EXPOSICIONES EN CARTELERA NOVIEMBRE 2026
Todas las exposiciones en instituciones que te interesan, por comunidades autónomas.
EXPOSICIONES EN CARTELERA NOVIEMBRE 2026
Redacción
Todas las exposiciones en instituciones que te interesan, ordenadas por comunidades autónomas.
ANDALUCÍA
ALMERÍA

Nuria López Torres, Las curvas de la mente, Sala Imagina del CAF, Almería. Del 10 de octubre al 24 de enero de 2027.
Comisariado y coordinación de Carol Rojo y Silvia Omedes.
Este proyecto aborda la salud mental desde una perspectiva humana y social, poniendo el foco en las personas y en las circunstancias que rodean sus experiencias.
A través de la fotografía y de las historias de sus protagonistas, la exposición se aproxima a distintas realidades vinculadas a la salud mental, desde la enfermedad y las adicciones hasta situaciones de miedo, violencia o acoso. La mirada de López Torres busca hacer visible aquello que con frecuencia permanece oculto y convertir las experiencias individuales en una invitación a la reflexión y a la empatía.
Las curvas de la mente nace con la voluntad de contribuir al conocimiento y a la sensibilización sobre la salud mental, reivindicando la importancia de la escucha, el acompañamiento y las redes de apoyo. El proyecto incorpora también las voces de profesionales y especialistas que ayudan a contextualizar las historias que recoge la autora.
CÁDIZ
CÓRDOBA

Eva Llamas, Mujer, raíz y vuelo. Desde mi interior, Palacio de Congresos de Córdoba. Del 13 de octubre al 6 de noviembre de 2026.
Esta muestra presenta una recopilación de piezas que profundizan en temas como la identidad, la memoria, la transformación, la naturaleza y la vivencia humana. La propuesta se materializa a través de un lenguaje escultórico que combina diversas técnicas y materiales.
Los materiales empleados en las piezas incluyen papel, cerámica, pintura, textiles, elementos orgánicos, metal y objetos reciclados. Este conjunto destaca por otorgar protagonismo a la materia, adaptándose cuidadosamente a los diferentes espacios del Palacio de Congresos para ofrecer un recorrido que refleja las principales líneas creativas de Eva Llamas.
Según la artista: “Creo para comprender la vida. Mi trabajo nace de la necesidad de mirar hacia dentro y transformar aquello que vivimos en materia, forma y símbolo”. La exposición se sustenta en una experiencia personal que trasciende a lo colectivo, articulando la raíz como símbolo del origen y la memoria, la mujer como punto inicial desde su propia vivencia y el vuelo como metáfora de la transformación y apertura a nuevos horizontes.
Este proyecto continúa una línea de investigación que Eva Llamas ha desarrollado durante los últimos años, con presentaciones previas en distintos puntos de Andalucía, incluyendo Córdoba y Málaga. Entre sus exposiciones recientes destacan Desde mi interior en el Palacio de Viana, además de muestras en el Museo Mayte Spínola Marmolejo, el Castillo de Cañete de las Torres y el Colegio de la Abogacía de Córdoba, entre otros espacios.

Cristina Iglesias, Habitación vegetal III, C3A, Plaza pública, Córdoba.
La incorporación de Habitación vegetal III en el ciclo de ‘Plaza Pública’ continúa la línea de intervenciones en el espacio del museo que amplían la experiencia expositiva más allá de las salas. Esta línea de trabajo del centro reúne proyectos artísticos que dialogan con la arquitectura del edificio y buscan expandir la experiencia museística, ofreciendo a los visitantes la posibilidad de reconsiderar su propia percepción del espacio y su relación con las obras.
GRANADA

ARS VISIBILIS VIII edición, MECA, K15, Órgiva, Granada. Desde 7 de noviembre 2026.
ARS VISIBILIS alcanza su octava edición con una transformación de su planteamiento expositivo. Bajo el título LA IMAGEN YA NO SE CONTEMPLA. SE HABITA., la exposición reúne a 45 mujeres artistas de 13 países en MECA K15, un espacio dedicado a la investigación, la experimentación y la creación contemporánea en la Alpujarra granadina.
Esta edición propone abandonar la concepción de la exposición como una sucesión de obras independientes para construir una experiencia espacial en la que pintura, escultura, instalación y creación sonora dialogan, se superponen y generan nuevas relaciones perceptivas.mLa imagen deja de ser únicamente un objeto de contemplación para convertirse en una presencia que ocupa el espacio, modifica sus condiciones y establece una relación activa con quien lo atraviesa. Del objeto artístico a la experiencia inmersiva
ARS VISIBILIS VIII plantea un dispositivo expositivo en el que las obras no se presentan como unidades aisladas, sino como elementos de una composición espacial compartida. Las relaciones entre imágenes, materias, volúmenes, sonidos, escalas y recorridos construyen un entorno que invita a reconsiderar las formas convencionales de aproximación al arte. La exposición introduce así una cuestión central: ¿qué sucede cuando la imagen deja de estar frente a nosotros y comienza a formar parte del espacio que habitamos?
El recorrido no se organiza exclusivamente desde la mirada. La proximidad, el desplazamiento, la escucha y las relaciones entre las obras participan en la construcción de la experiencia. La instalación inmersiva no se entiende aquí como un despliegue tecnológico ni como un efecto espectacular, sino como una estrategia curatorial que modifica la relación entre obra, espacio y público.
45 mujeres artistas. 13 países. Una pluralidad de lenguajes. La octava edición de ARS VISIBILIS reúne prácticas artísticas de diferentes procedencias, generaciones y contextos culturales. La dimensión internacional del proyecto no responde únicamente a una voluntad de representación geográfica. Su interés reside en activar un diálogo entre investigaciones visuales y materiales que, desde perspectivas diversas, interrogan la construcción de las imágenes y sus posibilidades contemporáneas. La pluralidad de propuestas permite configurar una experiencia colectiva sin disolver la singularidad de cada práctica artística.
Artistas participantes: Adele Razkóvi · Alba Carrasco Caracuel · Anna Jonsson · Aseel Azizieh · Beatriz Constan · Berta Muñoz · Carmen Guardia · Carmen Sicre · Cecilia García Giralda · Celia Ortiz Buzarra · Esperanza Gallardo · Esperanza Romero · Eva León Fernández · Fatou D. · Gerda Van Damme · Isabel Arroyo · Janine Kortz · Leticia Vázquez · Lilia Luján · Lourdes Mieres · Lucía Belda · Lucía Romero · Luz Ayersa · Manuela Malia · María Arjona Montes · María Balea · María del Mar Alcalá Andújar · María Dolores Gallego · María Flores Verdú · María Moreno · María Rodríguez Valdés · Marian Salas · Marta Lara del Río · Mizuho Nishibata · Nerea Cordeiro · Nina ILCH · Pandora Apostoloska · Regina Carmona · Rosa Roedelius · Silvia Reneses · Soledad Flores · Teresa Esteban Gómez · Thais Vargas · Toña Gómez · Zoila Electra.
Países representados: España, Japón, Brasil, Jordania, México, Rumanía, Macedonia, Austria, Suecia, Argentina, Francia, Bélgica y Senegal.

Vicen Rascón, Singular Femenino, Casa Mariana Pined, Granada. Del 5 de octubre al 16 de noviembre 2026.
Exposición de acuarela en la que la pintora y poeta Vicen Rascón se enfoca en la igualdad de derechos y de oportunidades, desde lo femenino que se basa en la inclusión de cualquier diversidad, sin borrar sus diferencias.
JAÉN

MÁLAGA

Sandra Val, EON 5. Arquitectura para un planeta incierto, MUCAC La Coracha, Málaga. Del 10 de noviembre 2026 al 14 de febrero 2027.
Comisaria: Helena Juncosa.
Un jardín nunca es únicamente un fragmento de naturaleza. Es también una construcción cultural: una forma de ordenar el territorio, distribuir sus elementos y proyectar sobre él una determinada representación del mundo.
A lo largo de la historia, los jardines han sido escenarios de contemplación, conocimiento, poder y trascendencia, pero también lugares de experimentación. En ellos, naturaleza y cultura no aparecen como realidades separadas, sino como elementos de una negociación permanente. Cultivar, conservar, ordenar, transformar y cuidar son acciones que revelan una determinada manera de comprender nuestra relación con el entorno. Desde esta perspectiva, el jardín puede entenderse también como un laboratorio para pensar algunas de las preguntas fundamentales del presente. ¿Qué significa habitar un territorio? ¿Qué decidimos preservar? ¿Qué modelos de vida y de organización espacial somos capaces de imaginar ante un mundo sometido a profundas transformaciones?
Sobre estas cuestiones conviene señalar que la obra de la escultora no propone un regreso nostálgico a una naturaleza idealizada, más bien construye un escenario deliberadamente artificial donde diferentes temporalidades, materiales y lenguajes conviven. Los elementos arquitectónicos, las superficies cerámicas y las formas escultóricas sitúan al visitante dentro de una cosmología construida.
La instalación se despliega por el espacio como una arquitectura de tránsito. Superficies cerámicas, plataformas, bifurcaciones y cuerpos escultóricos verticales componen una cartografía cuya función no puede determinarse por completo. El conjunto podría proceder tanto de una civilización remota como de un futuro todavía por imaginar; podría estar siendo construido, haber quedado abandonado o acabar de ser descubierto. Concebida inicialmente como un jardín artificial, EÓN 3 se expande en esta ocasión mediante nuevos paños de azulejería que conectan diferentes estructuras y prolongan su recorrido visual. Estas extensiones no funcionan como elementos ornamentales ni como caminos convencionales, sino como fragmentos de una infraestructura mayor: pasarelas, plataformas, nodos y zonas de tránsito pertenecientes a una red que parece continuar más allá de lo visible.

Paz Errázuriz. Poéticas de resistencia, MUCAC La Coracha. Del 26 de junio al 15 de noviembre 2026.
MUCAC Málaga y Fundación Mapfre presentan Paz Errázuriz. Poéticas de resistencia, la primera exposición que se realiza en Málaga y en Andalucía dedicada a la obra de Errázuriz (Santiago de Chile, 1944), una de las fotógrafas chilenas de mayor reconocimiento internacional y representante de su país en la 56.ª Bienal de Arte de Venecia. Las 75 fotografías que conforman la muestra malagueña proceden de las colecciones de Fundación Mapfre. Autodidacta y guiada por una mirada profundamente humana, Paz Errázuriz inició su trayectoria en el convulso Chile de los años setenta, bajo la sombra de la dictadura de Pinochet y de una represión que impregnaba la vida cotidiana. En ese contexto, salir a fotografiar no era solo un gesto artístico, sino también un acto de valentía, aún más desafiante siendo mujer. Su obra, inscrita en la tradición de la documentación social, se adentra en los márgenes: en territorios íntimos, en espacios cerrados y en vidas que suelen permanecer fuera de lo visible. Errázuriz no observa desde la distancia; se aproxima, convive y comparte. De ese encuentro nacen imágenes cargadas de humanidad, construidas desde un clima de confianza y respeto que permite revelar toda la dignidad de sus retratados.
SEVILLA

Chonín Navarro, CAAC, Sevilla.Del 8 de octubre de 2026 al 28 de febrero de 2027.
40 años después de la gran exposición retrospectiva que Paco Molina realizara en la antigua Fundación El Monte de Sevilla de la artista Ascensión Navarro (Gallur, 1922 – Sevilla, 2019), más conocida como Chonín, y gracias a la generosa donación de obras que su familia ha realizado al CAAC, esta exposición pretende volver a mostrar, tras años de olvido y coincidiendo con el creciente reconocimiento internacional del textil, la importante labor creativa y docente que esta artista, pionera en Andalucía, llevó a cabo durante décadas.
Chonín Navarro estuvo influenciada desde sus inicios, a principios de los años 70 del siglo XX, por movimientos artísticos como La Nouvelle Tapisserie y las Fiber Sculptures, que surgen a partir de 1960 para superar el concepto tradicional del tapiz y conferir a las nuevas creaciones entidad propia como obras de arte textil de vanguardia. Al igual que otras artistas como Magdalena Abakanowicz, Sheila Hicks, Aurelia Muñoz o Josep Grau-Garriga, Chonín utiliza técnicas artesanales ancestrales, como el macramé o la malla, para crear esculturas textiles con un lenguaje contemporáneo, en las que la búsqueda de volumen y de separación del muro serán una constante.
En la zona monumental del CAAC, los tapices y esculturas textiles de Chonín, para la que la creación artística era una necesidad, establecerán nuevos diálogos, en los que su compromiso con el arte y con la contemporaneidad quedará presente.

Manuela Solano, Alien Queen / Paraíso extraño, CAAC, Sevilla. Desde 28 de mayo al 8 de noviembre de 2026.
En colaboración con el Museo Tamayo, exhibirá más de 30 pinturas con retratos de gran formato de personajes reales y ficticios de la cultura pop que han quedado íntimamente ligados a la vida personal de la artista. A partir de sus vivencias personales y pintando directamente con las manos, Solano revisita la estética de los ochenta, noventa y dos mil, en donde lo local y lo global, lo alternativo y la cultura de masas se entrecruzan. La artista selecciona personajes peculiares de la música y la moda, el cine y la televisión, el internet y las revistas, para revivir un imaginario vinculado con momentos de su propia biografía: la adolescencia y la madurez, los amores, las aflicciones, la fiesta y el sosiego. En ese repaso, Solano apunta: “perdí la vista a los 26 años a causa de una infección relacionada con el VIH que fue tratada negligentemente; desde entonces se conjugan en mi práctica cultura visual y memoria”. Las densas capas de pintura que se advierten en las piezas revelan un proceso pictórico íntimo, en donde la memoria expone múltiples contrastes y los trazos evidencian disyuntivas surgidas durante el proceso de producción y en la vida personal de Solano. Las obras incluidas en Alien Queen/ Paraíso Extraño funcionan como una colección de autorretratos. Nos recuerdan que la construcción de la identidad es un proceso que tiene lugar a lo largo del tiempo, que resulta de nuestras interacciones y de las exploraciones de nuestro entorno. La adopción de diferentes roles nos permite enfrentar desafíos sociales y desarrollarnos en nuevas direcciones. En este sentido, Manuela Solano entiende la identidad como un acto tanto de supervivencia como de subversión, y su obra surge no sólo de la fragilidad sino también del goce.
ARAGÓN
HUESCA
TERUEL
ZARAGOZA
ASTURIAS
AVILÉS

Carmen Calvo, Platos gitatorios, Centro Niemeyer, Avilés.Desde 29 de octubre 2026 a 14 de febrero 2027.
La obra de Carmen Calvo (Valencia, 1950) ofrece una mirada crítica y lúcida sobre una sociedad encorsetada por rígidas reglas morales. Su carácter comprometido no oculta, sin embargo, una sensibilidad extraordinaria y profundamente empática con quienes sufren: desde niños y niñas sometidos a abusos, a mujeres cuya única puerta de salida del hogar familiar es la del sometimiento de un matrimonio. Precursora del feminismo antes de que se hablase de él, Carmen Calvo sitúa a la mujer y la infancia en el centro de su universo artístico.
Imposible de clasificar o identificar con un movimiento y género concreto, por su obra recorre el surrealismo, el dadaísmo, el arte povera y el arte conceptual, sin renunciar a la pintura, la escultura, la instalación, la arquitectura, la fotografía, la cerámica, el textil, el dibujo, el collage y el cine, situando la imagen como núcleo de su investigación artística.
Esta exposición incide precisamente en ese carácter experimental y en la multiplicidad de registros que configuran su imaginario. El título, Platos giratorios, como todos los títulos que utiliza la artista, articula una dimensión poética y surrealista. Carmen Calvo ha querido dialogar con el espacio, sugiriendo la arquitectura, el movimiento y la idea de rotación. Máscaras que ocultan rostros en fotografías antiguas anónimas que hablan de la alienación y ceguera del ser humano; paisajes y objetos encontrados o creados con barro; ausencias y vivencias que, como en una representación escénica, buscan ser una expresión vital de resistencia.

Interdependencias, Laboral Centro de arte y creación industrial, Gijón. Del 23 de octubre de 2026 al 26 de febrero de 2027.
Comisaria Semiramis González.
La exposición reúne los proyectos de diez artistas emergentes participantes en LAB Alumni Studio, un programa de acompañamiento y producción creado conjuntamente por el Máster PHotoESPAÑA y LABoral Centro de Arte y Creación Industrial.
A través de fotografía, instalación, archivo y prácticas híbridas, las obras exploran identidades en transformación, memorias fragmentadas y formas de transmisión cultural. Los proyectos abordan procesos de transformación de la identidad y de la memoria a través de relaciones: con el cuerpo, con otros cuerpos, con objetos, con animales, con territorios y con tradiciones.
Entre cuerpos, objetos, paisajes y relatos autobiográficos, los trabajos desplazan la mirada hacia nuevas formas de percepción y relación, revelando cómo estas interdependencias configuran lo que somos y cómo nos situamos en el mundo contemporáneo.

OBRA INVITADA: M3X3, de Analívia Cordeiro, Laboral, Gijón. Del 25 de septiembre de 2026 a marzo de 2027.
Obra invitada es uno de los nuevos programas que LABoral Centro de Arte y Creación Industrial pone en marcha en 2026 con el objetivo de activar un espacio expositivo específico dedicado a la presentación de una única obra procedente de colecciones públicas y privadas.
La primera edición se realiza en colaboración con New Art Foundation, en el marco del convenio firmado entre ambas instituciones para los próximos tres años. Este acuerdo busca conectar públicos, ampliar el alcance de los proyectos y dar visibilidad en Gijón al arte tecnológico a partir de una colección privada de referencia. La NewArt collection, iniciada en 2003, reúne cerca de 200 obras de arte electrónico, digital y tecnológico.
La obra seleccionada para inaugurar Obra invitada es M3X3 (1973), de Analívia Cordeiro, una pieza pionera del videoarte en Brasil y una de las primeras experiencias de videodanza a nivel internacional. Considerada una referencia histórica, la obra replantea el lenguaje de la danza a partir de un sistema propio de notación del movimiento (Nota Anna), desarrollado posteriormente mediante un programa de computación experimental, estableciendo un temprano diálogo entre cuerpo, imagen en movimiento y tecnología. Cordeiro, una de las figuras clave del desarrollo del video en Brasil, se sitúa en la estela del arte neoconcreto y en conexión con las transformaciones de la danza moderna y las prácticas performativas de su tiempo.

Paloma Gamez, Intersecciones. Geometrías derivadas, Museo Barjola, Gijón. Del 11 de septiembre al 13 de diciembre 2026.
Plantea una reformulación del espacio de la capilla del Museo Barjola mediante una instalación -concebida específicamente para este lugar- compuesta por varias piezas tridimensionales que generan nuevos recorridos y relaciones espaciales. La propuesta deviene en experiencia, situando al espectador en un territorio híbrido que trasciende los límites de lo físico y lo material. Las piezas toman como referencia la geometría de la cúpula y de la bóveda de arista de la capilla, sintetizando y trasladando sus formas al espacio expositivo. La arquitectura se convierte así en el origen formal de la intervención, estableciendo nuevas relaciones entre arquitectura, cuerpo y espacio. A partir de esta traslación se establece una analogía entre las estructuras arquitectónicas de la capilla — la cúpula y la bóveda de arista— y los elementos constitutivos del cuadro —el bastidor y el lienzo—. Estos últimos adquieren una dimensión espacial al incorporar, de manera simplificada, las geometrías derivadas de aquellas estructuras. El lienzo deja así de entenderse como mera superficie bidimensional para desplegarse en el espacio y participar activamente en su configuración. Como en anteriores proyectos de esta artista, esta instalación comparte el empleo de materiales y procedimientos propios de la pintura para construir instalaciones en las que se establecen relaciones directas entre la obra, el espectador y el espacio en el que se inscriben. En esta nueva propuesta, esa investigación se reorienta específicamente hacia la arquitectura de la capilla, tomando sus propias geometrías como punto de partida para generar una nueva experiencia espacial.
Paloma Gámez (Bailén, Jaén, 1964) es una artista visual Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada. Afincada en Madrid, compagina su trabajo como artista con su labor docente en el Departamento de Pintura, Restauración y Conservación de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Inició su carrera expositiva en 1998 y, desde entonces, ha realizado más de una veintena de muestras individuales en importantes museos, centros de arte y galerías de España como en el Centro José Guerrero de Granada, el CAAC de Sevilla, la Galería Guillermina Caicoya de Oviedo o La Casa Encendida de Madrid, por ejemplo. Además, a lo largo de su trayectoria profesional, ha recibido diferentes ayudas y premios como las Ayudas a la Creación en Artes Visuales de la Comunidad de Madrid (2022 y 2018) y las Ayudas y Premios Iniciarte de la Junta de Andalucía (2006-2008). También ha sido galardonada con el III Premio Granada de Fondo, el II Premio de Arte Lateral-Open Studio y el VIII Certamen de Arte de Mujeres del Instituto Andaluz de la Mujer, entre otros. Su obra se encuentra en las colecciones de las Diputaciones de Córdoba, de Jaén y de Cádiz, en el Ayuntamiento de Mojácar (Almería), en «La General» de Granada, Olorvisual, Unicaja de Málaga, Banco de España y Col-lecció Testimoni.

Carmen Santamarina, DEVELO, Sala de Exposiciones Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo. Del 15 de octubre al 15 de noviembre 2026.
una serie de collages en los que esta artista y diseñadora gráfica ovetense exhibe su creatividad a través de diversas formas artísticas, como la fotografía, la pintura y la poesía. Desde 2017 Carmen Santamarina no ha dejado de participar en exposiciones por todo el territorio asturiano, tanto individuales como colectivas, y en espacios diversos entre los que se incluyen el Museo de Bellas Artes de Asturias. Su producción también se ha podido ver fuera de nuestra región, en Tarrasa, Madrid y Valladolid, y la ha hecho merecedora de dos galardones de poesía experimental, así como del premio concedido en el LIV Certamen Nacional de Arte de Luarca en 2023.
“DEVELO” da buena cuenta del juego que establece Santamarina entre formas artísticas diversas, pues fotografía y ensamblaje se entreveran para componer una auténtica poesía visual. La artista parte de fotografías antiguas de mujeres, que manipula visualmente con elementos diversos y acompaña de títulos poéticos y sugerentes. Transformando retratos, mayoritariamente de mujeres desconocidas, Santamarina devuelve “la palabra a aquello que permanecía mudo”-en palabras de la comisaria Sara Moro- al trabajar desde lo anónimo y olvidado para conseguir, así, un nuevo y actualizado significado en el que se condensan muchos de sus particulares intereses. A partir de distintos materiales, va creando collages, unos más figurativos y otros más abstractos, unos analógicos y otros digitales, y en todos ellos revela su preocupación por temas transcendentales, como la cosificación de la mujer o el tiempo, que presenta con títulos cargados de lirismo: “correr el frío / desandar los cristales / hacia dónde ir”, “nombró del vuelo / las cosas que podía / ver los resquicios”. Efectivamente, la poesía no se encuentra solo en las imágenes de las obras de Carmen Santamarina sino también en los textos que las titulan y que en ocasiones las acompañan, como los versos serigrafiados de sor Juana Inés de la Cruz, que se convierten así en coprotagonistas de sus creaciones. Poesía visual o arte poético componen el discurso de esta artista.
BALEARES
MALLORCA

Olimpia Velasco, Claros del bosque (Bell-ver), Es Baluard, Palma de Mallorca. Del 9 de octubre 2026 al 7 de febrero 2027.
La instalación es el resultado de momentos de extrema atención al tejido sonoro y visual del bosque. A partir de secuencias fotográficas y un proceso de anotación no jerarquizado, la artista pinta, como si tejiera, unos hilos que deposita en aros. Llevando a lo vertical la idea del claro, las ahora esferas nos hacen saltar fuera de los círculos viciosos que conllevan pérdidas de experiencia.
Son trabajos multiescala, tan interdisciplinares como las interacciones ecológicas. Olimpia Velasco activa el cubo blanco como un latido del bosque, un lugar de olfato entre aromas, escuchas entre filología, cuidados exentos de control. La artista celebra la idea de que la belleza es posible en la esfericidad.
¿Quién piensa el daño? Olimpia lo hace, en los vértices y las esquinas del cubo blanco, que no existen en el claro del bosque. Olimpia deposita un peso táctil y biológico pero que pasa desapercibido; son sacos de semillas que se camuflan en los suelos de la sala, al igual que la historia de la tierra está camuflada en los anillos de los árboles. Entre el hilo pintado y el anillo del árbol se dan los niveles del bosque.
Desde hace mucho tiempo, el arte ensaya formas nuevas de intercambio, una crítica transversal de la razón poética, como porvenir de nuestras nuevas relaciones con los objetos y con el mundo. En tanto que volúmenes en la corteza terrestre, nos dimensionamos mediante infinitas relaciones de parentesco o de ternura.
Artistas de larga trayectoria, como Olimpia Velasco, dibujan atlas de sabidurías de la generosidad, en una suerte de optimismo preventivo frente al fatalismo de la especie, desde la cultura del ecofeminismo. Olimpia no renuncia nunca a la experiencia de la pintura como revelación y duración; su actitud minimalista hace que su práctica no sea fósil, en el sentido de que lo innecesario no se formaliza, no tiene lugar.
Descubro referencias entre los trabajos y no al contrario. Una cantidad que no olvida el 1 a 1, la supervivencia colaborativa de Anna Tsing relatada con los estudios de los anillos de la madera de Valerie Trouet, los nuevos modos de intercambio que Kojin Karatani plantea para el mundo y la razón poética con la que Zambrano escribió la vida.
La preocupación de Velasco se distribuye como lo hace la poesía, ampliando la experiencia de un mundo donde la especie humana se vuelve suave, adquiere todos los colores del bosque. Olimpia instala dos sacos cilíndricos, coloreados desde los tonos de la luz más clara de las capas más altas del bosque hasta los de la materia en descomposición. El sonido que ha grabado en el bosque aparece en la sala, presentado para una escucha situada y solitaria junto a cordilleras talladas en madera, del espectro de sonidos del bosque

Ghada Amer. Escultura desde 1991, Es Baluard, Palma de Mallorca. Del 18 de septiembre 2026 a 31 de enero 2027.
Nacida en El Cairo (Egipto), criada en Niza (Francia) y residente en Nueva York desde hace décadas, Ghada Amer es conocida por sus pinturas, en las que cose al lienzo imágenes eróticas para difuminar su visión y conducir el placer más hacia el deleite del hilo que hacia el afán sensual de sus motivos iconográficos. Todo se difumina sin borrarse de la escena, como una mise en abyme que nos introduce en una paradoja conceptual. La imagen se precipita y encripta en una suerte de abismo enigmático. Porque el mensaje en la obra de Ghada Amer nunca se nos entrega literal, sino que se sitúa en el ámbito de lo contradictorio, o de eso que Jacques Rancière denominó «espacio intermedio», aquello que está entre los extremos: el intermedio como espacio de la diferencia, como tránsito entre lo que es algo y lo que es otra cosa. Un camino entre dos imágenes, entre dos géneros, entre dos maneras de enfrentarse al mundo, entre territorios o modos de ver, y entre disciplinas artísticas como la escultura y la pintura. La visión de Ghada Amer tiene que ver con el transculturalismo y la importancia del intercambio cultural. Basta pensar en la elección de sus técnicas y materiales; por un lado, sus pinturas cosidas que nos recuerdan que hace tiempo que el tejer ha desbordado el espacio de lo doméstico para ocupar el espacio de lo político y convertirse en una herramienta contra el olvido; por otro, sus esculturas cerámicas, tan incontrolables como liberadoras; o sus bronces, tan estables como muchas de las convicciones que la artista pretende desmontar.
El trabajo de Ghada Amer se formaliza desde lo fronterizo y se asienta en un tipo de duración suspensa. La dificultad de aprehensión provoca que nuestra mirada siempre esté en tránsito, como el agua que emana de las fuentes que ahora presenta realizadas en colaboración con la gerreria mallorquina de Pere Coll. Es su manera de quebrar la imagen, de arropar el misterio y reforzar su densidad. Esa sensación se extrapola también al montaje de su exposición en Es Baluard Museu, donde sus paravents actúan como sólidas barreras que protegen las imágenes al tiempo que las acogen para obligarnos a acercarnos y abrazar lo impúdico de las figuras creadas en relieve y en primer plano; el deseo nunca es lo suficientemente nítido y la toma de conciencia resulta desconcertante: es el desvelamiento de lo que ha sido concebido para ocultar.
Esa mirada ambivalente es la que convierte sus pinturas esculpidas o esculturas pintadas en radicalmente contemporáneas. Aunque detrás de todo esto, y es algo que advertimos paradójicamente en sus esculturas cerámicas, encontramos que sus obras se asientan en el puro acto de pintar. Si en sus pinturas bordadas el concepto dejaba un lugar para la reflexión sobre el propio medio y las posibilidades de la pintura, el enfoque pictórico de la cerámica, así como su carácter imprevisible en formas y colores, le permite ir mucho más allá en esa búsqueda de la intensidad poética. Ghada Amer lleva muchos años realizando estas esculturas de fuerte componente pictórico y atractivo cromatismo. No es nada nuevo si pensamos en cómo estaban pintadas las esculturas de la Antigüedad. Resulta inevitable también pensar en el legado de esculturas policromadas del antiguo Egipto y cómo estas han llegado hasta nosotros, brillantes, pero también imperfectas por el paso del tiempo. Mientras, sus Thoughts la acercan también de una singular manera al mundo abstracto. La ejecución del proceso le permite acompañar al pensamiento, que se descentra en una suerte de disolución pictórica a través de la cerámica. Ghada Amer busca en la pintura y en la escultura su capacidad para sensibilizar al espectador, y en su intención de velar la imagen abraza la borrosidad para enfatizar la dificultad de la compresión visual en el mundo que vivimos.

Anna Talens y Mar Guerrero, Territorios en tránsito, Es Baluard, Palma de Mallorca. Del 18 de septiembre 2026 al 28 de febrero 2027.
Esta exposición propone pensar el mar no como un límite, sino como territorio: un cuerpo vivo, cambiante, donde la cartografía se disuelve y las fronteras no se trazan con líneas fijas, sino con corrientes, mareas y temporalidades. Más que horizonte líquido, el mar aparece como una geografía inestable, un espacio que no se pisa pero que sostiene la movilidad de cuerpos, memorias y materiales.
En esta inversión de la mirada, lo líquido se vuelve la regla y lo sólido la excepción. El azul ya no es fondo, sino estructura; lo terrestre deja de ocupar el centro. Desde esta lógica, el mar deja de ser paisaje o metáfora romántica para convertirse en territorio contemporáneo, cargado de dimensiones políticas, históricas, estéticas y afectivas.
Las obras de Mar Guerrero y Anna Talens se sitúan en ese umbral donde el mar se piensa no solo como naturaleza, sino como archivo de experiencias y resonancias. Mar Guerrero trabaja con materiales residuales que provienen del océano —plásticos erosionados, maderas a la deriva— que recolecta y transforma en piezas escultóricas. En sus manos, estos restos dejan de ser desechos para convertirse en testigos del tránsito, la contaminación y la resistencia. Cada objeto conserva la memoria de su viaje marino y propone una estética donde la belleza emerge de lo descartado, invitando a repensar nuestra relación con el entorno.
Anna Talens, en cambio, aborda el horizonte como experiencia perceptiva y espiritual. Sus obras exploran el límite entre lo visible y lo invisible, entre lo que se expande y lo que se desvanece. En su práctica, el horizonte no es un punto de fuga, sino una presencia móvil que estructura la mirada y encarna la posibilidad de lo inalcanzable. Ambas artistas habitan el pliegue entre lo material y lo inmaterial, entre lo terrestre y lo abismal. El mar, deviene espejo y umbral: superficie de tránsito y profundidad simbólica. Frente a él, la mirada no se retrae; se abre. Esta exposición invita a habitar esa ambigüedad, a reconocer en lo insondable del mar la posibilidad de imaginar nuevas formas de estar y de mirar el mundo.

Isabel Servera, Alenades, Fundació Miró Mallorca. Del 18 de septiembre 2026 al 28 de marzo 2027.
Las piezas de Isabel Servera generan su propio hábitat en la Miró. Colonizan el Espai Zero y dialogan tanto con el espíritu omnipresente de Joan Miró y su obra, como con el espacio concebido para alojar su fundación en Mallorca. Se expanden como formaciones únicas, rocosas y vegetales a la vez, en una relación simbiótica que representa la escenografía figurada de una cueva, un abrigo que aloja dos grupos de obras: la llamada Vetleria y las Alenades.
Alenar significa respirar en mallorquín, llenar el cuerpo de oxígeno a través de la absorción del aire y expelerlo por el mismo conducto, de forma repetida, siguiendo una pauta constante, un ritmo. Las esculturas, orgánicas, bien podrían ser la traducción matérica del acto que, al inspirar y exhalar, transforma lo exterior en interior y viceversa. De hecho, estas obras se titulan Alenades (respiraciones). Incorporan, silenciosas, el ritmo del cosido a máquina, que se acompaña con el cuerpo cuando las manos guían la palma hacia la aguja que pespunta la llatra, el palmito trabajado. Un movimiento rítmico que, corporalmente repetido, convierte el cuerpo en instrumento musical, también cuando interactúa con otros elementos que intervienen en el proceso de trabajo.
La artista ocupa y habita el taller de su abuela en un ejercicio de reapropiación experimental de las técnicas de la artesanía. Entronca con la tradición familiar de Artà, a la vez que genera una ruptura a través de la creación de un lenguaje único, sin patrones establecidos, que evoca la dimensión sonora del trabajo en las prácticas ancestrales (resuenan tonadas, glosas y canciones) a través del silencio.
Las respiraciones de palma encuentran la simbiosis perfecta con las piezas de marès. Una poética del objet trouvé (a la manera de Miró) lleva a la creadora a reaprovechar los bloques y las losas de esta piedra arenisca hallados in situ. Algunos son restos de la construcción del lugar y otros son peanas del parque escultórico mironiano, ahora inutilizadas. Recicladas, funcionan de forma mimética como columnas deconstruidas. Inexorablemente, remiten a la arquitectura concebida por Rafael Moneo para este museo y, por extensión, a la tradición constructiva de la isla. Las Alenades han colonizado el marès para conformar una suerte de estalagmitas que se comportan casi como musgo, en busca de la sostenibilidad de un ecosistema propio.
Previamente al pespuntado de la máquina de coser, la manufactura de la llatra pasa por preparar el palmito y después tejer las hojas, trenzarlas. Un trabajo que muchas veces se realiza de forma colectiva, a través de la transmisión oral, en las vetleries, reuniones en su mayoría femeninas, que son punto de encuentro para compartir saberes e historias, también cantos. La repetición de las sonoridades y los gestos se convierte en oración, mantra, respiración. Un ritmo que Isabel transforma en una materialidad fluida, contrastada con la aparente aspereza de las hojas secas de la palma.
Volviendo a la cueva concebida específicamente para la Fundació Miró, las tiras de esparto suspendidas, tejidas a mano y que forman parte de la pieza Vetleria, vendrían a ser sus estalactitas. En la obra, se incorpora el trabajo participativo del trenzado de muchas manos, que han dejado parte del esfuerzo físico que supone la transformación del material y parte del cuidado que se le debe dedicar para darle forma. Nuevamente, desde el silencio, la pieza apela a las voces de todas las que están ahí y de aquellas que, sin estar, lo hacen a través de las demás.
La materialización del silencio corre a cargo de la sutileza de Joana Gomila, que a su vez, teje una alianza musical entre tradición y contemporaneidad en el paisaje sonoro que se integra en la exposición.
Alenar es también reposar. Fer un alè es tomar aliento, hacer una pausa para continuar; en la práctica artística de Isabel Servera, para tomar conciencia del posicionamiento personal y familiar en el seno de una comunidad, en el devenir colectivo que nos conecta a unas con otras, a unos con otros, en una cadena infinita de gestos que se repiten en un ritmo cósmico.

Bel Fulana, Club Miseria: The Last Beat, Casal Solleric,. Palma de Mallorca. Del 19 de septiembre de 2028 al 7 de enero 2027.
es una nueva activación del proyecto Club Miseria, concebido por Bel Fullana y presentado originalmente en el Casal Solleric en 2019. Aquella primera versión transformó el espacio expositivo en una suerte de club sintético, disfuncional y ácido, contaminado por sonido, neones verdes, estética digital, cultura rave, humor, exceso y una energía visual próxima al imaginario de las bebidas energéticas, el postinternet y la noche.
Esta nueva aparición no reconstruye aquel club, sino que lo invoca desde otro lugar: como resto, señal y último pulso. El proyecto se despliega en el Casal Solleric a través de una cápsula arqueológica visible desde el Born, una intervención lumínica en verde ácido y una escultura hinchable monumental instalada en el patio, que funciona como cuerpo central de la propuesta.
Durante todo el periodo expositivo, el patio estará impregnado por una pieza sonora que convertirá la instalación en una especie de discoteca desolada, una arquitectura post-rave en ruinas, habitada por la reverberación de una fiesta que ya ha sucedido o que quizá todavía no ha terminado. Un espíritu sonoro persistente, entre la memoria del club y su fantasma.
Durante la Nit de l’Art 2026, el patio se activará mediante dos DJ sets performáticos de Virgen María y Oro Jondo, en un formato híbrido entre club y arte contemporáneo. En ese contexto, la pista de baile aparece también como herramienta política: un lugar donde estar juntos, ocupar el espacio, compartir energía y producir otras formas de comunidad. No se trata de una fiesta convencional ni de una exposición al uso, sino de una experiencia abierta donde el público podrá permanecer, circular, escuchar, mirar o dejarse poseer por el ambiente.
Club Miseria: The Last Beat convierte el Casal Solleric en una arquitectura potente: un club sin sala oscura, una ficción compartida, una señal verde que vuelve para lanzar su último beat como una energía colectiva, expansiva y viva.

Rebeca Morey, Anatoformes, Casal Solleric, Palma de Mallorca. Del 19 de septiembre al 22 de noviembre 2026.
Rebeca Morey Pérez (Palma, 2004) acaba de graduarse en ADEMA Bellas Artes. Reconoce que su vocación y su destino han sido, desde siempre, dedicarse al arte: recuerda cómo usaba las pinturas para dibujar y la plastilina buscando formas que, una y otra vez, rehacía.
Esa apuesta formativa la ha llevado al punto de lanzarse a la aventura artística, y el Casal Solleric la acompaña con la primera entrega de NousTalents, un programa dedicado a dar primera visibilidad institucional a artistas recién graduados de las Islas.
Sus piezas, de materialidad cerámica y presencia casi orgánica, ocupan el espacio del Aljub, la antigua cisterna del palacio convertida en sala expositiva.

Anna Belén, States of Mind, States of Matter, Centre Cultural La Misericordia, Palma. Del 20 de septiembre al 16 de noviembre 2026.
La artista germana Anna Belén expondrá cuatro cuadros que forman parte de su exploración en curso sobre el Gedankenexperiment, o experimento mental, una herramienta de razonamiento utilizada por filósofos y físicos para poner a prueba hipótesis antes de que se enfrenten a la resistencia de lo real. Para Belén, esa resistencia es precisamente el punto donde comienza la pintura. Trabajando con óleo, pigmentos en bruto, tinta, barniz y láminas metálicas —cobre, oro y latón— combinadas con agua de lluvia y agua salada, la artista somete sus lienzos a condiciones genuinamente experimentales. Pinta por ambas caras del lino, permitiendo que el color atraviese la membrana del tejido; pliega, inunda y oxida sus superficies, introduciendo procesos que se desarrollan según sus propias dinámicas. Los materiales no son aquí componentes estables, sino sustancias activas que continúan reaccionando, desplazándose y transformándose. La huella de una bota, inicialmente accidental, se fija posteriormente mediante dorado. Las obras registran la transformación. más que una composición fija.
Anna Belén es una pintora alemana nacida en 1997. Trabaja entre Hamburgo y Londres, Reino Unido. Su obra ya forma parte de prestigiosas colecciones privadas y públicas, incluida la reconocida colección privada de arte de Lord Davies of Abersoch CBE en Londres. En 2021, su trabajo fue seleccionado para ser expuesto en el Institut Français de Hamburgo con motivo de su 70.º aniversario en Alemania. En 2024 fue seleccionada para la exposición Mouvement, realizada en cooperación con el Consulado de Francia y el Institut Français de Hamburgo. También en 2024 tuvo el gran honor de recibir la beca Lucy Halford Bursary Scholarship para cursar su programa de máster en el Royal College of Art de Londres.

Katharina Grosse, Arrels, La Llotja, Palma de Mallorca. Del 27 de mayo 2026 al 31 de enero de 2027.
Grosse no establece distinción entre pintura, escultura y arquitectura, ni entre interior y exterior, superficie y volumen, pared y suelo, espectador y participante. Todo es pintura. En «Arrels», la artista crea un modelo de paisaje dentro de una estructura histórica que no puede intervenir físicamente. La intervención de Grosse marca un momento especialmente significativo en su carrera, ya que se relaciona de forma directa con la dimensión histórica y simbólica del lugar de un modo sin precedentes. A diferencia de intervenciones anteriores en las que la arquitectura funcionaba como superficie, aquí el lugar también se convierte en sujeto: la obra responde a su historia como uno de los espacios patrimoniales más emblemáticos de Palma, a su función original como lugar clave de intercambio y a su condición abierta y permeable. En palabras de la propia artista, se trata de uno de los ejemplos más claros hasta la fecha de integración entre instalación y arquitectura.
Nacida en Freiburg im Breisgau en 1961, Katharina Grosse es catedrática en Weißensee Kunsthochschule Berlin (2000-2009) y Kunstakademie Düsseldorf (2010-2018). Vive y trabaja en Berlín y Nueva Zelanda. Su obra ha sido ampliamente expuesta a nivel internacional, con exposiciones y grandes proyectos en instituciones tales como Staatsgalerie Stuttgart (2025); Deichtorhallen Hamburg (2025); Centre Pompidou-Metz, París (2024); Hamburger Bahnhof – Museum für Gegenwart, Berlín (2020); Baltimore Museum of Art, Maryland (2020); Museum of Fine Arts, Boston (2019); K11 Art Museum, Shanghai (2018); MoMA PS1, Fort Tilden, Nueva York (2016); South London Gallery (2017); Bienal de Venecia (2015); Nasher Sculpture Center, Dallas (2013); De Pont Museum of Contemporary Art, Tilburg (2013); Kunstmuseum Bonn (2011); FRAC Auvergne, Clermont-Ferrand (2008); De Appel, Amsterdam (2006); Palais de Tokyo, París (2005); Kunstmuseum St. Gallen (2002); y UCLA Hammer Museum, Los Ángeles (2001). Entre sus proyectos públicos y site-specific destacan CHOIR (Art Basel Messeplatz Project, Basilea, 2025); bLINK (Public Art Agency Sweden, Gotenburgo, 2025); Canyon (Fondation Louis Vuitton, París); y psychylustro (Philadelphia Mural Arts Project, 2014). Su trabajo se encuentra en colecciones de museos como Albertina, Viena; Albright-Knox Art Gallery, Buffalo; ARKEN Museum for Moderne Kunst, Copenhague; Baltimore Museum of Art; Centre Georges Pompidou, París; Kunsthaus Zürich; Kunstmuseum Bonn; Louis Vuitton Foundation, París; Magasin III, Estocolmo; MAXXI – Museo nazionale delle arti del XXI secolo, Roma; Museum of Modern Art, Nueva York; Nasher Sculpture Center, Dallas; Perez Art Museum Miami; Serralves Museum, Porto y Staatliche Museen zu Berlin.
CANARIAS
LANZAROTE

María Rosa Aránega, Atlas Lanzarote, El Almacén, Lanzarote. Del 8 de octubre 2026 al 16 de enero 2027.
Esta exposición de María Rosa Aránega surge de una inmersión en el archivo digital de la isla durante una estancia dentro del programa de residencias artísticas del Hotel Nautilus y toma como referencia el Atlas Mnemosyne de Aby Warburg.
El proyecto rehúye la narración lineal y cronológica para rastrear las conexiones visuales profundas entre la geografía insular y sus habitantes. Al ser ajena a la isla, la artista realiza una aproximación marcada por la distancia de la observación externa, una mirada que parte del extrañamiento de quien descubre un territorio por primera vez y que le permitió analizar el fondo fotográfico en busca de la poética de la resistencia que rodea la isla volcánica, su historia y su población. En las imágenes seleccionadas conviven la sobriedad del paisaje, escenas cotidianas y miradas que interpelan a la cámara, así como la memoria de una lucha histórica por habitar un entorno tan adverso como magnético. Este atlas se convierte así en un registro selectivo y en un intento de comprender cómo un territorio tan rotundo moldea la identidad de quienes lo habitan y cómo las huellas de ese pasado sobreviven en el presente.
María Rosa Aránega (Almería, 1995) explora en su trabajo las relaciones entre representación, memoria, política, violencia, abusos de poder y justicia social, con especial atención a la dictadura franquista, su transmisión y su conexión con otros conflictos y contextos. A menudo recurre a la recuperación y politización de imágenes de archivo procedentes de diversas fuentes para crear espacios que permitan asimilar el pasado de forma más viva, planteando diálogos entre tiempos y territorios y difuminando los límites entre pasado y presente, lo personal y lo social, lo individual y lo colectivo, así como lo familiar y lo histórico. Su obra ha sido expuesta en instituciones como el Centro Andaluz de Fotografía (Almería), el Centre del Carme (Valencia), el Centro García Lorca (Granada), el Centro Conde Duque (Madrid), la Berlin Galería (Sevilla), el Instituto de las Mujeres (Madrid) y el M.A.C. José María Moreno Galván (La Puebla de Cazalla), entre otras. Asimismo, ha recibido becas de producción como BITE of Art (Serbia), FACBA21, Propuestas VEGAP 2021 e Iniciarte, y ha participado en numerosas residencias artísticas, entre ellas la Fundación Antonio Gala (Córdoba), la Residencia de Estudiantes de Madrid, A Cobert (Barcelona) y la Residencia Nautilus de Tías (Lanzarote).
LAS PALMAS

Teresa Correa, Lo menos tierra de la Tierra, Centro de arte La Regenta, Las Palmas. Del 25 de septiembre al 14 de noviembre 2026.
La exposición individual de Teresa Correa (Gran Canaria, 1961) que propone otra forma de pensar el territorio canario a partir de sus relaciones con la memoria, el cuerpo y la identidad.
La muestra reúne fotografías, una instalación sonora y dos vídeos. A través de estas obras, Correa combina fragmentos y referencias procedentes de distintas islas para construir una geografía que no responde a una representación reconocible del archipiélago, sino a las relaciones que pueden establecerse entre sus territorios, tiempos y experiencias.
Las imágenes reúnen huellas y vestigios de diferentes temporalidades, desde las primeras comunidades que habitaron las islas hasta el presente. La artista altera las coordenadas que permitirían identificar lugares concretos y plantea el territorio como una construcción provisional, formada mediante desplazamientos, superposiciones y asociaciones.
El recorrido incorpora también un objeto de madera cedido por El Museo Canario: una representación de un cuerpo femenino con la vulva tallada. La pieza se integra en la exposición por su relación con el imaginario de Teresa Correa y establece un diálogo con el resto de las obras.
LA PALMA

Maribel Nazco, Fundación CajaCanarias, Santa Cruz de la Palma. Del 7 de octubre 2026 al 6 de febrero 2027.
Maribel Nazco (Los Llanos de Aridane, La Palma, 1938) es una artista canaria de dilatada trayectoria, cuya obra destaca por el empleo de diferentes técnicas y por la diversidad de sus temáticas. Junto a Pedro González, Enrique Lite y otros artistas, formó parte del grupo Nuestro Arte durante la década de los sesenta del siglo pasado. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna, desarrolló buena parte de su trayectoria vinculada a esta institución, en cuya citada facultad llegó a ejercer como decana. En los últimos años, su obra ha experimentado un renovado interés, con su participación en ARCOmadrid 2025 y la incorporación de una de sus obras a la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, además de recibir, en 2021, el Premio Canarias de Bellas Artes
En 1991, Nazco protagonizó una exposición individual en la sala principal de CajaCanarias, donde presentó una serie de lienzos dedicados a diferentes iconos de la ciudad. Ahora, 35 años después de aquella inolvidable muestra, se presenta la ocasión de realizar una revisión de su trayectoria artística de la mano de Severo Acosta, discípulo y amigo de la artista, además de gran conocedor de su producción.
En la isla que la vio nacer, y desde el Espacio Cultural CajaCanarias de La Palma, el público podrá acercarse a una propuesta que pretende poner en valor, especialmente entre las nuevas generaciones, la trayectoria de una artista que supo abrir caminos y romper barreras en una época especialmente difícil para las mujeres en Canarias. A través de sus pinturas, dibujos y trabajos en metal, Maribel Nazco ha construido una trayectoria marcada por la inquietud, la experimentación y una decidida voluntad de explorar nuevos lenguajes.
TENERIFE

Pepa Izquierdo, La realidad parece que nos toca, TEA, Tenerife. Del 6 de noviembre de 2026 al 28 de marzo de 2027.
Comisarias: Isabel Tejeda y Vanessa Rosa.
La retrospectiva recorre más de cinco décadas de trabajo de la artista tinerfeña (Santa Cruz de Tenerife, 1945). La exposición sigue los cambios y continuidades de una práctica construida desde la pintura y el dibujo, en la que la observación de los objetos, la luz y la relación entre las formas cotidianas y la experiencia han ocupado un lugar central. El recorrido atiende también al diálogo que Izquierdo mantuvo con la poesía de Luis Feria.
CANTABRIA

Solange Pessoa, Centro Botín, Santander. Del 10 de octubre de 2026 al 28 de marzo de 2027.
Comisaria: Bárbara Rodríguez Muñoz, directora de exposiciones y de la colección del Centro Botín.
Solange Pessoa canaliza una visión encantada del mundo natural, creando pinturas, instalaciones y esculturas profundamente enraizadas tanto en los paisajes del sureste de Brasil —donde vive— como en los lenguajes visuales más primitivos de la humanidad. En su práctica, incorpora de manera constante materiales orgánicos, minerales y no convencionales, como plumas, semillas, piedras, lana, huesos, cabello y tierra, junto con bronce, arcilla y objetos encontrados. Al combinar sustancias duraderas, como la piedra, con materia orgánica efímera, Pessoa produce obras que resuenan como reliquias arqueológicas y, al mismo tiempo, rinden homenaje a los ciclos naturales de crecimiento, decadencia y transformación.
Esta será su primera exposición en España, una muestra que ofrecerá una amplia panorámica de su práctica artística, que abarca escultura, dibujo, cerámica, instalación y cine. Concebida en estrecho diálogo con la arquitectura y la luz de las salas del Centro Botín, la muestra pondrá de relieve su acercamiento a símbolos prehistóricos y ancestrales, así como su uso inventivo de materiales orgánicos y no convencionales.

Majo G. Polanco, De gorriones, migas de pan y sangre, MAS-Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria, Santander. Del 9 de septiembre al 12 de diciembre de 2026.
Esta exposición pivota sobre dos banquetes separados por un arco temporal de dos décadas. Ambos convites representan actos de celebración, pero también proporcionan una reflexión sobre la supervivencia diaria, la necesidad de sustento y el anhelo de estabilidad y seguridad de cualquier ser vivo. El primero aparece representado en una fotografía de gran formato que lleva por título “La Última Cena”, realizada hace veinte años en el contexto del Centro de Arte Contemporáneo Internacional Espacio C de Camargo que dirigía Orlando Britto Jinorio. Este banquete fue realizado para rendir homenaje a dicho espacio, que finalmente fue cerrado por desidia política. En la escena, que documenta un banquete real, estuvieron presentes, bien físicamente o bien a través de algún objeto simbólico, buena parte de los artistas y trabajadores del arte vinculados a este espacio desde sus inicios. Frente a ese banquete congelado en el tiempo de imagen, Majo G. Polanco propone otro ágape, esta vez ocupando el espacio expositivo en forma de instalación, que conecta metafóricamente aquella última cena con la realidad del campo del arte en la actualidad. La mesa está preparada para trece comensales, todos ellos gorriones comunes realizados con pasta cerámica. Se dice que a los gorriones —paradójicamente, un ave invasora en determinados contextos y a punto de extinguirse en otros— no les gusta comer en soledad y prefieren compartir los alimentos formando bandadas.
La mesa va cubierta por tres manteles alusivos a diferentes tiempos y la cristalería de la boda de su madre, cuidadosamente ornamentada en blanco y negro evocando diferentes técnicas populares. La comida es a partir de panes, elaborados por la artista a partir de recetas antiguas —la producción de alimentos era una tarea asignada tradicionalmente a las mujeres—, evocan además formas humanas que subrayan tanto nuestra responsabilidad como sostenedoras de la nutrición como nuestra propia fragilidad como seres vivos. Acompañan la exposición varias piezas escultóricas que dignifican el espacio convirtiéndolo en una suerte de habitación-comedor que genera un ambiente sonoro gracias a un vídeo en torno a los gorriones comunes, cuya vulnerabilidad y precariedad relaciona metafóricamente con la situación de las personas que trabajan en el campo artístico hoy.
Del mismo modo que “La última cena” dio lugar a la serie “Mártires”, compuesta por fotografías donde la propia artista u otras personas vinculadas al arte y la cultura encarnan a San Sebastián, Santa Catalina o Santa Lucía, en esta ocasión, Majo G. Polanco ha optado por dar cuerpo a la diosa de las serpientes, principal divinidad de la cultura minoica, que representa la fertilidad de los cultivos y el ciclo infinito de renovación de la vida.

El surrealismo sintomático: Leonora Carrington, Faro Santander. Del 8 de septiembre de 2026 al 31 de enero de 2027.
Comisaria: Vanessa Boni.
Inscrita en la programación inaugural de Faro Santander, El surrealismo sintomático: Leonora Carrington ha sido coorganizada junto al Freud Museum de Londres. Se trata de la primera muestra dedicada en exclusiva al trabajo artístico que la artista realizó durante su hospitalización en el sanatorio del Dr. Morales en 1940 en Santander. Además, presenta por primera vez al público el lienzo inédito Villa Pilar, recuperado tras décadas oculto, y exhibido junto al célebre Down Below y sus cuadernos de bocetos.

Ellas, Torre Don Borja, Santillana. Del 6 de junio de 2026 hasta marzo de 2027.
Selección de artistas mujeres en la Colección Oliva Arauna. Ya en las décadas de los ochenta y noventa, su galería incorporaba a un número de artistas mujeres notablemente superior al habitual en el sistema artístico de la época, tanto en el ámbito privado como en el institucional. ELLAS es, en este sentido, una extensión natural de esa trayectoria: una revisión que pone en valor décadas de trabajo en favor de una presencia más equilibrada y diversa en el arte contemporáneo. Para la configuración de la muestra en Santillana del Mar, Oliva Arauna, que ejerce de comisaria, ha recurrido a un ejercicio profundamente personal: la memoria y la intuición. A partir de una colección que supera el millar de obras, ha seleccionado un conjunto heterogéneo que permite trazar conexiones entre generaciones, geografías y lenguajes. La exposición reúne artistas de distintas procedencias y contextos, reforzando el carácter internacional de la propuesta. Nombres como Pipilotti Rist, referente del videoarte contemporáneo; Jenny Holzer, figura clave del arte conceptual y del lenguaje como herramienta política; o Adriana Varejão, una de las artistas más relevantes del panorama latinoamericano, conviven con creadoras españolas fundamentales como Cristina García Rodero, Susana Solano o Teresa Lanceta. A ellas se suman otras voces que enriquecen el recorrido, como Valerie Belin, Pia Fries, Joanna Piotrowska, Ana Gallardo, Esther Gatón, Belén Uriel o Paloma Polo, entre muchas otras presentes en la muestra.
CASTILLA-LA MANCHA
CIUDAD REAL
CUENCA
GUADALAJARA

Rosa Brun, Umbrales de color y materia, Museo Francisco Sobrino, Guadalajara. Del 25 de septiembre al 6 de diciembre 2026.
La obra de la artista madrileña constituye unos de los desarrollos creativos en tres dimensiones más significativos de la abstracción contemporánea española. Su trabajo se articula en torno a un lenguaje en el que la materia, el color, la luz, la forma, las texturas, el vacío y la experiencia corporal de los públicos adquieren una dimensión ontológica que remite a las referencias entre espacio, obra y espectador del minimalismo. Una muestra que profundiza sobre los límites, la expansión y la reflexión.
TOLEDO

Juana, otra lectura, Museo del Greco, Toledo. Del 20 de octubre 2026 al 17 de enero 2027.
Juana I de Castilla recibió desde su infancia una esmerada formación humanística que despertó su interés por el conocimiento y la acercó al mundo del libro. Su educación forjó una personalidad culta y sensible, vinculada a la lectura, como refleja una biblioteca en la que convivían libros litúrgicos y devocionales, obras morales y filosóficas, libros de música y textos en castellano, latín y francés.
Esta muestra pretende acercarnos a la reina más allá de la imagen legendaria que se ha construido en torno a su figura como mujer apasionada e inestable. Las dos obras expuestas permiten recorrer distintos momentos de su vida y descubrir el papel que los libros desempeñaron en ella.
El ejemplar de Calila e Dimna y Mapamundi está vinculado a su formación inicial y nos acerca a los orígenes de la biblioteca que la acompañaría a lo largo de su vida. Esta colección se fue enriqueciendo durante su estancia en Flandes y, posteriormente, durante su etapa como princesa heredera y reina de Castilla. Por su parte, la obra de Pradilla evoca la última etapa de su vida a través de una representación de su encierro en Tordesillas, en la que los libros siguen estando presentes.
Su biblioteca constituye así mucho más que un conjunto de libros: es un valioso testimonio de sus intereses y de su formación. Supone una vía para cuestionar algunos de los mitos construidos en torno a su figura y ofrecer una nueva lectura de la imagen que tenemos de Juana.
CASTILLA Y LEÓN
ÁVILA
BURGOS

Anni Leppälä, Visible surfaces, CAB, Burgos. Del 24 de septiembre al 10 de enero 2026.
Anni Leppälä vive y trabaja en Helsinki. Estudió fotografía en la Academia de Artes de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Turku (Licenciatura) y en la Universidad de Arte y Diseño de Helsinki (Máster). Su obra se ha expuesto internacionalmente desde 2006, incluyendo exposiciones colectivas en el Museo Metropolitano de Fotografía de Tokio (Japón, 2006), el Kunstmuseum Wolfsburg (Alemania, 2009), el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid (2011), Les Rencontres d’Arles (Francia, 2012) y Scandinavia House (Nueva York, 2013).
Estamos sin embargo ante la ocasión de disfrutar en España de la primera individual de esta artista a modo de compilación bastante exhaustiva de su trabajo fotográfico desde sus comienzos hasta hoy.
Es una de las más internacionalmente reconocidas representantes de la llamada escuela de Helsinki, forjada en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de dicha ciudad. Caracterizada por el interés de sus integrantes en la investigación sobre nuevas técnicas fotográficas que apoyen sus objetivos de tratar la naturaleza y el cuerpo humano y la relación entre ambos conceptos desde un nuevo enfoque en el que la larga emocional, las experiencias y las emociones de la vida privada son los protagonistas.
En otras palabras, las fotografías de Leppälä son imágenes atemporales y todas comparten una sensación universal de familiaridad, aunque siempre preocupándose de dejarnos con algo “fuera” de la imagen, algo oculto, una sensibilidad sin rostro que la defina. Sus fotografías no pueden clasificarse por series o conjuntos, ya que todas funcionan en un flujo continuo de pensamiento. Este «otro lugar», al que nos transportan sus fotografías se encuentra suspendido entre la acción y la pasión. No es un lugar, sino un estado mental. Los temas de Leppälä abarcan desde lugares olvidados hasta figuras femeninas atrapadas en la soledad de su propia presencia. Sus fotografías desvelan emociones ocultas, recuerdos en escenarios oníricos, que transmiten una profunda sensación de un lugar que no le pertenece, sino que comparte.
LEÓN

Marina Núñez, Tantos mundos en este, La Térmica Cultural, Ponferrada. Del 20 de junio 2026 al 17 de enero 2027.
Una reflexión visual sobre la multiplicidad de mundos que cohabitan en la Tierra y sobre la interconexión entre seres humanos, no humanos y elementos naturales. El núcleo de la exposición es un monumental suelo de cerámica de 104 m² compuesto por 288 imágenes impresas en cerámica en el que una gran figura antropomorfa formada por esferas que simbolizan la Tierra y otros planetas está rodeada de imágenes evocadoras de la presencia del ser humano en nuestro mundo. Esta imagen coral funciona como metáfora del vínculo inseparable entre la humanidad y el universo del que forma parte. La obra nos invita a reconocer la complejidad, la fragilidad y la interdependencia de todas las existencias, proponiendo una mirada ética y poética hacia el cuidado del mundo. La creación se acompaña de una composición musical de Luis de la Torre, que amplía la experiencia en una dimensión multisensorial.
Junto a ella, Cosmos, una serie de diez esferas de cristal grabadas e iluminadas, habla de la relación íntima entre el ser humano y el universo, de una totalidad viva en transformación permanente. Ambas piezas trazan un recorrido hacia una convivencia más justa y sostenible, en la que humanos y no humanos se relacionan desde la empatía, la responsabilidad y la colaboración que da sentido a nuestros futuros compartidos.

Natalia Pastor, Latidos de la escombrera, La Térmica Cultural, Ponferrada. Del 9 de abril 2026 al 7 de abril 2027.
una instalación concebida para el espacio Patrimonio de La Térmica Cultural que articula lucha obrera, feminismo, identidad colectiva y legado minero. El proyecto establece un diálogo entre pasado y presente, destacando la memoria de las mujeres revolucionarias en las Cuencas Mineras del Nalón.
Vestida con un mono de trabajo —elemento autobiográfico y alegórico—, la artista aparece en una fotografía inspirada en La libertad guiando al pueblo de Delacroix, trasladando esta icónica imagen al contexto de la minería y la lucha por la igualdad con ironía y sentido del humor, en un tono combativo que reflexiona sobre el impacto vital de las mujeres en la comunidad minera. El mono expuesto funciona como tributo a las mujeres de la revolución: intervenido con frases bordadas de consignas feministas del 8M y reinterpretaciones de mensajes vinculados a la lucha obrera, al trabajo y al sistema paternalista, plantea un contrarrelato frente a los discursos de adoctrinamiento históricos.
De manera paralela, los bordados sobre toallas de HUNOSA recogen consignas y mensajes de protesta de pintadas, manifestaciones y pancartas callejeras, subvirtiendo ideologías dominantes y visibilizando la contribución femenina en la historia del movimiento obrero. Con humor, ironía y sensibilidad, Latidos de la escombrera convierte la memoria social en un espacio de reflexión crítica y experiencia compartida, conectando historia y acción colectiva.
Natalia Pastor (Asturias, 1970) desarrolla una práctica multidisciplinar que explora territorio, memoria e identidad colectiva, con especial atención a la Cuenca Minera del Nalón. Su obra articula la cultura obrera, la minería y el feminismo, situando lo doméstico como espacio de tensión entre lo personal y lo político. Entre sus últimas exposiciones individuales destacan Poética de la escombrera, Barricada doméstica. De dentro a afuera, Parece que va a llover y Ring Doméstico, participa en ferias y encuentros internacionales, y forma parte de colecciones institucionales y privadas.
PALENCIA

Patricia Gadea, Capricho. Obra invitada, Museo Fundación Diáz-Caneja, Palencia. Del 22 de octubre 2026 al 17 de enero 2027.
Su obra se enmarca en la renovación de la pintura española de la década de 1980 del siglo XX. Su trabajo se caracteriza por una iconografía inspirada en la cultura visual popular, en concreto en el tebeo de la Editorial Bruguera. Una reivindicación de la baja cultura que presenta una narrativa pictórica que hace uso del comic, el collage o del cartel/anuncio, ya proceda éste del circo, la publicidad o la propaganda política. La obra Capricho (1986) está realizada al final de su primera etapa en Madrid y en el tránsito de su estancia en Nueva York. La pintura se apropia y recicla imágenes de la cultura pop en un tema que mezcla el humor y la banalidad por partes iguales.
Patricia Gadea (Madrid, 1960 – Palencia, 2006) vivió los últimos años de su vida en Palencia (1999-2006) donde realizó una exposición individual en el espacio Rinocero y participó en una colectiva en la Fundación Díaz-Caneja. En esta última etapa sus acuarelas sobre papel son una metáfora de su situación personal, unas obras que reflejan su introspección y vulnerabilidad ante la violencia social.

Coco Fusco, Your Eyes Will be an Empty Word, Espacio video, Museo Fundación Diáz-Caneja, Palencia. Del 22 de octubre 2026 al 17 de enero 2027.
Recordando una acción de María Teresa Hincapié de los años noventa del siglo XX, Coco Fusco realiza el video Tus ojos serán una vana palabra, 2021(13 min., 30 seg.), una peregrinación en lancha y bote hasta Hart Island, una pequeña isla al lado del Bronx (Nueva York). Coloquialmente conocida en Estados Unidos como a potter’s field (que se refiere a un cementerio para indigentes y personas no identificadas ni reclamadas), Hart Island es donde acabaron numerosos fallecidos a causa del sida en la década de 1980 y donde han sido enterradas muchas víctimas de la pandemia del Covid-19 en 2020 y 2021. Fusco se sitúa a su alrededor en una pequeña embarcación mientras, en un gesto simbólico, lanza flores al mar. El título nos remite al poema de Cesare Pavese «Vendrá la muerte y tendrá tus ojos», que aparece fragmentado en el guion del vídeo como un mantra, como una corriente marítima que nos arrastra al curso de la vida.

Nadia Bilbao, La calma en flor, Museo Fundación Diáz-Caneja, Palencia. Del 11 de junio 2026 al 10 de junio 2027.
Inspirado en los primeros días cálidos de primavera, el mural dirige la mirada hacia la belleza de lo cotidiano: unos gorriones descansando entre ramas de cerezo en flor, la luz del sol acariciando los pétalos y la serenidad de un instante compartido con la naturaleza. A través de esta escena, la obra busca poner en valor las cosas sencillas; esos pequeños momentos de luz y vida que a menudo pasan desapercibidos, pero que tienen la capacidad de transformar un espacio y la manera en la que lo habitamos. La intervención nace del deseo de trasladar al patio de la Fundación Díaz-Caneja la sensación de calidez y tranquilidad que acompaña a la llegada del buen tiempo, convirtiéndolo en un lugar más vivo, amable y acogedor para quienes lo transitan.
SALAMANCA

Aura Satz, DA2 Salamanca. De noviembre a febrero de 2027.
La artista, cineasta y docente Aura Satz (Barcelona, 1974) será la protagonista del cuadragésimo segundo ciclo de Visiones Contemporáneas -últimas tendencias del cine y el vídeo en España- proyecto comisariado por Playtime Audiovisuales (Natalia Piñuel Martín y Enrique Piñuel Martín). Con residencia entre Barcelona y Londres donde es profesora adjunta en The Royal College of Arts, su práctica artística abarca sonido, performance, escultura y cine. En sus películas explora las conexiones entre sonido, imagen y distintas posibilidades de escucha. A lo largo de toda su trayectoria, Satz ha ido realizando una serie colaboraciones con compositoras que han sido relevantes para el desarrollo de la música electroacústica y las tecnologías vinculadas a la creación de sonidos electrónicos como Éliane Radigue, Laurie Spiegel, Beatriz Ferreira o Sarah Davachi. Ha actuado, exhibido y proyectado su trabajo a nivel internacional en centros de arte como Tate Modern, Tate Britain, Whitechapel Gallery (Londres), MoMA de Nueva York, la bienal de Sydney (Australia), Onassis Foundation (Atenas) y Artium (Vitoria-Gasteiz) o festivales como BFI Londres, New York Film Festival, Rewire Festival y Festival She Makes Noise. Esta será la primera vez que exponga en Salamanca.

Eva Herrero, Llámese baldía, DA2 Salamanca. De octubre a enero 2027.
Proyecto seleccionado en la III Convocatoria de apoyo a la creación artística contemporánea, Llámese Baldía surge de una investigación más amplia sobre el solar que ocupó la antigua Cárcel de Carabanchel (Madrid), un territorio marcado por el abandono institucional y la persistencia de la acción vecinal.
A través de la fotografía y el trabajo con archivo, el proyecto pone en conversación materiales preexistentes e imágenes de producción propia, contribuyendo a la creación de nuevas capas de significado en un territorio atravesado por ausencias y discontinuidades. A su vez, mediante dispositivos como el vídeo, la instalación o la cerámica, indaga en formas de habitar y modos de relación con el espacio que escapan a las lógicas oficiales de representación.
El descampado, eje central de la investigación, es un espacio no regulado y transicional que se balancea entre la libertad asalvajada y la precariedad, acogiendo formas de vida ajenas al urbanismo planificado. Su presente está marcado por el abandono y la convivencia con un CIE; su pasado permanece ligado a la cárcel que albergó y en su futuro se vislumbra la especulación urbana. La propuesta establece, además, un vínculo simbólico entre el vacío dejado por la antigua cárcel y el propio museo, planteando preguntas sobre las posibilidades de resignificar los lugares y sus memorias.
SEGOVIA
Concha Jerez, Museo Esteban Vicente, Segovia. Desde noviembre de 2026.
VALLADOLID

María Tinaut, Azul Castilla, Patio Herreriano, Valladolid. Del 17 de octubre 2026 al 4 de abril 2027.
Tiene un extenso elenco de acepciones esta exposición de María Tinaut, a la que ha dado el título de Azul Castilla, que amplía la toponimia de un color que, a lo largo de la historia, se ha asociado a un lugar, a un espacio: Azul de Prusia, Azul de Ultramar… Toda la obra última de María Tinaut se ha armado a partir del estudio del color azul: la exposición en nuestra Sala 8 es eminentemente azul, pero el Azul Castilla no se obtiene de pigmentos característicos de esta región, que es la suya. Esta es la paradoja que da fuerza y sentido a esta exposición.
El trabajo de Maria Tinaut es esencialmente procesual. Para esta exposición ha regresado a Tierra de Campos, concretamente a Villacidaler, su pueblo materno, donde ha realizado una serie de acciones consistentes en arrastrar lo que podríamos definir como un apero artístico compuesto por listones de madera y láminas transparentes adhesivas. La artista recoge así registra la acción de caminar en el espacio familiar, que es un espacio abierto a la inmensidad de un cielo inacotable, cuyo color, ya imaginarán, ha denominado Azul Castilla. Esta es una primera fase del trabajo, un quehacer físico que responde a la constancia de un cuerpo que se desplaza dejando marca, una marca de la que a la vez se apropia. Esta cuestión, la del rastro que hace suyo llevándolo consigo, es determinante en el trabajo y la poética de María TInaut.
Un seguido momento es aquel que ve fraguar las imágenes que vemos en esta exposición, y éste ocurre en el estudio de la artista. Aquí se sirve del cianotipo, una técnica que nace del Azul de Prusia, y de la que se sirve para que todo lo registrado en Tierra de Campos configure una constelación gestual que apele a lo pictórico, como si de una acción expresiva sobre una superficie se tratara. Pero aquí nada se pinta. Tampoco hay nada fotografiado. Tinaut apela a disciplinas artísticas que sin embargo desoye, pues pinta sin pintar, fotografía sin cámara, y porque, en definitiva, no hay otro origen en su creación que no sea el de estar en el lugar y explorar su memoria. Vemos en la sala un buen número de obras que, a primera vista, podrían parecer cuadros pero en realidad son los tamaños de las estructuras de las camas, y sus superficies, los tejidos que las cubren. De ellos se sirve Tinaut para desarrollar sus ejercicios de aplicación de color, del cosido y ensamblaje de las telas, que delatan siempre la memoria de un cuerpo ya ausente. Dos de estas estructuras reales, procedentes de la casa materna, se exhiben aquí junto al resto de las piezas. Aluden a la escala humana, al espacio doméstico y a la memoria del acervo familiar.

Dora García, Coloquio de perros, Museo Casa Cervantes, Valladolid. Del 15 de octubre al 2026 al 17 de enero 2027,
Tomando como punto de partida la novela «El coloquio de los perros», la artista multidisciplinar Dora García trae a la vida un encuentro poliédrico en el que once personajes —los perros Cipión y Berganza, los escritores Joyce, Kafka, Mayakovski, Piglia y Mallarmé, los psicoanalistas Freud y Lacan y los cantantes Gal Costa y David Bowie— dialogan sobre la transformación y la resurrección.

Tiempos de paz y diplomacia. Diego y Constanza, condes de Gondomar, Museo Nacional de Escultura, Valladolid. Del 20 de octubre 2026 al 14 de febrero 2027.
Diego de Sarmiento y Constanza de Acuña destacaron como una de las parejas diplomáticas más significativas de su tiempo. Sin embargo, para el gran público no son unas figuras tan conocidas como sin duda merecen. Por ello, el Museo Nacional de Escultura busca enmendar esta situación con esta exposición temporal, en la que dar un justo lugar a ambos personajes. El cuarto centenario de la muerte del que sería primer conde de Gondomar —acaecida el 2 de octubre de 1626— es la excusa perfecta para recuperar la memoria de esta singular pareja y una oportunidad única de profundizar en su figura y sus logros, siempre a la altura de las circunstancias que les tocó vivir.
Durante el primer tercio del siglo XVII, distintos países europeos buscaron abrir un nuevo tiempo de concordia después de las guerras territoriales y de religión que habían asolado el continente el siglo anterior. Sus respectivos embajadores actuaron como figuras clave para negociar los tratados y asegurarse de que se cumplían. El más notable de los que representaron a España en este periodo fue, sin duda, Diego Sarmiento de Acuña, primer conde de Gondomar. Esta exposición desea dejar constancia del poder mediador y conciliador de la diplomacia en las relaciones internacionales y, asimismo, visibilizar el importante papel que tienen los museos para la paz, poniendo en valor, en este caso, uno de los escasos períodos de estabilidad política en la historia europea de los últimos quinientos años.
Pero la trayectoria de Diego Sarmiento no puede entenderse sin su esposa, Constanza de Acuña. Su presencia fue imprescindible para la labor política y diplomática de su esposo, pero su figura no ha sido aun suficientemente conocida ni estudiada, por lo que se hace necesario darle relevancia en el marco de esta exposición. Doña Constanza fue, además, el motivo por el que la pareja fijó su residencia en Valladolid, como condición y exigencia incluida en sus capitulaciones matrimoniales. Esto llevó aparejada la adquisición y reforma de un magnífico palacio: la Casa del Sol, una de las actuales sedes del Museo Nacional de Escultura.
ZAMORA

Raquel Díaz, Regresar, Museo Etnográfico de Castilla y León, Zamora. Del 17 de septiembre al 10 de enero 2027.
La exposición presenta el proceso de creación de un libro ilustrado sobre la historia reciente de la Beira Alta, en el interior de Portugal, narrada a través de la memoria popular.
Tradicionalmente sus habitantes vivían de la agricultura de subsistencia y del pastoreo. Actualmente esun territorio envejecido y muy castigado por la despoblación.
CATALUNYA
BARCELONA

Aurèlia Muñoz, Entes, MACBA, Barcelona. Del 5 de noviembre de 2026 al 29 de marzo de 2027.
Los primeros collages y ensamblajes, de influencia surrealista y gótica, y los grandes bordados pictóricos de Muñoz darán paso a una selección inédita de grandes estructuras de macramé procedentes de colecciones institucionales de España, Europa y Estados Unidos. Sus emblemáticas esculturas-cometa y sus últimas instalaciones, realizadas con papel hecho a mano, también tendrán una presencia clave en la exposición, que, igualmente, incluye una vasta selección de dibujos y maquetas inéditos.
A pesar de la vinculación inicial de la artista a movimientos como la nouvelle tapisserie y a la Escuela Catalana del Tapiz, la práctica de Muñoz trasciende los ámbitos del tejido, la fibra o la artesanía. Combinando técnicas ancestrales y recursos contemporáneos, Muñoz respondió a las incipientes crisis del mundo postindustrial prestando atención al impacto en los ecosistemas terrestres, acuáticos y aéreos, que emergen como grandes motivos en su producción.
El título de la exposición, Aurèlia Muñoz. Entes, hace referencia a uno de los conceptos fundamentales en la obra de esta artista. La propuesta aborda más de cincuenta años de su práctica polifacética, ofreciendo una visión sin precedentes y abriendo nuevas perspectivas sobre su singular legado. La retrospectiva la organiza el MACBA con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS), de Madrid, y ha sido concebida como proyecto coral por la plataforma de investigación einaidea (Fundación EINA, Barcelona) en diálogo estrecho con el Archivo Aurèlia Muñoz. Bajo la dirección científica de Manuel Cirauqui, director de einaidea, el comisariado del proyecto está a cargo de Rosa Lleó, curadora e investigadora asociada a einaidea, Silvia Ventosa Muñoz, responsable del Archivo Aurèlia Muñoz y conservadora especializada en textiles, y Aída Roger, curadora adjunta del MACBA.
Un catálogo innovador acompañará la muestra, con contribuciones de autoras invitadas como Melody Jue, teórica y profesora de la Universidad de California, y Ana Ramo, antropóloga y académica hispanobrasileña, además de un aparato documental actualizado que servirá como referencia definitiva para la historiografía de la artista.
Aurèlia Muñoz. Entes cuenta también con un comité científico interdisciplinario integrado por Emma Ingala, profesora titular de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, María Elena del Solar, doctora en antropología y experta en textiles del contexto andino, Victòria Rabal, artista y directora del Museu Molí Paperer de Capellades, Elvira Dyangani Ose, directora del MACBA, y Manuel Segade, director del Museo Reina Sofía (MNCARS).
La exposición, que también se podrá ver en el MNCARS del 28 de abril al 7 de septiembre, es una de las propuestas del programa conmemorativo del Año Aurèlia Muñoz. El programa completo, que lidera el MACBA, se coordina con einaidea y el Archivo Aurèlia Muñoz y con el apoyo de la Generalitat de Catalunya.

Asunción Bastida. Barcelona y alta alta costura, Disseny Hub Barcelona. Del 4 de noviembre 2026 al 14 de marzo 2027.
Asunción Bastida (Barcelona, 1902-1995) fue una creadora tenaz, pionera y valiente, única mujer dentro de la exclusiva Alta Costura española, eclipsada por el brillo de sus contemporáneos Cristóbal Balenciaga, Pedro Rodríguez, Pertegaz, El Dique Flotante y Santa Eulalia, selecto grupo de los llamados “cinco grandes”. Ella fue también única, en su estilo y personalidad, y junto con El Dique Flotante, los dos creadores a los que todavía no se les ha dedicado una retrospectiva de su obra.
A pesar de una labor encomiable de más 40 años de profesión, las pocas obras textiles de Bastida que se conservan están dispersas y la documentación que ha circulado entre historiadores ha sido más bien escasa. Por ello, este es un proyecto de largo recorrido que busca asentar sobre nuevas bases un merecido y actualizado estudio de su vida y obra. Además, la investigación surge desde una perspectiva completamente inédita: a partir del archivo personal de su maniquí de referencia y fiel colaboradora durante más de 20 años, Vicky Ballarín.
El descubrimiento por parte de su sobrina nieta y comisaria de esta exposición, además de periodista, Laura Ballarín, de las cajas de recuerdos que conservaba su tía diez años después de su fallecimiento, ha permitido adentrarse no sólo al universo personal de Vicky Ballarín, sino abordar desde éste, un estudio exhaustivo de la vida y obra de Asunción Bastida.
La exposición que proponemos reivindicará la figura y trayectoria de Asunción Bastida, a través del archivo personal y colección textil de la propia Vicky Ballarin, enriquecido con el préstamo de piezas de otras colecciones públicas y privadas que completarían un repertorio representativo de su obra y desconocido en su combinación e integridad. La exposición quiere reunir así piezas textiles, fotografías de época, dibujos y figurines originales, material de documentación, revistas y publicidad de la época, archivos sonoros, archivos audiovisuales, etc. dando forma a un relato coral y multidisciplinar.

Marion Scemama / David Wojnarowicz: Una historia americana, La Virreina, Barcelona. del 30 de octubre 2026 al 28 de marzo 2027.
Esta muestra presenta, por primera vez en el estado español, trabajos en colaboración entre Marion Scemama (Casablanca, 1950) y David Wojnarowicz (Nueva Jersey, 1954 – Nueva York, 1992). El telón de fondo es la América conservadora de la administración Reagan, el arte surgido en los ochenta como espacio de resistencia, deseo y solidaridad frente al SIDA, la exclusión social y la violencia sistémica.
Hay encuentros improbables, explosivos y de una gran productividad creativa que desafían la geografía, el orden social y las disciplinas artísticas. La particular amistad entre Marion Scemama (1950) y David Wojnarowicz (1954-1992) es un buen ejemplo de ello.
Marion Scemama llega a Nueva York en 1981. La fotoperiodista, marcada por sus convicciones de extrema izquierda, descubre una ciudad en plena mutación. El East Village, que aún no se ha gentrificado, es un no man’s land rebosante de vida que acoge músicos, performers, escritores y activistas de todo tipo. Este reducto, que se resiste a la galopante urbanización, carece de fronteras. La vida cotidiana, el deseo, la política y la creación participan de un mismo movimiento. Curiosa y ávida de nuevos encuentros y experiencias, sus pasos la llevan a cruzarse con David Wojnarowicz en diciembre de 1983, cuando acompaña a su amiga Brigitte Engler a una entrevista.
Wojnarowicz y Scemama apenas se hablan, pero sin duda intuyen al instante que tienen rasgos comunes: una ira sorda, un carácter fuerte y un humor cáustico tras el que ocultan dudas y fragilidad. Su complicidad surge del rechazo a los prejuicios, al poder y a las etiquetas. Tanto para él como para ella, el arte no está separado de la realidad, sino que constituye un medio para actuar en el mundo y resistir.
En aquel entonces, Wojnarowicz es una figura singular de la escena underground. Como escritor, pintor, fotógrafo, performer y videasta, desarrolla una obra que rechaza los mandatos sociales y estéticos. En su trabajo, el espíritu colectivo basado en el intercambio y la amistad ocupa un lugar destacado. Sus imágenes visibilizan a las personas homosexuales, pobres, enfermas o excluidas que los Estados Unidos de Reagan prefieren ignorar. Mientras los primeros años de la epidemia del sida están marcados por la inacción de los gobiernos y el rechazo generalizado, Wojnarowicz convierte su práctica artística en un mecanismo de lucha y resiliencia.
Wojnarowicz también es un descubridor, pues ve en Scemama a una creadora de pleno derecho. Es él quien la anima a tomarse en serio su propio trabajo y a desarrollar su talento. Este reconocimiento mutuo es la base de su relación y favorece la rápida aparición de un espacio de confianza que da flexibilidad a sus respectivos papeles. Los proyectos van tomando forma a través del intercambio, el juego, la improvisación o la intuición compartida.
Lo que hoy llama la atención de las imágenes que realizaron es precisamente esa ausencia de jerarquía. En lugar de limitarse a ser testigo o archivista del genio de un artista que abandona la escena demasiado pronto, Marion Scemama participa plenamente en esta aventura, siendo ella uno de sus motores. Los vídeos realizados conjuntamente, las fotografías, las performances improvisadas y los experimentos fílmicos dan testimonio de una búsqueda llevada a dos voces, marcada por los impulsos, las ausencias y las fricciones. Su amistad extrae su fuerza creativa de las propias paradojas. El diálogo se basa en una curiosidad mutua: hacia el cuerpo, el deseo, las identidades cambiantes y también hacia las posibilidades que ofrece la imagen.
Esta libertad se manifiesta con especial intensidad a principios del verano de 1989. En Summer 89 (Verano 89), se disuelven los límites entre el diario íntimo, la performance y la ficción. Los cuerpos juegan, se ponen en escena, se provocan y se revelan. La cámara, que pasa de mano en mano, encarna un personaje que es a veces cómplice, a veces seductor, e incluso a veces intrusivo, pero que siempre da lugar a nuevas formas. Un juego asumido que intenta descifrar realidades íntimas que se le escapan en la otra persona. Detrás del objetivo, la homosexualidad de David y la heterosexualidad de Marion se convierten en mundos misteriosos por explorar.
Mientras tanto, Wojnarowicz se ha enterado de que es seropositivo. Esta historia de amistad también es la de una generación diezmada por el sida. Es el testimonio de una época en la que la enfermedad azota sin distinción. ACT UP multiplica sus acciones para conmover a la opinión pública y presionar a las farmacéuticas y a las autoridades. Urge vivir, amar y crear. Esta urgencia se refleja en las obras y hace que cada imagen sea más valiosa.
Wojnarowicz fallece en 1992. Unos meses antes, él y Scemama recorrían el Gran Oeste en un road trip final. Un viaje durante el cual, en una última burla a la muerte que lo acecha, representa su propia desaparición con Untitled (Face in Dirt) (Sin título [Rostro en la tierra]) y le pide a Scemama que inmortalice la imagen que será una de las fotos más célebres del artista.
Su muerte no interrumpe el diálogo iniciado con Scemama, pero sí lo transforma. Las fotografías, las películas, los cuadernos y los archivos conservados durante muchos años contribuyen a reanudarlo. Tras el duelo llega el momento de reactivar las imágenes.
En el trabajo de relectura que sigue llevando a cabo, Scemama no fetichiza la relación. Sin nostalgia, se reencuentra con un viejo amigo.
Marion Scemama / David Wojnarowicz: Una historia americana ofrece una mirada contemporánea sobre esta colaboración, como un viaje por unos Estados Unidos marcados por el fin de una época. Ante las múltiples desigualdades y la violencia de Estado, las comunidades se organizan, emprenden intensos combates políticos y abanderan rupturas radicales. Las exploraciones estéticas presagian una nueva era. Todo está por construirse.

Joana Capella Buendi, Cross, cross, cross, Centre Civic del Guinardó, Barclona. Del 22 de octubre al 19 de diciembre 2027.
Existeix una relació clara entre el fitness i les explotacions agrícoles? Aquest projecte reflexiona sobre el paradigma contemporani del rendiment en cossos humans i no humans, a través de la disciplina, la transformació i el control. Cross pot traduir-se com travessar, solcar o córrer camp a través, i aquí funciona com una frontissa entre l’imaginari del gimnàs i l’agrícola a través de la producció artística i la memòria popular arrelada al treball de la terra. El projecte qüestiona la normativitat dels discursos sobre la hiperproducció per obrir espais de resistència, amb altres cossos possibles i altres memòries agroalimentàries que facin possible la vida.

Ona Batlló, El viaje inverso, MNAC, Barcelona. Del 12 de noviembre de 2026 al 30 de abril de 2027.
Durante siglos, las pinturas murales románicas convivieron con las iglesias para las que habían sido creadas. En el exterior estaban el río, el viento, los rebaños, las fiestas y las conversa¬ciones en la plaza que componían su banda sonora. En el interior, el silencio, la liturgia, el incienso y la luz que se desplazaba por los muros generaban un espacio de imaginación y de contrapunto a la dureza de la vida de montaña. Ese equilibrio entre el mundo simbólico y el rural se rompió con el arrancamiento de las pinturas. Al separarlas de su entorno natural, de aquel patrimonio inmaterial hecho de sonidos y de sensaciones místicas, las pinturas no solo quedaron huérfanas de contexto, sino que perdieron su identidad popular. La exposición “El viaje inverso” invita a descubrir la luz y a escuchar los paisajes sonoros que hoy atraviesan algunas de estas iglesias. Este presente revela la fragilidad de la arquitectura y los cambios que impone el paso de las estaciones, pero también los vínculos íntimos entre cada conjunto mural y su atmósfera primitiva. El itinerario que Ona Batlló propone enlaza los ábsides de las iglesias de Santa Maria d’Aneu; Sant Pere del Burgal; Sant Pere i Sant Pau d’Esterri de Cardós; Santa Maria de Ginestarre; Santa Maria de Taüll y Santa Eulalia d’Estaon, creando un recorrido sonoro que evoca la pervivencia de aquello que no se puede transportar, para intentar hacer que nazca una especie de magia: la sensación de que, por unos instantes, las pinturas murales se reencuentran con su alma fundacional.
Investigadora, comisaria y programadora cultural, Ona Balló ha desarrollado sus estudios de cine e historia del arte entre París y Barcelona. Su carrera se centra en los cruces narrativos entre el sonido y la imagen. Actualmente prepara una tesis doctoral y una película documental sobre la relación entre las pinturas murales románicas del Pirineo y su espacio sonoro original.

Sara Bonache, L’aire que balla a la boca, Can Framis, Barcelona. Del 27 de octubre 2026 al 7 de febrero 2027.
La Fundació Vila Casas presenta «L’aire que balla a la boca» de Sara Bonache, guanyadora del Premi Antoni Vila Casas de Pintura 2025. La mostra es podrà visitar a l’espai expositiu que es troba dins del recorregut de l’exposició permanent del Museu Can Framis. A través de la pintura i el pastel, l’artista construeix un univers visual exuberant en què les fronteres entre els mons humà, animal i vegetal es dissolen. La mostra proposa capgirar la nostra manera de mirar i descobrir les formes invisibles que connecten tots els éssers vius, desplaçant la mirada del micro al macro i qüestionant la centralitat de l’ésser humà en la nostra relació amb la natura. Prenent com a punt de partida el gest de Georgia O’Keeffe de convertir allò íntim en monumental, L’aire que balla a la boca obre un espai de contemplació que ens convida a revisar les nostres formes de percebre i habitar el món natural. Les obres de Bonache exploren la metamorfosi de les formes i les relacions entre els éssers vius per imaginar una manera més horitzontal i interconnectada de cohabitar.

Tros de Dona, Sala Barcelona del Museu Terra (Poblenou), Barcelona. Desde 16 de octubre 2026.
En un món en què la producció ha eclipsat la importància de les cures, TROS DE DONA neix per capgirar la mirada davant una narrativa tradicional que prioritza la producció i els treballs remunerats, reivindicant el paper de les dones al llarg de la història i posant en valor les moltes tasques diàries i necessàries pel sosteniment de la vida. Tasques sovint invisibles, menyspreades i precaritzades, però imprescindibles i vitals per a la supervivència humana. Una mostra que reivindica les cures en el sentit més ampli: des de les tasques reproductives i domèstiques fins a les dimensions sanitàries, alimentàries, educatives, afectives, socials i ambientals, posant en el centre la sostenibilitat de la vida.
Estructurada en quatre àmbits —casa, carrer, cos i terra—, aquesta adaptació per a la seu de Barcelona no només manté l’essència de la mostra que el 2023 es va inaugurar a l’Espluga de Francolí, sinó que planteja un procés de mediació viu amb el territori. A través de peces de la col·lecció del Museu (algunes inèdites), peces de col·leccions particulars de dones del Poblenou, instal·lacions artístiques, videoart, escultures, gravats, fotografies i infografies, l’exposició fa dialogar el patrimoni històric amb la creació contemporània de dones artistes com Joana Biarnés, Isabel Banal, Anna Dot, Beatrice Bizot o Mònica Galera.
En aquesta nova etapa al Poblenou, la mostra proposa interrogar-nos sobre les similituds i diferències de les sobiranies i les cures entre el món rural i l’urbà. I, com a gran novetat, i des de noves mirades per assolir un futur diferent, obre una finestra cap al futur: Com es projecta la vida de les dones que vindran? Què hi diuen les joves i quines variables sostenen avui la seva identitat?

Charlotte Perriand, La libertad de repensar el mundo, Fundació Joan Miró, Barcelona. Del 9 de octubre al 28 de febrero 2027.
Comisariado: Martina Millà, jefa de exposiciones de la Fundació Joan Miró.
Charlotte Perriand será la gran exposición antológica que la Fundació Joan Miró presentará en otoño del 2026. Se inscribe plenamente en el hilo conductor de la programación de este año: una relectura profunda de la arquitectura como espacio vital, como lenguaje y como manera de situarnos en el mundo. Fue una de las pocas mujeres que lograron entrar en el gran templo de la creación arquitectónica y urbanística moderna, el Atelier Le Corbusier, y no como ayudante silenciosa, sino como creadora con voz propia capaz de transformar la lógica del diseño moderno. Desde aquellos tempranos años, defendió una idea clave: que el arte, la arquitectura y el diseño son inseparables, una síntesis capaz de cambiar el modo en que vivimos, un principio que resuena de forma natural con la Fundació, donde arquitectura y creación se conciben como una experiencia única.
La exposición, organizada con los Kunstmuseen de Krefeld y el Museum der Moderne de Salzburgo, y fruto de la colaboración con la Fundación BBVA, sitúa Barcelona como un espacio de afinidades históricas y creativas. Aquí, el diálogo entre Perriand y Josep Lluís Sert adquiere un protagonismo especial: ambos se conocieron en 1928 trabajando en el taller de Le Corbusier y mantuvieron una amistad y complicidad intelectual que perduró toda su vida. Durante la Guerra Civil y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Perriand incluso acogió a Sert y a Moncha Longás en su pequeño apartamento de París. Más tarde, sus caminos se bifurcaron (Sert y Longás, hacia Estados Unidos; Perriand, hacia Japón e Indochina), pero el flujo de pensamiento y de intercambio nunca se interrumpió. Prueba de ello son episodios como el reportaje monográfico que Sert le dedicó en los años cincuenta o la presencia de Perriand en la inauguración de la Fundació Joan Miró en 1976. Con contenido inédito y una mirada que sitúa a Perriand en su ecosistema real (una red de creadores, arquitectos e ideas que atraviesa París, Barcelona, el Mediterráneo y el mundo), esta antológica quiere poner de relieve la fuerza transformadora de una mujer pionera, una creadora que rompió barreras, repensó la relación entre espacio y vida, y entendió el diseño como una herramienta para imaginar un futuro más humano.

Dana Lixenberg, KBr, Barcelona. Del 30 de septiembre 2026 al 17 de enero de 2027.
Exposición de la fotógrafa neerlandesa Dana Lixenberg con trabajos realizados en Estados Unidos desde 1993 hasta la actualidad, dedicados a iconos culturales y a las comunidades marginadas.
La fotógrafa neerlandesa Dana Lixenberg (Ámsterdam, 1964), ha alcanzado reconocimiento internacional gracias a una obra caracterizada por su mirada honesta y comprometida hacia las personas y comunidades que fotografía. Durante más de tres décadas ha desarrollado proyectos centrados en comunidades marginadas, figuras icónicas de la cultura popular y paisajes sociales profundamente vinculados a la memoria y la identidad. American Images propone una aproximación a la sociedad estadounidense contemporánea a través de algunos de sus trabajos más relevantes. Desde Imperial Courts, iniciado tras los disturbios de Los Ángeles de 1992, hasta sus series realizadas en Jeffersonville (Indiana) o Shishmaref (Alaska). Incluye también una instalación con sus Polaroids. En todos sus trabajos, la artista ha documentado realidades diversas desde una perspectiva alejada de los estereotipos y profundamente respetuosa con sus protagonistas. Sus imágenes, de una gran fuerza visual y emocional, constituyen un retrato de cuestiones fundamentales de la sociedad contemporánea como la desigualdad, la identidad, la pertenencia o la resiliencia.

La gran renuncia, Centre Cultural La Casa Elizalde, Barcelona. Del 18 de septiembre al 7 de noviembre 2026.
Comisariada por Antonella Medici.
El término gran renuncia designa la dimisión masiva de trabajadores y trabajadoras que se produjo después de la pandemia de la COVID-19. Millones de personas decidieron abandonar empleos mal pagados, trabajos sin reconocimiento ni sentido, en un gesto colectivo de desconexión. Mediante instalaciones, audiovisuales, dibujo o gráfica, el proyecto reflexiona sobre los límites del trabajo y la necesidad de interrumpir el ritmo productivo. Asimismo, propone una lectura sobre los sistemas de explotación laboral a lo largo de la historia, que todavía perduran y que, de hecho, han mutado en nuevas formas de control y autoexigencia. Esta exposición nos invita a recuperar el tiempo, el cuidado y las prácticas que escapan al algoritmo.
Artistas: Mariona Berenguer, Júlia Nueno, Marta Azparren y Lumbung Press.

«Les coses com són», Fundació Uniques, Barcelona. Del 18 de septiembre al 19 de diciembre de 2026 .
Las artistas que forman parte de esta muestra son Rosa Amorós, Paula Artés, Lucía C. Pino, Carmen Calvo, Júlia Creuheras, Agnès Essonti Luque, Teresa Gancedo, Violeta Mayoral y Sejal Parekh. En palabras de la comisaria Mariella Franzoni: «La exposición reúne nueve proyectos artísticos que ensayan nuevas relaciones entre materia, ficción poética e imaginación política. A través del trabajo de artistas de diferentes generaciones, cuyos recorridos se han cruzado en múltiples ocasiones sin llegar, en muchos casos, a encontrarse hasta ahora, la exposición entiende la materialidad como una fuerza relacional y dotada de agencia, capaz de activar nuevas percepciones y maneras de habitar el mundo, abriendo nuevas posibilidades para lo sensible y lo imaginable».

Camilla Willis, Divided, Fundació Miró, Barcelona. Del 14 de julio de 2026 al 17 de enero de 2027.
Intervención de la artista y editora Camilla Wills en el vestíbulo de la Fundació. La participación de Camilla Wills en el ciclo «desbordará el espacio del vestíbulo para activar otras formas de circulación que trascienden las paredes de la Fundació. Su intervención impregnará todo el ciclo del proyecto, incluida la publicación final, y funcionará como una imagen bisagra entre los artistas y la publicación, entre el museo y la ciudad.
Centrada en hacer circular los discursos y la literatura del mundo del arte y la academia, su presencia se materializará en una intervención en el vestíbulo. Esta premisa circulatoria atraviesa el ciclo y su sensibilidad infraestructural desde una lógica de distribución y circularidad, y da espacio a la predisposición natural del cuerpo social a seguir en movimiento.
Camilla Wills, vive y trabaja en Londres. Junto a Eleanor Ivory Weber, Wills fundó Divided Publishing en 2019. Publican escritos de artistas, teoría crítica, filosofía, poesía y ficción. Su objetivo es distribuir de forma amplia y activa discursos y literatura emergente en el mundo artístico y académico en formato de tapa blanda. La práctica artística de Wills se despliega en un plano editorial que es similar a su trabajo como editora.

Feminismes Fílmics: 1976-2026, Filmoteca de Catalunya, Barcelona. Del 9 de julio al 29 de noviembre 2026.
Comisariada por Alexandra Laudo, con el asesoramiento de Marta Selva y Anna Solà, la exposición cuenta con compilaciones audiovisuales editadas por Pilar Monsell.
La exposición revisa medio siglo de relaciones entre el movimiento feminista y la creación audiovisual en Cataluña. Producida por la Filmoteca de Catalunya, coincide con el 50.º aniversario de las Primeres Jornades Catalanes de la Dona y observa cómo sus ideas, reivindicaciones y debates encontraron nuevas formas de expresión en el cine y el vídeo.
La muestra presenta nueve piezas de nueva creación vinculadas a los grandes temas discutidos en aquellas jornadas: trabajo, barrios, familia, educación, medios de comunicación, política, legislación, ruralidad y sexualidad. Cada una propone un nuevo montaje de fragmentos de películas, obras de videoarte y reportajes televisivos realizados por cineastas mujeres entre 1976 y la actualidad, procedentes principalmente de los fondos de la Filmoteca.
El proyecto se completa con proyecciones y actividades en las que participarán cineastas y pensadoras feministas.

Proyecto Extramuros, Dora García, Fundació Tàpies, Barcelona. Del 4 de julio al 29 de noviembre 2026.
Extramuros es una iniciativa del Museu Tàpies que parte de un enfoque multidisciplinar y plural, y que se articula a partir de tres grandes ejes conceptuales: el diálogo interinstitucional, el diálogo con el espacio público y el diálogo con el medio ambiente. Este planteamiento favorece la reflexión en torno a cuestiones contemporáneas y el despliegue de un programa deslocalizado e intermitente, capaz de reformular el modo en que las instituciones artísticas se implican en su contexto urbano, social y ecológico.
La invitación a Dora García responde a la voluntad de abordar estas cuestiones desde una práctica artística profundamente vinculada a la performance, la narración y la psicología colectiva. Su trabajo, centrado en la figura del espectador, la voz disidente y la construcción de relatos alternativos, ofrece una oportunidad para explorar la ciudad como un espacio de pensamiento crítico y experimentación social.
Líneas de tiempo / resurrección es un proyecto artístico concebido por el artista Dora García que se despliega en un conjunto de intervenciones, acciones performativas, investigaciones colectivas y proyecciones cinematográficas que ocupan el espacio público, el museo, la ciudad y sus márgenes simbólicos. El proyecto propone una constelación de prácticas que, pese a adoptar formas diversas, comparten un núcleo conceptual común: la idea de resurrección como justicia, entendida no en un sentido religioso o metafísico, sino como una herramienta crítica, política e histórica para pensar las formas de violencia, exclusión y resistencia que atraviesan el presente.
En este sentido, la noción de resurrección como justicia bebe de fuentes literarias, musicales y políticas que van desde Vladimir Maiakovski hasta Gal Costa, pasando por Sylvia Rivera, Walter Benjamin o Elias Canetti. En todas ellas, la resurrección aparece como una demanda radical: la necesidad de que lo que fue silenciado, violentado o sacrificado pueda volver a hablar, a existir ya transformar las condiciones del presente. La canción O Amor, interpretada por Gal Costa y basada en el poema Amor 3 de Maiakovski, se convierte en un texto clave dentro del proyecto. Su clamor –«Resucitáme, aunque solo sea porque soy poeta y ansiaba el futuro»– articula una visión de la resurrección como horizonte histórico, como una forma de justicia que sólo puede llegar cuando las estructuras cotidianas de opresión, miseria y sacrificio sean desmanteladas.
Dora García concibe este proyecto como un ejercicio de escucha y de interpelación colectiva, donde el pasado no es un tiempo cerrado, sino una fuerza activa que devuelve para cuestionar los discursos dominantes y las estructuras de poder contemporáneas. La resurrección, en este marco, no es tanto el retorno literal de los fallecidos como la posibilidad de reparar simbólicamente injusticias que siguen operando en el presente. García nos invita a entender la resurrección como una práctica activa: recordar, reactivar, volver a decir y volver a hacer lo interrumpido. En este sentido, el proyecto no ofrece respuestas cerradas, sino espacios compartidos de pregunta, escucha y resistencia.
Antonia del Río, Una poética del uso: hacer servir la biblioteca, Fundació Suñol, Barcelona.
Este proyecto consta de una parte presencial, que tendrá lugar en la biblioteca de la Fundació Suñol, y otra online, que podrá encontrarse en nuestra web en el marco del proyecto Shortcut. La propuesta presencial de este proyecto parte de la activación de la biblioteca como espacio creativo de la Fundació Suñol. La artista ha seleccionado un conjunto de monografías de algunos artistas consagrados que forman parte o han formado parte de la Colección Suñol Soler, y que se encuentran ampliamente representados en la biblioteca. Antònia del Rio selecciona fragmentos que hacen referencia a la construcción del discurso historiográfico sobre el artista genio y las obras de arte consideradas obras maestras, y destaca la información personal, con especial interés sobre la paternidad de estos autores y las implicaciones de esta condición en sus trayectorias profesionales, así como la profesión de artista en la saga familiar o aquellas citaciones que transcriben voz de los mismos autores. Los libros intervenidos en la biblioteca de la fundación forman una constelación de señales amarillas en los lomos que nos permiten identificarlos. En el interior encontramos encartados unos acetatos transparentes que han servido para subrayar el texto. De esta manera, se hace visible un contenido que ya formaba parte de la Fundació Suñol pero que, a través de la mirada del artista, emerge en clave crítica para proponernos un contrarrelato posible, a la vez que invita a encontrar otros. En el apartado online, titulado S/T Mapa de relaciones, Antònia del Rio presenta un mapa de relaciones que parte de la información extraída del proyecto de la biblioteca. En este mapa de relaciones o sociograma, conecta una serie de artistas que se conocieron personalmente, según aparece de manera explícita en los catálogos que ha leído. Otras informaciones que podemos encontrar en el mapa son: si los artistas son padres, si podemos conocer los nombres de los respectivos hijos e hijas, si sus progenitores eran artistas o si los artistas en cuestión siguen vivos en la actualidad.
GIRONA

Isabel Banal, Yo también suscribo la teoría de la bolsa, Centre cultural La Mercé, Girona. Del 6 de octubre al 18 de diciembre 2026.
Isabel Banal (Castellfollit de la Roca, 1963) es artista visual y profesora de la Escola Massana que ha disfrutado de la beca Bòlit Residència Girona Creativa 2025. La exposición incide en un tema en el que lleva tiempo trabajando: la idea de carga. Todo el mundo transporta cosas constantemente, tanto por necesidad como por puro consumismo. Se plantea explorar la idea de rastro, trabajar con la huella que pueden dejar los utensilios de carga: un capazo, un cubo, una bolsa de papel, una caja… Hacer visible el peso y entender el rastro como memoria. El proyecto parte de la observación de las diferentes huellas que dejan las cosas sobre una superficie blanda, como la arena… Del contacto de la parte inferior de los objetos de carga con el suelo. Generalmente, en los ámbitos en los que nos movemos, tratamos con superficies duras: las baldosas de las aceras, el asfalto de las calles, los pavimentos de las estaciones, aeropuertos, el suelo del ascensor… Casi nunca visualizamos los rastros que vamos dejando.

En fin, cosas. De Irena Visa, Bòlit. Centre d’At Contemporany, Girona. Del 2 de octubre 2026 al 7 de febrero 2027.
Dentro del ciclo expositivo «Legados en potencia», comisariado por Oriol Fontdevila Fue en el verano de 2025 cuando, durante una residencia de creación en la Casa Forestal de Sant Martí d’Empúries, Irena Visa (Banyoles, 1985) sintió el doloroso pinchazo de haber cumplido cuarenta años. La riqueza de los objetos expuestos en el Museu Arqueològic d’Empúries llevó a la artista a contemplar los propios como indicios de haber tenido una vida quizá menos interesante de la que había proyectado al inicio de su juventud. Contemplar la amplitud de los terrenos del yacimiento arqueológico de Empúries que, después de más de un siglo de excavaciones, todavía permanecen hoy por descubrir, la llevó a pensar en el vasto ámbito de experiencias que, una vez superado el ecuador de la propia vida, podía intuir que quedarían también sin excavar. «En fin, cosas» proyecta una mirada irreverente y cargada de humor sobre actividades como la museología, la arqueología o la idea de ajuar. El propósito es despojar de majestuosidad al deseo de vida eterna y devolverlo al plano de la cotidianidad. A caballo entre la imaginación popular y la ciencia ficción, el vampiro opera en este marco como una figuración que lleva a la propia arqueología a la ruina, al tiempo que deja sin sentido la evaluación existencial que acompaña a las crisis de edad. «Legados en potencia» es un ciclo de exposiciones del Bòlit, Centre d’Art Contemporani de Girona, que entre los años 2026 y 2027 presenta una serie de proyectos artísticos de nueva creación basados en casos de estudio relativos a controversias patrimoniales que proceden de las comarcas de Girona o bien encuentran ramificaciones en ellas. En coproducción con el MAC Mataró Art Contemporani. Con el apoyo del Ajuntament de l’Escala y Girona Crea. En colaboración con el Arxiu Municipal de Girona y el Museu del Cinema. Actividad vinculada a la celebración del bicentenario de la ciudad «Girona, 2.100 años».

No todo lo que se dice encuentra a quien quiere escucharlo; no todo lo que encuentra a quien quiere escucharlo se dice en el momento oportuno. De Sara Ouhaddou, Bòlit. Centre d’At Contemporany, Girona. Del 2 de octubre 2026 al 7 de febrero 2027.
Dentro del ciclo expositivo «Legados en potencia», comisariado por Oriol Fontdevila Sara Ouhaddou (Draguignan, Francia, 1986) interpreta el olvido de Al-Ándalus como un síntoma de las dificultades que encuentra Europa para asimilar a la población árabe, tanto a la que habita actualmente en el continente como a la que lo hizo durante prácticamente nueve siglos. La hipótesis de trabajo de la artista es que, al no haberse conservado registros escritos sobre la comunidad musulmana que se estableció en Girona en el siglo VIII, es necesario interrogar a los objetos para desenredar las formas interesadas de desmemoria y dotar de nuevo de presencia al legado de Al-Ándalus. Un aforismo atribuido a Ali ibn Abi Talib (600-661) se impone en toda la instalación: «No todo lo que se sabe debe decirse; no todo lo que se dice encuentra a quien quiere escucharlo; no todo lo que encuentra a quien quiere escucharlo se dice en el momento oportuno; y no todo lo que se dice en el momento oportuno es necesariamente cierto.» La frase ha sido tallada en grandes bloques de madera, con los que se emula el uso decorativo que tiene la letra cúfica en la arquitectura del islam. Sus letras aparecen, asimismo, calcinadas, en referencia al cliché según el cual la presencia musulmana en la península durante la Edad Media se limitó a la quema de núcleos urbanos. Las letras también sirven de soporte a un conjunto de reproducciones de objetos procedentes de Al-Ándalus y que se conservan en las comarcas de Girona. Los objetos dan cuenta de los intercambios que, en efecto, se produjeron entre los diferentes grupos de población que coexistieron durante largos períodos de la Edad Media. Ouhaddou lo subraya cuando el material y la técnica que escoge para sus reproducciones es la cerámica negra, cuya producción se presupone en esta región desde tiempos del Neolítico y que ha sido potenciada como parte de la identidad cultural. «Legados en potencia» es un ciclo de exposiciones del Bòlit, Centre d’Art Contemporani de Girona, que entre los años 2026 y 2027 presenta una serie de proyectos artísticos de nueva creación basados en casos de estudio relativos a controversias patrimoniales que proceden de las comarcas de Girona o bien encuentran ramificaciones en ellas.

![]()
Paula García-Masedo, Gran Ritmo, Canónica de Vilabertran, Girona. Del 24 julio 2026 al 7 febrero 2027.
Hilar la cuerda ha incidido, durante muchos años, en el trenzado de estilos de vida, incluso de cosmovisiones. Retorcer manualmente las fibras orgánicas del esparto hasta formar cuerdas ha sido una manera de entrelazar íntimamente proyectos sociales con sistemas de creencias, así como economías sustancialistas con el clima semiárido de las estepas ibéricas y del Mediterráneo. Paula García-Masedo (Madrid, 1984) se refiere a la circularidad que se produce entre el giro del brazo que retuerce la cuerda, el giro de la materia dentro del territorio y el giro estacional como una coreografía cuidadosamente acompasada, un gran ritmo. Aunque han sido necesarios muchos años para comprender que, en la formación de sistemas, ningún hilo determina enteramente ni el tejido ni la madeja, al mismo tiempo que ninguno queda completamente subyugado a ellos. El humanismo puso en el centro al titiritero (el humano) y le atribuyó toda la capacidad de actuación. El antihumanismo subrayó, en cambio, el efecto que ejerce la marioneta (la materia) sobre el titiritero a la hora de determinar un abanico de posibilidades. Es una manifestación de ello el materialismo histórico, que desplazó la capacidad de actuación enteramente hacia la economía; o el construccionismo social, que la atribuye estrictamente al contexto. Pero, tal vez, la capacidad de actuación entre marionetas y titiriteros se deba a los hilos que los mantienen unidos. Así lo han sugerido recientemente una serie de pensadores posthumanistas, encabezados por Bruno Latour y Donna Haraway: la cuerda es el elemento que proporciona agencia a las entidades que pone en relación y las capacita para la creación de mundos en común. En Vilabertran, por ejemplo, se conservan una veintena de norias esparcidas por la localidad. En cambio, de las maromas de esparto que las unían a los animales de tiro y, a estos, a la sociedad agrícola, no se conserva ninguna. Tal vez no sea una coincidencia que el actual esfuerzo por desplazar el foco del pensamiento de los entes (marionetas y titiriteros) a las cuerdas (redes) tenga lugar al mismo tiempo que se impulsa el reconocimiento del trabajo artesanal con fibras vegetales como el esparto como parte del patrimonio inmaterial. La imposibilidad de comprender el poder más allá de la rivalidad entre marionetas y titiriteros hizo que la modernidad occidental olvidara los mundos de vida que emergen entre ambos. En consecuencia, el esparto aparece hoy en día como una evidencia de modos alternativos de formar vínculos, basados en garantizar la sostenibilidad de las fibras y los cuerpos que conforman el corchado, antes que en la dominación o la rentabilidad.
Con la intervención en la Canónica de Vilabertran, García-Masedo entrelaza, a su vez, el legado del esparto con aportaciones de la escultura minimalista. Esta corriente artística, aunque ha tenido un amplio desarrollo al amparo del capitalismo industrial, proporciona a la artista un repertorio de procesos analíticos con los que abordar la formación de la cuerda desde su dimensión física. En colaboración con la comunidad hilandera de Villarejo de Salvanés, García-Masedo ha elaborado un conjunto de figuraciones para dotar de presencia a la tensión, la torsión, la cadencia y la traslación, es decir: aspectos relativos a la fuerza que requiere el esparto para adquirir forma y que desencadenan, asimismo, una serie de efectos que exceden la dimensión material y entroncan con una cultura del trabajo que ha sido fundamental en el Estado español hasta mediados del siglo XX. En cualquier caso, el vínculo que García-Masedo establece entre el esparto y la escultura tiene que ver con la necesidad de interpretar este legado no solo desde la racionalidad instrumental, sino desde la dimensión estética de sus componentes. Cyril Stanley Smith, un pionero de la historia de la metalurgia, subrayó la belleza y la curiosidad como motores del conocimiento tecnológico y científico. En sus estudios arqueológicos, el juego, los ornamentos, el entretenimiento o la celebración de ceremonias preceden en el tiempo a la obtención de útiles adaptados al cumplimiento de un fin. El gran ritmo que sugiere García-Masedo con la cuerda de esparto probablemente nunca se habría propagado sin que interviniera, también, la fuerza que ejerce el placer estético, paradójicamente, la característica más práctica del ser humano.

Coincidint amb el centenari del naixement de l’artista Concha Ibáñez (Canet de Mar, 1926 – Barcelona, 2022), el Museu d’Art de Girona dedica una exposició central en la commemoració de l’efemèride. Ibáñez, filla d’una família procedent d’Almeria, es va formar a l’Escola d’Art del barri del Poble Nou i, ja amb trenta anys, a la Llotja. La seva carrera professional la va iniciar tardanament, en la dècada dels anys 1960, i, des de llavors, seran nombroses les seves exposicions individuals i col·lectives, tant a Catalunya com a l’Estat espanyol o a diverses ciutats estrangeres. En la seva obra el paisatge serà un motiu central. Els elaborava amb un particular mètode de treball: durant els seus viatges feia tota classe d’estudis i esbossos i, una vegada de retorn a Barcelona, els pintava en sèries. Lluny del paisatgisme tradicional, Ibáñez elabora una original visió dels llocs visitats, on la síntesi de les formes i el cromatisme reduït esdevenen una marca d’estil. Els seus paisatges, que a vegades arriben a fregar l’abstracció, ens embruixen amb la seva particular manera de transformar la realitat per oferir-nos un reflex de la seva manera d’estar en el món. Un món en el qual la mostra pretén indagar també a través de l’exhibició dels seus gravats, documentació original i objectes que li van pertànyer.

Anna Irina Russell, Nace en el aire la primera flor, Fundacio Vila Casas, Can Mario, Palafrugel. Del 6 de junio al 22 de noviembre 2026.
La práctica de Anna Irina Russell (Barcelona, 1993) se orienta hacia la escultura y la instalación como lugar desde el cual modelar otras formas del lenguaje, el cuerpo y la vida. Con gran respeto por la capacidad expresiva de la materia, en los últimos años ha enfocado su búsqueda en la experimentación con materiales blandos e inflables con los que pone su tacto al servicio de aquello que no encuentra lugar en la palabra, ni siquiera en la imagen: el desbordamiento, el contagio, la asfixia; lo que existe, pero que quizás no es.
Esta exposición despliega el corpus del trabajo de Anna Irina Russell relacionado con la respiración. Entendida como gesto básico para pensar el contacto tanto con el otro como con una misma, la respiración –igual que el lenguaje– se hace notar solo en la falta. Solo cuando nos faltan las palabras, cuando no somos capaces de una inspiración, recordamos nuestra vulnerabilidad constitutiva. Con esta muestra, pensada como un pulmón que se ensancha y vive con cada entrada de aire des/conocido, el museo se transforma en el organismo que al mismo tiempo encarna y visibiliza la precariedad de la respiración y asimismo nos ofrece un espacio donde oxigenarnos.
LLEIDA

Martina Manyà, Zurcidos, La Panera, Lleida. Del 24 de octubre 2026 al 31 de enero 2027.
«Zurcidos» es una instancia de investigación y experimentación en torno a las posibilidades de transformar materiales sobrantes de mi práctica pictórica mediante técnicas textiles.
El proyecto parte de materiales ya existentes —obras antiguas o descartadas, bocetos y márgenes sobrantes de pinturas— que, a través de procesos como coser, ensamblar, teñir, bordar o tejer, se transforman en nuevas formas y objetos. De estas operaciones surgen cuadros-tejidos, pinturas-assemblages o tapices pictóricos que exploran los límites y los puntos de contacto entre la pintura y lo textil.
Esta práctica articula un gesto de revalorización, embellecimiento y resignificación tanto de la obra como de la materia rechazada, en sintonía con la acción tradicional de zurcir: un acto que implica tiempo, paciencia y cuidado.
Las piezas resultantes invitan a reflexionar sobre el paso del tiempo, el cambio, la reparación y la transformación, desafiando la rapidez y la lógica de la sociedad de consumo actual, y situando en el centro la materia y el trabajo manual.
Martina Manyà Vintró es artista plástica. Su obra parte de la pintura e investiga las potencialidades del color como medio expresivo, siempre en diálogo con la forma y la materia.
Con una trayectoria marcada por la interdisciplinariedad, entiende la pintura como un espacio de experimentación formal, sensorial y poética. Su práctica se expande hacia lo textil, la escenografía y la instalación; desborda los límites tradicionales del lienzo para explorar las dimensiones simbólicas, espaciales e instalativas de la pintura, a menudo en relación con el entorno.
Interesada por el trabajo manual y artesanal, en los últimos años ha explorado de modo intuitivo las posibilidades de las técnicas textiles como una herramienta más de expresión visual. Trabaja desde una conciencia ecológica y material, reflexionando sobre el uso de los materiales en su práctica. Por este motivo, incorpora a menudo elementos reciclados o reutilizados de su propio proceso creativo, y los transforma en nuevas formas y objetos que difuminan las fronteras entre pintura y tejido.

Mónica Rikić, Psychoflage, Morera, Lleida. Hasta el 31 de diciembre de 2026.
Psychoflage es una instalación interactiva multisensorial de gran formato que transforma el espacio en un mundo de sueños y fantasía psicodélica. Está formada por veinte esculturas hinchables dotadas de sistemas interactivos electrónicos artesanales que controlan sus ventiladores y luces. La obra propone una forma alternativa de conectarnos con las tecnologías cognitivas (o inteligentes). En lugar de presentar un imaginario dominado por metáforas de productividad, velocidad y competencia, que suelen estar asociadas a estas tecnologías, la pieza nos invita a acercarnos a ella de forma tranquila y relajada, ofreciendo una experiencia cercana a la espiritualidad. El efecto pausado y de respiración que transmiten las esculturas flotantes se refiere a las prácticas de meditación y relajación. En relación con la práctica artística del artista, Mónica Rikić, la propuesta nace con la intención de plantear, desde el arte y el pensamiento crítico, enfoques alternativos a los futuros de las tecnologías. A diferencia de otras propuestas que trabajan en la intersección entre la IA y el arte -generalmente centradas en las posibilidades creativas de las máquinas-, este proyecto se centra en cuestionar, investigar y experimentar sobre las características que deben tener los sistemas cognitivos artificiales para ser considerados organismos existentes y sensibles. A partir de su fisonomía básica, su código y desarrollo autónomo emergente, los dispositivos simulan, mediante comportamientos físico-digitales, procesos que invitan a identificarlos como organismos sensibles. La propia estructura algorítmica y mecánica del objeto artístico se presenta al público como un dispositivo dramatúrgico que expresa su propia forma de existir. Los dispositivos, interconectados entre sí mediante una red interna que les permite coordinarse, generan distintos movimientos a medida que se hinchan y se desinflan, dando la sensación de respirar de manera orgánica. Su luz interna acompaña a estos movimientos, creando diversos efectos lumínicos interactivos. La pieza permite que el público camine por debajo de ella o incluso se pueda estirar tranquilamente para observarla desde abajo, favoreciendo la inmersión y la sensación de respiración que quiere transmitir la experiencia. La instalación cuenta con un sistema de IA que influye en el comportamiento del ritmo y los efectos de luz de los hinchables. Este sistema interactivo permite que los dispositivos sean sensibles a la presencia humana gracias a la visión computacional de una cámara y su procesamiento mediante código informático. Esta capacidad sensorial con el entorno genera alteraciones en el comportamiento de la prenda, creando una comunicación lúdica entre humanos y máquinas.
TARRAGONA
EXTREMADURA
BADAJOZ

Marina Núñez, Viaje al centro de la tierra, MEIAC, Badajoz. Del 15 de octubre 2026 al 22 de marzo 2027.
Comisaria: Isabel Durán.
Desde las visiones subterráneas de Athanasius Kircher (1665) hasta la novela de Jules Verne (1864), el interior de la Tierra ha sido un ámbito en el que observación e imaginación se encuentran. La exposición se sitúa en esa tradición para proponer un viaje hacia la comprensión de que aquello que deseamos explorar y conocer también nos constituye, invitándonos a percibir las continuidades y las interdependencias entre los seres vivos, el planeta Tierra, el universo. En diálogo con exploradores, científicos y literatos, las series de Marina Núñez funcionan como un método de aproximación: plantean preguntas visuales, introducen variaciones y hacen aparecer relaciones imprevistas entre lo vivo, lo mineral, lo artificial y lo cósmico. Un viaje que invita a reconocer que no contemplamos la Tierra desde fuera, sino que formamos parte de una trama planetaria de materias, tiempos, energías y vidas en continua transformación.
La muestra reúne obras recientes de la artista —Cosmos (2025), Viaje al centro de la Tierra (2025), Allá, tan cerca (2026), Polvo de estrellas (2026) y Mira fuera y dentro (2026)— junto a piezas anteriores como Historia natural (2023), Quietas (2021), Marejada (2020) e Inmersión (2019).
CÁCERES
GALICIA
A CORUÑA / SANTIAGO DE COMPOSTELA

Marina González Guerreiro, La espiral del caracol, Centro de Arte Fundación María José Jove, A Coruña. Desde 8 de octubre 2026.
La pieza protagonista es una escalera de caracol de madera con distintos objetos en cada uno de sus catorce peldaños. La muestra estrena Espacio Polígono, un pequeño espacio abierto al exterior en la sede de A Grela, en relación directa con el paisaje industrial del polígono, dedicado a instalaciones de nueva producción de artistas en proceso de consolidación. Cada proyecto contará con un cuaderno con texto de una crítica o comisaria invitada, que en esta primera edición firma Rosa Lleó.

Aldara Vázquez, La medida que compone, Espacio Peculiar / Mercado Municipal de Perillo, a Coruña. Del 26 de septiembre al 7 de noviembre 2026.
«Para producir cada pieza, el telar depende enteramente de mí como entidad física. Esto es, necesita de dos brazos y dos piernas para que actúen simultáneamente como elementos motores. Asimismo, requiere también de una atención constante, una vigilancia. El telar es una herramienta demandante y, como todo proceso artesanal, requiere, además, de un aprendizaje pausado y de un ritmo de producción sosegado para poder accionarlo. Cada una de estas piezas está compuesta en base a las medidas físicas que separan diversas partes del cuerpo: pies, rodillas, pulgares, puntas de los dedos, muñecas, hombros, boca, ojos y cabeza. Todas ellas permiten accionar movimientos que desarrollan el acto de tejer y, por tanto, el acto de producir. En estas piezas, el cuerpo es creador y también es soporte. Las líneas de color componen un baile de formas que recrea los distintos ritmos que posee un cuerpo y que es acompañado también por cualidades de las fibras de lana y lino». En esta exposición, Aldara Vázquez hace del cuerpo el motor y la razón de la obra. Sus piezas constituyen una forma abstracta de retrato, y sus dimensiones, sus líneas y sus texturas nos representan al mismo tiempo que nos muestran algo importante: lo iguales que somos mientras ocupamos este mundo desde cuerpos diferentes.
LUGO
Elas. O Vello Cárcere, Lugo. Exposición permanente.
Se trata de un proyecto en colaboración entre Aurora Marco, que es investigadora, historiadora y profesora de la USC, y varias artistas locales: Chelo Rodríguez, Ehlaba Carballo, Irene Silva Xiráldez, María Manuela, María Xesús Díaz, Novais, Sabela Arias Castro y Vanessa Lodeiro. Tras la investigación de Aurora sobre mujeres gallegas que destacaron como artistas en diferentes etapas de la historia gallega y en distintos campos de creación, las artistas crearon una serie de piezas en homenaje a ELLAS.
PONTEVEDRA
VIGO
LA RIOJA

Arquetipas. La imagen de la mujer a través de la Colección Würth, Museo Würth, La Rioja. Del 14 de marzo al 4 de abril de 2027.
Un arquetipo es un modelo simbólico: una figura metafórica que explica unas normas de comportamiento, un patrón narrativo que interpreta un suceso, un marco de interpretación que define unas expectativas personales… Los significados simbólicos de los arquetipos se construyen histórica y socialmente, y en su transmisión y pervivencia ha sido fundamental la narración cultural que se ha articulado a través de la mitología, las religiones, los cuentos, el arte, el cine o la literatura. Las imágenes han ayudado a perpetuar unas categorías arquetípicas cuya presencia se ha extendido, en muchos casos, hasta la actualidad: la madre cuidadora, la musa, la femme fatale, la bruja, la doncella, el líder, el guerrero, el explorador, el mentor… El modo en que se han codificado las atribuciones y las imágenes de estos arquetipos es una muestra esclarecedora del papel social, cultural y político de hombres y mujeres. La representación de las mujeres en el arte habla siempre de algo más que de su imagen. Las mujeres han sido representadas, fundamentalmente, por hombres en un ciclo en el que han persistido una serie de convenciones simbólicas de lo masculino y lo femenino en el arte: el artista y la musa, el artista y su madre, el artista y su deseo, el artista y la búsqueda de la belleza absoluta… Estas representaciones muestran un código arquetípico definido por una lógica masculina que dejó fuera la voz, la subjetividad y la agencia de las mujeres, y que las situó en una posición pasiva, subordinada y desautorizada en los procesos de creación. Arquetipas invita a reflexionar sobre estos modelos. La exposición aborda la imagen de las mujeres en las artes visuales a través de obras de la Colección Würth de entre 1902 y 2022, y permite rastrear cómo las profundas transformaciones sociales de los siglos XX y XXI han cambiado la percepción y la autopercepción femenina en el arte. La exposición reúne 100 obras de 77 artistas, entre ellos Gustav Klimt, Pablo Picasso, Paula Modersohn-Becker, Jaume Plensa, Roy Lichtenstein, René Magritte, Fernando Botero, John Baldessari, Marc Quinn o Xenia Hausner, integrantes de corrientes determinantes del arte moderno y contemporáneo como el Pop Art, el Neoexpresionismo, el Arte Conceptual, el Hiperrealismo o el Surrealismo. Movimientos de contextos históricos distintos dialogan en el espacio expositivo, y esto permite observar las obras con perspectiva histórica y desde posiciones diversas; las piezas abordan la dimensión simbólica de lo femenino, la construcción de la subjetividad, la significación política de las imágenes, la construcción histórica de los arquetipos femeninos (y masculinos) y la estereotipación de los roles de género. Arquetipas se apropia del significado simbólico del término y propone un juego que nombra un territorio artístico tan personal como político, y que desafía las convenciones del pasado para abrir un espacio desde el que imaginar futuros colectivos.
C. MADRID

Eva Lootz, Hilos que bailan, Museo de América, Madrid. Del 3 de noviembre 2026 al 14 de marzo 2027.
El nuevo proyecto audiovisual de Eva Lootz propone una aproximación al hilo y al tejido desde múltiples perspectivas, explorando sus dimensiones artísticas, históricas, culturales y simbólicas. A través de un vídeo en el que el movimiento adquiere un papel protagonista, la exposición invita a descubrir las numerosas conexiones que se esconden tras un elemento aparentemente sencillo como es un hilo.
Uno de los ejes fundamentales del proyecto es la reivindicación de las labores textiles y de la artesanía, tradicionalmente infravaloradas en la cultura occidental frente a las consideradas como bellas artes. Hilar, tejer, coser o bordar constituyen, sin embargo, prácticas que han desempeñado un papel esencial en numerosas sociedades y que encierran conocimientos, técnicas y formas de comprender el mundo.
«Hilos que bailan» presta especial atención a la relación entre tejido y lenguaje, con una mirada particular hacia las culturas precolombinas de América. Los tejidos pueden entenderse como sistemas capaces de transmitir información y conocimiento, y el estudio de sus materiales, técnicas y significados permite acercarse a otras formas de interpretar la realidad. En este ámbito cobra especial importancia el conocimiento de las lenguas y de las tradiciones textiles indígenas, así como la posibilidad de recuperar un vocabulario preciso para nombrar materiales, técnicas y procesos. Esta perspectiva permite aproximarse a una cosmovisión en la que conceptos como la «crianza mutua» ocupan un lugar central y que plantea formas diferentes de entender las relaciones entre las personas, los animales, la naturaleza y los objetos.
La obra artística de Eva Lootz se abre también a otras dimensiones históricas del hilo. Su relación con los primeros sistemas de escritura y de representación matemática, su importancia en el desarrollo de la navegación y, posteriormente, su papel en la revolución industrial muestran cómo el universo textil está estrechamente vinculado a algunos de los grandes avances tecnológicos de la humanidad. Esta evolución llega hasta la era informática: los telares y, especialmente, el constituyen uno de los antecedentes de la programación y de los sistemas algorítmicos que hicieron posible el desarrollo de los primeros ordenadores.
Otro de los aspectos abordados es la tradicional asociación entre el hilo, el tejido y el universo femenino. Desde los mitos de Ariadna y Penélope hasta las llamadas «labores» que formaron parte durante generaciones de la educación y de la vida cotidiana de muchas mujeres, el trabajo textil ha estado profundamente ligado a la construcción cultural de lo femenino.
Para trasladar estas ideas al presente, «Hilos que bailan» incorpora el movimiento y la expresión corporal mediante la colaboración con el bailarín y coreógrafo Kike García Gil, que combina su actividad artística con una intensa dedicación al bordado. Su participación permite establecer un diálogo entre hilo, cuerpo y movimiento y convertir los conceptos planteados por el proyecto en una experiencia visual y dinámica.
De este modo, «Hilos que bailan» propone mirar el hilo no solo como materia prima de los tejidos, sino como un elemento capaz de conectar arte y artesanía, lenguaje y conocimiento, tradición y tecnología, pasado y presente, y de revelar las complejas relaciones entre las personas y el mundo que las rodea.

Laura Lio, Sobre/salto, Centro Centro, Madrid. Del 13 de noviembre 2026 al 28 de marzo 2027.
Comisaria: Nerea Urbieto.
«Sobre/salto», de Laura Lio, presenta un proyecto de nueva producción junto a una selección de piezas desde el 2010 articuladas a través de los principales intereses de su práctica: el dibujo, la gráfica urbana, el biocentrismo, las formas de habitar, la poesía, la relación entre imágenes y palabras.
La muestra se estructura en torno a dos ejes simbólicos —naturaleza y tecnología, cielo y tierra— que problematizan un presente cambiante en el que, en palabras de la artista: «hemos convertido al planeta y su biosfera en un gran laboratorio con rasgos antropo/obscenos».
El recorrido en sala se inicia con obras de raíces y semillas, un atlas terrestre y otro celeste, aves rapaces, nidos refugio, drones y alas sobre partituras que dan paso a la gran instalación central: un bosque de paracaídas que respiran y se convierten en metáfora de la propia existencia. Inspirada por el poema de Vicente Huidobro, Altazor o el viaje en paracaídas, Laura Lio alude al trayecto vital —con sobresaltos constantes— en el que podemos sostenernos gracias a los vínculos, la resiliencia, la creatividad y la atención al mundo sensible. En el siguiente espacio encontramos representaciones de troncos, el tiempo dentro de los árboles y las nervaduras de las hojas como analogía de las vías de circulación de una ciudad enraizada en el territorio. Desde su plataforma urbana y gráfica, Hacer la calle. Lo digo con un cartel, la artista despliega mensajes abiertos, poéticos o políticos, que incentivan el activismo en el espacio urbano.
El edificio en el que nos encontramos, antiguo Palacio de Telecomunicaciones, se incorpora al proyecto como materia de trabajo: su historia, sus usos, su posición en el centro de Madrid y sus habitantes —reales e imaginados— activan una serie de reflexiones sobre la comunicación y los vínculos con nuestro entorno que se materializan en seis piezas de mail art, doce postales y varios carteles creados para esta ocasión.
Laura Lio (Buenos Aires, Argentina, en 1967. Reside en Madrid desde1990) se dedica a la creación en artes plásticas. Ha realizado esculturas, instalaciones, proyectos para espacios específicos y trabajos sobre papel en dibujo, artes gráficas y libros de artista. En el año 2015 crea PEZPLATA Ediciones, sello de libros de artista y material impreso con sede en su NavEstudio de Madrid.
Hasta la fecha ha realizado 25 exposiciones individuales en España, Argentina, Francia, Italia, Suiza y otros países, las últimas en el Museo MARCO de Vigo, la Usine Kügler de Ginebra, el Palacio de Quintanar de Segovia y el Centro de Arte Caja de Burgos. Varias de sus esculturas se encuentran en espacios públicos: O Grove (Pontevedra, España), el Odenwald (Darmstadt, Alemania), el Centro Franco Basaglia (Livorno, Italia) y en Strömsfors (Suecia). Desde 1996 su obra viene exponiéndose en ferias de arte internacionales: ARCO, Estampa y Más que libros en Madrid; PINTA y Printed matter en el MoMA de Nueva York; SAGA y Estampages en París; artebBA en Buenos Aires y la Feria de Libros de Artista de Colonia han acogido obras suyas.
Sus obras se encuentran en colecciones tales como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo Municipal de Arte Contemporáneo de Madrid, Museo del Patio Herreriano, Congreso de Diputados, Ministerio de Cultura, Colegio de España en París, Fundación Endesa, Academia Española de Historia, Arqueología y Bellas Artes de Roma, Archivo Lafuente y Colección Circa XX, entre otras.
En el año 2023 se publicó su ensayo Refugios del cuerpo y la imaginación. Biomímesis en arte y arquitectura desde las construcciones de los animales (Ed. Asimétricas, Madrid) que fue presentado en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y en Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. En el 2025, con motivo de su exposición en el Museo MARCO de Vigo, se publicó su libro Esporas de la otra orilla que se dará a conocer próximamente en Madrid.

Marta Minujín, La Menesunda, Museo Reina Sofía, Madrid. Del 18 de noviembre de 2026 al 8 de marzo de 2027.
A lo largo de más de seis décadas, Marta Minujín (Buenos Aires, 1943) ha desarrollado una de las trayectorias más singulares del arte latinoamericano contemporáneo que le ha valido la máxima distinción del Ministerio de Cultura español, el Premio Velázquez, en 2016. Figura decisiva del happening, la instalación y las prácticas participativas, su trabajo ha desbordado las categorías artísticas tradicionales, cuestionando los límites entre arte y vida, y situando la experiencia colectiva en el centro de la creación. La exposición La Menesunda según Marta Minujín reconstruye una de sus obras fundamentales, hoy considerada un hito pionero en la historia de las instalaciones inmersivas de la segunda mitad del siglo XX.
Creada en 1965 por Marta Minujín y Rubén Santantonín para el Centro de Artes Visuales del Instituto Torcuato Di Tella de Buenos Aires en un contexto de gran experimentación conceptual y profundas transformaciones culturales en Argentina, La Menesunda transformó radicalmente la relación entre obra y espectador. Concebida por sus autores como una «ambientación» efímera, sustituyó la contemplación por la experiencia multisensorial para convertir el espacio expositivo en un lugar de participación activa. La versión que presenta el Museo Reina Sofía es fruto de la investigación desarrollada en 2015 por el Museo Moderno de Buenos Aires para reconstruir la obra a partir de fotografías, filmaciones y otros materiales, en estrecha colaboración con la propia artista. Tras su presentación en Buenos Aires y posteriormente en el New Museum de Nueva York y Copenhaguen Contemporary, esta reconstrucción, coproducida por el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y Tate Liverpool, se muestra por primera vez en España.
En lunfardo, el argot rioplatense, «menesunda» significa mezcla, confusión o caos de elementos heterogéneos. El término sintetiza el espíritu de una obra que integra una amplia diversidad de medios artísticos y estímulos sensoriales, implicando directamente a quienes la recorren y desdibujando las fronteras entre arte y vida cotidiana. La Menesunda condensó muchas de las inquietudes que atravesaban las vanguardias de los años sesenta: la posibilidad de entrar en la mente de una mujer artista, la irrupción de la cultura de masas, la incorporación de los medios de comunicación al lenguaje artístico, la centralidad del espectador y la posibilidad de entender el arte como una práctica compartida. Su radicalidad no solo modificó el modo de concebir la exposición, sino que anticipó formas de producción artística cuya vigencia continúa definiendo buena parte de las prácticas contemporáneas.
En esta ocasión, la presentación de La Menesunda en el Museo Reina Sofía se acompaña de un recorrido documental dedicado a los happenings, performances y acciones participativas desarrollados por Marta Minujín entre 1963 y 1985. A través de fotografías, dibujos y distintos materiales de archivo, la muestra explica ampliamente el intenso proceso de experimentación que definió más de dos décadas de trabajo en el arte de acción. Tras su estancia en París, donde entró en contacto con el Nouveau Réalisme y abandonó la pintura en favor del ensamblaje y el arte performativo, Minujín desarrolló algunas de sus propuestas más radicales, alternando su actividad entre Buenos Aires y Nueva York. Desde acciones como Simultaneidad en simultaneidad, en las que intervino la televisión y la radio, y El pago de la deuda externa con choclos, realizada en colaboración con Andy Warhol, o la serie Mitos populares desmitificándose, entre los que destaca El Obelisco de pan dulce y El Partenón de libros, su trayectoria ha explorado de manera continuada nuevas formas de participación y de intervención en el espacio público.
Más de sesenta años después de su creación, La Menesunda conserva intacta su capacidad para interrogar los modos en que se construye el imaginario colectivo. En un presente atravesado por la circulación incesante de imágenes y la espectacularización de lo cotidiano, esta instalación de instalaciones continúa invitando a entender el arte no como un objeto distante de contemplación, sino como un acontecimiento que solo existe plenamente cuando es vivido: una experiencia estética con efectos en la subjetividad de quien la recorre. Al cuestionar con imaginación radical las relaciones entre realidad y representación recuerda una de las funciones clave de los museos: ampliar las formas de ver el mundo.

Roberta Marrero, Yo soy la navaja y la herida, Museo del Romanticismo, Madrid. Del 30 de octubre 2026 al 31 de enero 2027
De Baudelaire a Lana del Rey, pasando por Rimbaud, Patti Smith, Amy Winehouse, el punk o dadá, la revolución romántica es una de las principales influencias de la obra de Roberta Marrero.
Poesías, collage, novelas gráficas e incluso sets musicales cuando ejercía como DJ que dialogan con los mitos, la poética y política romántica. El simbolismo, el malditismo decadentista o el dandismo son actualizados en su obra desde una “melancolía contemporánea”, autobiográfica, travesti y queer .
Como los románticos, Marrero sitúa el “yo” en el centro de su obra a través de su identidad, sus heridas, el amor o el deseo. Pero ese “yo” se rompe y multiplica en las múltiples voces que reclama, disolviéndose entre Eros y Tánatos, entre la navaja y la herida.
Marrero emerge entonces, luminosa y oscura, a través de esos fragmentos. Robos de la alta cultura y los mitos pop, la poesía de Pizarnik, Genet o Tom of Finland, a partir de los que traza un autorretrato múltiple en el que la subjetividad se opone a las normas sociales —como las bandidas, los piratas, los seres de la oscuridad o los espíritus románticos— para cuestionar las normas de género, la heterosexualidad obligatoria, el papel de las travestis y las personas queer en las relaciones de amor y deseo, o los modelos tradicionales de belleza.
Cruda y radical, irónica y camp , la mirada de Marrero a la cultura —tanto la hegemónica como la minoritaria— parte de los márgenes, del lugar de las excluidas. Lo hace sin pedir permiso ni perdón. La diferencia no es trágica por sí misma, sino una forma de resistencia frente a la verdadera violencia —la del sistema, en cada gesto, cada mirada, cada desprecio— contra las mártires, las que viven fuera de los mapas, las precarias y las travestis enamoradas.

Helena Rohner, La forma sostenida, Museo Nacional de Artes Decorativas, Madrid. Del 29 de octubre al 31 de enero 2027.
La muestra sugiere un repaso de los treinta años de trabajo de la diseñadora de joyas Helena Rohner, Medalla de Oro a la Bellas Artes. La creadora canaria ha forjado a lo largo de estas tres décadas una firma de referencia nacional e internacional por sus diseños atemporales, producciones sostenibles y su uso artesanal de materiales como porcelana, madera o cerámica en combinación con metales nobles. Además, ha colaborado con otros destacados creadores como David Delfín, Premio Nacional de Moda (2016), Paul Smith o Georg Jensen, entre otros.
Estas tres décadas de trabajo, cada una de ellas con su propia personalidad, se presentan en tres salas del Museo de Artes Decorativas para mostrar ese mundo en desarrollo: joyas, objetos, pruebas, fotos, colaboraciones y mucho más. Se trata de una exposición orgánica, porque un diseño lleva consigo años de experiencias, sensaciones y deseos.

Anupama Kundoo. construyendo conocimiento, Museo ICO, Madrid .Del 29 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027 una
Exposición dedicada a Anupama Kundoo, una de las figuras más relevantes de la investigación arquitectónica contemporánea. Producida por el museo ICO y diseñada por el propio estudio de la autora, la muestra celebra el 30º aniversario de la creación del museo con una exposición centrada en acercar la arquitectura a la sociedad y supone el regreso de la creadora doce años después de su primera participación en el centro.
Desde el inicio de su carrera en 1990, Anupama Kundoo ha defendido una práctica constructiva centrada en las personas, el respeto al clima y el uso responsable de los recursos locales. Frente a la estandarización y a los modelos industriales masivos, sus proyectos recuperan prácticas artesanales y exploran soluciones materiales duraderas que se relacionen con el entorno.
El recorrido por las salas se articula en tres secciones temáticas: La arquitectura del tiempo, Proyectos y Trayectoria. A través de dibujos, planos, maquetas, fotografías, audiovisuales, objetos diversos, materiales de construcción e incluso la recreación a escala 1:1 de un fragmento de su vivienda en Auroville (India), la exposición muestra su proceso de trabajo e investigación, que permite al visitante experimentar de cerca sus soluciones espaciales.
Sin duda se trata de una cita especial para adentrarse en la obra de una creadora de referencia y comprender cómo el diseño y la arquitectura pueden transformar la sociedad de manera sostenible.

Teresa Moro, Colección particular, sin título, Centro Centro, Madrid. Del 27 de octubre 2026 al 18 de abril 2027.
Comisaria: Susana Bañuelos.
Hay un territorio que queda en los márgenes de la obra y, sin embargo, habla de ella. «Colección particular, sin título» nace en ese lugar: en aquello que queda fuera de foco y que se encuentra en los objetos que acompañan una práctica artística. En esas presencias cuya importancia no siempre puede explicarse, pero que conviven con ella.
Lo que queda al margen también forma parte, y precisamente ahí es donde Teresa Moro sitúa su atención. Las visitas pausadas a estudios de artistas de la escena madrileña, realizadas conjuntamente, son para Teresa una labor arqueológica y afectiva: permiten adentrarse en la narrativa personal de cada espacio y reconocer que un objeto, ya sea elegido o fortuito, es portador de una afinidad y una forma de relacionarse. De esos encuentros surgen retratos indirectos, evidencias de un vínculo que, al trasladarse, no borra su origen, sino que lo prolonga. La colección se convierte así en un archivo sensible: el objeto captura un fragmento de experiencia y, al ser representado, posibilita un nuevo relato, un entramado de correspondencias. Cada mirada activa un modo de apropiación poética y, a través de la curiosidad, aquello que parecía aislado genera una nueva lógica de convivencia.
Es en este desplazamiento donde la exposición se convierte en una ficción que no pretende engañar, sino producir una ilusión. El trampantojo permite reconocer un espacio y sentirnos parte de él, como si al atravesar ese umbral nos convirtiéramos en personajes del escenario. La representación deja entonces de ser únicamente una imagen para convertirse en un lugar de encuentro. Lo «particular» deja de referirse únicamente a lo privado o no institucional para nombrar lo propio, lo singular y la vivencia que hace posible que un objeto adquiera un sentido de pertenencia.
Mientras el reloj del estudio de Teresa Moro retiene el presente, pinturas, fotografías y notas hacen convivir distintos tiempos. La propuesta se articula en tres ambientes: un tablero de pensamiento sobre la puerta azul del estudio de la artista; una estantería pintada, inspirada en el diseño de Sert para el taller de Joan Miró en Mallorca, aloja la colección de objetos escogidos durante las visitas: «pinceles molones, exvotos, manos, cajas, paletas, letreros, entre otros»; y una composición de gouaches, dispuestos a modo de galería, hace de cada objeto una ocasión para detenerse.
Quizá una colección comienza cuando un objeto deja de pertenecer exclusivamente a alguien y adquiere autonomía al encontrar una nueva mirada. «Colección particular, sin título» encuentra una forma de ser compartida en un espacio donde la representación se aproxima y, a su vez, se desplaza lo suficiente para generar una forma de habitar.

Elena Jiménez, Me das tus manos. Archivo de mujeres creadoras, Centro Centro, Madrid. Desde 27 de octubre 2026 hasta 14 de abril 2027.
Proyecto escultórico y de investigación artística de Elena Jiménez (Alicante, 1965), que reúne las huellas de mujeres artistas y creadoras contemporáneas a partir de moldes en escayola realizados sobre sus manos.
Hay gestos que contienen una historia entera. Una mano extendida, una mano que crea, que sostiene, que cuida, que transmite. En «Me das tus manos» Elena Jiménez construye un archivo sensible donde la memoria toma forma a través de la materia y donde el cuerpo se convierte en territorio de encuentro. Este proyecto escultórico y de investigación artística reúne las huellas de mujeres artistas y creadoras contemporáneas mediante el moldeado en escayola de sus manos. Cada pieza conserva la singularidad de una presencia: líneas, pliegues, marcas y rastros que hablan de trayectorias vitales y procesos de creación. Sin embargo, estas manos no permanecen aisladas. Juntas conforman un cuerpo colectivo, un archivo vivo que crece a partir de la suma de experiencias, saberes y memorias compartidas.
La obra se inscribe en las prácticas feministas contemporáneas que trabajan sobre la recuperación de relatos históricamente silenciados y sobre la necesidad de generar nuevas formas de representación. Frente a las ausencias que han atravesado la historia cultural, Jiménez propone una constelación de presencias. Cada molde es testimonio y afirmación; cada huella, una inscripción material de aquello que ha sido creado, pensado y transmitido por mujeres. El proceso de trabajo se desarrolla a través de encuentros colaborativos y espacios de escucha. En ellos, las participantes ofrecen simbólicamente sus manos en un gesto de confianza y reconocimiento mutuo. La escultura emerge así de una experiencia compartida, donde la creación deja de entenderse como un acto individual para convertirse en una práctica relacional, afectiva y comunitaria. La repetición de formas similares, pero nunca idénticas, cuestiona la noción tradicional de originalidad y desplaza la atención hacia los vínculos que hacen posible toda creación.
Entre la fragilidad de la escayola y la permanencia del gesto, las esculturas establecen un diálogo íntimo entre cuerpo y materia. La piel se transforma en memoria tangible; la huella, en un lenguaje capaz de narrar historias de trabajo, conocimiento y resistencia. Más que un conjunto de esculturas, «Me das tus manos» es una red de afectos y reconocimientos. Un espacio donde distintas generaciones, trayectorias y contextos se encuentran para afirmar su presencia en la cultura contemporánea. Un archivo que no guarda el pasado, sino que lo activa, proyectándolo hacia el futuro a través de la fuerza silenciosa de las manos que crean.

Juana González, Indómita pintura, CentroCentro, Madrid. Del 27 de octubre de 2026 al 28 de marzo de 2027.
Juana González (Puertollano, 1972) presentará los últimos trabajos, en los que se expande más allá de la pintura de gran formato y explora piezas de naturaleza escultórico-instalativa.
Aunque Juana González lleva varias décadas pintando, ha sido en los últimos años, especialmente a partir de su exposición en la Sala Robayera de Miengo (2021), cuando sus poderosas obras han comenzado a llamar la atención del público, pasando a formar parte de colecciones como las del Ayuntamiento de Madrid o la Colección Solo. La concepción de la pintura de Juana González está cercana a la de Neo Rauch o a planteamientos neo-expresionistas como los de Immendorff, aunque también es evidente que admira el barroco. Se autorretrató en una magistral obra de 2020 como una cazadora semidesnuda que entra «a saco» en el museo para cobrar las piezas clásicas que, en todos los sentidos, desea. Maestros como Velázquez, Tiziano, Goya, Rubens o el Greco, se recombinan en la «barroquizante» imaginación pictórica de Juana González que también saca partido del cine surrealista de Buñuel o de las paranoias de David Lynch.
Juana González recurre en el título de su exposición en la galería Espacio Mínimo (2023) a la incertidumbre, advirtiendo que se trata de una sensación relacionada con lo impreciso o desconocido: «A mí me interesa —declara esta magnífica pintora— la incertidumbre desde un enfoque irracional y subconsciente, porque es éste el terreno en el que surgen las escenas que pinto. La incertidumbre para mí deja las puertas abiertas a la interpretación, convive con el misterio, no constriñe ni limita la mirada». Esa apertura de miras, apasionada apuesta por lo enigmático, dinamiza las obras de esta creadora que ofrece imágenes extrañas que tienen algo de catártico al mismo tiempo que incitan a elevar el vuelo de la fantasía hermenéutica.

Seba Calfuqueo, Cautin, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza/TBA21, Madrid. Del 6 de octubre 2026 al 3 de enero de 2027.
CAUTÍN es la primera exposición individual en Europa de la artista mapuche trans Seba Calfuqueo, organizada por TBA21 y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Las obras que conforman la muestra son nuevos encargos de TBA21. El título hace referencia al río Cautín, uno de los cauces más emblemáticos de la región de la Araucanía, cuyo recorrido serpentea desde su nacimiento en los Andes hasta su desembocadura en el océano Pacífico. Este río ha sido protagonista y testigo de episodios de colonización, resistencia y defensa del territorio mapuche. Su historia encarna la tensión entre fuerzas coloniales y extractivistas y la persistencia de una cosmovisión que concibe el agua como fuente de vida.
En la exposición, el río se convierte en un ser vivo que modela las nuevas obras de Calfuqueo a la vez que revela las huellas de su propio tránsito. CAUTÍN invita al público a imaginar nuevas formas de relacionarnos con la naturaleza, basadas en la reciprocidad, el reconocimiento y la convivencia entre aguas, humanos, más-que-humanos y las criaturas míticas que los habitan.

Colecciones Masaveu. Arte textil, Fundación María Cristina Masaveu Peterson, Madrid. Del 7 de octubre al 18 de julio de 2027.
Comisariada por Antonio Sama y Patricia Molins, presenta una selección de más de ochenta piezas textiles datadas entre el siglo XV y la actualidad pertenecientes a las colecciones Masaveu. Aunque hasta ahora desconocido, el conjunto de tejidos históricos y de arte textil contemporáneo conforman un importante núcleo dentro de las colecciones Masaveu. La exposición se articula en torno a dos bloques diferenciados, uno dedicado al fondo antiguo, con una selección de alfombras, bordados y tapices de distintas épocas, procedencias y temáticas; y otro al contemporáneo, en el que destacan nombres como Anni Albers, Sonia Delaunay, Magdalena Abakanowicz, Sheila Hicks, Aurèlia Muñoz, Joan Mirò, Grau-Garriga, Le Corbusier, George Braque, Teresa Lanceta, Sonia Navarro, Paula Rego y Olga de Amaral, entre otros. La cuidada presentación de las obras, que recupera en algunos casos los usos históricos de los tapices como colgaduras o los montajes originales de los artistas, se estructura de manera temática con el objetivo de fomentar el diálogo, la confrontación estilística, conceptual, técnica y formal entre unos artistas y otros. Esta exposición gratuita, que se podrá visitar en el Centro FMCMP de Madrid a partir del 7 de octubre, da muestra de casi un siglo de coleccionismo y dos de vinculación de la familia Masaveu al ámbito textil. Una oportunidad única para conocer el panorama del arte textil del siglo XV a la actualidad a través de una colección privada.

The Circle Project. Bouchra Khalili, La casa encendida, Madrid. Desde el 9 de septiembre al 29 de noviembre 2026.
Tras su paso por el MOMA, la Bienal de Venecia, el Palais de Tokio o el MACBA, Bouchra Khalili (Casablanca, 1975) presenta por primera vez en Madrid una selección de obras que exploran las historias silenciadas de la emancipación colectiva —movimientos de trabajadores y otras luchas ciudadanas— y plantean nuevas formas de pertenencia e imaginación cívica. La exposición muestra la influyente obra The Circle Project (2023), uno de los trabajos más relevantes de la artista marroquí-francesa, junto con las proyecciones especiales de The Tempest Society (2017) y The Public Storyteller (2024). Este conjunto de obras parte de su investigación sobre el Mouvement des travailleurs arabes (MTA) y sus grupos de teatro, Al Assifa y Al Halaka. La práctica de Bouchra Khalili abarca el cine, el vídeo, la instalación, la fotografía, las obras sobre papel, los textiles y las plataformas editoriales. Su trabajo propone imaginarios cívicos que permiten vislumbrar otras formas de pertenencia, situando el cine y el vídeo en el centro de una investigación que recupera momentos históricos de resistencia colectiva a través de narrativas complejas que conectan distintas geografías, generaciones e historias. Ni documental ni ficción, sus «hipótesis cinematográficas» combinan el lenguaje, la transmisión oral, las invocaciones poéticas, la narración y formas visuales innovadoras. El montaje ocupa un lugar central en su metodología: en sus películas, los intérpretes no profesionales son al mismo tiempo narradores y «editores», articulando constelaciones de relatos, testimonios, textos e imágenes que rescatan historias excluidas de los relatos oficiales y revelan sus conexiones con el presente. Bouchra Khalili (Casablanca, 1975) es una artista marroquí-francesa afincada en Viena que trabaja de forma itinerante. Su obra ha sido presentada en instituciones como el Malmö Konsthall, el Museo de Arte Moderno de Louisiana, la Fundación de Arte de Sharjah, el EMST de Atenas, el MACBA, el Museum Folkwang, el Jeu de Paume y el MoMA de Nueva York, y ha participado en citas internacionales como la Bienal de Venecia, la Bienal de Sharjah, la Bienal de Sídney y documenta 14.

Eli Cortiñas, La máquina sueña con humo, Museo Reina Sofía, Madrid. Del 23 de septiembre hasta 8 de marzo 2027.
La máquina sueña con humo parte de la invitación del Museo Reina Sofía a Eli Cortiñas (Las Palmas de Gran Canaria, 1979) a revisitar The Most Given of Givens [Lo más dado de lo dado], obra videográfica producida por la artista en 2016 y adquirida recientemente para las Colecciones del Museo. La propuesta expositiva retoma, amplía y actualiza una investigación iniciada por la creadora hace más de una década donde aborda las relaciones entre la historia del cine, la historia de los museos y la reciente cultura digital desde una perspectiva que revela un complejo aparato colonial que moldea la mirada y la construcción de imaginarios y conocimientos.
En The Most Given of Givens, Cortiñas se centra en el cine, la máquina que a lo largo del siglo XX ha centralizado la producción de imágenes y que, por tanto, ha determinado qué cuerpos deben ser representados y qué memorias y relatos son legítimos, configurando de esta forma un régimen de visualidad específico. A través de un laborioso trabajo de archivo sobre found footage, la artista analiza la imagen cinematográfica de Tarzán, poniendo al descubierto cómo el cine hollywoodiense de aventuras se sirvió del cine de corte etnográfico para fabricar el imaginario popular sobre los pueblos africanos como un «otro» traducido por una mirada y lógica coloniales. En las películas sobre este hombre de origen inglés criado en la selva, las imágenes etnográficas filmadas en África con la intención de captar las formas de vida de sus pobladores fueron utilizadas a modo de paisaje de fondo —mediante la técnica de retroproyección—, sobre el que los actores eran filmados en primer plano.
La capacidad expresiva de este collage cinematográfico surge del choque y la asociación de imágenes. Junto a multitud de fragmentos encontrados, la artista proyecta las imágenes actuales de una acrópolis griega en construcción, metáfora de una cultura europea hegemónica en ruinas que ha silenciado históricamente la presencia de cualquier cultura ancestral foránea. De este modo, Cortiñas pone en evidencia a quienes operan la producción de subjetividad frente a una otredad objetualizada.
La artista utiliza la antesala del Espacio 1 para amplificar estas ideas espacial y escultóricamente, aludiendo al aparato del museo y a los nuevos dispositivos tecnológicos de producción y difusión de imágenes como la maquinaria que apuntala la construcción de conocimiento en nuestra contemporaneidad. Con ayuda de la inteligencia artificial y acudiendo a los archivos de imágenes licenciados con fines comerciales, la artista crea una escenografía que busca una falsa neutralidad. En un colorido pastel, en referencia a los croma usados como fondo en la producción de escenas de carácter digital, aparecen vitrinas vaciadas de los objetos expoliados durante el periodo colonial. Estos aun forman parte de numerosas colecciones europeas, a la espera de una restitución que no llega. El museo, invención occidental que durante décadas ha participado en la desacralización de objetos usurpados, es habitado aquí por nuevos amuletos y unas manos que tocan, clasifican, estudian o vigilan, gracias a la prótesis de los actuales artefactos sagrados.

Prerrafaelismo: itinerarios femeninos (1850-1914), Fundación Mapfre, Madrid. Del 24 de septiembre de 2026 al 10 de enero de 2027.
Comisaria: Pamela Gerrish Nunn.
La exposición revisita este movimiento, nacido en Gran Bretaña como oposición al arte académico oficial a mediados del siglo XIX. La exposición presenta una amplia antología de la forma en que de las mujeres artistas respondieron a este nuevo estilo, que surge en 1848 y se mantuvo vigente hasta los primeros años del siglo XX. Para ello, examina cómo las artistas de la sociedad victoriana abordaron, adoptaron y adaptaron el potencial del prerrafaelismo desde la posición de desventaja que la sociedad de entonces les imponía y los diferentes factores de su vinculación al movimiento: sus vínculos con ciertos artistas varones; su entusiasmo por John Ruskin, destacado defensor del prerrafaelismo o su independencia de criterio y gusto, entre otros. Esta variedad de caminos tomados para llegar al nuevo estilo generará también obras diversas: óleos, acuarelas, dibujos y grabados, fotografías, textiles, bordados, esmaltes o vidrieras, de artistas como Elizabeth Siddal, Julia Margaret Cameron, Evelyn De Morgan, May Morris y Eleanor Fortescue-Brickdale, entre otras artistas representadas en la exposición.

Nadia Barkate y Fátima Moreno, El listado, CA2M, Móstoles. Desde 26 de septiembre 2026 al 10 de enero 2027.
Esta exposición surge como un diálogo entre la producción artística de Nadia Barkate (Bilbao, 1980) y Fátima Moreno (Granada, 1980) y las colecciones del Museo Centro de Arte Dos de Mayo y la Fundación ARCO, tomando como punto de partida la práctica del dibujo no solo como técnica, sino como una forma de pensamiento, acción y relación con el espacio. Ambas artistas han sido invitadas por parte de la institución a realizar una lectura de colección centrada en la técnica del dibujo, asumiendo, también el papel de comisarias del proyecto —adaptando las tareas curatoriales hacia un proceso más intuitivo y corporal—, al utilizar una mirada subjetiva y compartida con la que analizar sus propios lenguajes y encontrar tanto afinidades como distancias entre sus obras y las piezas seleccionadas que alberga el museo.
En este sentido, esta muestra entiende el dibujo desde una perspectiva ampliada y experiencial, evitando realizar una lectura estrictamente literal del mismo, donde el gesto, el pulso y el impulso aparecen como elementos centrales tanto en las obras como en la construcción del recorrido expositivo. Desde esta aproximación, el conjunto de piezas escogidas del Museo CA2M dialoga con sus trabajos mediante asociaciones simbólicas, temáticas y materiales, generando un paisaje visual atravesado por el humor, el juego y cierta espontaneidad.
Además, la disposición de las obras en el espacio propone romper con la ortogonalidad habitual, gracias a acumulaciones, desórdenes controlados y elementos situados tanto en paredes como en el suelo. Piezas que funcionan como obstáculos, direcciones o interrupciones dentro del recorrido expositivo capaz de trasladar a las salas el quehacer impulsivo, improvisado y relacional propio del dibujo.

Obras de paso. Cerralbo y las mujeres protectoras del Patrimonio cultural, Museo Cerralbo, Madrid. Del 8 de septiembre 2026 al 8 de enero 2027.
El cuarto ciclo del proyecto expositivo Obras de paso, titulado Cerralbo y las mujeres protectoras del Patrimonio Cultural, visibiliza el trabajo de preservación y difusión del patrimonio realizado por algunas mujeres coetáneas al marqués de Cerralbo. Un concepto muy contemporáneo y una labor que tiene sus antecedentes durante las primeras décadas del siglo XX, en un contexto social y cultural bastante diferente al nuestro.
En Cerralbo y las mujeres protectoras del Patrimonio Cultural se presenta a dos filántropas a través de sendos retratos: Regla Manjón y Mergelina, condesa de Lebrija (1851-1938) y Emilia Pardo-Bazán y de la Rúa Figueroa, condesa de Pardo Bazán (1851-1921). Su dedicación propició la toma de conciencia en la necesidad de proteger saberes, obras de arte, monumentos y yacimientos arqueológicos, desde ámbitos diferentes, en un momento temprano y limitado.
A partir del 8 de septiembre, en nuestro Recibimiento de Verano tendremos el retrato de Emilia Pardo Bazán como difusora del Patrimonio a través de su cercana relación con el marqués de Cerralbo y otros eruditos de la época. Invitada a las fiestas del palacio de la calle Ventura Rodríguez, la condesa con su extensa producción literaria y periodística, contribuyó a la propagación de nuevas interpretaciones arqueológicas y a crear opinión en cuanto a la presentación del patrimonio histórico, como en su novela de 1912 En las cavernas, sin olvidar su defensa de los derechos de las mujeres.
Con esta propuesta, que incluye por primera vez a dos importantes casas-museo españolas, de Sevilla y A Coruña respectivamente, se hace posible en Madrid la colaboración entre tres instituciones con muchas características comunes: la relevancia intelectual de sus fundadores, la tipología museística y la conservación de legados particulares y públicos que se abren a la investigación y a la ciudadanía, como ejemplo de generosidad y responsabilidad a lo largo del tiempo.
![]()

Blanca Gracia, Antidotum Tarantulae, CA2M, Móstoles. Del 9 de julio 2026 al 10 de enero 2027.
El trabajo de Blanca Gracia (Madrid, 1989) alude a la mitología para explorar mundos de pseudo-ficción con los que ha desarrollado narraciones asimiladas a nuestra propia contemporaneidad. Su producción, parte del dibujo como técnica para avanzar en el lenguaje de la animación y en el de la performance. La acuarela llevada hasta sus últimas consecuencias le sirven para construir animaciones que, mediante un proceso en el que utiliza diseño de vestuario, una cuidada escenografía y técnicas de collage generan una apariencia artesanal. En algunos trabajos la artista ha combinado la imagen real con la animada, haciendo gala de la influencia de la cultura popular, los mitos o el folclore, además de evidenciar un gran interés por la mezcla de referencias extraídas del teatro clásico y medieval. En su obra confluyen, por un lado, problemáticas sociales, políticas y filosóficas actuales llevadas a un universo propio y por otro, narrativas utópicas, ya sea a través del lápiz o la puesta en escena.
Bajo el título Antidotum Tarantulae, esta instalación audiovisual que forma parte de la Colección del Museo CA2M y se mostró por vez primera en la muestra Cabeza de Lobo realizada en la Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid bajo el comisariado de Pilar Soler en 2022, plantea una hibridación entre la representación teatral, la animación y el sonido con el fin de reflexionar sobre el poder del lenguaje y la voz como herramienta social. Partiendo de la experimentación en torno a los dispositivos teatrales, esta obra se inspira a través de su título en un antídoto musical utilizado en el sur de Italia, especialmente en la región de Apulia, durante la Edad Media y el Renacimiento que era utilizado para curar la picadura de la tarántula o araña lobo. Esta creencia popular dictaba que el veneno causaba una locura temporal conocida como tarantismo y para expulsar el supuesto veneno, se organizaba a modo de terapia un baile continúo conocido como tarantela. Los músicos interpretaban melodías rítmicas diseñadas específicamente para acelerar el corazón y provocar una sudoración extrema que purificara el cuerpo de la víctima. Así eruditos y científicos de la época transcribieron y estudiaron estas piezas, considerándolas una cura médica y espiritual.
Utilizando el folclore y la mitología popular como punto de partida, la propuesta mezcla figuras imaginadas y elementos autobiográficos. Un baile de carnaval como expresión cultural festiva en el que se combinan tradiciones paganas ancestrales con el folclore local y que retoma, a través de la noción de la fiesta, la idea de celebración donde los ritmos vibrantes, los disfraces, la máscara y un profundo sentido de identidad comunitaria, sirven ahora como invitación explícita a desbordarse y romper con la contención impuesta por la vida cívica contemporánea. Una propuesta inmersiva donde los visitantes pasan a formar parte de esta teatralidad.

María Lara, La lentitud de la luz, CentroCentro, Madrid. Del 25 de junio al 15 de noviembre de 2026.
Con esta exposición de María Lara (Loja, Granada, 1940) se salda una deuda de la ciudad con una pintora que ha sintetizado felizmente en su obra abstracción, poesía y un cálido cromatismo. María Lara (Loja, Granada, 1940), durante mucho tiempo considerada una “pintora secreta”, pues su trabajo, desarrollado en la privacidad de su estudio, apenas trascendía públicamente, ha ido recibiendo un cada vez más amplio reconocimiento en los últimos años, en los que su presencia, tanto en galerías o ferias como en instituciones públicas, se ha hecho más frecuente. «La lentitud de la luz» reúne cerca de 40 obras, entre pinturas y dibujos, que recorren su trayectoria de los últimos veinticinco años, en los que su rigurosa investigación, sostenida con paciente determinación, ha alcanzado una vibrante depuración de alta intensidad estética. Su obra despliega las cualidades intrínsecas de la pintura, lejos de contenidos descriptivos o literarios. En sus cuadros —y ello entronca su obra con el arte mínimal— no hay representación, no hay metáfora, no hay metafísica, sino la realidad de su formato, su tamaño, sus vibrantes campos cromáticos y sus sencillas, que no simples, estructuras compositivas, articuladas mediante franjas horizontales o verticales. María Lara da visibilidad a percepciones mentales y sensoriales que adquieren una realidad física mediante la pintura. Sus piezas, nacidas de una mirada sensible y atenta a las sutiles variaciones de la luz en su estudio —la artista lo llama “convivir con este ambiente luminoso como receptora”—, son dispositivos cuidadosa y lentamente construidos mediante una precisa valoración del color, sus combinaciones y ritmos. “Percibir es lo mismo que recibir y lo mismo que responder”, dejó escrito Agnes Martin, cuyas pesquisas creativas riman con las de María: percibir la luz y, como receptora, responder a ella, transportando, mediante su gran conocimiento pictórico, color y luz a la superficie del lienzo, creando auténticos espacios de contemplación. En vez de imágenes de rápido consumo, María Lara ofrece al espectador la percepción de la lentitud de la luz.
María Lara nace en Loja (Granada) el 19 de diciembre de 1940. Allí vive unos años, y después en Granada. Estudia Bellas Artes en Sevilla, en Santa Isabel de Hungría y en la Facultad de BB.AA. de San Fernando de Madrid. El tiempo vivido en Madrid es de gran importancia para su formación, por el contacto con excelentes artistas españoles y extranjeros. Por entonces viaja a Italia y Grecia. Al finalizar Bellas Artes, durante un par de años, vive en Málaga, pintando y dando clases de pintura y dibujo. En 1970/71 reside un tiempo en París y Burdeos. Ya en España, en 1973, se casa con el artista japonés Mitsuo Miura, con quien tiene dos hijos, y durante trece años residen en Bustarviejo (Madrid). A partir de 1985 se establecen definitivamente en Madrid, donde comparten estudio hasta la actualidad. En 1982 obtiene una beca del Ministerio de Cultura: Nuevas aportaciones a las Artes Plásticas. De 1989 a 1999 colabora en la creación y desarrollo de la Galería y Ediciones Ginkgo, de Madrid, junto a Arturo Rodríguez y Mitsuo Miura. Su obra se encuentra en diferentes colecciones: Museo Helga de Alvear, Cáceres; MUSAC, León; Junta de Andalucía, Sevilla, Caja Madrid, Madrid; Ayuntamiento de Burgos, entre otras. Entre sus exposiciones individuales recientes se encuentran : «Percepciones de interior», en Galería Maior, Pollença, Mallorca (2022) y Galería Adora Calvo, en Las Rozas, Madrid (2021); «Sensaciones, registros e impresiones», MUSAC, León (2019); «La luz», Museo Francisco Sobrino, Guadalajara (2019).

Gema Polanco, Toda mi casa es un altar, Museo Nacional de Artes Decorativas, Madrid. Del 12 de junio al 8 de noviembre de 2026.
La artista Gema Polanco (Valencia, 1992) transforma la segunda planta del Museo Nacional de Artes Decorativas en un territorio íntimo, híbrido y vibrante. Su intervención, concebida como proyecto site specific, se entrelaza con la arquitectura y las colecciones del museo, activando un diálogo entre lo doméstico y lo sagrado, entre el arte contemporáneo y la memoria material de los objetos que habitan nuestras casas. Toda mi casa es un altar parte de una pregunta sencilla y radical: ¿qué convierte un espacio en hogar y lo hace digno de cuidado, fe o memoria? El punto de partida es un gran tapiz suspendido en la escalera, que nos da la bienvenida y actúa como umbral al imaginario de la artista. A partir de ahí, a través de banderas, collages, trajes, amuletos y talismanes, Polanco crea un recorrido que invita a mirar de otro modo los materiales cotidianos. Cada pieza se ofrece como gesto de transformación, capaz de revelar la dimensión espiritual que late en los objetos más próximos. La práctica de Polanco se nutre de los procesos artesanales, el espíritu autodidacta y los lenguajes de la cultura popular. Su relación con los textiles y los oficios manuales parte de un acercamiento orgánico e intuitivo, donde aprender, adaptar o inventar métodos forma parte del proceso creativo. En esta convivencia entre sus obras y el patrimonio del museo, este se deja transformar, la autora se integra en sus estancias y lo que parecía estable adopta una nueva piel. Así, la casa se abre a lo invisible: un espacio donde lo cotidiano puede volverse ritual y donde cada objeto guarda la posibilidad de ser refugio, ofrenda o promesa. El visitante es invitado a habitar ese umbral. Esta exposición forma parte de la Sección Oficial del festival PHotoESPAÑA 2026.

Teresa Lanceta, Fueron tejidos, Museo Arqueológico Nacional, Madrid. Del 19 de mayo al 15 de noviembre de 2026.
Teresa Lanceta, doctora en Historia del Arte con una trayectoria consolidada en instituciones como el MoMA o el Museo Reina Sofía, Premio Nacional de Artes Plásticas 2023, parte en esta ocasión de una investigación fascinante: el análisis de las vestiduras que lucen las célebres Damas esculpidas en piedra y el estudio de la orografía de los yacimientos arqueológicos. A falta de fragmentos textiles reales del periodo ibérico, la artista ha elaborado tapices y precisos ensayos de pliegues que emulan las formas y caídas de los mantos antiguos, uniendo conceptos como revestimiento o pliegue que son comunes tanto a la costura como a los procesos geológicos. De esta manera, la vida de los tejidos se sitúa en el centro de un proceso morfológico donde la temporalidad artística se funde con la historia de la tierra y sus paisajes. Esta intervención constituye la cuarta entrega del ciclo Memoria, tejidos, museos. Los barrios bajos de la atención, un proyecto comisariado por Selina Blasco y Patricia Molins que fomenta la colaboración entre artistas contemporáneas y equipos de museos nacionales. Tras su paso por el Museo del Traje, el Museo del Romanticismo y el Museo de Artes Decorativas, esta serie de exposiciones continúa rescatando aspectos olvidados o sutiles de nuestras colecciones públicas. A través de la obra de Lanceta, el Museo Arqueológico Nacional no solo exhibe arte, sino que ofrece una reflexión profunda sobre cómo la materia textil ha servido durante siglos para cubrir, ornamentar y definir la identidad de las sociedades que nos precedieron.

Andrea Canepa, Fardo, Palacio de Cristal, MNCARS, Madrid. Desde 13 de enero de 2026 al 31 de enero de 2027.
Andrea Canepa (Lima, 1980) intervendrá en 2026 las lonas que cubren el Palacio de Cristal del Parque del Retiro durante las obras de restauración en curso. El trabajo de Andrea Canepa parte de su profundo interés por la manera en que los objetos, los espacios y las estructuras culturales construyen narrativas sobre la memoria y la identidad colectiva. Su práctica se sitúa en un territorio de diálogo entre el arte, la sociología, la historia y la antropología, desde donde explora cómo los sistemas de organización –visuales, espaciales o simbólicos– no solo condicionan nuestras formas de percibir y habitar el mundo, sino que son constructos arraigados que a menudo operan de manera dirigida. Canepa aborda esas lógicas como objetos de estudio, apoyándose en investigaciones sostenidas en el tiempo que con frecuencia entroncan con el pasado de su país y con la historia de América Latina. Concibe sus instalaciones, esculturas y textiles como experiencias transitables y habitables no exentas de una dimensión temporal que las complejiza. El tiempo implica tránsito, exploración, trayecto, para recomponer la obra en términos conceptuales y de experiencia. Canepa incorpora asimismo el color, el cambio de escala y la alteración de lenguajes heredados como estrategias de extrañamiento que activan en el público un cuestionamiento crítico de las gramáticas culturales dominantes. De este modo, sus obras aterrizan en el presente cuestiones aparentemente lejanas en el espacio y el tiempo que interpelan poética y críticamente nuestra forma de estar en el mundo. La propuesta de Andrea Canepa para la segunda intervención en la lona que cubre temporalmente el Palacio de Cristal es parte de la investigación iniciada en la exposición As We Dwell in the Fold (MSU Broad Museum, Michigan, 2023), centrada en los fardos textiles de la cultura Paracas y en el ritual ancestral de envolver a sus difuntos. En este nuevo proyecto, Canepa traslada esas ideas al contexto del Palacio de Cristal, un edificio decimonónico marcado por la transparencia y por la lógica de la exhibición. Esta arquitectura de hierro y vidrio, emblema de una modernidad vinculada también a los avances técnicos, conecta con los artefactos ópticos precursores del cine. La artista convierte así el Palacio en un praxinoscopio contemporáneo que transforma sus paños acristalados en secuencias de cubrir y descubrir textiles, un relato cíclico que cobra sentido conforme el visitante rodea el Palacio.
MURCIA

Elisa Séiquer, Palacio Almudí, Murcia. Del 4 de septiembre hasta 3 de enero 2027.
Muestra con motivo del 30 aniversario del fallecimiento de la escultora. Séiquer era una artista especializada en el cuerpo humano y su anatomía, y realizó retratos de personalidades destacadas del municipio. Así, la muestra, comisariada por Tomás Ruiz Planes, recoge más de un centenar de obras, de las que unas 40 son inéditas, que llegan a Murcia desde Bélgica o las ciudades de Madrid y Alicante, incluyendo dibujos, retratos y bustos, entre otras piezas.
Elisa Seiquer (Murcia, 1945) fue una de las escultoras más destacadas de la Región en la segunda mitad del siglo XX y falleció en 1996, con solo 50 años. Se formó en la Escuela de Artes y Oficios de Murcia y después en las Bellas Artes de Valencia y Madrid, donde estudió becada por la Diputación Provincial. Trabajó en el taller de Juan González Moreno y recibió una beca del Gobierno francés para formarse en París, así que su recorrido pasó por varias ciudades antes de volver a su tierra.
En 1964 formó parte del grupo Aunar, un colectivo que renovó el arte murciano de los sesenta. A lo largo de su carrera, su forma de entender la figura humana fue cambiando: empezó con un naturalismo estilizado que luego se volvió más fragmentado. Entre sus reconocimientos está el Premio Francisco Salzillo de Escultura, que ganó con Saltando (también conocida como El salto o El salto equilibrista). En 1992 participó en la Exposición Universal de Sevilla dentro del Pabellón de Murcia, y su obra Juego de muchachos (1982) sigue instalada en el jardín de Las Tres Copas, en La Flota.

Un legado para Murcia. Colección Adela Barba, Museo de Bellas Artes de Murcia (MUBAM). Desde 12 de junio hasta el 8 de noviembre 2026.
Una muestra que reúne parte de uno de los depósitos artísticos más relevantes incorporados recientemente a la institución. La exposición presenta pinturas, esculturas y objetos artísticos de los siglos XVI al XVIII, muchos de ellos restaurados por el Centro de Restauración de la Región de Murcia, y permite al público conocer una selección de obras procedentes de una de las colecciones privadas más destacadas que existieron en la Región de Murcia durante el siglo XIX.
La colección depositada está integrada por 31 piezas entre pinturas, esculturas y objetos decorativos procedentes de los fondos reunidos por la familia d’Estoup y por Juana García de la Cuesta y Ruiz de Monsalve, primera marquesa de Villamantilla de Perales. El conjunto reúne obras de autores, escuelas y talleres de España, Italia, Flandes y Nápoles, con una temática centrada principalmente en episodios del Antiguo y Nuevo Testamento.
Entre las piezas más destacadas figuran el lienzo ‘Ascensión de Cristo’, del pintor boloñés Giulio Cesare Procaccini; ‘San Francisco recibiendo los estigmas’, atribuido al taller de José de Ribera; ‘San Juan Bautista con el cordero’, inspirado en modelos del propio Ribera; y ‘El profeta Elías arrebatado en el carro de fuego’, vinculado al taller de Francisco Ribalta.
La exposición incorpora además una decena de obras restauradas recientemente, que se suman a otras siete piezas de la colección que ya habían sido mostradas anteriormente en el museo. El recorrido permite conocer también el trabajo realizado por el Centro de Restauración de la Región de Murcia, mediante paneles explicativos y comparativas fotográficas que muestran el estado original de las obras y los tratamientos aplicados para su recuperación y conservación.
Uno de los hallazgos más relevantes derivados de estos trabajos ha sido el descubrimiento de una pintura oculta bajo repintes posteriores. Una obra identificada durante siglos como una representación de una Magdalena penitente escondía en realidad una escena mitológica protagonizada por Adonis, Venus y Cupido, que ha podido recuperarse gracias al proceso de restauración.
NAVARRA

Hito Steyer, Dos instalaciones, Polvorín de la Ciudadela. Del 2 de octubre al 15 de noviembre 2026.
ENCUENTROS DE PAMPLONA 2026.
¿Es el museo un campo de batalla? Analiza los vínculos financieros y políticos ocultos y profundamente entrelazados que existen entre las instituciones de arte contemporáneo y la industria armamentística mundial.
En November, Hito Steyerl analiza el papel de las imágenes en la revolución, narrando la trayectoria de Andrea Wolf, una amiga que se involucró en el movimiento de liberación kurdo en Turquía. La obra entrelaza imágenes documentales de la televisión kurda, escenas de una película amateur rodada por las dos amigas cuando eran adolescentes, fragmentos de películas de Bruce Lee y la propia narración de Steyerl. Al abordar diversos temas —entre ellos, el género en los levantamientos políticos y la estética de la protesta—, esta pieza marcó la pauta de la obra posterior de Steyerl.

Mona Hatoum, Web, Sala Horno de la Ciudadela, Pamplona. Del 2 de octubre al 15 de noviembre 2026.
Web. Instalación de Mona Hatoum. ENCUENTROS DE PAMPLONA 2026
Esferas de vidrio transparente soplado a mano y cable de acero inoxidable. Colección de Arte Contemporáneo Fundación ”la Caixa”.
Suspendida en el espacio circular de la sala Horno, Web transforma la arquitectura en una experiencia envolvente. La obra adopta la forma de una telaraña compuesta por cables de acero y esferas de vidrio transparente, frágiles y relucientes, que alteran la percepción del lugar y activan una relación física con el espacio.
La instalación condensa algunas de las tensiones centrales en la obra de Mona Hatoum: atracción y amenaza, delicadeza y violencia, refugio y confinamiento. La precisión de la telaraña suspendida sobre nuestras cabezas fascina por su estructura perfecta y cuidadosamente hilada, al tiempo que evoca una malla de captura. Su presencia resulta seductora e inquietante a la vez.Las esferas de vidrio recuerdan a gotas de rocío o a una constelación. Su belleza centelleante contrasta con la posibilidad de quedar atrapado en una red invisible. Así, convierte un motivo familiar en una imagen poética y perturbadora de las estructuras que nos contienen, nos conectan y, en ocasiones, nos aprisionan.

María Azkarate, Tercer paisaje, Museo de Navarra, Pamplona. Del 15 de mayo de 2026 al 4 de abril de 2027.
La exposición se enmarca al programa “Todo el arte es contemporáneo”, que se desarrolla en la capilla e incluye una línea de exposiciones temporales de larga duración de artistas navarros y navarras en activo. Desde 2018, han presentado sus proyectos Dora Salazar, Carlos Irijalba, Celia Eslava, Gentz del Valle, Javier Muro, María Jiménez Moreno, José Ramón Anda y Maite Leyún. Se muestran las 16 fotografías, de dos series, que el Museo de Navarra adquirió en 2021 y una instalación multisensorial proyectada por María Azkarate específicamente para esta exposición, “Jardín suspendido”, acompañada de “Jardín mínimo” y de “Jardín sonoro”, esta última de autoría de David Serrano y Borja Alcate. El montaje de “Jardín suspendido” se ha realizado en la propia sala capilla del Museo, de forma colaborativa a lo largo de dos semanas con la participación de un centenar de personas voluntarias. El proyecto responde a la solicitud del Museo de Navarra para traer la periferia al interior de la capilla, desarrollando una instalación específica a partir del proyecto “Tercer Paisaje”, del que el museo conserva una serie de fotografías en su colección. El concepto de Tercer Paisaje, formulado por Gilles Clément, reivindica los espacios residuales —terrenos baldíos, ribazos, parcelas abandonadas— como reservas de biodiversidad y expresión de una ecología autónoma. Estos lugares, situados al margen de la planificación y el control económico, activan nuevas lógicas para repensar nuestra relación con el territorio y con las formas de vida contemporáneas. La propuesta diseñada para la capilla del Museo de Navarra ofrece una experiencia multisensorial que articula cuatro dimensiones: visual, táctil, olfativa y sonora. Se basa en la integración de fotografías del proyecto Tercer Paisaje con una instalación efímera de flores y plantas secas (“Jardín suspendido”), recogidas en la periferia de Pamplona que la artista fotografía y preservadas por ella misma, que componen un volumen suspendido que despliega una organización abierta, sin jerarquía ni centro. La dimensión acústica es aportada por “Jardín sonoro”, es generada a partir de impulsos bioeléctricos de la planta viva y abre una dimensión de lo vegetal fuera de nuestro rango sensorial. Las dieciséis fotografías que completan la muestra recorren los espacios residuales en sus distintos estadios y componen un herbario fotográfico que reconoce en cada espécimen una singularidad que, de otro modo, quedaría diluida en la masa vegetal indiferenciada. La exposición es una invitación, desde el encuentro con la diversidad que habita el margen, a dejarse atravesar por lo que habitualmente ignoramos: la densidad de vida que crece donde el control se retira.
María Azkarate, Vitoria 1977. Afincada en Pamplona desde 1995, es arquitecta por la Universidad de Navarra. Tras varios años de ejercicio profesional, orienta su labor hacia la fotografía. Desde la investigación, desarrolla ensayos visuales sobre la ciudad, el territorio y el paisaje construido. Especialmente interesada en las tensiones que atraviesan el territorio y en cómo la fotografía las hace legibles, su trabajo revela la dimensión política del paisaje cotidiano. Ha expuesto en instituciones como el Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo de Navarra, la Universidad Pública de Navarra, el espacio Artegunea de Tabakalera en Donostia o el Pabellón de España de la Bienal de Arquitectura de Venecia. Ha sido reconocida con el premio BAFFEST a fotógrafas emergentes vascas. Su trabajo forma parte de colecciones públicas como las del Museo de Navarra y el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Compagina su práctica fotográfica con la docencia en escuelas de fotografía. Participa habitualmente en talleres, charlas y otros contextos de formación, mediación y producción artística relacionados con la imagen y el espacio.
COMUNICAD VALENCIANA
ALICANTE
CASTELLÓN

VALENCIA

Regina de Miguel, IVAM, Valencia. Desde el 29 de octubre de 2026.
Comisariado: Rosa Lleó.
El trabajo reciente de Regina de Miguel explora la violencia extractivista y el pensamiento geotraumático, primero en la selva colombiana (Catábasis), después en la cuenca minera de Río Tinto (Nekya). En su nuevo proyecto, busca cerrar una trilogía examinando la proyección de la explotación de recursos hacia el espacio exterior, planteando interrogantes sobre las razones y las implicaciones éticas de estas iniciativas. Sus investigaciones se apoyan en la astrobiología y la biomi- nería, con precedentes en trabajos realizados junto al Centro de Astrobiología de Madrid, donde se estudian formas de vida extremófilas en la Faja Pirítica Ibérica. Estos hallazgos, que revelan una «biosfera oscura» con organismos capaces de sobrevivir en condiciones extremas, sugieren posibles paralelismos con la vida en Marte u otros cuerpos planetarios. La biominería, mediante el uso de microorganismos para procesos extractivos menos contaminantes, abre la posibilidad de un extractivismo extraplanetario, reactivando el debate sobre la terraformación, la colonización y los límites éticos de estas prácticas. La intención de este proyecto sería la realización de una instalación que explore los aspectos descritos tratando de apelar a la construcción de nuevos modos de existencia y relación con la «materia prima» de nuestra realidad. El planteamiento inicial propone un relato que nos sitúa entre la realidad y la ficción, protagonizado por una científica que forma parte de una misión en la luna Europa. Concretamente en la región de Conamara Chaos.
El formato de instalación audiovisual es propicio para este tipo de formula- ciones transfronterizas en las que generar un ecosistema heterogéneo de fuentes tomadas de la realidad, pero también de las procedentes del pensamiento es- peculativo. Como describe Jameson en Arqueologías del futuro, el contenido del inconsciente político está compuesto en gran medida por un conjunto de representaciones sociales recibidas y puede imaginarse que funciona como una especie de caleidoscopio: descomponiendo, mezclando y reajustando compulsivamente su colección de «imágenes sociales» del pasado de la ideología, como respuesta a los dilemas, conflictos y traumas recurrentesque pertenecen de hecho a la vida cotidiana impuesta por todos los modos de producción hasta ahora existentes. El enfoque narrativo y visual responderá así a una discontinuidad estructural y a una hibridación genérica, recurso habitual en la ciencia ficción por ejemplo en Ursula K. Le Guin. Para ello se tomarán aspectos característicos de los relatos de viajes, de las investigaciones antropológicas, de los retratos subjetivos, de los mitos, etc., con el fin de producir una sensación de extrañamiento en nuestra propia receptividad genérica, pero también con el propósito de evitar una descripción lineal, sino una diacrónica de la evolución de los hechos o fenómenos a través del tiempo.

Melanie Smith, Solo una cosa era extraña, seguir pensando como antes, IVAM, Valencia. Del 7 de octubre de 2026 al 10 de enero 2027.
La exposición integrará las dos últimas producciones de la artista británica Melanie Smith: Estudios para ajolote (2025) y Tixinda (2025). Ambos proyectos se centran en dos animales en peligro de extinción, por un lado, el ambystoma mexicanum conocido también como ajolote mexicano; anfibio endémico del Valle de México del que quedan entre 500 y 1000 individuos en su hábitat natural y, por el otro el plicopurpura pansa, o caracol púrpura.
La púrpura de Tiro, capital fenicia, en el Mediterráneo Oriental, fue uno de los materiales más codiciados por las civilizaciones antiguas y ha teñido las telas de morado en diferentes geografías. Hoy día, este animal sólo habita, en peligro, en las costas de Oaxaca en México.
Bajo una pregunta sobre la mirada y la imagen, la artista busca en diferentes medios como la pintura, el dibujo, el video y la escultura modos de acercarse a estas formas de lo vivo sin generar representaciones deterministas. Son recorridos por diferentes escalas de visión y de perspectivas que le permiten a la artista jugar con las representaciones para proponer un acercamiento que conecte al público con el agenciamiento propio del animal, desde su corporalidad, su plasticidad, su color, en una frase, desde su particular forma de existir.
Con estas obras Smith articula una serie de preguntas sobre la relación entre cultura y naturaleza poniendo en cuestión una idea de separación y superando una jerarquía ontológica de lo vivo evocando una poética que invita a otra manera de mirar, quizá más empática, más curiosa, que quiere, en los límites del propio arte, intentar aprender de los otros seres con los que vivimos.

Pepa L. Poquet, Trazar-Ordenar-Construir, Centre del Carmen, Valencia. Del 18 de septiembre al 29 de noviembre 2026.
Toda imagen es el resultado de un proceso: una acumulación de gestos, decisiones, tiempos y desplazamientos. En la práctica artística de Pepa L. Poquet (Vilallonga de la Safor, 1955), la imagen nunca aparece como un punto de llegada, sino como un territorio de exploración desde el que pensar la percepción, la memoria y la experiencia. Desde mediados de la década de 1980 hasta la actualidad, su trabajo ha transitado con naturalidad entre disciplinas, soportes y tecnologías, entrecruzando lo analógico y lo digital sin establecer jerarquías, guiado siempre por la necesidad de encontrar la forma precisa para cada idea.

Arte, dolor y compromiso. Mujeres en la Colección Martínez Guerricabeitia, La Nau Universidad de Valencia. Del 18 de septiembre 2026 al 10 de enero 2027.
Esta muestra reúne un amplio conjunto de obras que evidencian el claro criterio de compromiso social de la Colección, una plástica que trasciende los límites del discurso estético para convertir el dolor en memoria política y en denuncia social, según explican sus comisarios, Rafael Gil y Mariángeles Pérez. La exposición tiene como objetivo poner en valor el quehacer de las mujeres artistas cuyas obras integran la Colección Martínez Guerricabeitia de la Universitat de València. Todo proceso creativo está atravesado por las emociones experimentadas, tanto individuales como colectivas, que afloran en contextos históricos concretos para dejar una impronta en las obras.
Las guerras, los exilios, las migraciones o la precariedad económica y laboral actual están en la plástica contemporánea. La creatividad de las mujeres artistas presentes en la muestra deja aflorar el dolor compartido ante tales situaciones políticas y sociales, y actúa para exorcizarlo, o bien para denunciar y provocar una reacción pública que conmueva y conciencie al espectador. Muchas de las obras que se exhiben fueron creadas por mujeres que desarrollaron su labor en un contexto sociopolítico que hacía muy difícil su autonomía como creadoras. Y, sin embargo, consiguieron subvertir los parámetros del poder que las subyugaba y dejar testimonio de su sentir. Otras, de épocas más recientes, han disfrutado de un mayor prestigio en su momento, pero aún hoy la mayoría de artistas mujeres continúan reivindicando su lugar en un sistema artístico marcadamente androcéntrico.
La exposición Arte, dolor y compromiso ha podido ser contemplada en diversos espacios de la provincia de Valencia y llega ahora al Centro Cultural La Nau, lugar donde se conserva la colección y espacio testigo del devenir de la misma. A lo largo del territorio se han mostrado estas obras, en ocasiones acompañadas de las de otros autores de la misma donación con el fin de establecer un punto de contraste al ser ejemplo de la consideración y del entorno muchas veces hostil en el que expresaron su creatividad, sobre todo durante el franquismo, como refleja la representación femenina que aparece en muchas obras de la colección realizadas por autores como Artur Heras, Rogelio López Cuenca y Josep Renau.
En esta ocasión contemplaremos el conjunto de las obras realizadas por las artistas de la Colección, que podrán verse juntas por primera vez en la ciudad de Valencia. En la muestra están presentes artistas de renombre internacional como Manuela Ballester o Jacinta Gil, que sufrieron el exilio exterior e interior. Artistas como Carmen Grau, Isabel Oliver o Carmen Calvo (ganadora de la 1a Bienal Martínez Guerricabeitia 1990) se enmarcan en un contexto de transición democrática en el que se combinan las lecturas de grandes mitos de vanguardia con reivindicaciones de memoria y consideración social de las mujeres. Junto a ellas muchas de las obras premiadas en las bienales que durante años convocó la Universitat de València, donde las artistas transforman el dolor, ante guerras injustas y conflictos personales actuales, en compromiso y lucha mediante el arte.

Irene Grau y Marco Giordano, Te llamo cuerpo, IVAM, Valencia. Del 16 de julio al 29 de noviembre 2026.
Te llamo cuerpo forma parte del ciclo expositivo Territorios en tránsito/Solo dúo, una plataforma de intercambio y proyección que conecta a artistas de distintos contextos institucionales y geográficos. El ciclo propone el diálogo entre dos creadores —uno invitado por una institución colaboradora y otro vinculado a la Comunidad Valenciana— generando un recorrido compartido en dos sedes y dos tiempos expositivos. Este formato fomenta el cruce de miradas, lenguajes y territorios, impulsando redes de colaboración que amplían el alcance del tejido artístico contemporáneo.
La exposición Te llamo cuerpo pone en diálogo las prácticas artísticas de Marco Giordano e Irene Grau. En el centro de la muestra se sitúa la relación y la tensión entre el cuerpo y el mundo más que humano, un amplio horizonte que abarca desde las especies vegetales y minerales hasta las infraestructuras que habitan nuestros ecosistemas urbanos. El título Te llamo cuerpo alude al acto de reconocer elementos más que humanos, naturales o artificiales, como cuerpos, sujetos dotados de una propia esencia con los que entrar en contacto. Cada artista articula esta dinámica relacional a través de posicionamientos, modos y técnicas diferentes.
Por un lado, para Irene Grau su propio cuerpo es el medio a través del cual entrar en diálogo con el paisaje natural, atravesarlo, habitarlo y emplearlo como elemento para desarrollar una producción artística coherente. Sus obras son a menudo el resultado de acciones performativas, no solo huellas y documentaciones de estos procesos, sino sistemas en los que la materia natural se convierte en léxico que dialoga con la historia de la pintura y del paisaje. Por otro lado, en la práctica de Marco Giordano el cuerpo nunca se exhibe, sino que siempre se sugiere. Su investigación parte de la palabra, del sonido y de los materiales para recomponer un lenguaje escultórico intrínsecamente performativo. Su trabajo implica con frecuencia la recomposición y transformación de la materia como un acto capaz de interrogar fenómenos sociales contemporáneos que revelan fricciones políticas.
Te llamo cuerpo reúne obras preexistentes de Irene Grau y Marco Giordano, junto con algunas nuevas producciones de ambos realizadas específicamente para los espacios del museo, abarcando desde el medio de la pintura hasta la fotografía, y de la escultura a la instalación.
Irene Grau presenta una selección de obras pertenecientes a los dos ciclos brillo abrigo (2024) e Iron / A hierro (2023-2024). En esta última serie Irene trabaja desde su cuerpo hacia la naturaleza, grabando, manchando con óxido y agua los lienzos. Utiliza la fuerza para arrastrar las telas convirtiendo a la hierba en innumerables pinceles que dibujan el lienzo plasmando la acción del hombre de las minas en la obra. Toda esa fuerza queda grabada en la superficie de la obra conviviendo con toda la delicadeza del agua. El paisaje se pinta a sí mismo. Abrigo, es un trabajo realizado en el entorno de Altamira que parte de conectar dos cuestiones esenciales, la presencia del agua a través del movimiento y la posibilidad de entenderse como refugio. Acompañará estas series con una de nueva producción realizada a partir del polvo que sustenta la fabricación de azulejos de cerámica en la zona de Castellón.
Marco Giordano construye un nuevo ecosistema poniendo en diálogo distintos ciclos de trabajo, con la amplia instalación escultórica Gridlocks (2026) como eje central. Estas esculturas están compuestas por ensamblajes de aluminio, cobre, fibra de vidrio y plástico, elementos que conforman las infraestructuras energéticas, cuerpos a menudo invisibles dentro de nuestras ciudades. Realizado a partir de materiales procedentes del desmantelamiento de cableados en Glasgow, este ciclo representa la primera etapa de una investigación de largo recorrido que el artista está dedicando al tema de la transición energética y a las lógicas productivas y extractivas que la sustentan.

La mujer en la obra de Julio González, IVAM, Valencia. Del 27 de marzo de 2026 al 28 de febrero de 2027.
Comisaria: Brigitte Léal.
La exposición La mujer en la obra de Julio González reúne 148 obras —todas ellas procedentes de la Colección del IVAM, con la excepción de cuatro dibujos de la colección Alfons Roig de la Diputación de València— y constituye una selección inédita que pone en valor la riqueza y singularidad de los fondos del IVAM en torno a la figura de la mujer en la producción del artista. La muestra presenta una organización temática de las obras de Julio González para subrayar las grandes etapas de su evolución, enlazando vida y creación, intimidad e historia, los retratos del entorno familiar o de mujeres de la vida moderna, la mujer campesina y la mujer urbana, las maternidades y las lectoras, desnudos académicos o abstractos, figuras reales o idealizadas. Sus esculturas también están cargadas de significado, muestran la emancipación de las mujeres contemporáneas y su tránsito de la esfera privada a la pública. Rendir un homenaje a la obra de Julio González es recordar a las tres mujeres que fueron fieles a su memoria: su hija, la artista abstracta Roberta González cuya obra está todavía por estudiar fuera de la influencia de su padre, y las generosas herederas de esta, Carmen Martínez y Viviane Grimminger que ampliaron con sus donaciones los fondos del IVAM. Es indiscutible que de no ser por la fidelidad de su hija Roberta a su memoria, la obra de González no habría alcanzado tal proyección. Tras la muerte de su padre en 1942, Roberta realizará, entre 1953 y 1966, donaciones de esculturas, pinturas y dibujos al Musée national d’Art Moderne de París. En 1972 hace extensiva su generosidad al Museu Nacional d’Art de Catalunya de Barcelona y al futuro Centro Nacional de Arte Reina Sofía de Madrid. Tras su muerte, en 1976, sus dos legatarias universales, la galerista y editora Carmen Martínez y Vivianne Grimminger, continuarán su generosa política de difusión y promoción de la obra de Julio González, dotando entre 1987 y 1997 al IVAM de un fondo excepcional que asciende a 400 obras, así como de los archivos y la biblioteca del artista. El Museo pasa a denominarse desde entonces Centro Julio González.

El aura de una saga moderna: Ignacio, José y Marisa Pinazo, IVAM, Valencia. De 3 de marzo de 2026 al 7 de febrero de 2027.
Valencia es, entre 1870 y 1920, uno de los núcleos artísticos más prolíficos e influyentes de su tiempo. Un elevado número de pintores nacen y se forman en la ciudad, de los cuales hoy sólo se recuerda a una reducida parcela, a los denominados grandes maestros de la Escuela Valenciana, a pesar de que la mayoría de ellos residieron fuera de su ciudad natal. De este amplísimo catálogo de pintores de mediados de los siglos XIX y XX apenas conocemos las biografías de unos pocos, y uno de los enigmas es a veces saber cómo consiguieron sobrevivir en un medio tan competitivo y saturado de profesionales. La opción para una gran mayoría fue desplazarse a otras ciudades y países de Europa y América principalmente. La docencia fue uno de los medios profesionales por los que muchos optaron, pero cuando se dependía exclusivamente de la comercialización de los trabajos en un mercado del arte tan constreñido como local, la vida de gran parte de estos artistas no dejaba de ser heroica. En un contexto tan creativo como el valenciano, diríase que la vocación artística era en algunos casos como un componente genético que con facilidad se transmitía de padres a hijos. Tal es el caso de los Pinazo, que son un ejemplo que sin duda destaca entre las diversas familias artísticas de la ciudad, como los Capuz, los López, los Benlliure, los Sorolla o los Manaut Viglietti, entre otros. En este fenómeno de transmisión del oficio hay un componente práctico, de continuidad o herencia de una tradición, de vocación también. La vivencia y familiaridad con la creación artística crea una predisposición que favorece la continuidad del oficio. Como ejemplifica bien el caso del clan de los Pinazo que ahora se presenta. El gran maestro Ignacio Pinazo Camarlench (1849-1916) tuvo dos hijos que se dedicaron al arte, José e Ignacio Pinazo Martínez, el primero pintor y el segundo escultor, aunque también practicó la pintura y fue cantante. Aunque Ignacio Pinazo Martínez es un gran escultor, se ha optado ahora por mostrar la obra de Marisa Pinazo Mitjans (1912-1990), hija de José Pinazo Martínez (1879-1933), ya que es ella quien da continuidad al arte de la pintura dentro de la tercera generación. Confrontar o mostrar secuencialmente el arte de tres generaciones obliga a interpretar las relaciones existentes, la evolución gradual de cada uno de ellos, así como unas persistencias que lógicamente son más acentuadas entre padre e hijo que entre abuelo y nieta. Aunque la potente personalidad del abuelo sea objeto de veneración, el arte de cada cual sigue su curso y las creaciones de los tres van hablando de una superación de modelos y de evoluciones estilísticas que en su conjunto posibilitan realizar un sugestivo recorrido que nos lleva del Naturalismo y el Modernismo al Art Decó. Los estímulos que provocan los modelos paternos en las distintas generaciones crean unas conexiones o nexos que se detectan claramente entre los trabajos de Ignacio Pinazo y las creaciones de José Pinazo de su fase inicial, al igual que sucede entre ciertas pinturas de Marisa Pinazo y creaciones de José Pinazo. Una breve selección y hermanamiento de obras de distinto género permiten apreciarlo con nitidez.

María Gomar, Objetos desaparecidos, CCCC Valencia. Online.
El Centro de Carme, dentro de su programa #CCCCenCasa te ofrece una nueva manera de visitar sus exposiciones desde casa, a través de sus tours virtuales, una experiencia inmersiva que permite acceder a contenidos, juegos interactivos y otros detalles específicamente desarrollados Producida por la Delegación de Memoria Histórica de la Diputació de València y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, la muestra es una aproximación artística a los objetos personales de víctimas del Franquismo en el contexto de las fosas comunes de Paterna (València). ¿Qué valor adquieren estas piezas en las manos de los familiares? ¿Qué representan para nuestra sociedad? ¿Qué mensaje lanzan a la democracia?
PAÍS VASCO
BILBAO

Zadie Xa, In Situ, Museo Guggenheim, Bilbao. Del 19 de noviembre de 2026 al 25 de abril de 2027.
Zadie Xa (Vancouver, 1983) es una artista de origen coreano-canadiense que trabaja en Londres cuya práctica multidisciplinar explora temas como la identidad, el folclore y la transmisión de la herencia cultural de la diáspora a través de la narración de historias, la performance y la instalación inmersiva. Partiendo de la mitología coreana, el ritual chamanístico, la ciencia ficción y sus propias vivencias, Xa construye entornos multisensoriales en los que embaucadores y personajes híbridos perturban el relato histórico imperante. Sus recientes exposiciones individuales, celebradas en sedes como la Whitechapel Gallery de Londres, Space K en Seúl o Thaddaeus Ropac en París, destacan el interés de la artista por la comunicación entre especies, los símbolos de protección y transformación, y la importancia espiritual del territorio y el lugar. A través de la pintura, el textil, la escultura, el sonido y la performance, Xa fusiona la construcción de mundos fantásticos con la indagación política y metafísica.
La obra de Xa ha estado presente en grandes instituciones internacionales, como el MoMA PS1, el Palais de Tokyo, la Haus der Kunst o la Bienal de Venecia, donde participó en el programa de performances de 2019. Algunas colaboraciones notables con el artista Benito Mayor Vallejo han ampliado aún más su investigación en torno al disfraz, la mascarada y el arquetipo del embaucador. En 2025 Xa fue finalista del Premio Turner, uno de los galardones más prestigiosos de arte contemporáneo en el Reino Unido, por su instalación colaborativa Moonlit Confessions Across Deep Sea Echoes: Your Ancestors Are Whales, and Earth Remembers Everything, presentada en la 16ª Bienal de Sharjah. A través de formas afectivas y de múltiples capas, Xa construye un espacio donde convergen el conocimiento ancestral, la ficción especulativa y la recuperación cultural.

Pipilotti Rist, Ever is Over All, Museo Guggenheim Bilbao. Del 1 de octubre de 2026 al 17 de enero de 2027.
Pipilotti Rist (Grabs, Suiza, 1962), una de las videoartistas más reconocidas de las últimas tres décadas, comenzó a despuntar en los años ochenta al integrar la estética del videoclip en el arte audiovisual, junto con otras influencias, como la cultura popular, la tecnología y el videoarte feminista histórico, desarrollando desde muy pronto un estilo propio de gran carga sensorial y emocional.
La exposición presentará la videoinstalación Ever is Over All (1997), una doble proyección en la que se puede ver a una mujer sonriente con un vestido azul claro que se dedica a romper los cristales de los coches aparcados mientras pasea por la acera. Dicha secuencia se superpone, hasta fusionarse, a otras imágenes de carácter onírico en las que aparecen distintas flores tropicales. El vídeo, acompañado de una sugestiva banda sonora compuesta por el artista Anders Guggisberg y ralentizado a un ritmo pausado, facilita una atmósfera poética que sumerge al espectador en una suerte de realismo mágico en el que una flor se transforma en un arma destructiva, dando lugar a un gesto catártico y esperanzador.

Abigail Lazkoz, Cordero, mitad gato, casi perro, Azkuna Zentroa – Alhóndiga Bilbao. Del 21 de octubre al 1 de enero de 2027.
Articulado entre la retrospectiva y la nueva producción, el proyecto incluye obra expandida, creada a partir de revisitar y reorganizar trabajos preexistentes combinándolos con otros nuevos o inéditos. En coproducción con el DA2 Domus Artium 2002, la muestra reformula y expande el proyecto iniciado en 2025 en Salamanca con Tengo un animal singular.
En su primer despliegue, la muestra recogía en su título las primeras palabras de Una cruza, relato corto que Franz Kafka escribió en 1917. En el cuento, el animal singular es descrito como un ser fantástico, mitad cordero mitad gato. De la misma manera, Lazkoz convertía el concepto de hibridación o mezcla en hilo conductor de las síntesis estéticas que ocupaban las salas del DA2. De hecho, la mezcla de opuestos que caracteriza a “la cruza” servía como referencia interpretativa de la práctica de la artista donde los opuestos, la ambivalencia y la tensión operativa entre lo pequeño y lo grande, lo bidimensional y lo tridimensional, lo abigarrado y lo vacío son rasgos reconocibles. Las síntesis propuestas rechazaban la definición estática de las obras presentadas, subrayando su carácter expandido para dinamizarlas. Así, la exposición se presentaba como un ejercicio de extrañamiento de lo propio, que Lazkoz aplicaba al propio concepto de trayectoria, invitando al público a experimentar el proceso artístico como práctica situada pero también reconfigurable.
En la exposición de Azkuna Zentroa – Alhóndiga Bilbao, Lazkoz propone avanzar en el relato del cordero mitad gato para encontrarnos con una deriva inesperada. Kafka va tejiendo la narración en torno a la identidad binaria como metáfora para hacer saltar por los aires, en el momento en que la unión de los polos opuestos empieza a ser asumible, cualquier expectativa reconciliatoria. Casi a vuelapluma, el narrador nos cuenta que “la cruza”, ese híbrido monstruoso, desea además ser un perro. Después de G.W.F. Hegel, pero antes que Theodor Adorno, Kafka clausura toda posibilidad de restitución sintética para lo escindido, redefiniéndolo desde el arte no como naturaleza o destino sino como vocación. De la misma manera, Abigail Lazkoz plantea un ejercicio de acercamiento a la otredad en su propia práctica, no con la intención de presentarla como un todo amalgamado y fluido, sino para reivindicar el valor de su naturaleza compleja en la aceptación, como en el relato de Kafka, de la pereza y tierna perplejidad que causa ser “cruza”.

M. Benito Piriz, Estrella fugaz y corazón, Ubicarte 40, Bilbao. Octubre hasta 8 de noviembre 2026.
Es el resultado de una investigación sobre las fuerzas de empuje y contención. La artista entiende el empuje como una fuerza fugaz que proyecta el cuerpo hacia fuera y que se presta al cambio, al encuentro y al enfrentamiento. Un impulso que irrumpe como una estrella fugaz y que se desvanece cuando el cuerpo se cansa o la emoción se calma. La contención, por el contrario, opera hacia el interior, regulando, sosteniendo y absorbiendo en un intento de mantener y cuidar aquello que se protege desde la constancia y de corazón.
La exposición se fundamenta en trabajos realizados entre 2024 y 2026, en la modalidad de beca de 2 años con cesión de estudio de BilbaoArte en 2024-26. En este contexto, toma como punto de partida las estrategias de protección presentes en objetos como carrocerías de motocicletas, asientos y barreras de seguridad, comprendidos como sistemas que resguardan lo valioso mediante limitaciones físicas, sujeciones o envolturas, sin renunciar a una dimensión estética; como sistemas concebidos para absorber el impacto y resguardar aquello que protegen mediante estructuras resistentes o carcasas que combinan materiales rígidos con otros más flexibles, blandos o acolchados, destinados al aislamiento. Una segunda piel o membrana que separa dos espacios por medio de una capa flexible y fina, actuando como una barrera física.
El 15 de octubre se activará con SHIPPEO, una intervención que se formalizará en un único día dentro de la exposición Estrella fugaz y corazón, de M. Benito Píriz. La artista Jone Elorriaga ha creado piezas hinchables específicamente para las piezas que forman parte de la exposición, parte de las obras ya presentes en el espacio para generar una transformación en ellas.

Maider Aldasoro, Sala Rekalde, Bilbao. Del 8 de septiembre al 22 de noviembre de 2026.
Maider Aldasoro (México, 1992) es graduada en Bellas Artes en la Universidad del País Vasco y Erásmus en Norwich University of the Arts en 2013. Máster en Investigación en Arte y Creación en la Universidad Complutense de Madrid. Ha realizado residencias en Paradise Air, Tokio, dentro del programa Ertibil Bizkaia, recibiendo el segundo premio dentro de este marco, en Azkuna Zentroa Bilbao y en la Fundación Bilbaoarte. Ha realizado exposiciones individuales como Hiru iltze hatz baten, ANTI Liburudenda 2025, Axila, que robo sobaco 2023 en la Fundación Bilbaoarte, Flexy my Tether en Art Lacuna, Londres, 2022, dentro del marco de B.A.C.E PROJECT y Aurrean Goxo 2021 en Azkuna Zentroa/ Alhóndiga Bilbao.
En su práctica artística mezcla la creación de vestuario, desarrollo de personajes, vídeo y escultura como medios principales. Combina estos medios para generar atmósferas donde el cuerpo, lo onírico, lo teatral y lo lúdico se mezclan, tocando temas como la sexualidad, el juego y las relaciones de poder.

Ra Asensi, Uhinak, Euskal Museos, Bilbao. Del 8 de julio al 28 de diciembre 2026.
La artista Ra Asensi presenta la exposición ‘Uhinak’, que propone una reinterpretación contemporánea de la memoria, el patrimonio y las voces silenciadas de las mujeres vinculadas a la tradición alfarera vasca. La muestra ofrece formas realizadas en gres vidriado con óxidos y algas procedentes del Cantábrico, materiales que evolucionan durante el periodo expositivo.
SAN SEBASTIÁN-DONOSTIA / GUIPUZCOA

Homenaje a las hermanas Feillet, Aite K.E., Donostia/San Sebastián. Del 12 de noviembre al 13 de diciembre 2026.
Hélène Feillet (1812-1889) y Blanche Hennebutte-Feillet (1815-1886) fueron dos de las pioneras de la ilustración y del arte gráfico realizado por mujeres en Euskal Herria
durante el siglo XIX. Mediante esta muestra, Euskal Irudigileak y Donostia Kultura quieren homenajear a ambas, el Día de la Ilustración Vasca, el 12 de noviembre, que este año celebra su segunda edición

Homenaje a Mai Egunza, Biblioteca Central, Donostia. Del 30 de ectubre al 21 de noviembre 2026.
Dentro de la programación de la 37ª Semana de Cine Fantástico y de Terror, este año la habitual exposición Euskadi Fantastikoa ha sido creada como homenaje a Mai Egurza (1986-2025), maravillosa ilustradora y autora de cómic que nos dejó demasiado pronto. Al visitar la exposición podremos hacer un recorrido por sus ilustraciones de la última década, muchas de ellas inéditas. Sus creaciones están llena de vida, alegría y color, mostrándonos una parte de su inmenso mundo interior.

Oihana Egaña, Aiete K.E, Donostia/San Sebastián. Del 8 de septiembre al 9 de diciembre 2026.
Cada tres meses, el Rincón de la Ilustración acoge los trabajos de un ilustrador o de una ilustradora. En otoño de 2026, la elegida es Oihana Egaña. Nacida en San Sebastián en 1973, estudió Magisterio y Filología Vasca. Desde pequeña dio importancia a la imagen y reflejo de ello son sus múltiples trabajos relacionados con la ilustración.
Aunque en su mayor parte es autodidacta, ha participado en diversos talleres con el objetivo de desarrollar y enriquecer la expresión artística; entre ellos, Galtzagorri MarraziOak (edición 2022) y BikoTeka (edición 2023). Junto a Sheila Salamanca, creó su primer trabajo: Eta orain? (Sheila Salamanca y Oihana Egaña, 2024: Berriozar, Denonartean).

Ainara Elgoibar + Usue Arrieta Otaola, Museo San Telmo, San Sebastian. Del 6 de junio 2026 al 6 de junio 2027.
Ainara Elgoibar y Usue Arrieta Otaola, integrantes de Tractora Kooperatiba, son las artistas seleccionadas por Maddi Barber para participar en la séptima edición Museo Bikoitza. El proyecto que han trabajado durante un año se expondrá en la iglesia y el claustro del museo.
Ambas artistas comenzaron su proceso de trabajo analizando el archivo y las colecciones del Museo San Telmo, y aunque el punto de partida fue el mismo, cada una ha desarrollado su trabajo. Usue Arrieta ha creado la instalación Baltzune y Ainara Elgoibar la obra P-003687.
VITORIA

Ilustración y procesos editoriales: Yolanda Mosquera, Artium, Vitoria. Del 23 de octubre 2026 al 10 de enero 2027
Durante sus estudios de Bellas Artes, Yolanda Mosquera (Amurrio, 1971) descubrió su interés por el diseño gráfico y las publicaciones. Su formación en técnicas de impresión experimental la llevó a explorar distintos soportes —el cartel, la prensa y el libro ilustrado—, que hoy constituyen sus principales ámbitos de trabajo. Sus dibujos se materializan también a través de instalaciones y murales.
Su obra se caracteriza por una cuidada composición formal, en la que la línea se transforma en mancha mediante técnicas como el estarcido y la superposición. La construcción minuciosa de los personajes, las escenas y las narraciones confiere a sus imágenes una gran riqueza visual. La naturaleza, lo diminuto y el universo femenino son temas recurrentes en su trabajo.
Galardonada con el Premio Euskadi de Ilustración, ha sido seleccionada en destacados certámenes internacionales, como Ilustrarte, Iberoamérica Ilustra, Sarjah y la Bienal de Bratislava, consolidando su trayectoria como una de las ilustradoras vascas más relevantes de las últimas décadas.
Este proyecto se presenta en el marco del décimo Encuentro Profesional Internacional de Ilustración IRUDIKA, celebrado en Artium Museoa.

Irene Kopelman. Silueta y otras historias, ARTIUM, Vitoria. Del 3 de octubre de 2026 al 28 de marzo de 2027.
Esta exposición individual de Irene Kopelman reúne tanto obras previas desarrolladas por la artista en diferentes contextos como una nueva producción que se relaciona directamente con las formaciones geológicas de Peñas Carrias, en el límite entre las provincias de Álava y Burgos. Este proyecto es fruto de varios viajes de investigación y preparación a la región. La exposición se estructura principalmente a partir de este nuevo proyecto, así como del extenso trabajo editorial que la artista ha desarrollado desde 2003.
Desde que se trasladó a los Países Bajos desde Argentina en 2002, Kopelman ha explorado las representaciones de lo que se constituía como «Naturaleza» en la modernidad, incluyendo la noción de paisaje, arraigada en las tradiciones pictóricas europeas. Tras colaborar con numerosas colecciones de museos, su obra se orientó hacia la confrontación física del paisaje, profundizando en la noción de representación, lo que la ha llevado a diversas geografías y ecosistemas alrededor del mundo.
Kopelman realiza extensas investigaciones a largo plazo en diferentes contextos, formaciones geológicas, ecosistemas específicos y laboratorios científicos. Cada proyecto requiere diferentes medios para materializar sus hallazgos y transformar la experiencia en un soporte duradero. El proceso es fundamental en su práctica y tiene un gran peso en el resultado final de su trabajo.
Como parte de su práctica, los proyectos editoriales se convierten en un elemento importante de su labor, donde los procesos de investigación y las reflexiones sobre la representación se desarrollan de manera coherente. Estas series de publicaciones también sirven para difundir su práctica más allá del formato expositivo.

Jumana Manna, Foragers, Artium, Vitoria. Del 17 de septiembre al 15 de noviembre 2027.
Artium Museoa presenta la película Foragers (2022) de la artista palestina Jumana Manna (1987) dentro del programa de la Sala Z dedicado a prácticas cinematográficas y artísticas que exploran el lugar de la imagen en movimiento en el espacio expositivo.
Foragers retrata los dramas que acontecen en torno a la recogida de plantas silvestres comestibles en Palestina/Israel con un humor irónico y un ritmo meditativo. Rodada en los Altos del Golán, Galilea y Jerusalén, emplea la ficción, el documental e imágenes de archivo para mostrar cómo han afectado a estas costumbres las leyes israelíes de protección de la naturaleza.
Las restricciones prohíben la recogida del ’akkoub (similar a la alcachofa) y el za’atar (tomillo), lo que se ha traducido en multas y juicios para cientos de personas detenidas cuando recogían estas plantas autóctonas. Para los palestinos, estas leyes son la justificación ecológica de una legislación que los despoja aún más de su tierra, mientras que los representantes del Estado ocupante insisten en sus conocimientos científicos especializados y en su deber de proteger.
Siguiendo a las plantas de la naturaleza a la cocina, de las persecuciones de los recolectores por parte de la patrulla ecológica a la labor de la defensa en los tribunales, Foragers captura la alegría y la sabiduría que encarnan estas tradiciones, así como su resiliencia ante la ley que las prohíbe. Al presentar los términos y restricciones de la conservación desde otra perspectiva, la película plantea cuestiones relativas a la política de la extinción, esto es: quién decide lo que va a ser extinguido y lo que sigue viviendo.
