
HILVANADAS. POÉTICAS TEXTILES EN EL ARTE ACTUAL
La Real Academia de España en Roma dedica parte de su programación del mes de marzo y abril al programa ¡Qué bien que siamo donne!, una iniciativa que con motivo del Dia de la Mujer articula prácticas artísticas y reflexiones feministas en el contexto actual.
Como parte de este programa se presenta la exposición Hilvanadas. Poéticas textiles en el arte actual, del 12 de marzo al 24 de mayo, un proyecto curatorial articulado en dos sedes: La Academia de España en Roma y el Instituto Cervantes de Milán.
La muestra plantea una relectura crítica de aquellas expresiones culturales desarrolladas en los márgenes de la sociedad y del sistema de las Bellas Artes. A través del trabajo de cinco artistas contemporáneas, la muestra invita a mirar a aquellas manifestaciones surgidas en espacios cotidianos y populares, así como a cuestionar las ideas y creencias que las desplazaron a la periferia. En este proceso de revaloración, también se subraya la riqueza que aporta la multiculturalidad, poniendo de relieve que la cultura y las tradiciones no son entidades estáticas, sino construcciones dinámicas configuradas por intercambios, desigualdades sociales y relaciones de poder.
Desde trayectorias y lenguajes propios, las artistas trabajan lo tradicional y lo artesanal, las raíces y las conexiones culturales históricas, el folclore y la transmisión oral, además de las relaciones con el territorio, la memoria, el cuerpo y el género. Lo hacen desde miradas críticas, feministas y contemporáneas. Asimismo, también reivindican saberes y haceres históricamente invisibilizados y denostados, relegados a ámbitos considerados “menores”, como lo doméstico, lo manual o lo femenino. De este modo, las obras cuestionan binarismos y jerarquías establecidas entre arte y artesanía, entre centro y periferia, entre lo hegemónico y lo marginal, mostrando cómo todos estos hilos entretejen los nudos de nuestra memoria.
Paloma de la Cruz (Málaga, 1991) entrelaza cuerpo, barro y memoria en instalaciones y performances en las que la identidad se concibe como territorio político.
Isabel Flores (Hornachos, 1989) partiendo desde la pintura, expande el ornamento hacia instalaciones transitables y piezas que dialogan con la arquitectura y la escultura, cuestionando las jerarquías establecidas a lo largo de la historia del arte.
Carla Hayes (Málaga, 1997) aborda el tejido desde una perspectiva poscolonial, utilizando materiales y técnicas para tensionar imaginarios occidentales y herencias coloniales.
Sonia Navarro (Puerto Lumbreras, 1975) reivindica la costura como gesto político y pone en valor los oficios femeninos y rurales como cartografías simbólicas de resistencia.
Irene Trapote (Gijón, 1998) trabaja con materiales y saberes del medio rural —como el oficio de las rederas— activando relatos sobre territorio, ecología y crisis ecosocial.













