AVANCE EXPOSICIONES EN ESPAÑA 2026. FUTURAS
Redacción
Ordenadas por Comunidades Autónomas.
ANDALUCÍA

Sandra Val, EON 5. Arquitectura para un planeta incierto, MUCAC La Coracha, Málaga. Del 10 de noviembre 2026 al 14 de febrero 2027.
Comisaria: Helena Juncosa.
Un jardín nunca es únicamente un fragmento de naturaleza. Es también una construcción cultural: una forma de ordenar el territorio, distribuir sus elementos y proyectar sobre él una determinada representación del mundo.
A lo largo de la historia, los jardines han sido escenarios de contemplación, conocimiento, poder y trascendencia, pero también lugares de experimentación. En ellos, naturaleza y cultura no aparecen como realidades separadas, sino como elementos de una negociación permanente. Cultivar, conservar, ordenar, transformar y cuidar son acciones que revelan una determinada manera de comprender nuestra relación con el entorno. Desde esta perspectiva, el jardín puede entenderse también como un laboratorio para pensar algunas de las preguntas fundamentales del presente. ¿Qué significa habitar un territorio? ¿Qué decidimos preservar? ¿Qué modelos de vida y de organización espacial somos capaces de imaginar ante un mundo sometido a profundas transformaciones?
Sobre estas cuestiones conviene señalar que la obra de la escultora no propone un regreso nostálgico a una naturaleza idealizada, más bien construye un escenario deliberadamente artificial donde diferentes temporalidades, materiales y lenguajes conviven. Los elementos arquitectónicos, las superficies cerámicas y las formas escultóricas sitúan al visitante dentro de una cosmología construida.
La instalación se despliega por el espacio como una arquitectura de tránsito. Superficies cerámicas, plataformas, bifurcaciones y cuerpos escultóricos verticales componen una cartografía cuya función no puede determinarse por completo. El conjunto podría proceder tanto de una civilización remota como de un futuro todavía por imaginar; podría estar siendo construido, haber quedado abandonado o acabar de ser descubierto. Concebida inicialmente como un jardín artificial, EÓN 3 se expande en esta ocasión mediante nuevos paños de azulejería que conectan diferentes estructuras y prolongan su recorrido visual. Estas extensiones no funcionan como elementos ornamentales ni como caminos convencionales, sino como fragmentos de una infraestructura mayor: pasarelas, plataformas, nodos y zonas de tránsito pertenecientes a una red que parece continuar más allá de lo visible.
ARAGÓN
ASTURIAS
BALEARES
CANARIAS
LAS PALMAS

Rossy de Palma. Alcanzar la orilla, CAAM, Las Palmas. De noviembre de 2026 a enero de 2027.
Se podrá ver el trabajo plástico y poético de la conocida actriz y modelo Rossy de Palma, prácticamente desconocido hasta ahora.
TENERIFE

Pepa Izquierdo, La realidad parece que nos toca, TEA, Tenerife. Del 6 de noviembre de 2026 al 28 de marzo de 2027.
Comisarias: Isabel Tejeda y Vanessa Rosa.
La retrospectiva recorre más de cinco décadas de trabajo de la artista tinerfeña (Santa Cruz de Tenerife, 1945). La exposición sigue los cambios y continuidades de una práctica construida desde la pintura y el dibujo, en la que la observación de los objetos, la luz y la relación entre las formas cotidianas y la experiencia han ocupado un lugar central. El recorrido atiende también al diálogo que Izquierdo mantuvo con la poesía de Luis Feria.
CANTABRIA
CASTILLA-LA MANCHA
GUADALAJARA
Yolanda García, Acuarelas frutales y florales, Teatro Auditorio Buero Vallejo, Guadalajara. Del 30 de septiembre al 27 de noviembre de 2026.
CASTILLA Y LEÓN
LEÓN
SALAMANCA

Aura Satz, DA2 Salamanca. De noviembre a febrero de 2027.
La artista, cineasta y docente Aura Satz (Barcelona, 1974) será la protagonista del cuadragésimo segundo ciclo de Visiones Contemporáneas -últimas tendencias del cine y el vídeo en España- proyecto comisariado por Playtime Audiovisuales (Natalia Piñuel Martín y Enrique Piñuel Martín). Con residencia entre Barcelona y Londres donde es profesora adjunta en The Royal College of Arts, su práctica artística abarca sonido, performance, escultura y cine. En sus películas explora las conexiones entre sonido, imagen y distintas posibilidades de escucha. A lo largo de toda su trayectoria, Satz ha ido realizando una serie colaboraciones con compositoras que han sido relevantes para el desarrollo de la música electroacústica y las tecnologías vinculadas a la creación de sonidos electrónicos como Éliane Radigue, Laurie Spiegel, Beatriz Ferreira o Sarah Davachi. Ha actuado, exhibido y proyectado su trabajo a nivel internacional en centros de arte como Tate Modern, Tate Britain, Whitechapel Gallery (Londres), MoMA de Nueva York, la bienal de Sydney (Australia), Onassis Foundation (Atenas) y Artium (Vitoria-Gasteiz) o festivales como BFI Londres, New York Film Festival, Rewire Festival y Festival She Makes Noise. Esta será la primera vez que exponga en Salamanca.
SEGOVIA
Concha Jerez, Museo Esteban Vicente, Segovia. Desde noviembre de 2026.
CATALUNYA
BARCELONA

Aurèlia Muñoz, Entes, MACBA, Barcelona. Del 5 de noviembre de 2026 al 29 de marzo de 2027.
Los primeros collages y ensamblajes, de influencia surrealista y gótica, y los grandes bordados pictóricos de Muñoz darán paso a una selección inédita de grandes estructuras de macramé procedentes de colecciones institucionales de España, Europa y Estados Unidos. Sus emblemáticas esculturas-cometa y sus últimas instalaciones, realizadas con papel hecho a mano, también tendrán una presencia clave en la exposición, que, igualmente, incluye una vasta selección de dibujos y maquetas inéditos.
A pesar de la vinculación inicial de la artista a movimientos como la nouvelle tapisserie y a la Escuela Catalana del Tapiz, la práctica de Muñoz trasciende los ámbitos del tejido, la fibra o la artesanía. Combinando técnicas ancestrales y recursos contemporáneos, Muñoz respondió a las incipientes crisis del mundo postindustrial prestando atención al impacto en los ecosistemas terrestres, acuáticos y aéreos, que emergen como grandes motivos en su producción.
El título de la exposición, Aurèlia Muñoz. Entes, hace referencia a uno de los conceptos fundamentales en la obra de esta artista. La propuesta aborda más de cincuenta años de su práctica polifacética, ofreciendo una visión sin precedentes y abriendo nuevas perspectivas sobre su singular legado. La retrospectiva la organiza el MACBA con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), de Madrid, y ha sido concebida como proyecto coral por la plataforma de investigación einaidea (Fundación EINA, Barcelona) en diálogo estrecho con el Archivo Aurèlia Muñoz. Bajo la dirección científica de Manuel Cirauqui, director de einaidea, el comisariado del proyecto está a cargo de Rosa Lleó, curadora e investigadora asociada a einaidea, Silvia Ventosa Muñoz, responsable del Archivo Aurèlia Muñoz y conservadora especializada en textiles, y Aída Roger, curadora adjunta del MACBA.
Un catálogo innovador acompañará la muestra, con contribuciones de autoras invitadas como Melody Jue, teórica y profesora de la Universidad de California, y Ana Ramo, antropóloga y académica hispanobrasileña, además de un aparato documental actualizado que servirá como referencia definitiva para la historiografía de la artista.
Aurèlia Muñoz. Entes cuenta también con un comité científico interdisciplinario integrado por Emma Ingala, profesora titular de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, María Elena del Solar, doctora en antropología y experta en textiles del contexto andino, Victòria Rabal, artista y directora del Museu Molí Paperer de Capellades, Elvira Dyangani Ose, directora del MACBA, y Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía (MNCARS).
La exposición, que también se podrá ver en el MNCARS del 28 de abril al 7 de septiembre, es una de las propuestas del programa conmemorativo del Año Aurèlia Muñoz. El programa completo, que lidera el MACBA, se coordina con einaidea y el Archivo Aurèlia Muñoz y con el apoyo de la Generalitat de Catalunya.

Ona Batlló, El viaje inverso, MNAC, Barcelona. Del 12 de noviembre de 2026 al 30 de abril de 2027.
Durante siglos, las pinturas murales románicas convivieron con las iglesias para las que habían sido creadas. En el exterior estaban el río, el viento, los rebaños, las fiestas y las conversa¬ciones en la plaza que componían su banda sonora. En el interior, el silencio, la liturgia, el incienso y la luz que se desplazaba por los muros generaban un espacio de imaginación y de contrapunto a la dureza de la vida de montaña. Ese equilibrio entre el mundo simbólico y el rural se rompió con el arrancamiento de las pinturas. Al separarlas de su entorno natural, de aquel patrimonio inmaterial hecho de sonidos y de sensaciones místicas, las pinturas no solo quedaron huérfanas de contexto, sino que perdieron su identidad popular. La exposición “El viaje inverso” invita a descubrir la luz y a escuchar los paisajes sonoros que hoy atraviesan algunas de estas iglesias. Este presente revela la fragilidad de la arquitectura y los cambios que impone el paso de las estaciones, pero también los vínculos íntimos entre cada conjunto mural y su atmósfera primitiva. El itinerario que Ona Batlló propone enlaza los ábsides de las iglesias de Santa Maria d’Aneu; Sant Pere del Burgal; Sant Pere i Sant Pau d’Esterri de Cardós; Santa Maria de Ginestarre; Santa Maria de Taüll y Santa Eulalia d’Estaon, creando un recorrido sonoro que evoca la pervivencia de aquello que no se puede transportar, para intentar hacer que nazca una especie de magia: la sensación de que, por unos instantes, las pinturas murales se reencuentran con su alma fundacional.
Investigadora, comisaria y programadora cultural, Ona Balló ha desarrollado sus estudios de cine e historia del arte entre París y Barcelona. Su carrera se centra en los cruces narrativos entre el sonido y la imagen. Actualmente prepara una tesis doctoral y una película documental sobre la relación entre las pinturas murales románicas del Pirineo y su espacio sonoro original.

Penny Siopis, Tinta, sangre e historia, Museu Tàpies, Barcelona. Del 21 de enero al 20 de junio 2027.
Penny Siopis (Veryburg, Sudáfrica, 1953) vive y trabaja en Sudáfrica, donde su familia, de origen griego, se estableció después de la Segunda Guerra Mundial. Su práctica artística explora la intersección entre la memoria personal y la colectiva, y aborda temas como la lucha contra el apartheid o las políticas represivas de los colonos sobre la población autóctona. Su obra, polifónica e interdisciplinar, transita entre la pintura, el dibujo y el hecho cinematográfico combinando lo íntimo con lo histórico y lo simbólico con lo político. Entre sus proyectos más significativos destaca Shame (Vergüenza), un extenso corpus de obras en el que cuerpos encogidos o diluidos configuran un universo donde la vergüenza es eje narrativo y emocional. Siopis traza una historia de la humanidad marcada por la humillación y la violencia, pero también por la posibilidad del reconocimiento y la catarsis. En la obra de Siopis, la vergüenza se despliega como un territorio de dolor compartido y de catarsis colectiva que, desde una perspectiva lacaniana, alude a la pérdida del lugar simbólico del amor y el vínculo. Al mismo tiempo, este espacio se abre a una dimensión de goce: el cuerpo, en su fragilidad, busca en la pulsión de muerte un posible espacio de redención y sublimación. Shame interroga los límites del cuerpo y de la historia y revela que la herida, personal o colectiva, puede convertirse en materia poética y política, una forma de resistencia ante el olvido. La muestra también incluirá Charmed Lives (Vidas afortunadas, 1998-1999), un gran lienzo de objetos encontrados que actúa como una memoria colectiva tejida a partir de experiencias individuales. Por otra parte, el archivo ocupa un lugar central en la obra de esta artista: armarios con cajones sellados evocan una memoria oculta, invisibilizada por los discursos hegemónicos. Esta exposición, que presenta por primera vez la obra de Siopis en Barcelona, entreteje las relaciones entre las memorias del norte y el sur.

Cristina Lucas, E-conmotion, Museu Tàpies, Barcelona. Del 18 de febrero al 20 de junio 2027.
Cristina Lucas (Jaén, 1973) explora las estructuras de poder que modelan nuestra historia colectiva y su relación con el arte a través de las revoluciones industriales, que, pese a haber surgido en Occidente, transformaron las relaciones con Oriente y el Sur estableciendo nuevas formas de poder y subalternidad, y reconfigurando sociedades y sujetos. La obra de Lucas parte de la convicción de que todo arte es político, en sintonía con Rancière o Jaar, para quienes las imágenes participan activamente en la configuración del mundo. La exposición se plantea como un recorrido por las cuatro revoluciones industriales que, desde el siglo xviii, han transformado la economía, la cultura y las formas de colonialismo. La Primera Revolución Industrial, la del carbón, inauguró la era de la máquina de vapor y la movilidad masiva del campo a la ciudad. La Segunda, dominada por el petróleo, consolidó el capitalismo global y situó la energía en el centro de la geopolítica. La Tercera, vinculada a Silicon Valley, instauró el paradigma digital y el control de los datos como nueva forma de poder. La Cuarta, centrada en la inteligencia artificial, introduce transformaciones profundas en la subjetividad, la ética y la noción de humanidad, en la que el yo deviene público, masivo e hipervisual. Lucas nos invita a observar que el progreso técnico y económico no es neutral, sino un campo de disputa simbólica y material. A partir de trípticos realizados con metacrilato formados por los materiales de cada revolución —carbón, petróleo, silicio, microchips—, construye una narrativa material de la historia. La pieza El anciano de los días (W. Blake) abrirá el espacio expositivo con una tubería de vapor, y la instalación audiovisual Chain Reaction Belt (Cinturón de reacción en cadena) ofrecerá una breve historia del antropocentrismo. La exposición cuenta con la colaboración de la Fundación Ventós, que crea olores para acompañar las obras, de modo que la idea de revolución se trasladará a un espacio sensitivo y emocional como memoria olfativa.
GIRONA
LLEIDA
EXTREMADURA
GALICIA
A CORUÑA
MURCIA
C. MADRID

Eva Lootz, Hilos que bailan, Museo de América, Madrid. Del 3 de noviembre 2026 al 14 de marzo 2027.
El nuevo proyecto audiovisual de Eva Lootz propone una aproximación al hilo y al tejido desde múltiples perspectivas, explorando sus dimensiones artísticas, históricas, culturales y simbólicas. A través de un vídeo en el que el movimiento adquiere un papel protagonista, la exposición invita a descubrir las numerosas conexiones que se esconden tras un elemento aparentemente sencillo como es un hilo.
Uno de los ejes fundamentales del proyecto es la reivindicación de las labores textiles y de la artesanía, tradicionalmente infravaloradas en la cultura occidental frente a las consideradas como bellas artes. Hilar, tejer, coser o bordar constituyen, sin embargo, prácticas que han desempeñado un papel esencial en numerosas sociedades y que encierran conocimientos, técnicas y formas de comprender el mundo.
«Hilos que bailan» presta especial atención a la relación entre tejido y lenguaje, con una mirada particular hacia las culturas precolombinas de América. Los tejidos pueden entenderse como sistemas capaces de transmitir información y conocimiento, y el estudio de sus materiales, técnicas y significados permite acercarse a otras formas de interpretar la realidad. En este ámbito cobra especial importancia el conocimiento de las lenguas y de las tradiciones textiles indígenas, así como la posibilidad de recuperar un vocabulario preciso para nombrar materiales, técnicas y procesos. Esta perspectiva permite aproximarse a una cosmovisión en la que conceptos como la «crianza mutua» ocupan un lugar central y que plantea formas diferentes de entender las relaciones entre las personas, los animales, la naturaleza y los objetos.
La obra artística de Eva Lootz se abre también a otras dimensiones históricas del hilo. Su relación con los primeros sistemas de escritura y de representación matemática, su importancia en el desarrollo de la navegación y, posteriormente, su papel en la revolución industrial muestran cómo el universo textil está estrechamente vinculado a algunos de los grandes avances tecnológicos de la humanidad. Esta evolución llega hasta la era informática: los telares y, especialmente, el constituyen uno de los antecedentes de la programación y de los sistemas algorítmicos que hicieron posible el desarrollo de los primeros ordenadores.
Otro de los aspectos abordados es la tradicional asociación entre el hilo, el tejido y el universo femenino. Desde los mitos de Ariadna y Penélope hasta las llamadas «labores» que formaron parte durante generaciones de la educación y de la vida cotidiana de muchas mujeres, el trabajo textil ha estado profundamente ligado a la construcción cultural de lo femenino.
Para trasladar estas ideas al presente, «Hilos que bailan» incorpora el movimiento y la expresión corporal mediante la colaboración con el bailarín y coreógrafo Kike García Gil, que combina su actividad artística con una intensa dedicación al bordado. Su participación permite establecer un diálogo entre hilo, cuerpo y movimiento y convertir los conceptos planteados por el proyecto en una experiencia visual y dinámica.
De este modo, «Hilos que bailan» propone mirar el hilo no solo como materia prima de los tejidos, sino como un elemento capaz de conectar arte y artesanía, lenguaje y conocimiento, tradición y tecnología, pasado y presente, y de revelar las complejas relaciones entre las personas y el mundo que las rodea.

Marta Minujín, La Menesunda, Museo Reina Sofía, Madrid. Del 18 de noviembre de 2026 al 8 de marzo de 2027.
A lo largo de más de seis décadas, Marta Minujín (Buenos Aires, 1943) ha desarrollado una de las trayectorias más singulares del arte latinoamericano contemporáneo que le ha valido la máxima distinción del Ministerio de Cultura español, el Premio Velázquez, en 2016. Figura decisiva del happening, la instalación y las prácticas participativas, su trabajo ha desbordado las categorías artísticas tradicionales, cuestionando los límites entre arte y vida, y situando la experiencia colectiva en el centro de la creación. La exposición La Menesunda según Marta Minujín reconstruye una de sus obras fundamentales, hoy considerada un hito pionero en la historia de las instalaciones inmersivas de la segunda mitad del siglo XX.
Creada en 1965 por Marta Minujín y Rubén Santantonín para el Centro de Artes Visuales del Instituto Torcuato Di Tella de Buenos Aires en un contexto de gran experimentación conceptual y profundas transformaciones culturales en Argentina, La Menesunda transformó radicalmente la relación entre obra y espectador. Concebida por sus autores como una «ambientación» efímera, sustituyó la contemplación por la experiencia multisensorial para convertir el espacio expositivo en un lugar de participación activa. La versión que presenta el Museo Reina Sofía es fruto de la investigación desarrollada en 2015 por el Museo Moderno de Buenos Aires para reconstruir la obra a partir de fotografías, filmaciones y otros materiales, en estrecha colaboración con la propia artista. Tras su presentación en Buenos Aires y posteriormente en el New Museum de Nueva York y Copenhaguen Contemporary, esta reconstrucción, coproducida por el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y Tate Liverpool, se muestra por primera vez en España.
En lunfardo, el argot rioplatense, «menesunda» significa mezcla, confusión o caos de elementos heterogéneos. El término sintetiza el espíritu de una obra que integra una amplia diversidad de medios artísticos y estímulos sensoriales, implicando directamente a quienes la recorren y desdibujando las fronteras entre arte y vida cotidiana. La Menesunda condensó muchas de las inquietudes que atravesaban las vanguardias de los años sesenta: la posibilidad de entrar en la mente de una mujer artista, la irrupción de la cultura de masas, la incorporación de los medios de comunicación al lenguaje artístico, la centralidad del espectador y la posibilidad de entender el arte como una práctica compartida. Su radicalidad no solo modificó el modo de concebir la exposición, sino que anticipó formas de producción artística cuya vigencia continúa definiendo buena parte de las prácticas contemporáneas.
En esta ocasión, la presentación de La Menesunda en el Museo Reina Sofía se acompaña de un recorrido documental dedicado a los happenings, performances y acciones participativas desarrollados por Marta Minujín entre 1963 y 1985. A través de fotografías, dibujos y distintos materiales de archivo, la muestra explica ampliamente el intenso proceso de experimentación que definió más de dos décadas de trabajo en el arte de acción. Tras su estancia en París, donde entró en contacto con el Nouveau Réalisme y abandonó la pintura en favor del ensamblaje y el arte performativo, Minujín desarrolló algunas de sus propuestas más radicales, alternando su actividad entre Buenos Aires y Nueva York. Desde acciones como Simultaneidad en simultaneidad, en las que intervino la televisión y la radio, y El pago de la deuda externa con choclos, realizada en colaboración con Andy Warhol, o la serie Mitos populares desmitificándose, entre los que destaca El Obelisco de pan dulce y El Partenón de libros, su trayectoria ha explorado de manera continuada nuevas formas de participación y de intervención en el espacio público.
Más de sesenta años después de su creación, La Menesunda conserva intacta su capacidad para interrogar los modos en que se construye el imaginario colectivo. En un presente atravesado por la circulación incesante de imágenes y la espectacularización de lo cotidiano, esta instalación de instalaciones continúa invitando a entender el arte no como un objeto distante de contemplación, sino como un acontecimiento que solo existe plenamente cuando es vivido: una experiencia estética con efectos en la subjetividad de quien la recorre. Al cuestionar con imaginación radical las relaciones entre realidad y representación recuerda una de las funciones clave de los museos: ampliar las formas de ver el mundo.

María Gómez, Cada cierto se lee el mismo libro, CA2M, Móstoles, Madrid. Del 30 de enero al 13 de junio 2027.
Comisaria: Tania Pardo.
Esta exposición propone un recorrido por la obra de la artista María Gómez (Salamanca,1953) desde las piezas producidas a comienzos de los años ochenta hasta su producción más reciente. Titulada Cada cierto tiempo se lee el mismo libro, la muestra que se articula combinando el orden cronológico y temático y toma algunas series de trabajos que han tenido un desarrollo constante en el tiempo como una suerte de continuidad que ayuda a construir ritmos en el relato. Entre estas obras se encuentran las pinturas hechas sobre las hojas de viejas guías telefónicas de Páginas amarillas, tituladas Cabezas, que comenzó a realizar a mediados de la década de los años noventa y en las que se servía de la pintura sobrante que había quedado en la paleta tras terminar un cuadro. O los llamados Soles, en homenaje al artista minimalista Sol LeWitt, pero también por su estructura geométrica similar a la de los haces de luz, y que constituyen una excepción en su pintura fundamentalmente figurativa y que le sirven para ensayar gamas de colores y entonaciones.
Asimismo, esta exposición pone de relieve algunos de los procedimientos de trabajo de Gómez, en los que adquieren especial importancia el azar, el desarrollo procesual, la serialidad y la creación de reglas propias, surgidas en ocasiones de las exigencias de la propia pintura. Estas formas de trabajar se han relacionado en determinados momentos con algunos de los planteamientos del denominado arte conceptual. Sin embargo, en su caso parecen responder, más bien, a una reflexión constante sobre la práctica pictórica y sobre el modo en que la artista se relaciona con ella, así como a la puesta en marcha de estrategias estrechamente vinculadas al ámbito literario. De hecho la alusión al libro se convierte en un elemento repetitivo dentro de su obra, y no sólo como objeto, sino que la evocación directa a la lectura se refleja en muchos de los personajes que habitan sus composiciones y se presentan como lectores y lectoras que suelen ser representados absortos en sus libros. Literatura también es utiliza como cita, como sucede con uno de los episodios de la Odisea de Homero, el retorno de Ulises, que hace protagonista de uno de sus lienzos; o que lleva literalmente al cuadro, pintando portadas o páginas interiores de algunos libros, convirtiendo su labor en la de una copista, transformando ese ejercicio en una suerte de reflexión mántrica sobre el propio texto que reproduce y que evidencia en Las contemplaciones de los misterios del Ibn Arabí, las cuales copió palabra por palabra en uno de sus cuadernos, quizá como una forma de aprehender las enseñanzas del místico sufí.
Es, sin duda, una artista a la que no se puede encasillar, de un estilo propio, su pintura técnicamente, es en palabras de Quico Rivas: “de una estudiada sencillez. Su gama de colores sorprende por sobria. En su paleta abundan los grises, ocres y sienas; los azules nocturnos, los verdes mediterráneos y los blancos marfileños. Le gusta jugar con diversas texturas y no es extraño que alterne zonas gruesas y empastadas con otras muy líquidas apenas aguadas. Ha cultivado muy diversas técnicas, «el collage», diferentes formas de estampación, la escultura en arcilla. En todos los casos huye de efectismos y estridencias”.
Sus imágenes se caracterizan también por su sencillez. En ellas aparecen con frecuencia figuras solitarias y personajes que escriben, dibujan o se encuentran inmersos en sus pensamientos, junto a bañistas y caminantes que recorren bosques, colinas y lagos. A menudo, estas figuras se reducen a sombras o pequeñas siluetas. También se representan personajes en cuclillas, en actitud de reposo, y otros que iluminan la oscuridad con linternas. Las escenas alternan dimensiones monumentales y formatos diminutos, y se construyen mediante contrastes de luz y sombra, así como a través de la presencia de brumas y nieblas. A este repertorio se suman formas geométricas y recorridos sinuosos, como espirales, laberintos, cuadrículas y dianas, además de objetos aislados, islas y embarcaciones. Completan el conjunto algunas vistas urbanas y los paisajes nocturnos estrellados y las constelaciones, en los que, para construir las composiciones, María Gómez se encarga de aprovechar los agujeros hechos por las polillas en unos papeles. Junto con ello, la historia de la pintura y del arte es uno de los motivos principales de su trabajo. Algo que se aprecia no solo en las citas más o menos directas a otros pintores que pueden leerse en sus obras, sobre todo en el modo en el que crea el espacio o en cómo construye algunas de sus figuras, pues son evidentes las evocaciones que hace de algunos creadores del Trecento y el Quattrocento italianos, como Giotto, Piero della Francesca o Fra Angélico.
La publicación que acompaña a esta exposición, diseñada por José Duarte, seguirá indagando en algunos de los aspectos ya señalados, gracias a los textos de su comisaria, Tania Pardo, el artista Dis Berlin, las escritoras Adriana Herreros, Elena Medel y Pilar Bayón y escritos de la propia artista junto la reproducción inédita de material imprescindible para acercarse a la trayectoria y obra de María Gómez.
MARÍA GÓMEZ
(Salamanca, 1953) se formó en la Escuela de Artes y Oficios de su ciudad natal y continuó sus estudios en las escuelas de Bellas Artes de San Jorge, en Barcelona, y de San Fernando, en Madrid, donde se licenció en 1978. En 1980 recibió una beca del Gobierno francés que le permitió trasladarse a París para estudiar grabado, formación que amplió posteriormente en la Scuola Internazionale di Grafica de Venecia. También fue becaria de la Academia Española en Roma durante los años 1991 y 1992. Su primera exposición individual tuvo lugar en 1977, en la galería Tebas de Madrid y galería Montenegro iniciando así una trayectoria expositiva que la llevaría a mostrar su trabajo en numerosas galerías y museos españoles. Ente sus últimas exposiciones destacan El Viento: Retirarse es lo primero en el Centro de Arte Faro Cabo Mayor, Santander (2022); El Viento: Retirarse es lo primero en Galería Marta Cervera, Madrid. Su trabajo forma parte de colecciones públicas y privadas, entre ellas las del Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM); Museo Reina Sofía, La Caixa y el Museo de Arte Contemporáneo Español Patio Herreriano.

Lucía Bayón, Tramos borde, CA2M, Móstoles, Madrid. Del 30 de enero al 13 de junio 2027.
Comisariada por Ana Ballesteros.
Tramos Borde es la primera exposición individual dedicada a la artista Lucía Bayón en una institución española. La muestra profundiza en la relación entre escultura y lenguaje, entre cuerpo, flujos y grafías, explorando la escritura y el movimiento como una experiencia física y espacial.
Decía la artista alemana Rosemarie Trockel, figura clave del arte conceptual contemporáneo, que «la exposición es parte integrante del significado de la obra de un artista». La articulación espacial de las obras permite establecer nuevas relaciones, presentar una determinada realidad y ensayar otras formas de hacer. La exposición no es, por tanto, una simple disposición de objetos en una sala, sino un espacio de producción de significado y, al mismo tiempo, una herramienta de investigación.
Este es el caso de Tramos Borde de Lucía Bayón (Madrid, 1994), cuyo trabajo se articula en torno al lenguaje de la escultura, el volumen de las formas y el vacío que se genera y reconfigura entre los cuerpos. En esta, su primera exposición individual en una institución museística, la artista propone un cambio, una vuelta de registro dentro de su investigación: a partir del análisis de nuevos patrones o signos formales y de sus posibilidades materiales, transforma el espacio expositivo en un campo de experimentación donde otras formas o elementos, otros cuerpos y vacíos expanden su lenguaje escultórico.
Su práctica parte de la investigación sobre estructuras nodales, marcajes espaciales y procesos de transformación, repetición y reconfiguración de fragmentos, restos y materiales desplazados. A ello se suma un interés por el patrón, inicialmente vinculado al patronaje textil, entendido como lenguaje y método para construir volumen mediante la repetición y el ensamblaje.
Tramos Borde profundiza en la relación entre escultura y lenguaje, entre cuerpo, flujos y grafías, explorando la escritura y el movimiento como una experiencia física y espacial. A partir del concepto de «Gyration», de la poeta y dramaturga estadounidense Leslie Scalapino, Bayón propone una aproximación basada en el movimiento continuo y la transformación. Percepción, pensamiento y lenguaje se entrelazan así en un conjunto de obras que amplían el campo de la escultura y conectan forma, espacio y procesos creativos.
La exposición estará acompañada de un folleto-glosario diseñado por Gabriel Pericás, concebido como una extensión de la investigación que articula el proyecto. Más allá de su función textual o gráfica, el folleto propone un dispositivo de manipulación que invita al espectador a girar y reconfigurar una superficie plana, explorando a través del gesto las posibilidades de transformación, asociación y desplazamiento del lenguaje.

Alegría y Piñero, Fantasma, pájaro y humo, CA2M, Mçosoles, Madrid. Del 20 de febrero al 29 de agosto 2026.
Comisariado por Tania Pardo.
La exposición titulada Fantasma, pájaro y humo en alusión a la obra Le Grand palindrome que Georges Perec escribió en 1969, propone un recurrido por alguna de las piezas que forman parte del imaginario de Alegría y Piñero (Alegría Castillo Roses Córdoba, 1985 y José Antonio Sánchez Piñero, Cádiz, 1975).
La obra de Alegría y Piñero se desarrolla en torno a la relación entre la imagen, el lenguaje y la percepción, a través de una práctica artística en la que la escultura, los mecanismos ópticos y los dispositivos sonoros adquieren un papel fundamental. Desde que comenzaron a trabajar conjuntamente en 2009, Alegría Castillo y José Antonio Sánchez Piñero han investigado las posibilidades de transformar la manera en que percibimos las imágenes y los objetos, recurriendo a procesos experimentales que combinan la construcción artesanal, la repetición y el movimiento. Sus obras no se limitan a presentar una imagen, sino que buscan revelar aquello que permanece oculto en ella, alterando nuestra percepción mediante juegos visuales y mecanismos que modifican la relación entre lo que vemos y lo que interpretamos.
Uno de los aspectos más característicos de su producción es el interés por los procesos que hacen posible la aparición de las imágenes. Para ello, construyen dispositivos y estructuras que permiten investigar fenómenos como la luz, la sombra, la distorsión, la repetición y el movimiento. En proyectos como Prueba de fuego, someten imágenes preexistentes a operaciones de duplicación y transformación, mientras que en Enciclolalia exploran la relación entre la materia y el habla mediante esculturas capaces de producir sonidos semejantes a la voz humana. De este modo, sus piezas se sitúan en un espacio intermedio entre la escultura, la instalación y la experimentación audiovisual, en el que los mecanismos no funcionan únicamente como herramientas técnicas, sino que participan activamente en la construcción del significado. El uso de las palabras, los sonidos y, en definitiva, la oralidad recuerdan a aquello en lo que Chicho Sánchez Ferlosio trabajó en los años setenta entorno a un ambicioso silabario de la lengua castellana -un intento de recopilación y análisis sistemático de las sílabas del español- que dejó inconcluso a causa de una calculadora averiada. Las máquinas inventadas por Alegría y Piñero, acompañadas de frases, a su vez palíndromos que describen los materiales usados para su realización, resuena a aquella utópica aventura lingüística de Ferlosio.
Como observamos, el lenguaje constituye una línea de investigación fundamental en su trabajo. Los artistas recurren a juegos retóricos, asociaciones entre palabras y materiales y procedimientos basados en reglas específicas para generar nuevas formas y situaciones. En su proyecto De ida y vuelta, por ejemplo, exploran las posibilidades del palíndromo como método de creación, estableciendo conexiones entre los nombres de los materiales y las escenas escultóricas que estos permiten construir. Este procedimiento desplaza la atención desde las cualidades simbólicas o expresivas tradicionalmente atribuidas a los objetos hacia las relaciones que surgen entre la palabra, la materia y la imagen.
En conjunto, la obra de Alegría y Piñero propone una manera de entender la creación artística como un proceso de investigación y descubrimiento, en el que la experimentación técnica convive con el juego y la imaginación. Estas obras, producidas para esta muestra, invitan al espectador a adoptar una mirada activa, capaz de reconocer los mecanismos que intervienen en la percepción y de descubrir nuevas interpretaciones a partir de aquello que, a primera vista, podría pasar inadvertido. Así, mediante sistemas cuidadosamente construidos, los artistas cuestionan los límites entre lo visible y lo oculto, entre el lenguaje y la imagen, y entre el objeto escultórico y la experiencia que este genera.

Fernanda Laguna, Mi corazónn es un imán (1992-2026), Museo Reina Sofía, Madrid. Del 3 de marzo al 12 de julio 2026.
NAVARRA
C. VALENCIANA
ALICANTE
CASTELLÓN


Joana Vasconcelos, IVAM, Valencia. Desde el 15 de diciembre de 2026 al 5 de abril 2027.
Comisariado: Blanca de la Torre.
La presente exposición de Joana Vasconcelos se erige como un tejido complejo de luz, memoria y mito, donde las fronteras entre naturaleza y cultura, tradición e innovación, artesanía y arte contemporáneo se disuelven para dar lugar a un universo híbrido y profundamente simbólico. En este marco, la artista recurre a técnicas ancestrales como la artesanía de la seda, el bordado o el crochet, combi- nadas con estrategias contemporáneas de suprareciclaje. Este último, entendido no únicamente como gesto ecológico, sino también como operación crítica que reaprovecha y resignifica las convenciones de género, deconstruyendo estereo- tipos y otorgándoles nuevas lecturas. La entrada a la exposición nos conduce a El Jardín del Edén, un jardín nocturno que se despliega como laberinto, donde flores luminosas emergen de cilindros negros. Motores y discos policromados transparentes generan un efecto cinético y el zumbido maquínico y el movimiento parecen evocar el vuelo de in- sectos nocturnos, situando al visitante en un limbo entre lo natural y lo artificial. Sus conocidas Valquirias, que Joana Vasconcelos lleva realizando desde 2004, inspiradas en las figuras femeninas de la mitología nórdica que tenían el poder de devolver la vida a los guerreros más valientes para llevarlos al Valhalla. Joana Vasconcelos ha creado numerosas valquirias específicas por todo el mundo con las que ha homenajeado a mujeres notables de la Historia como Elizabeth Freeman, la intelectual, filósofa y activista política Simone de Beauvoir; la abo- gada y política Simone Veil; o la peregrina del siglo IV, Egeria, primera escritora de viajes conocida en Occidente.Se trata de unas monumentales esculturas textiles hechas a mano que cuentan con un cuerpo central y extremidades tentaculares, combinando ricas variedades de tejidos y técnicas textiles, pasamanería, ganchi- llos, flecos, plumas y bordados que brillan a través de luces LED que le dan vida. El resultado es una instalación majestuosa que conjuga arte y artesanía, oficios tradicionales, historia, cultura popular y tecnología, habitando el espacio con los vivos colores propios de la artesanía portuguesa, que establece aquí diálogos con la riqueza ornamental de las artesanías valencianas.
El recorrido de la sala comenzará en un jardín para terminar en un bosque, El bosque encantado (2024), donde formas orgánicas cuelgan del techo del último espacio como enormes frutos o corales invertidos, creando un paisaje inmersivo donde los coloridos biomorfos en un ecosistema textil iluminado con luces LED donde confluyen la especulación futurista, la magia de los cuentos infantiles y la tra- dición oral mediterránea, con su imaginario de criaturas fantásticas y metamorfosis.
Entre las piezas emblemáticas que integrarán la exposición, destaca Marilyn, las gigantescas sandalias de tacón inspiradas en las de Marilyn Monroe en la película «La tentación vive arriba». Frente al plateado de la actriz de Hollywood, el glamour de Vasconcelos emerge del acero inoxidables de las cazuelas que com- ponen las esculturas, uno más de sus gestos feministas en clave irónica para desafiar los estereotipos de género. También, Spot me, una obra de 1999 que formó parte de la primera exposición colectiva de Vasconcelos fuera de Portugal, precisamente en Valencia, una caseta de vigilancia del Estado Novo portugués, transformada en un dispositivo de espejos donde el espectador se enfrenta a su propio reflejo. La obra central, concebida específicamente para la escalera del museo, establece un diálogo entre las artesanías de Valencia y Portugal, pero también entre los relatos mitológicos ibéricos.

Rosana Antolí, IVAM, Valencia. Desde el 3 de diciembre de 2026.
Rosana Antolí (Alcoi, España, 1981) es una artista multidisciplinar y directora de performance afincada en el Reino Unido, cuya práctica explora temas ecofemi- nistas y más-que-humanos a través de experiencias inmersivas que cuestionan las percepciones de la identidad, el cuerpo y la agencia. Su trabajo investiga formas expandidas de narración especulativa mediante la performance, la escultura sonora, la ópera contemporánea y la pintura, explorando la voz como vehículo de agencia —humana y no-humana— y como herramienta para articular formas de resistencia y de coexistencia interespecie. En proyectos recientes como An Aria for the Mallard (Fundación Gul- benkian, Lisboa) o The Suspended Echo (Holy Trinity Gallery, Londres), Antolí imagina relatos ecológicos y afectivos a partir de cuerpos en pausa: aves que rechazan migrar, hielos que se derriten a destiempo, seres que permanecen como un acto radical. Su práctica se construye desde un pensamiento more-than- human, donde arte y ciencia se entrelazan para investigar la interdependencia, la agencia y las formas de convivencia más allá de lo humano.
Con el proyecto expositivo Un ensemble transhumano: voces del marjal, concebido para el IVAM, Antolí profundiza en la investigación sobre bioacústica, ópera y arte, estableciendo un diálogo con el contexto valenciano y su memoria del agua y de la voz. Propone una nostalgia anticipada por quienes desean ser escuchados y una empatía hacia aquello que queda más allá de nuestra mirada, reconociendo las otras vidas que conviven con nosotros y su propia agencia.
En la ópera, un ensemble es un momento en el que varias voces suenan simultáneamente, cada una con su propia línea melódica y emoción, pero en convivencia con las demás. A diferencia del coro, que suele funcionar como voz colectiva y anónima, el ensemble mantiene la singularidad de cada intérprete y hace convivir sus diferencias en una misma partitura. Es, por tanto, un espacio de simultaneidad y de escucha compartida, donde lo individual y lo colectivo se entrelazan sin que ninguna voz predomine. Lo que interesa a Antolí es precisa- mente no homogeneizar estas voces, sino mantener su diferencia y aprender a escucharlas en su especifi cidad. Trasladado al contexto del marjal valenciano, este dispositivo coral permite imaginar relaciones más-que-humanas, en las que peces, aves, microorganismos y elementos del agua participan como voces activas en la construcción de un relato común.
En este marco, Antolí propone la posibilidad de una colaboración con el Palau de les Arts, tanto simbólica como práctica, con el objetivo de expandir las formas narrativas que habitan el museo e integrar la ópera en diálogo con las artes visuales y la investigación científica. Dado que su trabajo se desarrolla en la inter- sección entre arte, ciencia y ópera, la colaboración con el Palau se concibe como una extensión natural del proyecto: por un lado, posibilitando la incorporación de voces operísticas en el espacio expositivo como parte de las obras; y, por otro, abriendo la opción de trasladar la investigación fuera del museo mediante la realización de un evento en el propio Palau.
P. VASCO
BILBAO

Zadie Xa, In Situ, Museo Guggenheim, Bilbao. Del 19 de noviembre de 2026 al 25 de abril de 2027.
Zadie Xa (Vancouver, 1983) es una artista de origen coreano-canadiense que trabaja en Londres cuya práctica multidisciplinar explora temas como la identidad, el folclore y la transmisión de la herencia cultural de la diáspora a través de la narración de historias, la performance y la instalación inmersiva. Partiendo de la mitología coreana, el ritual chamanístico, la ciencia ficción y sus propias vivencias, Xa construye entornos multisensoriales en los que embaucadores y personajes híbridos perturban el relato histórico imperante. Sus recientes exposiciones individuales, celebradas en sedes como la Whitechapel Gallery de Londres, Space K en Seúl o Thaddaeus Ropac en París, destacan el interés de la artista por la comunicación entre especies, los símbolos de protección y transformación, y la importancia espiritual del territorio y el lugar. A través de la pintura, el textil, la escultura, el sonido y la performance, Xa fusiona la construcción de mundos fantásticos con la indagación política y metafísica.
La obra de Xa ha estado presente en grandes instituciones internacionales, como el MoMA PS1, el Palais de Tokyo, la Haus der Kunst o la Bienal de Venecia, donde participó en el programa de performances de 2019. Algunas colaboraciones notables con el artista Benito Mayor Vallejo han ampliado aún más su investigación en torno al disfraz, la mascarada y el arquetipo del embaucador. En 2025 Xa fue finalista del Premio Turner, uno de los galardones más prestigiosos de arte contemporáneo en el Reino Unido, por su instalación colaborativa Moonlit Confessions Across Deep Sea Echoes: Your Ancestors Are Whales, and Earth Remembers Everything, presentada en la 16ª Bienal de Sharjah. A través de formas afectivas y de múltiples capas, Xa construye un espacio donde convergen el conocimiento ancestral, la ficción especulativa y la recuperación cultural.
SAN SEBASTIÁN/DONOSTIA

Homenaje a las hermanas Feillet, Aite K.E., Donostia/San Sebastián. Del 12 de noviembre al 13 de diciembre 2026.
Hélène Feillet (1812-1889) y Blanche Hennebutte-Feillet (1815-1886) fueron dos de las pioneras de la ilustración y del arte gráfico realizado por mujeres en Euskal Herria
durante el siglo XIX. Mediante esta muestra, Euskal Irudigileak y Donostia Kultura quieren homenajear a ambas, el Día de la Ilustración Vasca, el 12 de noviembre, que este año celebra su segunda edición
VITORIA
