CATACLISMO

LA SOMBRA DEL ARTISTA Y LA ARTISTA A LA SOMBRA

LA SOMBRA DEL ARTISTA Y LA ARTISTA A LA SOMBRA
Cristina Riveiro

Desde que Camille Claudel conociese a su maestro Auguste Rodin y posase para él con 19 años, se convirtió además de su alumna, en su compañera, y amante, y también en su musa. Camille fue una mujer apasionada, valiente y decidida que supo plantarle cara a su época y a la sociedad para entregar su vida a la escultura y al hombre que amaba, aunque él y los celos profesionales hacia ella nunca se lo pusieron fácil. Pero a pesar de que ella también fue una gran escultora ha pasado a la historia por ser la amante de Rodin y no por su obra.

Camille Claudel nació el 8 de diciembre de 1864 en Aisne. Una de sus grandes pasiones desde niña fue moldear barro. Aunque su familia esperaba de ella que fuese una chica tradicional dedicada al hogar, encontró su oportunidad cuando toda la familia se trasladó a París. Una vez allí, tuvo que formarse en una academia privada, ya que la Escuela de Bellas Artes no admitió a mujeres hasta el año 1896. Fue el escultor Alfred Boucher quien le presentó a Rodin, que no tardó en aceptarla como aprendiz. De ahí se convirtió en su musa y después en su amante, pero Camille nunca pudo quitarse de encima los comentarios que ponían en duda que sus geniales creaciones fuesen  realmente suyas y se las atribuían a Rodin. La gran Camille era capaz de crear esculturas tan bellas como Sakountala.

Camille-Claudel-Sakountala

Ambos tuvieron 14 años de relación basada en encuentros y desencuentros y en vivencias muy intensas, mientras Rodin continuaba manteniendo relaciones con su amante Rosa Beruet, con la que acabaría contrayendo matrimonio al final de sus días.

La ruptura entre ambos llegaría en 1898 cuando Camille comprueba que Rodin jamás dejaría a su amada Rose, y a pesar de estar esperando un hijo suyo, éste la obliga a abortar. Camille cae sumida en la desdicha de una traición. Su lenguaje escultórico cambia entonces radicalmente, y también destruye sistemáticamente muchas de sus creaciones. Comienza a crear obras íntimas e inclasificables como la serie de bustos infantiles donde refleja toda su frustración.

A partir de este momento, empezará para Camille un periodo de creación absolutamente obsesivo que dio vida a una de sus esculturas más famosa, La edad madura, donde Claudel representa a un hombre que avanza hacia la vejez, dejando atrás a una joven que le suplica de rodillas que no se vaya.

Camille-Claudel-L’Âge_mûr_ou_La_Destinée, 1899

Entre 1899 y 1905 de su taller propio surgieron obras como El ValsEl Pensamiento, La Ola o El Abandono, que expuso en numerosas ocasiones en el Salon des Artistes Français o en el Salon d’Automne, recibiendo excelentes críticas y apareciendo en numerosas revistas de arte.

Irremediablemente, Camille no pudo escapar a su trágico final. Fallece su padre, que era el único de la familia que siempre creyó en ella, y a los 49 años por orden directa de su familia fue internada en el sanatorio de Montdevergues, a pesar de que  los médicos no consideraron que necesitaba internamiento, mientras su familia insistía en hacerlo por su propia seguridad. Fueron treinta años en los que no dejó de reclamar su derecho a ser libre y en donde se negó a dibujar o esculpir nada. Empezó a desarrollar fuertes paranoias en donde el centro de su ira era Rodin, a quien acusaba de haberle robado sus ideas y de querer acabar con su vida. Todo apuntaba a que Camille padecía una especie de esquizofrenia y oficialmente se declaró que tenía manía persecutoria, aunque las cartas que de ella se descubrieron después, apuntaban a una mujer maltratada por el entorno pero en su sano juicio. Si realmente enloqueció o no, nunca será podrá ser aclarado, pero lo que sí es seguro es que Camille fue una mujer valiente y con fuerza y una artista con talento.

Muere el 19 de octubre de 1943, a los 78 años de edad, en la más absoluta soledad, sin saber que Rodin y Rose terminarían casándose apenas dos semanas antes de la muerte de ella y pocos meses antes de la muerte de él.

Desde el año 2008, Camille Claudel cuenta con un museo propio en Nogent-sur-Seine, al este de París. El Ayuntamiento de Nogent adquirió la casa donde residió de adolescente para crear un centro de arte de 2500m2, con 43 piezas firmadas por ella, y en donde las obras rompen con el neoclasicismo de la época, las mujeres se contorsionan en cuclillas, y en donde hay un lugar para anónimas desnudas que no son diosas grecorromanas.

Una artista en modo genio que decidió entregarse a una disciplina de las menos feminizadas.

 

 

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