, ritos y tradiciones para capturar aquello que no siempre se ve.

Cristina Babiloni, Caleb, Fundación Bancaja, Valencia. Del 19 de noviembre al 22 de febrero 2026.
No hay evidencia histórica, científica ni geográfica de que la isla Caleb haya existido realmente. Sin embargo, en algunas versiones de la historia se presenta con características muy específicas, lo que la convierte en una especie de mito moderno. Generalmente se la sitúa en algún lugar del océano Atlántico Norte o en una zona imprecisa y cambiante, a menudo fuera de los mapas tradicionales. Se dice que era una isla pequeña, del tamaño de una ciudad o menos, pero autosuficiente. En su paisaje la isla tenía una naturaleza exuberante, con vegetación densa, montañas bajas y clima templado. Algunas versiones mencionan arquitectura antigua o misteriosa, similar a ruinas de civilizaciones desaparecidas. Supuestamente estaba habitada por una comunidad secreta o cerrada, que vivía de forma aislada del resto del mundo. En algunas versiones eran científicos, en otras, monjes o incluso una civilización prehumana. A menudo se le atribuyen fenómenos paranormales, como desapariciones, cambios en la percepción del tiempo o una energía que afecta a quienes la visitan. Hay múltiples versiones sobre su desaparición, dependiendo del relato, que contemplan desde un hundimiento repentino o un castigo por algo que ocurrió allí a relatos conspirativos que afirman que gobiernos o entidades ocultaron la existencia de Caleb debido a los secretos que contenía (tecnología avanzada, conocimientos antiguos, etc.). La historia de la isla Caleb tiene paralelismos con otros mitos como La Atlántida (Platón) o El Triángulo de las Bermudas. Llevado a la plástica, el misterio de la isla de Caleb se transforma en un lenguaje barroco y en el espesor de las obras de Cristina Babiloni con una superposición de materias donde la pintura deviene casi escultura para hablar de un mundo en continua evolución y al acecho de peligros de destrucción por la acción de la naturaleza, de fuerzas sobrenaturales y de la acción del hombre.

Esta exposición, fruto del acuerdo marco de colaboración suscrito con el MACA, y comisariada por Rosa Castells, plantea, un recorrido por la trayectoria de las últimas cuatro décadas de Kara Walker.
La obra de Kara Walker (Stockton, California, 1969) aborda temas de violencia, identidad, raza y sexualidad en el contexto de la herida psicológica todavía vigente causada por el trágico legado de la esclavitud, presentando una visión crítica del pasado histórico y examinando los estereotipos raciales y de género en nuestra sociedad actual.
Conocida por su trabajo de siluetas recortadas en papel, inspiradas en la tradición histórica de los retratos de sombras victorianos, en el teatro de sombras o en las linternas mágicas, Walker utiliza, en trabajos de gran belleza formal, el lenguaje de la sátira y los arquetipos para revelar las contradicciones del concepto que una nación tiene de sí misma, al tiempo que arroja una mirada subversiva muy lúcida sobre las alusiones histórico-artísticas que influyen en sus obras
Desde el comienzo de su carrera, los personajes de Walker han protagonizado escenas caracterizadas por el caos desenfrenado y el humor negro para abordar cuestiones de raza, identidad, poder y deseo, utilizados como sistemas de opresión y subyugación a través de siglos y continentes. La esclavitud, el sexo o la injusticia social son algunos temas protagonistas de sus obras. «Siempre estoy reflexionando sobre el estado de los acontecimientos actuales y la superposición de lo histórico y lo mítico», afirma Walker.
A través del dibujo, el grabado, la escultura, el vídeo y la instalación, la artista investiga sobre las narrativas y los mitos en Estados Unidos y cómo se han ido contando: historias mal recordadas, perpetuaciones cómplices y rupturas violentas. Todos estos medios le sirven para explorar la representación de la noción de raza en el arte moderno y contemporáneo, así como la necesidad de establecer nuevas narrativas que desafíen la manera como miramos y entendemos la historia. Las imágenes en la obra de Walker, tomadas tanto del realismo histórico como del espacio fantástico de lo imaginado, seducen por su desgarro emocional, la fuerza intelectual que abrigan y su extraordinaria belleza visual.
La muestra reúne los numerosos trabajos de Kara Walker presentes en la colección Michael Jenkins y Javier Romero del MACA. 44 piezas que recorren toda su trayectoria y constituyen uno de los conjuntos de obra más completos de la artista existente en instituciones europeas.
En la exposición se mostrarán dibujos, grabados, esculturas, libros de artista y uno de sus videos más recientes, un total de 31 obras donadas en propiedad al MACA en 2021 y 13 piezas depositadas en 2024 para esta exposición que han viajado desde Nueva York.

María Gomar, Objetos desaparecidos, CCCC Valencia. Online.
El Centro de Carme, dentro de su programa #CCCCenCasa te ofrece una nueva manera de visitar sus exposiciones desde casa, a través de sus tours virtuales, una experiencia inmersiva que permite acceder a contenidos, juegos interactivos y otros detalles específicamente desarrollados Producida por la Delegación de Memoria Histórica de la Diputació de València y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, la muestra es una aproximación artística a los objetos personales de víctimas del Franquismo en el contexto de las fosas comunes de Paterna (València). ¿Qué valor adquieren estas piezas en las manos de los familiares? ¿Qué representan para nuestra sociedad? ¿Qué mensaje lanzan a la democracia?
PAÍS VASCO
BILBAO

Maria Helena Vieira da Silva, Anatomía del espacio, Guggenheim Bilbao. Del 16 de octubre 2025 al 22 de febrero 2026.
El trabajo de Maria Helena Vieira da Silva (Lisboa, 1908–París, 1992) incorpora una serie de estilos e influencias variados que van desde la geometría decorativa propia de los azulejos hispano-árabes a los manteles con dameros que aparecen en las pinturas de Pierre Bonnard. Por ello, los análisis de la obra de Vieira da Silva han tendido a destacar su deuda con diversos movimientos y estilos en lugar de poner de relieve el desarrollo de su particular vocabulario artístico. La relación entre la abstracción y la figuración en su obra, que se refleja en los espacios arquitectónicos que crea donde se desdibuja la distinción entre paisajes urbanos reales e imaginarios, es un tema poco tratado por la crítica y que la exposición tratará de resaltar.
Al analizar el trabajo de la artista entre las décadas de 1930 y 1980 y estudiar su relación con los paisajes arquitectónicos urbanos y el papel que desempeñan la memoria y el juego en su obra, la exposición irá más allá de las referencias formales a la cultura visual portuguesa y los movimientos de las vanguardias, como el Cubismo y el Futurismo. Para esta evaluación es fundamental reconsiderar la obra de Vieira da Silva como independiente de la estética del gesto propia del Informalismo —con el que se la ha vinculado con frecuencia— y reconocer su experiencia de la ciudad de París, entendida como polo de atracción transnacional tras la Segunda Guerra Mundial. La exposición abordará igualmente las redes que Vieira da Silva tendió durante su estancia en Río de Janeiro, lugar al que huyó con su esposo, Árpád Szenès, tras el estallido de la guerra. La exposición se fundamentará en una serie de pinturas clave que muestran el despliegue en constante evolución de formas abstractas e ilusiones ópticas en su trabajo.
SAN SEBASTIÁN / DONOSTIA/ GUIPUZCOA

Estructura, espacio, tiempo. Elena Asins, Kutxa Fundazioa y Tabacalera, Donostia/San Sebastian. Del 27 de febrero al 24 de mayo de 2026.
Estructura, espacio, tiempo propone una revisión de la obra de Elena Asins (Madrid, 1940 – Azpirotz, 2015), a partir de las condiciones esenciales que articulan un desarrollo experimental guiado por el trabajo matemático y logarítmico, que dio lugar a un sistema visual único en su tiempo. Este proyecto analiza las características y el desarrollo de un lenguaje pionero en el uso de la computación como recurso compositivo, que le permitió concebir una estética basada en un sistema de relaciones visuales y recursos estructurales que generan un potencial expresivo virtualmente infinito. Presenta un conjunto de 71 obras, muchas de ellas inéditas, realizadas entre 1968 y 2011, y se completa con una instalación audiovisual que muestra 4 piezas de la artista acompañadas por una composición sonora específica realizada por Gorka Alda.
Esta iniciativa es el resultado de la colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, entidad que gestiona el legado de la artista.

Maite González Martínez, Strong back, soft front, Tabacalera, Donotia/San Sebastian. Del 16 de enero al 15 de marzo 2026.
Strong back, soft front reúne una selección de imágenes del archivo personal de Maite González Martínez. Los materiales –vídeo y collage– se adhieren a los muros y columnas de la sala, que hace las veces de superficie para la imagen y de volumen que posibilita su circulación. Los videos, tomados con cámara compacta o teléfono móvil, funcionan como “rushes”, término que en cine designa al metraje en bruto sin editar grabado durante un rodaje. La misma lógica se aplica a los collages, compuestos por fragmentos, recortes, fotografías y ejercicios rápidos ensamblados con cinta adhesiva. El potencial de las imágenes reside en su obviedad, en lo que emerge a partir de cierta familiaridad con lo que se presenta: un rostro, una playa, un caracol.
El título de la exposición –Espalda fuerte, corazón suave– describe una actitud corporal firme pero abierta, que se deja afectar por lo que tiene delante desde la firmeza que ofrece la columna vertebral. Frente al ritmo vertiginoso que domina la mirada, los vídeos sugieren una presencia templada y una disposición óptica dirigida a lo concreto. Strong back, soft front reconoce el poder de la observación como práctica capaz de revelar el carácter relacional de la vida y la singularidad de aquello que nos rodea. En ese rango de atención, en el encuentro con la cosa, se intuye una circularidad implícita y estructural. El círculo se presenta como forma, pero también como figura retórica, método y lógica perceptiva; en el movimiento de la cámara, el bucle en la reproducción o la insistencia del cuerpo que sostiene la imagen.
Strong Back, soft front es una exposición individual de Maite González Martínez (Oiartzun, 1995), comisariada por Iñigo Villafranca Apesteguia (Valtierra, 1994), y fruto de la convocatoria de residencia de comisariado de Tabakalera del año 2025. El objetivo de esta convocatoria es promover la escena artística local mediante el apoyo a comisarios/as y artistas a través de su incorporación en el programa expositivo anual de Tabakalera.

Natalia Suárez, La escena oscura. Ella despierta, Museo San Telmo, Donostia/San Sebastián. Del 5 de diciembre 2025 al 1 de marzo 2026.
Una serie de pinturas recientes desprenden un tono teatral o de guión, como anunciando una acción que está a punto de suceder. Se menciona un personaje femenino, y quien quiera podrá vincularlo a las figuras que aparecen en los cuadros, o a la propia artista, o no; se sugiere ficción y se enseña pintura. Las obras que componen esta exposición surgen, en parte, del intento de trasladar la energía e inmediatez del dibujo al proceso de pintar al óleo.
A través del programa Artea abian, la Fundación Kutxa y el Museo San Telmo pretenden ofrecer apoyo a artistas que se encuentran en los primeros años de su carrera profesional y que cuentan con experiencia suficiente para afrontar la presentación monográfica de su obra.
VITORIA

Juana Cima. Una mirada disidente, ARTIUM, Vitoria. Del 28 de febrero al 30 de agosto 2026.
Comisariada por Garazi Ansa (Oiartzun, 1989).
Propone una aproximación a una actitud vital. Supone una exploración de un recorrido configurado en la intersección entre su memoria del Caribe, su formación en el contexto vasco y una espiritualidad exploratoria que, desde finales de los años setenta, anticipa debates clave sobre identidad, ecología y género. Juana Fernández Cima (Caibarién, Cuba, 1951) se revela como una voz singular que, operando a menudo desde los márgenes de la norma heteropatriarcal, construye universos estéticos de disidencia radical y poética, en los que creación y vida se entrelazan hasta volverse indisolubles.
Durante el periodo de mayor visibilidad pública de su trabajo (1977-1997), sus obras ingresaron en colecciones institucionales —entre ellas las del Gobierno Vasco, la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz—. Sin embargo, la libertad formal, la franqueza afectiva y la ausencia de concesiones en su exploración identitaria la situaron en los márgenes del canon crítico y museístico dominante. Tras un retiro deliberado del circuito expositivo —pero no de la producción—, su obra quedó progresivamente excluida de la narrativa hegemónica. Esta exposición busca interpelar esa ausencia, reivindicar la relevancia de su contribución y restituir su lugar en el debate contemporáneo.
Articulada en cinco territorios (Bilbao. El primer territorio del deseo y la reivindicación; Territorios míticos y conciencia ecofeminista; La identidad insular y saberes mediterráneos; El camino espiritual a través de la India y el budismo y El retiro en la montaña), la muestra traza un recorrido no solo de giros biográficos y geográficos, sino de capas de búsqueda transcendental y consolidación identitaria. En ellos se revela una ética profunda de relación con el otro —humano, vegetal o animal— generada desde la alteridad, que atraviesa toda su práctica, en la que se entrelazan pensamiento, existencia y creación.

Mirar por un círculo en un círculo de miradas, ARTIUM, Vitoria. De 16 de enero al 30 de agosto 2026.
Una exposición que explora prácticas artísticas que reflexionan de manera crítica y especulativa sobre el papel de la imagen en movimiento en la construcción de relatos y representaciones de la otredad que constituyeron una tradición variopinta de cine etnográfico. Las obras que componen el proyecto expositivo a menudo deconstruyen metodologías establecidas o cuestionan las tecnologías de producción de imágenes, pero también ponen la cámara al servicio de la autorrepresentación.
El proyecto toma como punto de partida las reflexiones de la cineasta Maya Deren (Kiev, 1917 – Nueva York, 1961) derivadas de su trabajo en Haití y su renuncia a editar el material fílmico que registró en sus varios viajes a la isla en donde se adentró en el mundo del Vodou. Deren definió su posición en las primeras páginas de su libro Divine Horsemen. The Living Gods of Haiti (1954): «había comenzado como una artista, como alguien que habría manipulado los elementos de la realidad para convertirlos en una obra de arte a imagen y semejanza de mi integridad creativa; termino registrando, con la mayor humildad y precisión posible, la lógica de una realidad que me ha obligado a reconocer su integridad y a abandonar mis manipulaciones». Este abandono del formato cinematográfico a favor de la escritura nos da elementos para comenzar a construir un acercamiento crítico sobre las operaciones de representación implícitas en los formatos documentales.
El título de la exposición es una cita tomada de la película Reassemblage (1952) de la cineasta y teórica vietnamita-estadonunidense Trinh T. Minh-ha (Hanoi, 1952). Filmada en Senegal, Reassemblage se aleja de cualquier pretensión de representación de una realidad ajena para reflexionar sobre el acto mismo de registrar, a través de la tecnología del cine, una serie de imágenes a las que se superpone la voz en off de Trinh quien, lejos de proporcionar una explicación pretendidamente organizada y objetiva de la realidad, se propone «no hablar sobre, sino cerca de». La cineasta dice: «Lo que veo es la vida mirándome. Estoy mirando por un círculo en un círculo de miradas». Ese círculo, el lente de la cámara, registra a aquellas que son filmadas devolviendo la mirada a quien filma y evidenciando las complejidades de las redes de relaciones que se establecen, mediadas por la oscilación de la distancia entre las diferentes subjetividades, pero también por el deseo.
Así, la exposición propone una genealogía de prácticas influenciadas por el pensamiento decolonial, la cibernética y los feminismos y, además de las imágenes en movimiento, incluye otras obras que amplían las relaciones propuestas entre lo que Vilem Flusser llamó «imágenes técnicas» y otras prácticas artísticas.
Artistas: Sammy Baloji, Louidgi Beltrame, Minia Biabiany, Edgar Calel, Lastenia Canayo (Pecon Quena), Raymonde Carasco, Colectivo Los Ingrávidos, Maya Deren, Juan Downey, Sheroanawe Hakihiiwe, Aida Harika, Edmar Tokorino & Roseane Yariana, Helena Producciones, Héctor Hyppolite, Morzaniel Ɨramari, Frantz Jacques «Guyodo», Karrabing Film Collective, Sarah Maldoror, Sueli Maxakali, Beatriz Santiago Muñoz, Rosalind Nashashibi, Deborah Stratman, Trinh T. Minh-ha, Santiago Yahuarcani.

Marwa Arsanios, La tierra no será poseída, ARTIUM, Vitoria. De 7 de noviembre 2025 al 12 de abril 2026.
Primera exposición en solitario en el País Vasco y en España de la artista libanesa Marwa Arsanios (Washington. D.C., 1978).
El núcleo de la exposición es Who is Afraid of Ideology? (¿Quién teme a la ideología?, 2017–en progreso), un proyecto a largo plazo y una serie de películas en las que Arsanios investiga la reapropiación de la tierra, la explotación y la lucha local por la recuperación en varias geografías de Oriente Medio y Sudamérica. La exposición presenta el quinto y más reciente capítulo, coproducido por Artium Museoa, junto con sus cuatro películas anteriores. La muestra reúne las cinco instalaciones de vídeo y las hace dialogar con dibujos, esculturas textiles, bordados y pancartas, cada uno de ellos surgiendo de (y ampliando) el imaginario de las películas.
Who is Afraid of Ideology? es una investigación profunda y en progreso de la política de distribución y extracción de la tierra, centrada en la lucha local por la reclamación de la tierra en Kurdistán, Iraq, el noroeste de Siria, Colombia y Líbano. A lo largo de los cinco vídeos, Arsanios nos muestra distintas formas de autoorganización y autodefensa en varias comunidades de mujeres, y explora las formas en las que desafían las estructuras patriarcales, ya se trate de la familia, el estado o las corporaciones multinacionales. El resultado es un retrato colectivo y un mapeado, específico de un contexto pero también transnacional, en el que convergen perspectivas ecológicas, feministas, indígenas y decoloniales para dar forma a nuevas prácticas de autonomía política.
A través de Who is Afraid of Ideology?, Arsanios se replantea la forma y la función del vídeo en sí mismo, y así, el medio se convierte en una herramienta para diseminar conocimientos y construir una red internacional de organizaciones y comunidades entregadas a la lucha por el cambio social y político. Al mismo tiempo, la artista desarrolla estrategias técnicas y narrativas con las que deconstruye el formato documental — históricamente etnográfico, extractivo y parcial— rompiendo las convenciones de las entrevistas, desconectando el sonido de la imagen y permitiendo que se escuchen las instrucciones y los diálogos entre la cineasta y los sujetos.
La película Who is Afraid of Ideology?, Part 5: Right of Passage (2025) ha sido coproducida por el Museo de Arte Contemporáneo del País Vasco, Artium Museoa (Vitoria-Gasteiz), la Fondazione Sandretto Re Rebaudengo (Turín) y la Fundació Joan Miró (Barcelona), donde será presentada en una exposición en el Espai 13 en noviembre de 2025.
La práctica de Marwa Arsanios aborda cuestiones estructurales utilizando distintos dispositivos, formas y estrategias. Desde la transformación y adaptabilidad de los espacios arquitectónicos hasta los conflictos con espacios gestionados por artistas y las convenciones temporales entre comunas y cooperativas feministas, su práctica tiende a crear espacios dentro y en paralelo a estructuras artísticas ya existentes, haciendo posible la experimentación con distintos tipos de política. Para la artista, el vídeo —desde el momento en que las imágenes hacen referencia unas a otras— se convierte en otra forma y espacio en los que conectar luchas.
Entre las exposiciones recientes en solitario de la artista se cuentan BAK Utrecht (2024), Kunsthalle Bratislava (2023), Heidelberger Kunstverein (2023), Mosaic Rooms, Londres (2022), Contemporary Arts Center, Cincinnati (2021); Skuc Gallery, Liubliana (2018); Beirut Art Center (2017); Hammer Museum, Los Ángeles (2016); Witte de With, Róterdam (2016); Kunsthalle Lissabon, Lisboa (2015), y Art in General, Nueva York (2015). Su obra ha figurado también en numerosas exposiciones colectivas, entre ellas: Documenta 15 (2022), Mardin Biennial (2022), programación de cine de la Bienal de Sidney (2022), 3ª Autostrada Biennale, Pristina (2021) o en la 11ª Bienal de Berlín (2020), entre otras.














