NATIVIDAD NAVALÓN, CUÉNTAME UN CUENTO
no más Alicias, ni Blancanieves o Bellas durmientes a la espera del príncipe azul
NATIVIDAD NAVALÓN, CUÉNTAME UN CUENTO
Carmen Senabre
Apenas traspasar el umbral, nos recibe una niña inmersa desde la cabeza a la cintura en el agua: estamos ante El paso del testigo (2009), una instalación en bronce y acero que ocupa casi toda la entrada de la galería. Materiales fríos, predominio del gris… austeridad cromática cuya rigidez contrasta con la actitud decidida de la muchacha; idéntica figura femenina se columpia más adentro, rodeada de flores en Hasta donde quieras llegar (2013) así como en la obra también de este mismo año ¿Quieres entrar? en la cual, perdido cualquier temor, atraviesa el cuadro colgado en la pared, dispuesta a aventurarse en el mundo de lo fantástico.
Una nueva instalación, más impactante si cabe, aguarda al visitante cuando baja por las escaleras: contra la pared del fondo, un cabezal negro, el espacio central ocupado por un lecho vestido, sobre cuya almohada se proyectan tres rostros relajados, tres mujeres, en realidad una, puesto que representan diferentes etapas vitales, reflejando la conexión existencial madre-hija e investigando cómo se establecen las relaciones infancia/adolescencia-etapa adulta-madurez/vejez.
El título de este trabajo, Cuéntame un cuento… que da nombre también a la propia exposición, sugiere la posibilidad de romper el cerco de estereotipos que nos han acompañado desde la niñez para definir la feminidad: no más Alicias, ni Blancanieves o Bellas durmientes a la espera del príncipe azul, tampoco la aceptación de una identidad fija, concebida como inamovible y siempre desde el imaginario masculino; estas ideas quedan reforzadas en las fotografías digitales de gran formato (180×80 cm) que acompañan el recorrido por esta sala –metonimia de un modo de pensar desestabilizador– como unos solitarios zapatos de tacón, otros asomando por debajo de las faldas de una mesa camilla o un maniquí de aquellos que utilizaban las modistas para hacer “pruebas” antes de acabar de coser una blusa o una falda.
Natividad Navalón (n. 1961) aborda aquí una vez más cuestiones de género –presentes hace tiempo ya en la crítica feminista del arte– que le han ocupado y preocupado (o a la inversa) a lo largo de su actividad creadora, en la que el objeto escultórico ha sido fundamental, sin que ello le haya impedido experimentar en otros terrenos artísticos o desbordar los límites asignados a cada una de las artes, tal y como sucede en la muestra objeto de este comentario.
Cuéntame un cuento, solo uno más, el último…
Bien pues érase una vez, una escalera muy alta, muy alta, por la que había subido Jack para tocar una nube y después, le daba miedo bajar, hasta que despertó y…
Natividad Navalón, Cuéntame un cuento, Galería Punto, Avda. Barón de Cárcer 37, Valencia. Hasta el 13 de mayo de 2013.
exposición incluida en el II festival Miradas de Mujeres 2013.

