FEMINIS-ARTE II
Desirée Martínez Beltrán
La exposición Feminis-Arte II. Muestra de videoarte de mujeres artistas desde perspectivas de género, comisariada por Margarita Aizpuru y realizada en el centro cultural madrileño CentroCentro Cibeles, reúne la obra de 18 videoartistas procedentes de diferentes países (Bolivia, Brasil, Costa Rica, Cuba, Ecuador, España, México, Suecia, Suiza y Turquía) que, a través de una pluralidad temática (consta de seis bloques o apartados: Poder y violencia de género; Labora, Labora; Amore mío; Feminidades, clichés y parodias; Identidades genéricas y representaciones: cuestionamientos y revisiones; y Au plein air: dejando lastres, oxigenando cuerpo y mente), luchan por una misma causa: la denuncia por la situación desfavorecida que todavía hoy sufre la mujer en las diversas sociedades contemporáneas.
De este modo, encontramos en primer lugar la cuestión del poder y la violencia de género representada ya sea mediante una «huelga secreta» realizada por cien mujeres en conmemoración del Día Internacional contra la Violencia de Género (Alicia Framis, Secret Strike Lleida, 2005), la imagen de cien dedales (instrumento siempre asociado a la mujer) que son bañados por un líquido rojo a modo de torrencial, como una herida sangrando a borbotones (Beth Moysés, Trans-bordando, 2012) o, de una forma más dura y evidente, a través de la ruta a lo largo de un pueblo de la periferia de Ciudad Juárez (México) conocido por la producción de películas pornográficas en las que sus protagonistas son secuestradas y obligadas a actuar, siendo brutalmente torturadas e, incluso, asesinadas (Ambra Polidori, El rapto, 2003).
El segundo bloque temático, intenta evidenciar la situación laboral de la mujer en el mundo actual. Marisa González documenta la diáspora filipina en la ciudad china de Hong Kong (Ellas, filipinas, 2010-2012), donde se concentran más de 150.000 mujeres inmigrantes que trabajan en el servicio doméstico y que no tienen un hogar, por lo que cada domingo (su único día libre) se establecen en lugares públicos donde se relacionan y descansan. Por su parte, Teresa Serrano nos habla de la discriminación que sufren las mujeres en el ámbito laboral por parte de la figura masculina y patriarcal (Glass Ceiling, 2008): una mujer intenta subir las escaleras que conducen a un edificio de oficinas, pero un hombre se lo impide cogiéndola una y otra vez con una cuerda. Igualmente injusto es el lugar que ocupa la mujer en el sistema del arte, como podemos observar en la performance de Estíbaliz Sabada (The Garbage Girl. Manteniendo el mundo del arte, 2007), donde irónicamente limpia las salas de un museo.
El tercer tema de las obras abarca el binomio amor-sexo y las relaciones personales de pareja, las cuales pueden tener una violencia implícita como cuestiona Rosalía Banet en Leftlovers (2007), donde con la «carne picada» de dos figuras de plastilina hace galletas con forma de corazón. En este sentido, Anna Jonsson narra en tono humorístico su convivencia con un gran cerdo de peluche al que tiene que limpiar y alimentar (Oh, un cerdo, me necesita, 2009), y Priscilla Monge juega con los estereotipos de la seducción y el amor (Morir de Amor, 2000).
Por otra parte, las videoartistas María Cañas (Ellas dan el golpe, 2012 / La di puta da, 2013), Alejandra Delgado (¿Hay sitio mejor que el hogar?, 2009) y Corine Stübe (Alter Ego «Rocker», 2004) construyen escenas paródicas de los viejos clichés y estereotipos de la imagen femenina que se impone en la televisión; mientras que Florencia P. Marano (Test de la vida real. Capítulo 3 Julia “Me gustan las novelas de amor”, 2009), Marina Núñez (Multiplicidad, 2006 / Ocaso (Serie Ciencia Ficción), 2007) y Cabello/Carceller (Ejercicios de poder, 2005) hablan de la construcción social de las identidades de género, cuestionando el pensamiento binario todavía predominante en la sociedad actual (hombre-mujer, heterosexual-homosexual, blanco-negro…) y evidenciando que realmente existe una multiplicidad de roles que el ser humano puede desempeñar.
Por último, la muestra concluye con tres vídeos de diversa índole. La obra de Nilbar Gures (Soyunma (Undressing), 2006), donde aparece la propia artista (de nacionalidad turca) desprendiéndose de multitud de hiyab o velos islámicos que representan a sus familiares o amigas y la obra de Glenda León (Cada respiro, 2003 / Mar interno, 2006), que nos invita a respirar y a encontrar la paz en el sonido de las olas al romper en la orilla del mar, parecen seguir la premisa que establece el título del apartado al que corresponden (ir «dejando lastres, oxigenando cuerpo y mente»). Por el contrario, el vídeo de María José Argenzio (7’1 kilos, 2009) no sugiere de primeras una lectura tan favorable, pues aparecen los pies de una bailarina que porta en ellos unos pequeños pesos que en total suman 7’1 kilos y aquello que la artista quiere representar, tal vez, es la violencia que el cuerpo de la mujer ha de soportar a lo largo de su vida y su capacidad de resistencia al dolor.
Feminis-Arte II. Muestra de videoarte de mujeres artistas desde perspectivas de género, CentroCentro Cibeles, Madrid. Del 19 de febrero al 17 de agosto de 2014.
Comisaria: Margarita Aizpuru.

